martes, julio 29, 2008

TOLERANCIA E ISLAM. Y Holanda no ardió. JOHN CARLIN

TOLERANCIA E ISLAM
Y Holanda no ardió
JOHN CARLIN. DOMINGO - 13-04-2008

Si es verdad lo que se suele pensar en Occidente sobre la amenaza del radicalismo islámico, Amsterdam debería ser el paraíso del yihadista; un antro de infieles en el que los objetivos abundan. No hay más que dar un paseo por las animadas callejuelas de la ciudad más libertina de Europa: un momento, se ve a una prostituta casi desnuda, en un escaparate iluminado en rojo; el siguiente, un café en el que unos jóvenes sentados lían aplicadamente canutos de marihuana; a continuación (y con una frecuencia asombrosa en una Holanda mayoritariamente despegada de Dios), una iglesia convertida en restaurante o bar. En cuanto al aborto, la eutanasia y el matrimonio entre homosexuales, Holanda es líder mundial.
Por si todo esto no fuera provocación suficiente para los simpatizantes de Al Qaeda, los holandeses se han convertido, en todo lo relacionado con el islam, en los campeones globales de la incorrección política. No habrá otros lugares en los que pueda considerarse normal o, por lo menos, nada especialmente extraño, que a los seguidores del Profeta se les llame jodecamellos.

Para colmo, un populista de extrema derecha, Geert Wilders, acaba de colgar en Internet un documental ferozmente contrario al Corán en el que se argumenta, a través de una sucesión de imágenes violentísimas, que el islam fomenta el asesinato.

Sin embargo, en Holanda -donde viven casi un millón de musulmanes- no se ha producido la esperada reacción vengativa. Los gobiernos europeos se preparaban para enfrentarse a una repetición de lo que ocurrió con las caricaturas danesas -ira, disturbios, fatwas, en respuesta a la publicación de imágenes satíricas de clérigos islámicos-, pero no ha ocurrido nada. Si Wilders pensaba que su documental, titulado Fitna, encender el odio, iba a ser una profecía autocumplida, se equivocó. Fue un petardo mojado. La paz reinó en Holanda el día del estreno de la película y, dos semanas más tarde, sigue reinando hoy. Las mezquitas permanecieron en silencio (salvo para pedir más silencio) y los musulmanes holandeses no pudieron mostrarse más comprensivos ni educados.

La noticia más sorprendente es que no ha habido noticia. ¿Acaso Holanda ofrecerá motivos para creer que es posible frenar el radicalismo islámico en Europa occidental y que se pueda encontrar una fórmula que permita a musulmanes y no creyentes coexistir con respeto, cumpliendo la ley y en paz?

Porque en Holanda existe, precisamente, una fórmula. No es casualidad que la película de Wilders pasara prácticamente inadvertida. Fue, como dice Marilyn Haimé, directora del departamento de Gobierno, que encabeza la ministra de Integración, "fruto de una labor esforzada y paciente". El trabajo comenzó tras los atentados del World Trade Center y adquirió un carácter especialmente urgente cuando Holanda sufrió su propio 11 de septiembre, con el asesinato, en noviembre de 2004, del cineasta Theo van Gogh a manos de un joven islamista indignado -como se había sentido toda la comunidad musulmana de Holanda- por un descarnado documental que había rodado, titulado Sumisión, sobre el yugo de las mujeres en el islam. En un país orgulloso de su prosperidad y su progresismo, que se había librado en gran medida de las lecciones más duras de la historia desde la marcha de los españoles, a principios del siglo XVII, la muerte de Van Gogh fue un terremoto político. En el mes posterior al asesinato, la policía registró 8.000 reacciones violentas, desde la quema de una escuela islámica hasta actos de vandalismo en mezquitas, pasando por incidentes de escupitajos e insultos en las calles.

Ayan Hirsi Ali, la parlamentaria holandesa de origen somalí famosa por su franqueza y coinspiradora de la película con Van Gogh, tuvo que irse del país por miedo a morir, y pareció que Holanda estaba a punto de estallar en llamas. Sin embargo, tres años y cuatro meses después, la reacción ante un filme que es tan descarnado como el de Van Gogh, y no menos ofensivo, ha hecho que Haimé, la principal responsable gubernamental en el Ministerio de Integración, esté -según confiesa- "cautelosa siempre, pero muy contenta".

"Hace tres años, la situación estaba muy polarizada. Nos sentíamos muy vulnerables a las actividades de reclutamiento de los grupos radicales", explica Haimé, una esbelta abogada de rasgos asiáticos que llegó a Holanda procedente de Surinam a los 17 años. "Por eso elaboramos unos planes para estimular la resistencia democrática e impedir la radicalización en la comunidad musulmana. Ha sido una tarea dura y muy delicada".

Dura y delicada, al mismo tiempo, es lo que resume la estrategia holandesa, que se basa en el principio del diálogo y se construye en torno a una manía nacional por el debate, a la que se han incorporado cada vez más los musulmanes, y a la afición a sacar todo a la luz sin complejos. Muchas de las iniciativas han nacido dentro de la propia sociedad civil, que ha engendrado una epidemia de foros, comités de jóvenes y grupos de encuentro intercultural en todos los frentes. Un ejemplo es el caso de Tarik Yousif, un empresario de 31 años, de padres marroquíes, que durante dos años presidió cuatro debates a la semana. "Por agotamiento total, he tenido que rebajarlo en el último año a cuatro al mes", explicó.

Me entrevisté con Tarik en un centro juvenil de Amsterdam dos días después del estreno del filme de Wilders. El debate que le habían invitado a moderar era entre 25 jóvenes musulmanes y 25 miembros de la rama juvenil de un partido político de derechas en el que Wilders comenzó su carrera parlamentaria. El equipo musulmán estaba formado por hombres -algunos con barba, otros con chaquetas de cuero- y mujeres, algunas con las cabezas cubiertas, otras con vaqueros ajustados; el equipo de jóvenes holandeses blancos era casi completamente masculino, y algunos de ellos tenían un aspecto -con sus trajes oscuros y sus corbatas- como de pertenecer al ala del Opus Dei del Partido Popular. Pero ni este grupo ni ninguna otra persona protestaron porque les registrara, en la puerta, un hombre de aspecto árabe y silueta de luchador de sumo, y, una vez dentro, todos se comportaron de manera impecable durante dos horas y luego se quedaron a tomarse una cerveza o un zumo durante otras dos.

"La verdad es que fue un poco decepcionante", dijo Tarik con una sonrisa después, durante la cena. "Somos muy directos los holandeses y, gracias a eso, hemos avanzado mucho, pero este grupo parecía haber superado todo eso. Todos hablaban de la necesidad de entenderse mejor unos con otros, de conocer los barrios del otro, hacerse amigos...".

Tarik, cuyo padre, marroquí, limpiaba aviones en el aeropuerto de Amsterdam hasta que se jubiló, estudió en Marruecos y Egipto, habla perfectamente árabe (además de inglés), triunfó como ejecutivo en una asesoría multinacional cuando era muy joven, fundó una revista dirigida a holandeses de minorías étnicas y hoy dirige una empresa de informática. Tiene la piel morena y lleva barba, bebe cerveza, está casado y tiene un hijo con una mujer holandesa de origen rural, es musulmán practicante, y cuando saluda a una mujer, le da tres besos -como hacen los holandeses- en las mejillas. "Todos me odian por igual", se ríe. "Estoy hecho que ni pintado para ser un árbitro intercultural". Como tal, el debate extraordinariamente armonioso que moderó -toman-do en cuenta que acababa de salir el documental de Wilders- ofreció un fiel reflejo de los progresos que, en su opinión, están consiguiendo cerrar los abismos que se abrieron con la muerte de Van Gogh. "El gran valor de todos estos debates es que quitan acero a los problemas. Temo, eso sí, lo que podría pasar en caso de que hubiese un atentado. Pero estamos ganando. Lo he visto en este último debate y lo veo cada vez más desde hace seis meses".

Farid Tabarki, que es mitad tunecino y mitad holandés, también lo ha visto. Y también está bien situado para valorarlo. Es uno de los fundadores de Cool Politics, una organización dedicada a crear conciencia política entre los jóvenes, y presenta un programa de (¿cómo no?) debates en MTV, la mayor parte de ellos -por demanda popular- sobre multiculturalismo e integración. "Lo más importante que ha ocurrido en los dos últimos años es que se ve a muchos musulmanes en televisión, participando en la sociedad con una voz propia", explica. "Yo viajo mucho por Europa y veo claramente que Holanda, que siempre se ha considerado un país de vanguardia (aunque antes era en cosas como el matrimonio homosexual), está una vez más encabezando el debate. Incluso el hecho de que haya gente de extrema derecha que dice esas cosas tan intolerables es, a su manera, un fenómeno de vanguardia que sirve para empujar los límites del pensamiento y obliga a la gente -aunque primero tenga que enfadarse- a hablar y definirse".

Farid, que lleva a cabo investigaciones sobre integración para varios think tanks europeos importantes, es de las personas que más tienen tomado el pulso a la juventud holandesa. "Este tradicional modelo holandés, como le llamamos, de hablar y hablar hasta que todas las partes se pongan de acuerdo está calando en todos los sectores. Siento optimismo porque aquí salen muchas buenas ideas".

Una de las mejores ideas la ha tenido el Ayuntamiento de Amsterdam, que ha creado una sofisticada unidad, única en Europa, cuyo propósito general es eliminar el peligro del terrorismo de raíz. Construida a partir de una red de funcionarios expertos en todo tipo de cosas, como religiones de Oriente Próximo, trabajo social y labores de inteligencia, cubre un amplio terreno y es capaz de adoptar lo que los entendidos llaman un enfoque duro o blando, según las circunstancias. Opera, por un lado, como un grupo de recogida de datos que identifica a jóvenes radicales que pueden ser peligrosos e informa sobre ellos a la policía, o los pone en manos de líderes musulmanes moderados con una alta credibilidad religiosa; y, por otro, tiene el objetivo a largo plazo de abordar lo que sus miembros llaman "el caldo de cultivo social" de los radicales, abriendo cauces de comunicación con la comunidad musulmana.

Es una de las ventajas de tener a expertos en religión en esta unidad especial que, en una labor que a la policía le costaría hacer por sí sola, son capaces de distinguir entre las personas que se comportan de una manera estrictamente religiosa, siguiendo las normas ortodoxas (que suele ser lo que ocurre el 80% de las veces que se reporta un caso sospechoso), y las que albergan ideologías posiblemente violentas. "En este tipo de casos, la proporción entre detenciones y condenas es muy baja en los países occidentales", dice un experto cercano a la unidad antiterrorista. "Dedicamos un montón de esfuerzo, experiencia y conocimiento para hacerlo bien, para distinguir entre el tipo con barba y el tipo que lleva la bomba".

El alcalde de Amsterdam, Job Cohen, ha respaldado la discreta labor de esta sofisticada unidad antiterrorista con llamativos gestos públicos. En una mezquita de Amsterdam, poco antes de que se estrenara el filme de Wilders, Cohen -que es judío, como sabe todo el mundo- se levantó y pronunció un discurso en el que exclamó: "¡Todos estamos contra los extremistas y todos estamos unidos!". Le respondió una cálida salva de aplausos, y otra aún más sonora cuando añadió: "¡Esto es Amsterdam! Vuestra religión, vuestras creencias, vuestras costumbres, ¡todas son bienvenidas!".

Todos estos miles de iniciativas -públicas y privadas, locales y discretas- han preparado el terreno para una respuesta de los dirigentes de la comunidad musulmana holandesa que ha representado un nuevo paso en las relaciones entre musulmanes y europeos. Mohammed Rabbae, presidente del Consejo Nacional Marroquí de los Países Bajos, se hizo eco de las opiniones de todos los líderes musulmanes representativos cuando, al día siguiente de que se emitiera el filme, declaró: "Holanda es nuestro país y trataremos, en colaboración con nuestros compatriotas, de encontrar el tono adecuado (...) para, por fin, alejarnos de la polarización existente en nuestra sociedad, para que podamos llevar adelante nuestras vidas cotidianas y no tengamos que tener miedo unos de otros".

Esas palabras, y otras muchas como ésas de otros dirigentes musulmanes, son música celestial para Marilyn Harmié, que está al frente del departamento de Integración del Gobierno desde que se creó, hace ocho años. "Vieron que Wilders estaba intentando elevar la temperatura y ellos decidieron bajarla. EL nuevo avance fundamental ha sido un sentido de responsabilidad mutua; la comprensión, por parte de las minorías étnicas, de que no deben verse sólo como víctimas, sino que deben tratar de entender y aceptar la sociedad tal como es".

El gran perdedor en todo esto ha sido el agitador Wilders. Bas Heijne, escritor y famoso columnista de periódicos, dice que, antes de que se aireara la película, escribió que "la mejor respuesta a Wilders quizá sea el propio Wilders", y ahora da la impresión de que tenía razón. "La suave reacción demuestra que se equivocó al promover una caricatura del musulmán medio como una especie de animal. Las exageraciones de Wilders hacen que personas que podían tener reservas respecto al islam adopten posiciones más generosas y matizadas".

Tarik Yousif dice que el problema que ha tenido Wilders es que los holandeses normales y corrientes -como sus suegros- le han mirado y han dicho: "No, nosotros no somos así. No somos como tú, Wilders". Todo ese constante diálogo y debate, en cuyo centro ha estado Tarik y que él encarna como hombre plenamente holandés y plenamente musulmán, ha valido la pena. "La gente ve que los musulmanes no tienen cuernos", dice Tarik. Y que no están cediendo a la tentación de hacer saltar la impía Amsterdam en pedazos. Una gran ventaja de los millones de horas de charla que ha provocado el debate sobre el islam, en opinión de Tarik, es que ha ayudado a los musulmanes a comprender mejor los procesos mentales de la mayoría holandesa tradicional. "Los musulmanes están empezando a comprender que tiene que ser difícil encontrarse, de repente, con que tus ciudades están cambiando de aspecto, con la llegada de gente nueva que tiene un aspecto distinto y es muy religiosa, lo cual, en un país no religioso como éste, les parece extraño y amenazador".

Tarik, por más agotamiento que le haya causado su entrega personal a la causa, insiste en que lo que se necesitan son incluso más debates. "Lo ideal sería que los 16 millones de holandeses se sentasen a hablar. Pero, por ahora, debemos canalizar lo obtenido y seguir intentando comprendernos para poder lograr lo que -salvo una pequeña minoría radical- todos queremos, que es una sociedad común, de valores democráticos compartidos".

El hombre que salvó Internet. Dan Kaminsky descubrió un envenenamiento masivo en el tráfico de direcciones

El hombre que salvó Internet. Dan Kaminsky descubrió un envenenamiento masivo en el tráfico de direcciones. DAVID ALANDETE - Washington. EL PAÍS - Pantallas - 20-07-2008
El informático que puede haber salvado a Internet del caos cibernético total es un informático de 29 años de Seattle llamado Dan Kaminsky. En febrero, por pura casualidad, se encontró con un error en el sistema de asignación de direcciones de Internet del que todavía no quiere revelar demasiados detalles. "Es pronto", dice. "Primero quiero que el problema se haya solucionado a gran escala y luego descubriré los detalles".
Lo que Kaminsky descubrió es un error de dimensiones titánicas, presente en la Red desde el mismo día de su nacimiento formal en los años ochenta, que permitiría a cualquier hacker, o pirata informático, secuestrar la libreta de direcciones web, conocida como Sistema de Nombres de Dominio, y redireccionar el tráfico de Internet a sitios falsos en los que se podrían hacer con datos valiosísimos, como números de cuentas bancarias, datos privados o contraseñas personales. Cuando lo descubrió, Kaminsky, director de Penetración de Pruebas de Seguridad en la consultora IOActive, decidió colaborar con dos frentes.
"Primero me puse en contacto con los grandes proveedores de Internet y luego con el Departamento de Seguridad Interior", explica. "La respuesta de ambas partes fue magnífica". El 31 de marzo se reunió con representantes de los 16 grandes de Internet de EE UU en el cuartel general de Microsoft en Redmond, en el Estado de Washington. "Les expuse la situación y decidieron que no había más opción que cooperar y trabajar conjuntamente en parches de seguridad idénticos, para evitar una catástrofe".
Este investigador avisó también al Gobierno, a través del Equipo de Emergencia y Respuesta Informática del Departamento de Seguridad Interior. Colaborando con Kaminsky, estos agentes del Gobierno de EE UU revelaron la existencia de este fallo el pasado 8 de julio, advirtiendo que "el tráfico web, el correo electrónico y otros datos importantes de la Red pueden ser redireccionados bajo el control de los atacantes".
En ese momento, Microsoft, Cisco y otras empresas proveedoras de Internet comenzaron a proporcionar sus parches de seguridad, como descargas y actualizaciones automáticas de los sistemas operativos. "Que el Gobierno haya tomado cartas en este asunto y que lo haya hecho de este modo revela la gravedad del asunto", explica Kaminsky. "Además, es la primera vez que las grandes empresas de la Red se coordinan de esta manera y trabajan de forma conjunta y a marchas forzadas".
Por supuesto, ésta no es la primera ocasión en que se descubre un fallo en la Red. "Pero hasta ahora, los hackers eran capaces de atacar los terminales. Podían secuestrar tu ordenador, podían hacerse con el control de una red", añade. "Pero ahora, lo que hemos descubierto no es un fallo local, sino un gran envenenamiento de la Red a través del cual estas personas podrían secuestrar todas las páginas web, aprovechando un agujero en la libreta de direcciones de Internet, su banco de datos primordial".
Muchos son los casos de ciberterrorismo que se viven a diario. A principios de julio los servidores de Icann, organización no lucrativa que administra las correspondencias entre nombres de páginas web y direcciones IP, fueron atacados por un grupo de hackers turcos autodenominados NetDevilz, o Diablos de la Red.
Kaminsky ha prometido revelar más detalles sobre su descubrimiento "cuando la resolución del problema esté más avanzada". Lo hará el próximo día 24 en la conferencia sobre informática Black Hat, la mayor del mundo en materia de seguridad cibernética. Su testimonio se podrá seguir en directo a través de la dirección blackhat.com.
El masivo fallo descubierto, que todavía contamina a millones de ordenadores en todo el mundo, puede ser detectado por los usuarios. Kaminsky ha creado una página web en la que pueden comprobar si su computadora es vulnerable. En doxpara.com se accede a un botón denominado check my DNS. Si el internauta confirma que su nombre de servidor es susceptible de ser atacado dispone de una solución fácil de implementar.
La página web opendns.com ha creado una red entre EE UU y Europa en la que se proporciona un sistema de nombres de dominio blindado. Es, en otras palabras, un listín telefónico alternativo al que no afecta el fallo descubierto por Kaminsky. En esta dirección se ofrecen, de forma gratuita, dos direcciones de servidores de nombres de dominio seguras: 208.67.222.222 y 208.67.220.220. Ambas se pueden introducir en la correspondiente casilla en las Propiedades de Protocolo de Internet de cualquier computadora.

Defensa podría ´neutralizar´ a una fábrica de bombas de racimo. Instalaza produce una munición que será retirada por la ministra Chacón

ARTEFACTOS EN EL PUNTO DE MIRA. Defensa podría ´neutralizar´ a una fábrica de bombas de racimo.
Instalaza produce una munición que será retirada por la ministra Chacón. 20/07/2008 A. IBÁÑEZ
Instalaza es una de las empresas armamentísticas más prestigiosas de España. Lleva 65 años en funcionamiento y poca gente sabe que tiene su planta de producción en el centro de Zaragoza, en el barrio de las Tenerías. Da trabajo a 120 personas y vende sus productos a numerosos países. Entre los servici
os que ofrece, un tipo de bomba de racimo, unos artefactos en el punto de mira por su indiscriminada crueldad, ya que son unas bombas que contienen en su interior muchos más artefactos que se esparcen en el aire y multiplica así su efecto devastador. La ministra de Defensa, Carme Chacón, ha anunciado la intención de destruirlas.
Este compromiso podría afectar a la empresa Instalaza, que fabrica el Mat-120. En su página web explica las características de este material: "Munición de mortero, con 21 submuniciones de efecto contra carro y de fragmentación, cuyas espoletas electrónicas están dotadas de dispositivos de autodestrucción y auto-neutralización, eliminando así el riesgo de municiones activas abandonadas sobre el terreno".
La empresa presume de que ha elaborado un dispositivo por el que estas municiones se autodestruyen en 20 segundos o se desactivan en 10 minutos, con lo que se evita así el peligro de que puedan hacer aún más daño. Este sistema, denominado sd2 fue presentado el pasado mes de abril, lo que podría impedir que a esta empresa le afectara el objetivo de Chacón. Sin embargo, esta orden todavía debe ser decretada en Consejo de Ministros, con lo que aún no se conocen las condiciones de la misma ni cómo se aplicará.
A pesar de este bondadoso sistema para minimizar el impacto de las bombas de racimo, Instalaza ha tenido numerosas críticas de colectivos como Greenpeace o partidos políticos como CHA e IU. Los nacionalistas presentaron en el año 2000, 2001 y 2002 varias iniciativas para pedir explicaciones al Gobierno de Aragón acerca de ayudas concedidas a esta empresa. También presentó iniciativas en el Congreso de los Diputados para interesarse por la empresa. El coordinador autonómico de IU, Adolfo Barrena, y todo su partido, también se ha interesado por la producción de una empresa que como todas las relacionadas con la industria armamentística está sujeta a los secretos oficiales y al hermetismo de la Defensa nacional. Barrena se ha reunido con el diputado de su partido en el Congreso, Gaspar Llamazares, y le pedirá que estudie en sus mociones antibelicistas la forma de controlar Instalaza.
Según datos aportados por el Gobierno de Aragón, hace ya muchos años que Instalaza no recibe subvenciones autonómicas. La última fue en el 2001, según el Departamento de Industria, para una línea de ensamblaje. Se le concedieron 3.300 euros y se le denegó una partida para hacer la página web. Desde entonces ya no ha recibido ninguna ayuda. Además de estas municiones, fabrica granadas para el Ejército español y armas de precisión.

Libertad sexual, ¿hasta dónde?

Libertad sexual, ¿hasta dónde?

Los comportamientos sexuales han evolucionado, al igual que lo ha hecho la sociedad. La relación de pareja también ha cambiado y la libertad de cada uno no perjudica la vida en común, más bien la enriquece. Pero, en la sexualidad, ¿hasta dónde puede llegar esa libertad dentro de la pareja?
Desde el punto de vista de la psicología, la sexualidad siempre tiene en cuenta al psiquismo y, por lo tanto, al mundo inconsciente. Tanto en el sexo como en el amor, funcionan multitud de enlaces y determinaciones que no conocemos, pero por los que somos empujados, casi sin dominio alguno por nuestra parte.

Ese empuje es el que nos hace disfrutar con nuestra pareja. Ahora bien, cuando la excitación sexual es provocada por actos capaces de dañar la estima o el cuerpo del otro, la relación comienza a correr riesgos.
En el terreno de la sexualidad, como en el resto de nuestra vida, la libertad termina donde comienza la del otro. Cuando una práctica sexual choca con el pudor de uno de los miembros de la pareja, el rechazo se instala dentro de esa relación.
Por encima de todo hay que tener en cuenta las decisiones del otro y las propias, lo que se traduce en no someter ni someterse a aquello que no produce placer.
La psicóloga Maryse Vaillant afirma que todo puede funcionar si los dos miembros de la pareja están implicados en lo que hacen y lo ejecutan desde su deseo. Pero, sobre todo, si ninguno de los dos es el esclavo o el objeto del otro o de su fantasía. Las fantasías deben corresponderse.
Ahora bien, conviene no confundir la fantasía con la realidad, pues lo que imaginamos, por lo general, no existe para ser realizado. Sirve fundamentalmente para aprovechar la excitación que provoca.


Mejor, con amor. Una de las cosas que más influye en el malestar sobre la vida sexual es que se la juzgue como aburrida o repetitiva. La exigencia de actuar y tener resultados pesa sobre la relación y la deteriora, probablemente porque se ha aceptado universalmente la idea de que el sexo es el cimiento de la pareja, sin tener en cuenta que es el amor lo que mantiene el encuentro erótico en la mejor posición para que la pareja se mantenga en el tiempo. El psicoanalista J. D. Nasio afirma que el amado “es ese genio que me da alas y me las quiebra a la vez”, refiriéndose a que amar a otro siempre tiene el límite de no hacerle daño con nuestras actuaciones.
El malestar se instala en la pareja cuando sus miembros comienzan a obsesionarse respecto a esas pretendidas normas que intentan encorsetar la sexualidad en cantidades mensurables. Ése es el caso que vivió Elena. “Póngame medio kilo de orgasmos”, le dice Elena a su carnicero en el interior de su sueño. El carnicero, que tiene la cara del actor norteamericano George Clooney, le responde: “¿Sólo?”. Todo el público que espera detrás, y que está formado en su mayoría por mujeres, comienza a reírse. Entonces Elena añade: “Bueno, póngame cinco kilos”. A lo que él contesta: “Eso está mejor”.
Cuando Elena coge la bolsa, el peso la hace caer, entonces se pone a llorar y se despierta angustiada. Aquella tarde había tenido una conversación con una amiga que le había confesado que su pareja era un auténtico portento en la cama. Después había preguntado a Elena qué tal le iba a ella en el terreno sexual. Más tarde se quedó dormida con la televisión encendida, porque su pareja estaba de viaje por razones de trabajo y no le apetecía irse a la cama. Cuando se despertó era muy tarde y la pantalla estaba llena de escenas de películas porno.

Sociedad de consumo. En poco tiempo, había asistido a demasiadas hazañas sexuales que le habían hecho intentar responder a la pregunta formulada por su amiga. A ella le iba muy bien el sexo con su pareja, pero comparado con todo lo que había escuchado y visto Elena se fue a la cama haciéndose preguntas: “¿Hacemos el amor lo suficiente?, ¿habremos caído en la rutina?, ¿todavía le doy placer?”. Tantos interrogantes habían creado una inquietud que se manifestó en el sueño del carnicero, donde se expresa claramente la angustia que le produce que su cuerpo se trate como si sólo fuera carne. Vivimos en una sociedad de consumo, que ha impuesto también un sexo de consumo. La publicidad utiliza la sexualidad para vender lo que sea. Es una sociedad adolescente en la que la gente, al igual que los que aún no son adultos, está a la búsqueda permanente de sensaciones fuertes y de encontrar límites a sus pulsiones. Ante esta situación conviene apropiarse de la sexualidad, tomar de ella lo que es bueno para la pareja.

¿Qué nos pasa? • Si te preguntas acerca del tipo de relación sexual que mantienes con tu pareja, lo primero que debes tener en cuenta es que no hay que compararse con lo que se dice o se ve, tanto en las conversaciones con los demás como en lo que aparece en los medios de comunicación. • Con la sexualidad se pueden intentar tapar problemas que pertenecen al terreno afectivo. No es inusual que el miedo a la intimidad puede multiplicar los encuentros amorosos. • Lo erótico va cambiando con la edad y la sexualidad también. En algunas etapas de la vida ésta se ve afectada. Por ejemplo, antes y después de tener un hijo. • Cada miembro de la pareja “pacta” con el otro de forma inconsciente sus condiciones eróticas. ¿Qué podemos hacer? • Hablar de cómo va la relación sexual es importante cuando alguno de los cónyuges no se siente cómodo o tiene dudas. • Cuando pedimos demasiado a la relación sexual, conviene reflexionar si intentamos ocultar con ella nuestra insatisfacción en otros terrenos de la vida. • Las fantasías sexuales no tienen por qué pasar al acto. Están ahí para excitar. • Si la relación sexual hace sufrir, se puede acudir a una psicoterapia. • Si uno de los cónyuges propone al otro cosas que le desagradan, la pareja se deteriora. • La libertad se encuentra en el establecimiento de una comunicación donde se puedan expresar libremente los deseos. ..

Yo, el supermercado por raj Patel

Yo, el supermercado. Raj Patel
Raj Patel, en 'Obesos y famélicos' (Los Libros del Lince), analiza el impacto de la globalización en el sistema alimentario mundial y describe cómo han cambiado los hábitos alimenticios con la poderosa irrupción de los supermercados. DOMINGO - 30-03-2008

El lugar sagrado del sistema moderno de producción de alimentos es el supermercado. Una cadena de supermercados es un imperio de logística que gobierna y regula los feudos más pequeños de la industria alimentaria, como el dominio del comisionista sobre el agricultor o el del distribuidor sobre el comisionista. Con sus decisiones y su estrecha supervisión en cada paso en la cadena de productos, el departamento de compras de un supermercado puede despedir a los campesinos más pobres de Suráfrica, cambiar el destino de los cafetaleros en Guatemala o trastornar la producción de las plantaciones de arroz en Tailandia.
Los supermercados son inventos patentados y, como todas las innovaciones, respondieron a una necesidad específica en el momento y en el lugar en que fueron concebidos: a principios del siglo XX en Estados Unidos, una época de abundancia sin igual. Las ruedas de la industria estadounidense giraban rápido, y los productos manufacturados surgían en cantidades cada vez mayores, eran empaquetados y colocados en los estantes para la creciente población urbana. Los industriales estaban preocupados porque, de hecho, se estaba produciendo demasiado y los consumidores no podían comprar lo suficientemente rápido para absorber el aluvión de mercancías. Además, existía una inquietud paralela por el hecho de que incluso si los consumidores podían permitirse comprar, no lo harían por la simple razón de que no lo necesitaban. La técnica eterna para persuadir a alguien de que compre fue y sigue siendo bajar el precio. Para las empresas de supermercados de principios del siglo XX, hacer eso era un desafío, dado que el margen de ganancias ya era exiguo.

Una manera de lidiar con la encrucijada de coste y precio era aprovechar las economías de escala. Cuanto mayor era la empresa, mayor su poder para negociar rebajas en el precio que pagaba por unidad. Pero no existían corporaciones dedicadas exclusivamente a la venta al detalle de alimentos que fuesen lo suficientemente grandes para hacer eso. El gran tamaño era privilegio de las corporaciones manufactureras y de transporte. Los gigantes del mundo agrícola corporativo de finales del siglo XIX y principios del XX eran principalmente las procesadoras y las distribuidoras de alimentos, no los vendedores al detalle. Una empresa de transporte, la Atlantic & Pacific Tea Company (hoy más conocida como A&P), se dio cuenta de que se podía generar dinero no sólo al comerciar con los alimentos, sino también al venderlos al consumidor. Con tal fin, estableció una amplia red de tiendas de ultramarinos a las que proveía usando la creciente infraestructura de rutas y vías férreas, aprovechando los relativamente bajos costes de transporte y el ahorro resultante de poder vender sus propios productos directamente al minorista. Las hazañas logísticas de A&P sentaron las bases de lo que hoy en día se conoce como el supermercado moderno: una gran empresa capaz de negociar precios bajos con los proveedores, de asegurarse de que los estantes nunca estén vacíos, especializada en logística y marketing. Sin embargo, una vez que las mercancías llegaban a la tienda A&P, la experiencia de venta al detalle era esencialmente la misma: el dependiente estaba entre el comprador y la mercancía; los clientes aún tenían que pedir lo que deseaban y estaban alejados de los productos hasta que se decidían a comprarlos. Pero todo esto estaba a punto de transformarse. (...)

Mientras el oeste era pionero con el formato de autoservicio, la combinación de un virginiano espabilado que trabajaba en Tennessee y una serie de sucesos geopolíticos abrió la puerta a una verdadera revolución en el campo de la venta al detalle. En 1916, la confluencia de dos acontecimientos transformó el negocio en Estados Unidos: el primero fue que el país entró en la I Guerra Mundial, y a causa de esto, los precios de los alimentos subieron un 19% (en 1917 hubo revueltas en protesta por el aumento de los precios en Nueva York, Boston y Filadelfia). Los tenderos sintieron una presión muy fuerte para que bajasen los costes, dado que los consumidores estaban dispuestos a hacer muchos esfuerzos para encontrar comida más barata. Reducir los costes a través de la economía de escala fue una de sus opciones, pero el 11 de septiembre de 1916, el minorista Clarence Saunders transformó el negocio con una conmoción mucho más profunda que el ingreso de Estados Unidos a la guerra: abrió el primer King Piggly Wiggly en Memphis, Tennessee. En él codificó la revolución minorista clave que iba a reverberar durante el siglo XX. Todo consistía en transformar la relación entre el comprador y el vendedor de una manera que reducía al mínimo los costes de venta al detalle. Aquí lo dice con sus propias palabras, las que usó para sacar la patente 1.242.872 para la "tienda de autoservicio": "El objeto de dicha invención es equipar la tienda de tal de modo que el cliente pueda servirse a sí mismo; mientras lo haga, revisará la totalidad de las mercancías que la tienda ofrece, conveniente y atractivamente expuestas". Después de seleccionar la lista de los productos deseados, se requerirá que pase por un puesto de control y de pago en donde las mercancías elegidas puedan ser facturadas, empaquetadas y pagadas antes de dejar la tienda, de tal modo que el establecimiento quede liberado de una gran parte de los típicos gastos imprevistos, o de los gastos generales, que se requieren...

La nueva tienda combinaba la idea de que los consumidores comprasen por sí mismos (y así reducir el coste de personal) con la manera de asegurarse de que estaban expuestos a todo lo que estaba a la venta (maximizando los ingresos potenciales). La vista del plano de la patente de Saunders muestra cómo la geografía interna de la tienda propiciaba el control de las existencias y la arquitectura comunicativa en la que fue, en última instancia, la primera fábrica de consumo. Uno comienza por la entrada, pasa por un torniquete, coge una cesta, sigue por el laberinto de productos de aquí para allá hasta que llega a la caja, donde debe pagar. Hay un solo camino para seguir, no hay nadie con quien hablar y la tienda está diseñada ante todo para que se ponga la mayor cantidad de cosas posible en la cesta o en el carrito en el mínimo tiempo y con el menor coste para la tienda. Dentro, los consumidores se asemejan a ratas en un laberinto.

Lógicamente, algunos consumidores no entendieron muy bien el sistema. En Australia, los promotores de los supermercados contrataron a instructores que enseñaban a adultos y niños, hombres y mujeres, cómo empujar los carritos a lo largo de los pasillos. Y en los establecimientos de Estados Unidos, hoy en día, uno puede encontrar carritos infantiles con una banderita. Aunque se supone que sirven para que los padres encuentren fácilmente a los niños en los pasillos, los minicarritos cumplen con un propósito educativo: la bandera lo proclama muy claramente: "Cliente en prácticas".

Para Saunders, el supermercado era una cuestión tanto logística como educativa. Los dependientes que en los comercios tradicionales cogían los productos de una lista que el cliente les daba desaparecieron. Los empleados que habían sido dependientes en las antiguas tiendas fueron informados muy claramente de que en el nuevo autoservicio King Piggly Wiggly no debían ayudar para nada a los usuarios a elegir los productos, que ahora eran "libres" de hacerlo por sí mismos. Como los dependientes estaban obligados al silencio, los clientes sólo recibirían instrucciones acerca de la ubicación de las mercancías por medio de la arquitectura física del supermercado. Si bien el espacio fue diseñado a partir de las necesidades de los propietarios de ubicar las existencias, Saunders fue consciente de lo importante que era cautivar y entrenar al cliente como una parte integral de la logística de la venta. Fue una arquitectura que inauguraría la ciencia de la compra impulsiva y agresiva y supondría una enseñanza activa en las maneras del "consumismo". (...)

Aparte de las unidades de cuidados intensivos, hay pocos ambientes tan obsesivamente monitoreados y reconfigurados como los supermercados. Se ha invertido mucho dinero en asegurar que los súper hagan circular la mayor cantidad de productos posibles en el menor tiempo, lo cual supone un complejo malabarismo. El espacio no sólo ha de permitir la reposición rápida de los productos y el control instantáneo del inventario, sino también tener una atmósfera que nos ayude a olvidar que estamos haciendo las compras en un almacén bien iluminado. Un grupo de estudiosos se ha dedicado a la labor de reconciliar el ambiente de venta al detalle con la percepción de los compradores, y llaman a su trabajo el "estudio de los ambientes". Con este propósito, se ha invertido mucho dinero público y privado para descubrir, por ejemplo, que el hilo musical es importante. Hay un animado debate en el tema de cómo el tempo musical tiene importancia en nuestras pautas de compra. Se debate qué cantidad de tiempo pasamos en la tienda y el nivel de irritación que nos causa hacer cola. Algunos gurús indican que, cuanto más lenta sea la música, más relajado será el paseo alrededor del perímetro del supermercado y más lánguidas nuestras incursiones a lo largo de los pasillos. Otros dicen que una música familiar, más que el tempo, es clave para que la penosa tarea de hacer la compra pase rápido. Con un nivel de preocupación similar, los investigadores también han estudiado el efecto del color en los supermercados, y han decidido que éste afecta a las compras simuladas, los índices de compra, el tiempo pasado en la tienda, las sensaciones placenteras, los estímulos, la imagen de la tienda y de las mercancías y la habilidad de atraer a un consumidor hacia el expositor de un producto. De hecho, todo, incluso el aroma del aire, el tipo de iluminación, la posición del producto y el revestimiento de las paredes, ha sido analizado profundamente. Y ello para que nos sintamos suficientemente estimulados para desprendernos de nuestro dinero, pero no tan bombardeados como para que nos vayamos apenas encontremos la leche (que, a propósito, está ubicada al fondo de la tienda porque es el artículo que solemos entrar a comprar más frecuentemente, y, por tanto, se coloca en un lugar estratégico para que, de camino, nuestros ojos pasen frente al mayor número de productos).

Aunque se manipula el ambiente de muchas maneras distintas, la materia sobre la que más se trabaja es, por supuesto, nosotros. Dentro del espacio del supermercado, estamos sujetos a una experimentación bastante intensa, si bien se logra que la experiencia sea lo menos invasiva posible. Por ejemplo, piense en las tarjetas cliente. Las compras que quedan registradas en ellas proporcionan a los supermercados un fondo de información orwelliano con el que pueden jugar: pueden asociar nuestro nombre, dirección y otra información demográfica con nuestros hábitos de compra, analizar nuestra voluntad colectiva (uno de los softwares más populares se llama VIPER, es decir, víbora) y adaptar consecuentemente el marketing. Como resultado, el marketing se ha afinado cada vez más. En 1996, la cadena de supermercados británicos Tesco había identificado 12 diferentes segmentos de mercado, cada uno de los cuales era atendido de manera distinta. A finales de ese mismo año, 5.000 versiones diferentes de su revista de marketing directo se enviaban por correo a diferentes segmentos de clientes, y a mediados de 1998, ese número había llegado a 60.000. Hoy, cada revista se configura individualmente, basada en la información que proporcionan las tarjetas cliente. Esto es exactamente lo que pensamos que queremos; nos produce mucho placer saber que somos distintos de cualquier otra persona, con necesidades diferentes respecto a la seguridad, al confort, las nuevas experiencias y la salud. Cuanto más armonice una empresa con nuestras preferencias, más productos podrá vendernos. La innovación que comenzó con que todos los productos estuviesen expuestos para que los consumidores pudiesen elegir, tiene su evolución contemporánea en el marketing personalizado. La clave para que esto funcione ha sido más y mejor información acerca de los deseos de los consumidores.

Sin embargo, las enormes cantidades de datos con los que nos rastrean y analizan tienen sus consecuencias. Brad Templeton, presidente del directorio de la Fundación Electronic Frontier, está preocupado. Cuenta la historia de la casa de un bombero que se quemó en Tukwila, Washington: "Una vez que uno supera la ironía del asunto -dice-, hay una historia más profunda". La policía sospechó que el fuego, que atrapó en la casa a la mujer y al hijo del bombero, había sido intencionado, ya que los forenses identificaron un tipo particular de combustible. Una de las pruebas incriminatorias fue la tarjeta de Safeway del bombero, que demostraba que hubo una compra de aquel mismo combustible. Por suerte, el verdadero pirómano confesó antes de que se iniciara el juicio. Pero la lección está clara: los datos fueron usados como prueba contra él. (...)

Wal-Mart es la mayor compañía del mundo, responsable del 2% del PIB de Estados Unidos y propietaria del segundo ordenador más potente del mundo tras el del Pentágono. El 80% de los estadounidenses son sus clientes y ha convertido en multimillonarios a los hijos del fundador. Ha generado más de 130.000 empleos en 2007, con docenas de personas que compiten por cada vacante, una estructura que promueve y recompensa desde dentro de la empresa, y con precios más bajos que los que las tiendas de barrio podrían ofrecer. Sus opositores dicen que es una pesadilla de mil millones de dólares para el erario público. Según su presidente ejecutivo, esto es "el foco de una de las campañas corporativas más organizadas, sofisticadas y costosas jamás lanzadas contra una empresa individual". Wal-Mart tiene pleitos actualmente por valor de miles de millones de dólares en demandas colectivas por discriminación contra empleadas, prácticas antisindicalistas y contratación ilegal. Uno podría argumentar que hay algo pernicioso sólo en Wal-Mart para que se encuentre sometida a tantos pleitos y escrutinio por parte de los sindicatos, los defensores de los derechos de las mujeres y los activistas contra la explotación. Pero la comodidad, los precios bajos y un paraíso de elección en supermercados van de la mano de la especulación de precios, la discriminación, las prácticas de explotación laboral, la destrucción de la comunidad local, la degradación del medio ambiente y las ganancias extremas. A pesar de todo, Wal-Mart no es una excepción, simplemente nos recuerda las reglas de conveniencia del supermercado. (...)

La forma de hacer negocios de Wal-Mart es despiadada y no sigue la consigna de la empresa de "siempre precios bajos". En los casos en los que la tienda tiene competidores, obviamente sus precios son más bajos, pero, en Nebraska, un cliente compró mercancías idénticas en dos tiendas Wal-Mart distintas con un 17% de diferencia de precio. ¿La razón? En el barrio de la tienda más cara, Wal-Mart ya había liquidado a la competencia y ahora tenía la libertad de subir los precios.

A sólo 10 días del comienzo de los Juegos Olímpicos, China sigue incumpliendo los compromisos que adquirió de introducir mejoras en derechos humanos

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Boletín de noticias

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Amnistía Internacional - Logo

29 de Julio de 2008


Querido amigo, Querida amiga,

A sólo diez días del comienzo de los Juegos Olímpicos, China sigue incumpliendo los compromisos que adquirió de introducir mejoras en materia de derechos humanos. La pena de muerte (incluso por delitos fiscales), la censura a periodistas y medios de comunicación, la represión contra los activistas por los derechos humanos... siguen ensombreciendo al gigante asiático.

Millones de personas en China confían en la presión internacional para lograr que los derechos humanos sean una realidad en su país. Por eso te invito a seguir actuando por un mundo más justo y más libre.

Muchas gracias por tu apoyo,Esteban Beltrán Director Amnistía Internacional - Sección Española



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¿A qué juega Romay?


Deportistas de la talla de Fernando Romay y Abraham Solano se han unido a la campaña de Amnistía Internacional para reclamar a China un avance serio y notable en el respeto a los derechos humanos. Es una oportunidad histórica que no podemos dejar pasar sin poner nuestro granito de arena. Y tú, ¿a qué juegas?

Para ver el vídeo, haz clic aquí.


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Contra la esclavitud


Por fin España ha firmado el Convenio del Consejo de Europa contra la Trata de Seres Humanos. Además ser una gravísima violación de los derechos humanos que afecta cada año a más de 2 millones de personas, es también el negocio ilícito más lucrativo, tras el tráfico de drogas y de armas.

¡Di no a la esclavitud, únete a Amnistía Internacional!


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"Busca pelea"


Tras juzgarlo en secreto, Ye Guozhu, activista chino, fue condenado a cuatro años en prisión por “buscar pelea y causar disturbios”. El delito de Ye Guozhu fue solicitar permiso para una manifestación contra los desalojos forzosos en Pekín, que han desplazado a más de un millón de personas por los Juegos Olímpicos.

¡Actúa ahora!


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Pide a los grandes supermercados españoles que respondan al cuestionario de Greenpeace sobre sus políticas de compra de productos pesqueros

Pide a los grandes supermercados españoles que respondan al cuestionario de Greenpeace sobre sus políticas de compra de productos pesqueros
Firma la petición:

Greenpeace contra la destrucción de las costas

DESTRUCCIÓN A TODA COSTA 2008
Estimad@ amig@

Greenpeace presenta la octava edición del informe Destrucción a Toda Costa en el que se repasa la situación del litoral español. El informe analiza los 100 casos de mayor gravedad en cada una de las comunidades autónomas litorales. Descarga el informe.
Greenpeace quiere hacerte varias propuestas para este verano:
-¿Dónde veraneas?. Si vas a pasar tus vacaciones en la costa, puedes buscar las agresiones medioambientales en el municipio al que te dirijas a través de nuestra web de Fotodenuncia, y si no te gusta lo que ves, envía tu denuncia a las autoridades locales.
- Juego del Algarrobico. Ayúdanos a derribar el hotel ilegal.-Envía una postal a tus amigos. Denuncia el acoso que sufren nuestras costas.
¡Disfruta del verano y comparte nuestras propuestas con tus amig@s!
Un saludo, Greenpeace España

Firma para pedir al Parlamento Europeo reducir las emisiones contaminantes de los coches

Baja los humos a los coches

Estimado/a Sr/a:

El próximo otoño, el Parlamento Europeo y los Ministros de Medio Ambiente tendrán la ocasión de aprobar una nueva regulación comunitaria que regule las emisiones de CO2 de los nuevos automóviles comercializados en el territorio europeo.

Limitar las emisiones y el consumo de combustibles de los automóviles es una medida eficaz y necesaria para que la UE pueda hacer frente al problema del cambio climático, reducir la dependencia del petróleo y fomentar la inversión de las empresas en tecnologías de automoción más eficientes y con menos emisiones de carbono.

Sin embargo, la industria del automóvil está consiguiendo debilitar las exigencias recogidas en la propuesta actual. La misma industria que, hasta el momento, ha sido incapaz de cumplir los compromisos que voluntariamente asumió trece años atrás para reducir las emisiones de las flotas de vehículos, no por falta de tecnología sino por el interés comercial de vender automóviles más grandes, más potentes y más contaminantes. Y que, además, intenta de nuevo retrasar a 2015 la adopción de cualquier regulación que les obligue a reducir sus emisiones y a empezar a asumir su responsabilidad frente al cambio climático. A menos que se reduzcan las emisiones procedentes del transporte, los objetivos de protección del clima fijados por la UE para 2020 no podrán alcanzarse.

Por todo ello le pido, como ciudadano preocupado por el medio ambiente, que ante la próxima votación de esta propuesta legislativa dé formalmente si apoyo a medidas más ambiciosas y eficaces para reducir las emisiones de los automóviles, y en concreto:

- Mantener 2012 como fecha límite para que las emisiones medias de los coches sean de 120 g CO2/km;

- Fijar objetivos a largo plazo, de 80 g CO2/km en 2020 y 60 g CO2/km en 2025;

- Fijar un estándar de CO2 único, y en ningún caso basado en el peso del vehículo;

- El objetivo de 120g CO2/km deber alcanzarse únicamente mediante mejoras tecnológicas, las llamadas “eco-innovaciones” deben ser adicionales y no sustitutivas;

- Aplicar sanciones de 150€ por cada gramo y vehículo que supere el límite, de modo que incentiven a los fabricantes a cumplir la norma en vez de pagar;

- Que no haya excepciones para fabricantes de pequeños volúmenes de vehículos ni para los que utilicen combustibles alternativos.

Si deseas más información sobre esta campaña puedes subscribirte a esta lista de correo (en inglés)

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