domingo, junio 10, 2012

Congreso Mundial de la Familia: Cinco mandamientos del fundamentalismo. La familia y el auge del Estado de mal-estar. Recetas “antielección” para salir de la crisis


ANÁLISIS | CONGRESO DE LA FAMILIA EN MADRID

Cinco mandamientos del fundamentalismo

La autora se puso pendientes de perlas para asistir al Congreso Mundial de la Familia y conocer de primera mano las ideas-fuerza del extremismo cristiano.
LAURA ‘GAELX’ MONTERO / PARTICIPANTE DE LA COMISIÓN DE FEMINISMOS DE SOL CONGRESO. La cita fue patrocinada por empresas y plataformas. / Foto: HO JUEVES 7 DE JUNIO DE 2012.  NÚMERO 176

Ni la tradición judeocristiana ni la educación con las monjas fueron preparación suficiente para mi labor como insider durante los tres días de celebración del Congreso Mundial de la Familia, organizado por Hazte Oír, su equivalente estadounidense y toda la Brunete mediática de ambos lados del Atlántico.
Mi preocupación inicial por que no se notase que los pendientes de perla eran falsos en seguida se tornó en estupefacción y rabia cuando escuchaba a las cerca de mil personas que contestaban a coro al grito de “¡Viva Cristo Rey!” entonado desde el púlpito. Perdón, escenario del auditorio del Palacio de Congresos de Madrid.
Fueron muchos los despropósitos dichos en torno a la familia, empezando porque, con frecuencia, eran curas y obispos quienes insistían en que la labor humana más importante, el destino absoluto de las personas en esta vida terrenal, es casarse y tener descendencia. Sin entrar en su hipócrita concepción del Estado, éstas son algunas de las obsesiones del extremismo cristiano.
HOMOSEXUALIDAD. El lobby gay quiere dominar el mundo. Dado que “como todo el mundo sabe, son promiscuos por naturaleza”, la reivindicación del derecho al matrimonio es un subterfugio para introducir cambios en las pautas culturales y morales de la sociedad a través de la educación sexual en los colegios.
FEMINISMOS. La “ideología de género”, a diferencia de la terrible amenaza homosexual, encarnada en sujetos concretos, no se sustenta en un movimiento de mujeres sino que es un invento de la ONU y la “nueva ética internacional” para acabar con la familia.
ANTICLERICALISMO. La “gente de fe” sufre una persecución mundial. Son atacados, ridiculizados, tachados de intolerantes, injustamente discriminados. Paradójicamente, uno de los agentes de esta persecución, además del comunismo y el secularismo, es el islamismo.
ABORTO. Pero sin duda el mayor problema y pecado mundial es el aborto. Sobre este tema no es necesario argumentar, pues está fuera de todo posible debate. En cambio, da mucho juego para hacer vídeos con fetos diseñados por ordenador y congratularse de que, gracias a los rezos y acoso frente a las clínicas, esa niña de 11 años haya podido convertirse en madre en vez de asesina.
POBLACIÓN. Winter is coming! El “invierno demográfico” es el nuevo apocalipsis. ¿Sus causas? Añade a todo lo anterior pérdida de fe, pornografía, divorcio, reproducción asistida y una sospechosa incapacidad para entender los conceptos más básicos de estadística poblacional.
ANÁLISIS | LAS RETÓRICAS DE LA CRISIS

La familia y el auge del Estado de mal-estar

La autora analiza qué hay detrás de las declaraciones en las que el ministro de Justicia aludía a los derechos de “la verdadera mujer”. Foto: Olmo Calvo.
JUSTA MONTERO / ASAMBLEA FEMINISTA DE MADRID JUEVES 24 DE MAYO DE 2012.  NÚMERO 175

Aquí nadie da puntada sin hilo. El ministro de justicia afirmó en el Senado, el pasado mes de marzo, que “la reforma de la ley de aborto va dirigida a aumentar la protección del derecho por excelencia de la mujer: la maternidad”. Cabría pensar que semejante afirmación es un desliz o un exceso verbal. Pero no, el tema tiene mucha enjundia, se trata de toda una declaración de guerra a las mujeres porque esa propuesta explicita una transformación social profundamente regresiva, la reestructuración de las relaciones sociales, el reforzamiento de la lógica patriarcal de división sexual del trabajo y de fuertes identidades de género, no por casualidad la intervención de ese ministro aludía a “la verdadera mujer”.
Se adivina así lo que podría ser una “nueva política sexual”, que esencializa a las mujeres y las devuelve a un estado de naturaleza, de tal forma que estaríamos inexorablemene ligadas, por un lado a los procesos biológicos de procreación y al plano de los sentimientos y, por otro a los engranajes sociales que nos responsabilizan de la reproducción social.
Todo ello supone retrotraernos treinta y tantos años atrás y volver al imperio de la Iglesia, para quien la maternidad marca la realización de las mujeres, la sexualidad se define por la heteronormatividad y el proyecto de maternidad, y todo ello constituye la piedra angular sobre la que se ejerce el control del cuerpo de las mujeres.
Una consecuencia directa de esto es la negación y estigmatización de cualquier práctica sexual u opción de vida que se aleje de estos mandatos de género. Opciones que, alentadas por el feminismo, hemos visto expresarse públicamente y ganar presencia social en los últimos años.
Además, si tenemos en cuenta que esto sucede en un contexto de crisis social global, no es de extrañar que venga acompañado por un proceso de re-familiarización, en el que encuentra acomodo lo hasta ahora señalado y en el que las familias aparecen como instrumento privilegiado para legitimar las políticas que necesita el capital. El proceso no es nuevo, pero sí su intensidad: a partir de reforzar los estereotipos que consideran atributos propios de las mujeres los que llevan a responsabilizarlas personal y naturalmente del trabajo de cuidados, y de considerar los sentimientos como algo contrapuesto al ejercicio de derechos, se legitima el desplazamiento de los costes y responsabilidades del Estado hacia el trabajo en los hogares.
Así, el Estado del mal-estar en que vivimos reprivatiza las necesidades, quita prestaciones y arrebata derechos básicos como la sanidad, educación y servicios sociales para la atención a la dependencia (por citar algunos) y trata que la familia encaje sus consecuencias y resuelva algunos conflictos sociales a partir del trabajo gratuito de las mujeres.
El Estado lo quiere gratis
Este modelo de familia resulta muy funcional al sistema y a la salida de la crisis que tratan de imponer en la medida que legitima la inhibición del Estado a la hora de garantizar servicios públicos básicos, y exonera a los hombres y al resto de la sociedad de su obligada corresponsabilidad en la reproducción social. Y así, la deuda que el patriarcado tiene contraída con las mujeres no hace sino aumentar: las mujeres duplican las horas de trabajo doméstico y de cuidados y crece la disparidad en los tiempos de hombres y mujeres para atenderlos y para disponer de espacios propios.
Al mismo tiempo, se refuerzan unas relaciones de poder en su interior que, como es bien conocido, derivan en muchas ocasiones en violencia sexista. Como dice una amiga, parafraseando el lema del 15-M sobre el sistema, “No estamos contra la familia, la familia está contra nosotras”, porque la familia tradicional resulta una estructura cómplice de relaciones y situaciones profundamente injustas.
Estas transformaciones, que tratan de imponerse como parte de la salida a la crisis, suponen un completo desafío a las propuestas feministas porque plantean justo lo contrario de lo que puede representar el bien-estar de las personas.
Pero la voracidad de la crisis, con los procesos de exclusión a que está dando lugar, introduce mayor complejidad al convertir a las familias en el salvavidas para muchas personas. Cada vez abundan más las llamadas “familias extensas” donde hasta tres generaciones intentan librar la batalla por la vida en el mismo espacio doméstico.
Desde luego se trata de una re-familiarización no elegida sino impuesta por la lógica de la crisis, pero que puede ser una extraordinaria ocasión para hacer más sostenible la vida de todas y todos sí, en lugar de servir para afianzar los roles de género y distribución del trabajo tradicionales, se cuestionan las relaciones desiguales que pueda haber en su interior entre hombres y mujeres, y no solo en las familias heterosexuales. Se trata de establecer relaciones de apoyo, afecto y solidaridad que nos ayuden a buscar alternativas a la organización de la convivencia de forma que en el cambio necesario que queremos, la vida resulte sostenible para todas las personas.


REACCIÓN MACHISTA | EN MAYO SE CELEBRA EN MADRID EL CONGRESO MUNDIAL DE LAS FAMILIAS, ORGANIZADO POR LA PLATAFORMA ULTRA HAZTEOIR

Recetas “antielección” para salir de la crisis

Mientras “la familia natural” puja con fuerza desde los sectores neoconservadores, el neoliberalismo pone la dimensión de género en el epicentro de sus recortes.
IZASKUN SÁNCHEZ AROCA (REDACCIÓN) JUEVES 24 DE MAYO DE 2012.  NÚMERO 175
MADRID. Manifestación de colectivos antielección en la  Puerta de Sol a finales de 2011. / Foto: Olmo Calvo.
Del 25 al 27 de mayo lo más granado de los grupos antielección (autodenominados provida) de todo el mundo se reunirá en Madrid para participar en la sexta edición del Congreso Mundial de las Familias. Más de 120 ponentes expondrán sus teorías para sustentar la tesis que da título al encuentro: “matrimonio y familia, el futuro de la sociedad”.
Este Congreso que nació en 1997 en Estados Unidos, aterriza en el estado español de la mano de la asociación ultracatólica y ultraconservadora HazteOir.org. Su manifiesto cabalga entre el paleoconservadurismo puritano de los “padres fundadores norteamericanos” y la doctrina del tea party con un toque ibérico “neocon”. Se pretende, por tanto “apelar directamente al gobierno de España” y ofrecer “recetas a Rajoy para desarrollar una política familiar completa y efectiva”.
En su punto de mira están lo que denominan las “doctrinas post familia” como “el feminismo, la homosexualidad o el liberalismo secular” que amenazan la arcadia de la “familia natural”, cuya esencia se basa en dos ejes fundamentales heteropatriarcales: el discurso del “ángel de hogar”, que relega una vez más a las mujeres a la esfera doméstica, y una oposición radical al aborto. Un planteamiento que entronca en el estado Español con los ideales de la jerarquía eclesiástica y está en consonancia con el sector neoconservador y el ala derecha del PP, cuyo gran reto va a ser precisamente “conquistar posiciones dentro del nuevo gobierno”, tal y como señala el libro del Observatorio Metropolitano Spanish Ñeocon, editado por Traficantes de Sueños.
Este discurso resurge en un momento de convulsión neoliberal con recortes en educación, sanidad, servicios sociales o la reforma del mercado laboral. Ante este panorama se ensalza una familia que “puede aportar un beneficio social y ahorro de costes al Estado de bienestar”. Así lo señalaba el fundador de Hazte- Oir.org, Ignacio Arsuaga, en una entrevista publicada el pasado 18 de mayo en el diario ABC.
La vida, en sus manos
Según María Rosende, de la Rede Feminista Galega, “el trabajo de la esfera doméstica que soportan las mujeres se ve drásticamente incrementado en épocas de crisis. El peso del desempleo, de los recortes en servicios sociales, en las ayudas o en la sanidad recae en las familias”.
Rosende recuerda cómo el trabajo reproductivo ahorra mucho dinero a los gobiernos “Según un estudio del INE de 2008 estas horas de trabajo gratis representan el 36,6% del PIB”.
Para la socióloga Sandra Ezquerra “cuando el apoyo público desaparece, cuando el Estado social se retira y evade responsabilidades, alguien tiene que asumir estos cuidados o estos servicios. Se promueve así la vuelta de las mujeres al hogar”. Unos cuidados que en muchos casos estaban mercantilizados y asumidos por mujeres migrantes con “con unas normativas laborales muy precarias y una ley de extranjería muy agresiva” concluye Ezquerra.
Todo esto ha llevado a una crisis de los cuidados y a cuestionar la insostenibilidad de un sistema tradicional donde no hay redistribución de las responsabilidades en el mantenimiento de la vida. Margarita López, de la Xarxa de Dones i Salut de Catalunya, ilustra esta afirmación con un ejemplo muy claro: el número de bajas médicas que se cogen las mujeres. “Nos gustaría hacer un estudio de por qué son más que las de los hombres. Estamos convencidas de que muchas son bajas por enfermedad encubiertas para poder cuidar a alguien. Algo muy peligroso para las mujeres en un mercado laboral completamente flexibilizado”, afirma.
Las respuestas a la crisis de la troika, la Unión Europea y los distintos gobiernos del estado español ponen de manifiesto, una vez más, cómo la ideología y la economía van siempre de la mano. “Cuando hablamos de las dimensiones políticas de la crisis y de las respuestas neoliberales no hablamos sólo de cómo la crisis afecta a las mujeres, sino de cómo esas respuestas neoliberales tienen, en sí mismas, una dimensión de género muy importante. Es un mecanismo de supervivencia del capitalismo”, afirma Sandra Ezquerra.
Dentro de las dimensiones políticas y económica de la familia, uno de los grandes caballos de batalla del Congreso Mundial de las Familias y del gobierno del PP es el aborto. “El tema de los derechos sexuales reproductivos es fundamental para el control de las mujeres” dice Paloma Alfonso, de Católicas por el Derecho a Decidir, “además el PP tiene muchos compromisos políticos con la jerarquía católica, y los sectores más conservadores están en un periodo de avance tremendo captando espacios para hacerse oír”.
Esta feminista además señala el doble discurso del PP en su alianza con la iglesia: “Es un maridaje de mucha conveniencia y poca convicción porque ni siquiera las ‘lideresas’ del PP dan ese perfil, sólo los sectores más recalcitrantes del partido”. Convincente o no, lo cierto es que los engranajes neoconservadores ya han promovido políticas como la Lei de apoio á familia e á convivencia de Galicia aprobada en junio de 2011.
Una ley que nace, tal y como recuerda María Rosende, “a partir de una Iniciativa Legislativa Popular que presenta en marzo de 2010 Redmadre, una plataforma que incluye colectivos antielección como el Foro de la Familia”. Esta ley, como afirma la activista gallega, “fomenta una serie de actuaciones en torno a un modelo único y obligatorio de familia nuclear y heterosexual, y hace hincapié en la familia tradicional como único garante del equilibrio emocional y afectivo del individuo”.
Respuestas desde las plazas
Desde los movimientos feministas ya se están gestando distintas respuestas, muchas de ellas a través de los espacios de confluencia creados a raíz del 15M. Un ejemplo del trabajo de distintas comisiones y asambleas feministas es el libro R-Evolucionando. Feminismos en el 15-Mque refleja las reflexiones y alianzas surgidas entre feministas y otras redes.
Por otro lado, la comisión de feminismos Sol, coincidiendo con el Congreso Mundial de las familias, ha convocado un día lúdico y de reflexión para debatir sobre el concepto de familia y visibilizar otras formas de convivir, quererse o cuidarse.

QUIÉN ES QUIÉN. TODO QUEDA EN “FAMILIA”
El elenco es variado. Políticos como Jaime Mayor Oreja, periodistas del calado de César Vidal u obispos como Juan Antonio Reig Plá, que ha saltado a la fama por sus célebres declaraciones homófobasretransmitidas por la televisión pública.
Todos ellos se codearán a lo largo de tres días en el Congreso Mundial de las Familias con europarlamentarios, presidentes de think tanksconservadores, catedráticos y especialistas en bioética de Rusia, Latinoamérica, Inglaterra o EE UU.
En el programa merece especial atención, por no extendernos, la intervención de Alejandro Macarrón, experto en “invierno demográfico”, un discurso apocalíptico que alerta sobre las consecuencias económicas y culturales de la despoblación en Europa, y más concretamente en el Estado español.
La solución, por supuesto, pasa por un modelo de familia heterosexual y patriarcal y la vuelta en exclusividad al hogar de las mujeres. Sin ir más lejos, el mismo Macarrón, dice el programa, ya está casado y es padre de tres hijos. En la organización de congreso, junto a HazteOir.org, se encuentran Profesionales por la Ética y la Universidad Francisco de Vitoria.
Y si seguimos tirando de orgullo patrio podemos ver que financia la fundación Cruzcampo con Iberia, con una mención especial al grupo Eulen. En lo que se refiere a difusión, el congreso tira de clásicos y cuenta con La RazónABC e Intereconomía. No en vano la hermana del director de esta cadena, Marcial Cuquerella Gamboa, es miembro de HazteOir.org.
En esta familia cabe más gente

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