Ecologistas, montañeros, arqueólogos, historiadores
La cueva está en una finca particular que han pasado por distintas manos y ahora pertenece a la empresa FINBAS S.A., de la que es dueño el empresario de la minería Victorino Alonso", según afirmó el coordinador de Ecologistas en Acción, Chesús Ferrer. Los asistentes a la concentración denunciaron "la impunidad con la que los propietarios de la finca y del coto de caza donde está la cueva actúan desde hace 35 años".
Los convocantes del acto, Ecologistas en Acción, Amigos del Museo de Huesca y Asociación para la Defensa del Patrimonio Aragonés (Apudepa), se refirieron a la destrucción de la cueva de Chaves como 'un punto de inflexión'. "Denunciamos este execrable atentado contra nuestro patrimonio y exigimos firmemente que se haga justicia condenando a los responsables autores de este triste y lamentable desatino", recoge el manifiesto leído ayer.
Marcha y documental
Las asociaciones anunciaron que emprenderán acciones para conseguir que "el interés general prime sobre el particular y desaparezca el vallado de 20 kilómetros que rodea la finca de forma que se recupere el monte y el dominio público viario". Ecologistas en Acción y la Federación Aragonesa de Montaña (FAM) realizarán una marcha senderista por el interior de la zona pública del vallado. También se está rodando un documental para difundir lo ocurrido con el yacimiento y se acudirá como parte en el proceso judicial que la Fiscalía podría abrir por la destrucción de la cueva.
No obstante, los portavoces de los distintos colectivos expresaron su "escasa" confianza en las acciones de las administraciones públicas respecto a lo que ocurre en el coto de Bastarás. Según Ecologistas en Acción, desde 1975 han sido más de 100 las denuncias del Seprona y la Guardia Civil por actuaciones en el coto de caza. "Y durante tres años ha habido obras con máquinas dentro del vallado que han causado destrozos en el parque natural", apuntó Ferrer.
A los convocantes de la concentración se han unido otros colectivos como la FAM, la Asociación de San Martín de Sieso y Chunta Aragonesista e Izquierda Unida.
Unas 200 personas rechazan la destrucción de Chaves. La cueva era un importante yacimiento de restos de la Prehistoria. 04/05/2009 EL PERIÓDICO

Unas 200 personas se concentraron ayer en la localidad de Bastarás para mostrar su oposición a la destrucción del yacimiento arqueológico de la cueva de Chaves. El encuentro, organizado por Ecologistas en Acción, Amigos del Museo de Huesca, Izquierda Unida y Apudepa, reunió a "gente muy diversa, de la zona y los pueblos de alrededor, y relacionados con el patrimonio y el medio ambiente", según destacó el coordinador general en Aragón de Ecologistas en Acción, Chesús Ferrer.
"Más allá del tema histórico y patrimonial, muchas personas mayores de la zona recuerdan la cueva como un lugar de esparcimiento, donde se juntaban", indicó Ferrer, que valoró los daños como "un mazazo". Además, el ecologista explicó que la cueva de Chaves contaba con un importante yacimiento arqueológico, "una referencia a nivel europeo", del que solo se había excavado el 10%, por lo que "nunca se sabrá lo que deparaba el 90% restante".
Asimismo, Ferrer se mostró muy crítico con "la pasividad" de las administraciones y de los representantes políticos. Aunque los trabajos en la finca privada donde se encuentra la cueva habían sido denunciados en reiteradas ocasiones, y Patrimonio ha llevado el caso a la Fiscalía, este representante se preguntó "por qué las obras no se detuvieron antes", y lamentó la falta de declaraciones públicas de condena al
La cueva de Chaves se encuentra en una finca propiedad de la empresa Finbas. Desde hace más de 20 años, la Universidad de Zaragoza y el Museo de Huesca desarrollan campañas de excavación en el yacimiento, con restos del Neolítico y del Paleolítico. La compañía introdujo maquinaria pesada en esta zona y extrajo alrededor de 7.000 metros cúbicos de tierra, que provocaron, según señaló Ferrer, la destrucción, "irrecuperable", de importantes restos arqueológicos, "que habrán ido a parar a alguna escombrera y que, aunque se recuperen, ya solo valdrán para mostrarlos en algún museo, no para el estudio científico". Por otra parte, el ecologista lamentó que esta situación se haya producido en una zona perfectamente conocida y vallada, protegida como yacimiento arqueológico y, además, por encontrarse en el entorno de unas pinturas rupestres que son Patrimonio de la Unesco.
De
strucción e impunidad en la Cueva de Chaves en Bastarás (Casbas de Huesca) Bizén Fuster
Bastarás: ¡¡ A desalambrar !!. Da miedo. Da auténtico miedo.Kilómetros antes de llegar a Bastaras ves , a un costado de la carretera, el vallado sembrado de carteles que, más que informar, parecen haber sido plantados para amedrentar. "Vallado cinegético" le llaman a lo que tan sólo constituye fusiladero de animales criados, alimentados y muertos por gentes que desconocen el verdadero sentido de la cinegética. Para eso, y al parecer, como fuerza disuasoria para testigos incómodos de las tropelías que en ese recinto se cometen, tropelías que el Seprona ha denunciado repetidamente.
Afortunadamente un extenso despliegue policial garantiza nuestro derecho a concentrarnos pacíficamente en un espacio público y, también, el derecho de los propietarios a no ver atacada su propiedad; a tenor de la calaña de los que aquí nos reunimos el derecho de los presuntos destructores del patrimonio está garantizado; a tenor de las vallas metálicas que interrumpen el paso (abiertas hoy) y de los carteles amenazantes, el nuestro sí precisa operativo policial para ser respetado.
Y es de justicia decir que la actuación de la GC es correctísima en todo momento, indicando lugares para aparcar, que pronto quedan colapsados por la nutrida concurrencia, y orientando a los asistentes.
Poco antes de mediodía comienzan a aparecer en el núcleo de Bastaras gentes diversas que responden a la convocatoria realizada desde la Federación Aragonesa de Montaña, Federación Aragonesa de Espeleología, Amigos del Museo de Huesca, APUDEPA y Ecologistas en Acción y apoyada por CHA, IU y otras organizaciones varias. La convocatoria tiene por objeto denunciar el expolio por la empresa propietaria de la finca que pisamos sobre la denominada Cueva de Chaves. Entre los asistentes tengo la oportunidad de fotografiar a Nieves Ibeas, Trini Rincón, Lola Giménez y amigas, Luis Gállego, Bizén Fuster...
Y también de conocer a Daniel Orte , madrileño, creador del documental “Territorio de abejas, paisaje de hombres” y que me informa que actualmente está rodando un nuevo documental acerca, esta vez, de lo sucedido en la Cueva de Chaves; de este documental lleva ya filmadas unas doce horas y le faltan otras tantas. Promete informarme vía e-mail cuando esté terminado.
Además de Daniel, veo una decena larga de fotógrafos; uno de ellos, especializado en rapaces (evitaré hacer el chiste fácil con los carroñeros que nos vigilan desde una de las casas y las dos niñatas que van haciendo fotos de los concentrados ); otros de medios de prensa, otros aficionados... El acto está muy bien cubierto.
Chesús Ferrer de Ecologistas en Acción, Luis Masgrau de la Fed. Aragonesa de Montaña, Belén Boloqui de Apudepa y Félix Montón de la Asoc. Amigos del Museo tomarán la palabra sucesivamente e informarán de pormenores tanto de la historia de la finca (que pasa de la familia Raventós, los de Codorniú, a la multinacional BIC y , de ésta, a la empresa actual, una de las muchas controladas por Victorino Alonso, magnate minero) como de los impedimentos que encuentran espeleólogos y arqueólogos para realizar sus actividades. Nos relatan también que el vallado cerca no sólo la superficie privada de la finca, sino también dos centenares de hectáreas que pertenecen a dominio público. Que durante tres años maquinaria pesada ha estado roturando el monte y haciendo destrozos. Que llevan más de cien denuncias, algunas con sanciones ridículas, y las más, no sabemos que ha sido de ellas...
Que hay más de ciento veinte clubes de montaña que quieren disfrutar de caminos y senderos libres, y que están dispuestos a apoyar todo tipo de acciones que insten a los poderes públicos para que se recupere el sentido común. Que es muy importante que se aplique toda esa legislación que acerca de la defensa del patrimonio tenemos. Que los medios deben extender esta problemática y hacer conocedora de la misma a la ciudadanía. Que debemos reclamar no sólo ante la administración autonómica, sino ante la central e, incluso, ante la UNESCO.
Finaliza el acto con la lectura del manifiesto de la Asociación de Amigos del Museo de Huesca y con el intercambio masivo de e-mails para posteriores actos y organización más fluída. Nos vamos; yo lo hago lamentando interiormente que ese vallado siga en pie.