sábado, agosto 08, 2009

Ojo al reciclaje correcto de las bombillas de ahorro: contienen vapor de mercurio altamente contaminante

Limpias... pero no tanto. Las bombillas de bajo consumo que reparte el Ministerio de manera pionera en Aragón ahorran energía, aunque los ecologistas critican que no se explique cómo reciclarlas, ya que contienen mercurio J. L. VELASCO. Zaragoza
Las bombillas ecológicas pueden convertirse, paradójicamente, en un enemigo más del medio ambiente. Ahorran energía por su menor consumo y porque duran más que las convencionales, pero también son más contaminantes si no se reciclan correctamente. Los colectivos ecologistas han acogido bien la campaña lanzada por el Ministerio de Industria de regalar una bombilla a cada hogar -que ha elegido Aragón como comunidad pionera-, pero critican que no han dado la suficiente información sobre su reciclaje.
La caja en la que viene la bombilla 'regalo' no advierte nada sobre la manera en la que el cliente se tiene que deshacer de ella. Solo hay una pequeña frase en una de las cuatro hojas que envía Industria junto con la factura de la luz para poder canjear la bombilla en las oficinas de Correos. "Cuando termina su vida útil, deben ser recicladas. Entrégalas en tu tienda habitual o deposítalas en un punto limpio", dice el tríptico. No se informa del riesgo concreto que supone no reciclar unas bombillas que contienen mercurio, un metal pesado muy tóxico que las directivas de la Unión Europea se esfuerzan por eliminar.
"Han perdido una gran oportunidad de concienciar de la importancia de reciclar estos materiales. Hubiera bastado con incluir una nota o un prospecto explicativo en las cajas", cuenta Luis Clarimón, responsable de Medio Ambiente de CC. OO. en Aragón. Clarimón considera que "fomentar este tipo de bombillas es una medida razonable, pero hay que explicar cómo deshacerse de ellas".
Hasta ahora, cerca de 50.000 personas han pasado por las oficinas de Correos de Aragón para recoger sus bombillas ecológicas, solo un 12% de las que se van a enviar a la comunidad. Aragón será la primera escala de un libro de ruta que dará con 22 millones de unidades repartidas por todo el país.
La denuncia principal que hacen los ecologistas, al margen de la campaña lanzada por el Ministerio de Industria, es que no ha llegado a la población la importancia de reciclar correctamente estos materiales. Los establecimientos que los venden tienen la obligación de recoger las bombillas usadas para almacenarlas correctamente, a la espera de que las empresas encargadas del sistema integrado de gestión les den el tratamiento adecuado.
Estas empresas, además, tienen la obligación de hacer campañas de sensibilización sobre la conveniencia de reciclar las bombillas. Sin embargo, a juicio de Clarimón "ese mensaje no ha llegado al gran público. Hay millones de bombillas que, sin que la gente lo sepa, acabarán contaminando". El mercurio, además, es especialmente peligroso cuando entra en contacto con el medio natural, ya que se convierte en metilmercurio, aún más tóxico.

Ojo con el mercurio en las bombillas de bajo consumo. 22/07/2009 - El Mundo Bombillas bajo consumo
El Ministerio de Industria, Turismo y Comercio ha iniciado una campaña activa para que las bombillas de bajo consumo lleguen a los hogares españoles. Mediante un vale incluido en la factura de la luz, los consumidores pueden obtener una bombilla en su oficina de Correos. Más de 750.000 hogares tienen ya una en sus manos. Un primer paso hacia el ahorro del consumo eléctrico y la eficiencia energética, beneficioso tanto para el bolsillo como para el medio ambiente.
Sin embargo, una vez que llegan al final de su vida útil, las bombillas de bajo consumo deben tratarse adecuadamente. Su contenido en mercurio resulta altamente tóxico tanto para la salud humana como para la del planeta. "Nadie del Ministerio está haciendo esta advertencia", denuncia Leticia Baselga, responsable de residuos de Ecologistas en Acción.
La bombilla es inocua mientras se mantenga intacta. El problema llega cuando se rompe, algo que puede ocurrir si el usuario la desecha, erróneamente, en el contenedor de vidrio o en la basura doméstica. "Al romperse, libera vapor de mercurio. Si algo caracteriza al mercurio es que es capaz de viajar muy rápido y a grandes distancias. Puede llegar al Árico. También puede caer al agua y ser ingerido por los peces que luego comemos los humanos", advierte la ecologista.
Los ecologistas dan la bienvenida a la iniciativa de Miguel Sebastián de distribuir gratuitamente bombillas fluorescentes, que permiten reducir emisiones de dióxido de carbono, pero critican el hecho de que nadie esté advirtiendo de su toxicidad y de cómo y dónde deben ser depositadas una vez gastadas.
Por ser un objeto eléctrico, estas bombillas deben ser desechadas en los Puntos Limpios. Sin embargo, Ambilamp, la sociedad sin ánimo de lucro fundada por un grupo de fabricantes, tiene un sistema de recogida específico para estos residuos. Concretamente, Ambilamp ha dispuesto unos contenedores en los principales hipermercados con este fin. Se puede consultar por el punto de recogida más cercano en el teléfono 900 102 749.
En cualquier caso, en caso de romperse una bombilla dentro de la casa, "hay que ventilar muy bien, alejarse inmediatamente para intentar no respirar el vapor y luego tirarla en un contenedor específico", ya sea de un Punto Limpio o de Ambilamp, comenta Baselga.
En caso de no conocer la ubicación de estos puntos de recogida, los consumidores pueden informarse en su ayuntamiento, o en las asociaciones de productores de bombillas, como Ecolum, que dispone de un listado de los Centros de Recogida Temporal de Residuos, o Ambilamp, que ofrece un teléfono para información y recogidas (900 102 749) y que afirma contar con más de 2.200 puntos de recogida y 6.000 contenedores en toda España.

No hay comentarios:

.

Archivo del blog

.