viernes, mayo 11, 2007

Ciudadanía antes que teocracia ABDENNUR PRADO

DEBATE Ciudadanía antes que teocracia ABDENNUR PRADO EL PAÍS - Opinión - 6-05-2007

El Partido de la Justicia y el Desarrollo (AKP) ha visto cómo el Tribunal Constitucional de Turquía anulaba la designación de su candidato a la presidencia del país, una decisión presentada como la enésima muestra de la tensión entre laicismo y religión. Pero no nos confundamos: en realidad, el AKP es un partido cercano a las democracias cristianas europeas, en cuyo programa no figura la idea de crear un Estado islámico, sino la de avanzar desde un laicismo excluyente de lo religioso hacia una laicidad más inclusiva.
Para encontrar un islamismo refractario al laicismo hay que fijarse en aquellos movimientos que en el mundo islámico reivindican la aplicación de la Sharia (ley islámica) como solución a los males que padecen sus países. Tras el fracaso del panarabismo y la deriva de los regímenes laicos hacia el totalitarismo, el aumento del componente religioso en la política de muchos países del Tercer Mundo se presenta como una lucha por la liberación cultural, la representación política y un desarrollo más equitativo.

El problema es que cuando estos grupos hablan de aplicar la Sharia, suelen remitirse a la jurisprudencia del periodo clásico del islam, codificada en un contexto patriarcal y autoritario. En la práctica, esto conduce a la implementación de la pena de muerte, castigos corporales, y toda una serie de leyes discriminatorias hacia la mujer, los homosexuales y las minorías religiosas. Los promotores de esta concepción anacrónica de la Sharia viven obsesionados con "relislamizar la sociedad", inmiscuyéndose en todos los ámbitos, ahogando el pensamiento crítico y condenando a sus países al subdesarrollo. Para muchos musulmanes, esta política conduce a la destrucción del islam, transformado en una religión de Estado. La única salida pasa por superar la tentación de construir un Estado islámico, y aceptar que las leyes deben basarse en valores universales y no en la imposición de ninguna religión. Sin libertad de conciencia no hay progreso. Esto es más conforme al islam, tal y como muchos lo entendemos.

La problemática de la Sharia nos remite a la tensión entre lo global y lo local, en la cual la religión juega un papel cada vez más grande. Desde esta perspectiva, podemos realizar una comparación entre el discurso islamista y el de la Conferencia Episcopal Española (CEE). En ambos casos nos encontramos con un repliegue identitario, que defiende la supremacía de una religión como algo esencial para la supervivencia nacional. Así, el cardenal de Toledo, Antonio Cañizares, afirma que "una España unida sería una España más católica" porque el país "tiene su origen en la fe, en la unidad católica". Lo mismo sostiene el arzobispo de Madrid, Rouco Varela: "Muchos apuestan por una España no católica, pero en el fondo el alma de España vibra a través de la historia de su conciencia, de su cultura, de todas las épocas gloriosas de su Historia... España será católica o dejará de existir como tal".

No nos equivoquemos a la hora de identificar los problemas. En la España de principios del siglo XXI nadie, ningún colectivo medianamente representativo, invoca la Sharia, ni los castigos corporales, pero, en cambio, sí hay fuerzas poderosas que defienden que todos los ciudadanos sean gobernados según la moral católica. Si alguien tiene dudas, que lea la instrucción pastoral Orientaciones morales ante la situación actual de España, del 23 de noviembre de 2006, donde la Conferencia Episcopal defiende "la unidad histórica, espiritual y cultural de España", afirmando el derecho de los ciudadanos a ser gobernados según este criterio religioso (la pastoral dice: "De acuerdo con un denominador común de la moral socialmente vigente fundada en la recta razón y en la experiencia histórica de cada pueblo"). La Conferencia Episcopal rechaza algunas leyes aprobadas por el Parlamento -divorcio, aborto, matrimonios homosexuales- con el argumento de que constituyen "una desobediencia a los designios divinos" y son contrarias al "patrimonio espiritual y moral históricamente acumulado".

El carácter arcaico de este discurso salta a la vista. A principios del siglo XXI parece claro que las narrativas tradicionales de formación de las identidades nacionales no nos sirven como instrumento para lograr la cohesión social, sino todo lo contrario. Y esto es tan válido para Irán como para España. No olvidemos que si nuestro país ha sido durante siglos mayoritariamente católico, no lo ha sido libremente, sino a través de la expulsión de judíos y de musulmanes, la persecución de cristianos unitarios, y a leyes tan aberrantes como "los estatutos de limpieza de sangre" (que no sé si forman parte del "patrimonio espiritual" reivindicado por la Conferencia Episcopal).

En un sistema democrático, ninguno de los campos en los cuales existen identidades diversas puede erigirse en un elemento válido para definir la identidad colectiva. Esto es aplicable a la raza, la religión y la ideología. Un país que sitúa lo étnico como un fundamento de su cohesión, es un Estado racista. Un país que sitúa por encima una ideología es un Estado totalitario. Un país que sitúa una religión como fundamento es un Estado teocrático. Esto conduce a la exclusión de quienes no profesan dicha religión, creando una fractura en el seno de la sociedad.

Frente a estos modelos, la secularización ha generado el concepto de ciudadanía, basado en valores de corte universal, como son la propia democracia, los derechos humanos, la libertad de conciencia, la justicia social y la igualdad de género. Estos son los principios éticos y jurídicos a través de los cuales es posible lograr la cohesión social, con independencia de la religión, la etnia o la ideología de cada ciudadano. Esta secularización no debe verse como antirreligiosa, sino como posibilitadora de la convivencia interreligiosa, en un plano de igualdad. Y, sobre todo, esta secularización es valiosa en la medida en que sitúa al individuo como objeto de derecho, por encima de todo atavismo colectivo.

Si realmente queremos una España socialmente cohesionada, ayudaría mucho que la Conferencia Episcopal se emancipara de un modelo de Estado-nación basado en el catolicismo. Como musulmán español, me atrevo a afirmar que con ello saldrá ganando el propio cristianismo. Como saldrá ganando el islam el día en que los mal llamados Estados islámicos superen el modelo identitario basado en la supremacía del islam. Sólo entonces podremos unirnos en la construcción de una sociedad civil a escala planetaria, capaz de hacer frente a los abusos de la globalización neoliberal.

Testamentos solidarios: La solidaridad como forma de decir adiós

Testamentos solidarios La solidaridad como forma de decir adiós
Siete grandes ONG se unen para promover testamentos en favor de organizaciones no lucrativas
BELÉN CEBRIÁN - Madrid EL PAÍS - Sociedad - 06-05-2007
¿Firmarías por dejar un mundo mejor? Bajo este lema, siete grandes ONG han invertido 24.500 euros en España en el lanzamiento de una plataforma conjunta para informar sobre la posibilidad de dejar en los testamentos parte de la herencia o legados a organizaciones no lucrativas, sin perjudicar a los legítimos beneficiarios de los bienes. A la campaña, que arranca este mes, se han unido Aldeas Infantiles, Unicef, Médicos del Mundo, Intermón/Oxfam, WWF/Adena, Plan-España y Amnistía Internacional. España es el tercer país de Europa que lanza una iniciativa colectiva de este tipo, tras Reino Unido y Holanda. "La sociedad española es madura y muy moderna, se adapta rápidamente a los cambios. Por eso creemos que la idea va a ser bien acogida". Juan Carlos del Olmo, secretario general de WWF/Adena, sabe, como en las otras ONG, que la campaña que ahora empieza a través de una página web (www.legadosolidario.org) y un teléfono de información (902 01 06 09) afecta directamente a un tema, el de la muerte, que a veces es tabú. Pero tiene todas las esperanzas puestas en el carácter informativo de la iniciativa. A diferencia de lo que ocurre en los países anglosajones, donde es habitual fallecer con testamento y donde las organizaciones sin ánimo de lucro captan gran parte de sus fondos por la vía de los legados, en España testar no es tan usual.
Eso es, al menos, lo que se deduce del estudio que la coordinadora de la campaña, la consultora Daryl Upsall Consulting Internacional, llevó a cabo como paso previo a la implantación de la web. De los 800 encuestados a finales del año pasado en todas las comunidades autónomas, sólo el 23% había realizado un testamento por escrito, y nadie había legado a una ONG. Frente a ello, en Estados Unidos los legados suponen el 7% del total de los ingresos de las organizaciones sin ánimo de lucro y en Canadá significan el 4%. Más llamativo es el caso del Reino Unido, donde uno de cada siete testamentos incluye a alguna ONG, que captan por la vía de los legados unos 1.300 millones de libras (1.906 millones de euros) al año, el 33% de sus ingresos, según Daryl Upsall.
Es precisamente la consultora, muy conocedora de la realidad británica, la que impulsa la campaña en España y se la ofrece a una veintena de las organizaciones que operan en España. Sólo siete se unen finalmente a la misma, con dos objetivos: concienciar de lo conveniente que resulta hacer testamento para organizar el patrimonio, e informar de qué es un legado y cómo se puede otorgar sin perjudicar los derechos de nadie. Cerca del 50% de los encuestados el pasado año desconocían esa posibilidad.
"Igual que se comprende que se escriture y registre una casa, la gente debería tener el hábito de dictar testamento", dice Francisco Cuadrado, director de Recaudación de Fondos y Ventas de Unicef. "Lo que estamos haciendo con la campaña es sembrar un poco y plantear esta posibilidad como algo razonable".
Una de las preocupaciones de los coordinadores de la campaña es que quede claro que cualquier legado es respetuoso con los derechos de los legítimos herederos, y más en un país como España en el que la ley general común, fueros aparte, obliga, en el supuesto de que el fallecido tuviera hijos, a repartir un tercio de los bienes a partes iguales entre los mismos. Es lo que se llama la legítima. Otro tercio -el de mejora- se reparte, aunque no necesariamente a partes iguales, entre hijos y descendientes y sólo el tercio de libre disposición puede adjudicarse a cualquiera, sea familiar o no.
"No queremos decir a la gente lo que tiene que hacer, ni convencerla de nada. Sólo informar de que hacer testamento es conveniente, y legar, una vía muy común para poder seguir colaborando con las causas en las que se cree", afirma la directora de Comunicación de Plan-España, Macarena Céspedes. "Queremos que se sepa también que legar es perfectamente compatible con la herencia familiar".
De hecho, aunque no es usual, algunas de las ONG que colaboran en la campaña han recibido legados alguna vez. Y los ha habido de todo tipo: plazas de garaje, fincas rústicas, dinero...Uno destacado es el palacete que Unicef tiene como sede en Sevilla. La ONG llegó a captar el año pasado gracias a herencias solidarias hasta un millón de euros, pero sobran dedos de una mano para contar el número de testamentos en los que se la incluyó.
¿Habría más legados con más información? Según los datos de la encuesta sí, ya que el 20% de las personas que habían hecho testamento y no habían legado se mostraban dispuestos a cambiarlo para incluir a alguna ONG.
Daryl Upsall señala que los legados pueden ser de cualquier cantidad. Aldeas Infantiles, por ejemplo, mantiene que 3.000 euros garantizan la atención anual a un niño de una aldea latinoamericana; algo más, 3.840 euros, es lo que calcula Intermón/Oxfam que necesita para asegurar el funcionamiento durante un año de cuatro clínicas móviles para atender a 7.200 personas en Pune, India.

Cosa de viudos
¿Quién hace testamento en España? A juzgar por los datos que arroja la encuesta encargada en noviembre pasado por Daryl Upssall para poner en marcha la campaña de legados solidarios, muy pocas personas, independientemente de su edad y de su situación económica. Pero no de su estado civil. Sólo los viudos muestran más disposición a testar, ya que el 42% de los mismos tenía firmado testamento cuando se efectuó la encuesta, frente al 26% de los casados. Entre los solteros, sólo el 3% había testado.
La encuesta, realizada a 800 personas de todo el territorio nacional, excepto Ceuta y Melilla, de 30 a 75 años y pertenecientes en su mayoría a la clase media (42%) o media baja/baja (37%), deja claro que ir al notario a testar está lejos de los hábitos de los españoles. No llega al 23% quien lo había hecho. Un total de 618 personas no tenía testamento, y de ellas 471 no tenían ninguna intención de dictarlo en los próximos 18 meses; 105 no sabían o no contestaban y sólo 42 se mostraban a favor de firmarlo. Son las comprendidas entre 50 y 64 años las que en mayor porcentaje dicen que lo harán.
El 20% de los encuestados con testamento se mostró dispuesto a cambiarlo una vez informados de que se puede legar a favor de una ONG, y entre ellos destacan una vez más los viudos (21%) y los mayores de 65 años (10%).
Entre los que no tienen testamento, son mayoría (77%) los que, de tenerlo, no dejarían legado ni a una ONG, ni a la Iglesia; un 2% lo dejaría a ambos; un 8% a una organización no gubernamental y un 1% legaría sólo a la Iglesia. Los más favorables a legar son los jóvenes y los solteros.
Noticias relacionadas
"Lo hago como homenaje a mi madre" "No doy importancia a las cosas materiales"
"Tengo 75 años y más de lo que necesito" "Es parte de mi trayectoria" "Testar ahorra problemas posteriores"

Otros 'mártires' de la Guerra Civil

Otros 'mártires' de la Guerra Civil MANUEL MONTERO EL PAÍS - Sociedad - 06-05-2007

No fueron los únicos religiosos ejecutados por el bando nacional durante la Guerra Civil, pero constituyen un grupo nítidamente identificable. El recuerdo de los 16 curas vascos que en 1936 fusilaron los franquistas resuena setenta años después y golpea en las desmemorias de la Iglesia de la que formaron parte, que los ha relegado al olvido y parece preferir que un velo cubra su recuerdo.
Los primeros en morir fueron Martín de Lekuona y Gervasio de Albizu, que eran vicarios en la parroquia de Rentería (Guipúzcoa) y que fueron fusilados el 8 de octubre de 1936. El mes anterior las tropas de los generales alzados habían ocupado casi toda Guipúzcoa y llegaba la hora de la represión de las izquierdas y de los nacionalistas. Las convicciones religiosas, que se decía legitimaban la sublevación militar, quedaban en el segundo plano. De ahí que las represalias incluyesen a sacerdotes vascos, de filiación nacionalista y hondas actitudes religiosas. Así describía el escritor José Arteche a uno de los ejecutados: "Don Martín de Lecuona era el sacerdote cuya manera de ser más me sugería el ideal del ángel".

Murieron después los siguientes: el cura y escritor José de Ariztimuño (Aitzol), Alejandro de Mendikute y José Adarraga, ejecutados en Hernani el 17 de octubre de 1936. El 24 de octubre fue fusilado en el cementerio de Oiartzun José de Arin, arcipreste de Mondragón. Ese mismo día se ejecutó a José Iturri Castillo, párroco de Marín, así como a los también sacerdotes Aniceto de Eguren, José de Markiegi, Leonardo de Guridi y José Sagarna. El 27, a José Peñaga-rikano, vicario de Markina. Celestino de Onaindía, cura auxiliar de Elgoibar, fue fusilado el día siguiente. Se sabe también que ese mismo mes fueron fusilados los padres Lupo, Otano y Román; el último era el superior del convento de los carmelitas de Amorebieta.

El número de sacerdotes fusilados, las fechas y lugares de las ejecuciones y la coyuntura política y militar en que se produjeron confirman que estas actuaciones del bando franquista no constituyeron incidentes aislados. Fueron iniciativas con un determinado sentido, reprimir a quienes defendían la legitimidad republicana, sin que para esta práctica del terror fuese impedimento que el encausado fuese religioso. No puede descartarse que tal condición constituyera causa o agravante, en un momento en que, por el apoyo decidido de la Iglesia a la sublevación, el bando franquista desplegaría su inquina contra los curas que se oponían a la rebelión. Téngase en cuenta que era el momento en el que desde la Iglesia se gestaba la idea de la Cruzada para referirse a la sublevación, pero sin que quizás se hubieran deducido aún las consecuencias que tal símbolo implicaba o sin que se hubiesen transmitido eficazmente.

Resulta obvio -todos los datos lo corroboran- que sufrieron represalias por sus creencias políticas, no por alguna suerte de actividad armada, pues no era este el papel que les adjudicó el País Vasco fiel a la República, sino el que se ceñía a la asistencia espiritual. La Iglesia no pudo alegar nunca desconocimiento sobre estos hechos. El embajador de Estados Unidos en España durante la guerra civil, Claude Bowers, los denunció en su libro Misión en España, 1933-1939, que señalaba que "esta lealtad de los católicos vascos a la democracia ponía en un aprieto a los propagandistas que insistían en que los moros y los nazis estaban luchando para salvar a la religión cristiana del comunismo". Y daba datos suficientes para comprobar que la jerarquía eclesiástica española sabía de estas ejecuciones. En enero de 1937 el cardenal Gomá se dirigía por carta al presidente del Gobierno vasco, José Antonio Aguirre, que el 22 de diciembre había expresado su asombro por la pasividad de la Iglesia ante el fusilamiento de los curas vascos. Admitía que se había producido, pues aseguraba que la jerarquía eclesiástica no se había callado en este asunto, pero que su protesta había sido discreta, por considerarlo así más eficaz. Reconocía el hecho y su gravedad... y justificaba que la Iglesia participase en la ocultación.

Hoy sabemos también que en diciembre de 1936 un telegrama del Papa se quejó a Franco por "la ejecución de sacerdotes vascos católicos", en respuesta a protestas de aquel, que pedía que la Iglesia se implicase más en el apoyo a la sublevación. Ninguna duda hay, por tanto, de que las más altas instancias eclesiásticas, incluyendo el pontífice, estaban al tanto de lo que había sucedido en Guipúzcoa, ni de la actitud del bando franquista respecto a los religiosos que no participaban de sus ideas políticas.

La Iglesia, que sostuvo la idea de Cruzada Nacional para legitimar la sublevación militar, fue beligerante durante la Guerra Civil, aun a costa de relegar a algunos de sus miembros. Sigue siendo beligerante, en su insólita respuesta a la Ley de Memoria Histórica, acudiendo a la beatificación de 498 "mártires" de la Guerra Civil. Entre ellos no se cuentan los sacerdotes ejecutados por el ejército de Franco. Sigue siendo una Iglesia incapaz de superar sus posiciones de parte, de hace 70 años, y dispuesta a que tal pasado nos persiga siempre. En este uso político de reconocimientos religiosos se percibe su indignación por la reparación a las víctimas del franquismo. Los criterios selectivos sobre los religiosos que militaron en sus filas resultan difíciles de comprender. ¿Los sacerdotes que fueron víctimas de los republicanos son "mártires que murieron perdonando" y los que fueron ejecutados por los franquistas los olvida la Iglesia? Esta actitud brutal, que quiere además aprovechar el acto para una gran peregrinación de resonancias públicas, señala quizás la incapacidad de la Iglesia española para superar sus rencores del pasado.

El guipuzcoano José de Arteche, en su libro El abrazo de los muertos, de 1956, escribía: "Los hombres de mi generación no tienen remedio; nadie dice que hay que rectificar. Nadie dice que hay que pedir perdón. Uno llega a la conclusión de que en España no se reza el Padre Nuestro".





Mateo Múgica


Cuando supo que habían ejecutado al cura José Joaquín Arín, sin formación de causa, Mateo Múgica, obispo de Vitoria, concluyó: "Mejor habrían hecho Franco y sus soldados besando los pies de este venerable sacerdote que fusilándole". La trayectoria del prelado, cuya diócesis incluía Vizcaya, Guipúzcoa y Álava, ilustra sobre las dificultades del franquismo con la Iglesia vasca y los recelos que la dictadura suscitaría en un clero mayoritariamente nacionalista. No lo era Mateo Múgica, sino monárquico. Natural de Idiazabal (Guipúzcoa) y obispo de Vitoria desde 1928, fue desterrado en mayo de 1931 por sus reticencias públicas respecto a la República. Volvió dos años después.

Apoyó en un principio la sublevación militar, exigiendo que los católicos no cooperaran "ni mucho ni poco, ni directa ni indirectamente, al quebranto del ejército español". Suscribió pues la instrucción episcopal Non licet, con la prohibición formal a los católicos de adherirse a la República.

Los excesos y brutalidades de los sublevados y su actuación en la diócesis vasca, le hizo cambiar pronto de opinión. En octubre elevaba sus protestas a la Santa Sede, informando de que en su diócesis los creyentes estaban siendo "injustamente perseguidos, vejados, castigados, expoliados por los representantes y propagandistas del Movimiento Nacional". En 1937 fue enviado de nuevo al destierro, esta vez por orden de los militares franquistas. Se negó a firmar la Carta colectiva de los obispos españoles por la que apoyaban al bando sublevado. Denunció entonces que en su diócesis se había perseguido a "nutridísimas filas de cristianos fervorosos y de sacerdotes ejemplares". No pudo regresar a España hasta 1947. Se instaló en Zarautz (Guipúzcoa), donde vivió, ya ciego, hasta 1968. Murió a los 98 años.

domingo, mayo 06, 2007

Las medidas para combatir el Cambio Climático costarán entre el 0,2 y el 3% del PIB mundial

EFE. Bangkok | Los científicos y representantes de unos 150 países alcanzaron durante la conferencia de Naciones Unidas un acuerdo sobre las medidas y tecnologías que pueden aplicarse para combatir el cambio climático. El acuerdo plasmado en el informe realizado por los integrantes del Grupo Intergubernamental para el Cambio Climático sostiene que mantener el actual nivel de concentración de partículas de dióxido de carbono costará cerca del 3% del Producto Interior Bruto (PIB) mundial, de aquí al 2030.

En la actualidad el nivel se sitúa en torno a 445 partículas de de CO2 por millón, y según los expertos evitar que suba podría frenar el alza de la temperatura en dos grados centígrados.

En otro escenario, el de mantener el nivel de concentración entre 535 partículas por millón y 590 partículas por millón, costaría entre el 0,2% y el 2,5% del PIB mundial, de acuerdo al informe realizado por el IPCC. "El informe refleja muy bien las inquietudes de la Unión Europea", dijo Concepción Martínez López, subdirectora de la Oficina para el Cambio Climático del ministerio español de Medio Ambiente.

En principio, los países de la Unión Europea (UE) se han marcado el objetivo de mantener la concentración en torno al nivel de 530 partículas de CO2 por millón. Para evitar efectos desastrosos a causa del cambio climático, los expertos recomiendan en su informe reducir entre un 50% y un 85% las emisiones de gases contaminantes en el horizonte de 2050.

"Las actuales políticas (medioambientales) son inadecuadas, y es necesario actuar ahora", dice el sumario político que acompaña al informe técnico, un volumen compuesto por cerca de un mil páginas.

Quema de combustibles fósiles

Casi todas las potenciales soluciones que los expertos del IPCC citan en el informe pasan por la reducción de la quema de combustibles fósiles, un mayor empleo de biocombustibles, el uso de energías como la solar, eólica, y hasta la nuclear. "En el informe no recomendamos el uso de la energía nuclear, sólo la examinamos", precisó Bertz Metz, copresidente del IPPC, durante la rueda de prensa celebrada tras anunciar el acuerdo logrado al término de cuatro jornadas de sesiones a puerta cerrada y negociaciones entre las delegaciones.

En relación al comercio del carbón, una de las principales fuentes de contaminación atmosférica, dice el informe que establecer un precio o tasa de 50 dólares por tonelada de dióxido de carbono puede contribuir a reducir entre un 27 y un 52% las emisiones de gas, mientras que si se fija a 100 dólares por tonelada, ayudará a que disminuyan hasta un 63%.

Según el informe, las emisiones de dióxido de carbono, que son las principales causantes del efecto invernadero, está previsto que aumenten hasta 110 por ciento de aquí a 2030, a menos que se actúe de inmediato.

En el sector del transporte, que es la fuente de emisiones de gas que más rápidamente aumenta, destaca como opción la fabricación de los vehículos híbridos, que ya están en el mercado, mayores impuestos para los aceites derivados de fósiles, incentivos para la mejora de los sistemas de transporte público y empleo de medios de de transporte no motorizados, como la bicicleta.

El carbón

Por lo que se refiere a la industria, el IPCC identifica medidas como las de imponer nuevos controles a los contaminantes, incluido el metano, óxido nitroso y a los productos químicos que contribuyen al efecto invernadero, y contempla también el reciclaje. Acerca del suministro de energía, el IPCC se inclina por una menor dependencia del carbón en favor del gas natural, que es menos contaminante, y sugiere que la energía nuclear puede desempeñar un papel a corto y medio plazo.

En materia de agricultura, señalan los expertos que la mejora de la gestión del suelo rústico y los bosques, con énfasis en la reforestación y la prevención de la deforestación, ofrece una de las alternativas "más fáciles y baratas" para el ahorro de emisiones de gas contaminante. "Prácticamente todas estas tecnologías las tenemos ya", señaló Martínez López, cabeza de la delegación española.

Este informe, el tercero y último de los elaborados este año por el IPCC, será sintetizado junto a los otros dos, en la conferencia que se celebrará en el Museo de las artes y las Ciencias de Valencia (España), del 12 al 16 de noviembre de 2007. "El resumen de los tres informes que se hará en Valencia será el documento fundamental de las negociaciones que se mantendrán durante la cumbre de Bali", dijo Martínez.

La Cumbre del Cambio Climático tendrá lugar en la isla indonesia de Bali a principios del próximo diciembre.

Los expertos apuestan por la energía nuclear para combatir el cambio climático

MIGUEL F. ROVIRA. Bangkok | Científicos y representantes de unos 150 países definen en Bangkok las medidas que tendrán que introducirse en el suministro de energía, transporte, edificaciones, agricultura, industria y manejo de residuos para ayudar a combatir el cambio climático.

Casi todas las potenciales soluciones que los expertos del Grupo Intergubernamental sobre el Cambio Climático (IPCC) examinan, que plasmarán en el informe que preparan para Naciones Unidas, implican reducir obligatoriamente la quema de combustibles fósiles.

"El potencial económico para la mitigación de las emisiones de gases con efecto invernadero es notable en todos los sectores, y suficiente para contrarrestarlas o reducirlas a niveles por debajo de los actuales", dice el borrador del informe, que se publicará mañana tras ser aprobado por consenso.

Además del mayor empleo de la energía nuclear con el fin de ayudar a reducir las emisiones de dióxido de carbono, los expertos sostienen también que el futuro pasa por el uso de los biocombustibles modificados genéticamente y la captura del CO2 mediante dispositivos especiales.

La opción de la energía nuclear, que sus defensores califican de "limpia", se espera desate protestas de las organizaciones ecologistas, como Greenpeace, que la considera insegura y económicamente inviable.

"La energía nuclear no se ha convertido de pronto en segura y limpia. El legado de los residuos nucleares sigue sin ser resuelto y a diario ocurren accidentes en el mundo", según señaló Greenpeace. En opinión de este grupo ecologista, "la industria nuclear utiliza la excusa del cambio climático para salvar e incluso expandir su moribundo negocio".

La opción de los biocombustibles es acogida con preocupación por las organizaciones ecologistas, que alegan que su demanda causará una veloz expansión de los cultivos de aceite de palma y otras especies necesarias para esa producción, en detrimento de los bosques tropicales, como ocurre en Indonesia y en el Amazonas.

Torres que capturan CO2

Una de las pocas opciones de ingeniería que barajan los expertos, sobre la que no se ha demostrado su eficacia, consiste en la construcción de torres que capturan el CO2 antes de que llegue a la atmósfera, y desde las que el gas es transportado hasta depósitos subterráneos o yacimientos situados en el lecho marino.

Los científicos del IPCC, la mayoría procedentes de países industrializados, consideran que el proyecto de las torres puede ser "potencialmente importante" en dos décadas, aunque China y la India, dos de los países que más contaminan, ya construyen ingenios similares, pero menos avanzados y que de momento no dan resultados óptimos.

En el sector del transporte, que es la fuente de emisiones de gas que más rápidamente aumenta, destaca como opción la fabricación de los vehículos híbridos, que ya están el mercado, mayores impuestos y la mejora de los sistemas de transporte público.

Por lo que se refiere a la industria, el IPCC considera proponer que se impongan nuevos controles a los contaminantes como el metano, el óxido nitroso y los productos químicos que contribuyen al efecto invernadero.

Sobre el suministro de energía, el IPCC se inclina por una menor dependencia del carbón en favor del gas que es menos contaminante, y sugiere que la energía nuclear puede desempeñar un papel a corto y medio plazo.

En materia de agricultura, señalan los expertos que la mejora de la gestión del suelo rústico y los bosques, con énfasis en la reforestación y la evitación de la deforestación, ofrece una de las alternativas "más fáciles y baratas" para el ahorro de emisiones de gas contaminante. Pero no se pronuncian sobre los países en vías de desarrollo con grandes recursos forestales, como Brasil, en cuanto a si deben ser compensados económicamente por no permitir la tala de sus bosques.

miércoles, mayo 02, 2007

El sentido de morir por Fernando Trías de Bes

El sentido de morir Fernando Trías de Bes EL PAIS SEMANAL - 20-04-2007

El culto a la vida, la juventud, la salud, el bienestar y la felicidad inundan nuestra vida, así que resulta difícil hablar sobre la muerte sin ser tachado de inoportuno. "Es domingo, por favor, no me hable de la muerte ahora. Mañana tampoco, es lunes? Muerte, mal rollo. Paso página. Quiero sensaciones, estímulos, sentirme vivo, leer la página de deportes, desconectar de la realidad?". Como diría Jordi Pujol, hoy no toca. Es lógico. Nunca hay tiempo para este asunto al que esquivamos como a un acreedor.
No es mi intención amargarle el día. Todo lo contrario. Quisiera abordar una cuestión que a todos nos pasa por la cabeza, pero que también todos rechazamos: que algún día vamos a morir. En cierta ocasión, Iñaki Gabilondo me dijo: "Todo el mundo sabe que un día morirá, pero casi nadie se lo cree". Es cierto. Piénselo. Usted cuenta con que algo evitará su muerte; no sabe qué, pero algo, porque no se imagina ajeno a sí mismo. "Vivimos esta vida como si llevásemos otra en la maleta", dijo Hemingway.

Inmortales. Me gustaría plantear una pregunta extraña: ¿de qué sirve morirse? Responder no es sencillo. Así que pensemos lo contrario: que, a pesar de envejecer, no nos muriésemos nunca (como en Las intermitencias de la muerte, de Saramago). Imagine una existencia sin final, levantarse día tras día a sabiendas de que siempre habrá un mañana, que no podrá dejar de respirar, de trabajar, de enfermar y sanar. Ante un futuro sin final, la mayoría exclama: "Sería horroroso que esto no acabase nunca?, sería incluso peor que morirse". Eso no significa ser infeliz o desdichado. Una vida sin final sería insufrible porque nadie puede escapar a la insoportable levedad del ser, como dijo Kundera. Sólo soportamos "ser" si algún día habrá un "no ser".

Una vida sin sentido. La muerte, entre muchas otras funciones, tiene la misión de dar sentido a la vida. Una vida sin final sería una vida sin sentido. Morir supone un compromiso con nosotros mismos. No hay segundas oportunidades, Life is not a rehearsal (La vida no es un ensayo), como se titula el libro de David Brudnoy. La vida es una obra de teatro de una única representación y por eso vale tanto la pena. Gabilondo me dijo también que las personas con mayor grado de conciencia sobre la certeza de su muerte son las más realizadas: se entregan en mayor medida a lo que les llena. La vida no es un ensayo, así que no la desperdician.

Raymond A. Moody, en su libro Vida después de la vida, analizó las experiencias de personas declaradas clínicamente muertas y luego reanimadas. Su obra fue una convulsión en Occidente, al hablar de pervivencia de la conciencia tras la muerte física. Sus tesis fueron tachadas de alucinatorias por la comunidad científica. Eso nos lleva a la eterna e irresoluble pregunta de si hay algo después de la muerte. Es lo que más nos preocupa a todos. Aunque no acabo de entender por qué. Me explicaré. Cuando nos muramos, pueden pasar dos cosas: a) que no haya nada, o b) que haya algo.

En el primer caso significa que se acabó. Fin. Game over. Se acabó usted, se acabó yo, se acabó lo que se daba. Si después no hay nada, la única pregunta que tiene sentido formularse es si uno modificaría su vida actual. Piense la respuesta. Imagine que tuviese la certeza de que tras la muerte no hay nada más. ¿Viviría diferente? ¿Cambiarían sus valores? ¿Su moral? ¿Dejaría a su pareja? ¿Se tornaría despiadado? ¿Violento? La verdad, creo que no. Que seguiría siendo más o menos igual de bueno, malo, generoso, egoísta, triste y alegre? Si vive del modo que vive es porque así tiende a sentirse bien. Lo que uno desea es estar bien consigo mismo, y basándose en eso actúa. La segunda opción es que haya algo tras la muerte: reencarnación, resurrección, unión con Dios, paraíso? No lo podremos averiguar hasta que muramos, así que lo mejor es esperar y, mientras, vivir como mejor nos sintamos, estar bien con nosotros mismos, que es lo que ya hacemos y lo que haríamos si no hubiese nada tras la muerte. O sea, que tanto si hay algo después como si no lo hay? ¡la decisión es la misma!: vivir conforme a los propios valores.

Voluntad de ser. Me gustaría acabar con algo que no puedo demostrar, pero en lo que creo: morir, en el sentido metafísico, es una decisión. La última que tomamos con vida. La psicóloga Françoise Doltó sostiene que cuando somos concebidos confluyen tres voluntades humanas (sin entrar a considerar si hay alguna divina): la de nuestro padre y nuestra madre, y? nuestra propia voluntad de ser. Nuestra apariencia física depende de uno entre millones de espermatozoides con un óvulo determinado. Es fortuita. Pero nuestra voluntad de vivir no puede serlo. Nuestra voluntad de ser y vivir es, según Doltó, independiente de nuestro cuerpo. Bien, es sólo una hipótesis (imposible de demostrar). Pero si fuese cierta, podemos inferir que morir es una decisión que emana de nuestra voluntad. Nadie quiere morir, entiéndanme, me refiero a que el acto de morir va más allá de lo fisiológico. El corazón no lo detenemos con la voluntad; si nos matan, tampoco hay voluntad de morir. Pero, de ser verdad que nuestra voluntad decide unirse a un cuerpo determinado en el momento de nuestra concepción, para abandonarlo también ha de ser esa voluntad la que actúe. Quizá nuestra conciencia no sea más que esa voluntad. Por ello, morir no sólo tiene sentido, sino que es lo que da sentido a nuestra vida. Es el momento cumbre de nuestra voluntad, nuestro acto más libre y, por ende, la mayor liberación. Feliz domingo.
Fernando Trías de Bes es profesor de Esade, conferenciante y escritor.

martes, mayo 01, 2007

Gabilondo presenta el especial "11.M, la derrota de los embusteros"

El viernes 4 de mayo, a las 00:05h, Cuatro emite "11.M, la derrota de los embusteros", un reportaje especial, presentado por Iñaki Gabilondo y elaborado por los Servicios Informativos de la cadena, en el que se analizan los aspectos más destacados del juicio que se está llevando a cado por los atentados del 11 de marzo de 2004.
El reportaje, de una hora de duración, repasa los casi tres meses de macrojuicio, que empezó el 15 de febrero, por la matanza en la que murieron 191 personas. A lo largo de estas semanas, en la vista presidida con mano de hierro por el magistrado Gómez Bermúdez, hay al menos tres aspectos que han quedado suficientemente demostrados, gracias a las decenas de testimonios de acusados, testigos y policías: que los explosivos que causaron la masacre salieron de la mina Conchita de Asturias; nadie ha podido hallar la más mínima participación de ETA en el salvaje atentado, y, especialmente, que en los dos últimos años del Gobierno de Aznar, los servicios de seguridad recogieron reiterados indicios sobre preparativos terroristas de grupos islamistas.
Testimonios y datos incuestionables que dejan en evidencia las mentiras de los dirigentes del PP y de algunos medios de comunicación empeñados en insistir, contra viento y marea, en la llamada teoría de la conspiración. Junto a imágenes de la vista en la Audiencia Nacional, de todo lo ocurrido entre el 11 y el 14 de marzo de 2004 y de la comisión de investigación del Congreso sobre el 11 M, el equipo que ha elaborado 11.M, la derrota de los embusteros ha recorrido de nuevo algunos de los escenarios donde se desarrollaron los trágicos acontecimientos: la casa de Morata de Tajuña en la que vivieron varios de los terroristas, los barrios madrileños de Leganés y Carabanchel o la mina Conchita, cerca de Oviedo, de donde salieron los explosivos utilizados...

"Marcelino Iglesias va a llevar en su programa electoral nuevamente la Ley de las Montañas": Suena a tomadura de pelo

Ley de las montañas, nuevamente Maribel Martínez Álvarez, (Miembro de la Plataforma en Defensa de las Montañas de Aragón) - Zaragoza EL PAÍS - Opinión - 29-04-2007

Oírle decir a Marcelino Iglesias que va a llevar en su programa electoral nuevamente la Ley de las Montañas suena a tomadura de pelo. Y esto es así porque en su anterior programa electoral ya la llevó y todos hemos visto en qué quedó su propuesta. Ni siquiera la presentación de una ILP respaldada por más de 30.000 aragoneses fue suficiente, no ya, para que se aprobara, sino siquiera para que fuera tomada en consideración. Todo ello con la inestimable ayuda del partido del señor Iglesias, que defendió con mucho ahínco ante las Cortes de Aragón lo innecesaria que era su aprobación. Tampoco ayuda mucho su reconocimiento en declaraciones a los medios de que en esta legislatura no había podido aprobarse una Ley de las Montañas debido a los pactos electorales entre su partido y el PAR y las servidumbres que esto conlleva, conformándose con unas directrices que no satisfacen a nadie.
Ahora habría que preguntarle al señor Iglesias qué tipo de Ley es la que nos quiere colar. ¿Una en la que de una vez por todas se apruebe un texto que defienda las montañas, que prohíba construir a más de 1.500 metros, que no tenga como único fin la ampliación de más estaciones de esquí, que tenga en cuenta la amenaza del cambio climático y que consagre las montañas como lo que deberían de ser?

Es decir, santuarios en los que se proteja la vida animal y vegetal y no se rompa ese frágil equilibrio que en estos momentos, pese a las amenazas y destrozos del paisaje, aún existe. Por el contrario, lo que con creciente preocupación vemos los grupos ecologistas y todas aquellas personas preocupadas por nuestra naturaleza, el medio ambiente y el patrimonio, es el monocultivo de la nieve, las macrourbanizaciones, los campos de golf que siempre les acompañan, la creciente despoblación de estas zonas, la construcción masiva de segundas residencias que se ocupan unos pocos días al año, etcétera. ¡Para qué seguir!

Con declaraciones como éstas se demuestra claramente el poco peso específico del señor Iglesias y de su partido a la hora de tomar decisiones sobre leyes que afectan al medio ambiente. Sería bueno recordar todo esto ahora que a nuestros políticos les ha entrado la prisa ante las elecciones: todo son promesas que suenan a palabrería hueca y que para la mayoría de los partidos van a ser de muy difícil cumplimiento.

Renfe apuesta por los trenes AVE: desarrollo insostenible para ricos, muerte del ferrocarril convencional

El Ave te cambia la vida Luis Granell (Ecología y Desarrollo) Heraldo de Aragón 21/01/2007 Tema: Transporte
Hace años un periodista francés me aseguraba eufórico que "el TGV (Tren de gran velocidad) te cambia la vida", refiriéndose al entonces recién inaugurado TGV Atlantique. Quienes ya entonces veíamos en el uso masivo de la carretera una amenaza para el medio ambiente y en el ferrocarril una alternativa, pensamos que la alta velocidad podría ser el revulsivo que necesitaba para atraer a los viajeros que se habían pasado al automóvil. Era una tecnología deslumbrante y las primeras líneas hacían de Francia un ejemplo para todos. Alemania siguió sus pasos y la Unión Europea diseñó una red continental para disminuir el tráfico aéreo.
La España en transformación de entonces quiso subirse al carro y cambió la modesta variante de Brazatortas, destinada a resolver el embudo ferroviario de Despeñaperros, en la línea de alta velocidad Madrid-Sevilla, al servicio de la Expo 92. Se construyó con ancho de vía europeo (20 cm. más estrecho que el ibérico) aunque no tenía conexión con la red francesa. A pesar de su elevado coste, el aumento de viajeros hizo que se considerara un éxito y el Ave (Alta velocidad española) se puso de moda.
Todo el mundo quería que llegase a su ciudad, por eso el proyecto del último gobierno de Felipe González de prolongar la línea de Sevilla hacia Zaragoza y Barcelona por etapas, se convirtió con la llegada del PP al poder en un ambiciosísimo plan para construir 10.000 km. de líneas de alta velocidad.
Pero como seguía habiendo dos anchos de vía, prácticamente todas las nuevas vías de ancho europeo se diseñaron en paralelo a las existentes, con el resultado de un exceso de infraestructura ferroviaria en unos pocos corredores, mientras que la mayor parte del país seguía sin tren o incluso perdía los que había tenido. Y es que Renfe parece empeñada en desprenderse de todo lo que no sea Ave.
Al ganar el PSOE las últimas elecciones se pensó que las cosas podrían cambiar. Magdalena Álvarez, ministra de Fomento, anunció que iban a dejar de hacer líneas de Ave solo para viajeros, incluso a paralizar algunas obras iniciadas a toda prisa en los últimos meses de gobierno del PP, para hacer líneas de "altas prestaciones", útiles también para mercancías y de forma que se "mallara" una red ferroviaria excesivamente radial. Por cierto, había sido un Gobierno socialista el que, en 1985, cerró las únicas líneas no radiales del país. Parecía un buen programa pero, casi tres años después, solo se construyen líneas Ave para viajeros, no se ha iniciado ningún proyecto que "malle" la red y las únicas obras que se han paralizado son la modernización del Canfranc y la reapertura del Calatayud- Soria.
España está gastando sumas ingentes de dinero, procedentes en parte de fondos irrepetibles de la UE, en construir líneas redundantes y no quedan recursos para modernizar el resto del ferrocarril, que a fuerza de dar mal servicio ha caído a mínimos históricos en viajeros y en mercancías. Todo se sacrifica al becerro del Ave. En Barcelona, las obras para llevar sus vías hasta Sants han descoyuntado la red de trenes de cercanías que, en un solo día, mueve tantos viajeros como moverá el Ave en seis meses. Pero no les importa.
El elevado precio de los billetes del Ave hace que solo los viajeros pudientes o las empresas puedan utilizarlo. Pero ni aún así sus ingresos cubren los gastos de explotación, ni mucho menos los de amortización de la línea, con lo que todos los españoles pagamos con nuestros impuestos un tren solo para ricos. Encima, Renfe ha suprimido los trenes convencionales baratos entre Madrid y Zaragoza (pronto los suprimirá también con Barcelona), por lo que casi no circulan Mercedes por la autovía, pero los autobuses de Aratesa van llenos. A más de 300 por hora, un Ave consume tanta energía por viajero transportado y kilómetro recorrido como un avión; el tren eléctrico no contamina ni emite CO2, pero en algún sitio hay que producir la electricidad, por ejemplo en centrales térmicas o nucleares.
Mi colega tenía razón: el Ave te cambia la vida. ¿A mejor?

.

Archivo del blog

.