domingo, noviembre 09, 2008

Aumenta el consumo de drogas más baratas y mezclas peligrosas por la crisis económica. Controla Club advierte de que algunos cócteles "pueden matar"

MENOS DINERO, MÁS RIESGOS. Aumenta el consumo de drogas más baratas y mezclas peligrosas por la crisis económica. El presidente de la ONG Controla Club advierte de que algunos cócteles "pueden llevar a combinaciones mortales" OTR/ PRESS. Valencia
Los hábitos de consumo de sustancias estupefacientes se están viendo modificados por la situación económica que atraviesa nuestro país. En este sentido, se produce "una cierta pujanza de los consumos de drogas más baratas" e incluso la aparición de "cócteles desconocidos sin ningún tipo de garantía" que "pueden llevar a combinaciones mortales", según indicó el presidente de la ONG Controla Club, Vicente Pizcueta. En momentos de dificultades económicas como el actual "es fundamental impulsar la prevención para anticiparse a los riesgos" que surgirán posteriormente, dado que, según explicó, "los tiempos en el ciclo del ocio son muy diferentes a los de las crisis" , ya que desde el momento en que surgen los problemas hasta que la persona cambia sus hábitos de ocio transcurre un tiempo relativo.
Pizcueta auguró que las próximas Navidades "pueden suponer un punto de inflexión" en ese "desajuste" entre la aparición de la crisis y sus efectos en el modelo de ocio, dado que se trata del momento de "mayor celebración del año" y en esta ocasión, tanto jóvenes como adultos "tienen menos dinero" y "van a tener que seleccionar y priorizar sus celebraciones". Igualmente, indicó que la crisis hará que disminuya la frecuencia de salida, con lo que "se produce un retroceso en el consumo de drogas tanto legales como ilegales", pero al mismo tiempo se impone un "recorte de gasto" que puede llevar a optar por "combinados peligrosísimos", como "combinaciones mortales de roinoles y alcohol" o el recurso a estupefacientes más baratos.
Pizcueta señaló que ante momentos de crisis se espacian los consumos, por lo que se pasa de una media de entre seis y ocho salidas al mes a dos mensuales. Sin embargo, en esas salidas "se produce un recorte presupuestario", lo que provoca "retrocesos muy importantes" del consumo de drogas más caras como la cocaína o el cristal, y la proliferación de "alteraciones de la pureza" de las sustancias, un aumento del consumo de "medicamentos psicoactivos", así como "un repunte del botellón o de todas las gamas de anfetaminas".
En este sentido, alertó de la extrema peligrosidad que presenta la "pujanza de los consumos de drogas baratas" y la tendencia al "abaratamiento" de las mismas mediante adulteraciones, que llevan a "entrar en margen de riesgo porque se pueden producir cócteles desconocidos sin ningún tipo de garantía", en los que se incluyan "todo el abanico de medicamentos psicoactivos -somníferos, para tratar la ansiedad y otros terapéuticos tipo prozac- que, combinadas con alcohol tienen efectos muy negativos".
Capacidad de anticipación
Por todo ello, el presidente de Controla Club hizo hincapié en la importancia de utilizar las encuestas que se realizan sobre hábitos de consumo, ya que tienen una importante "capacidad de anticipación". De esa forma se podrá "reaccionar para actuar frente a futuros consumos puntuales", como en el caso de "los intentos de buscarse la vida para seguir consumiendo este tipo de sustancias con poco dinero".
La ONG Controla Club ganó el premio Reina Sofía a la lucha contra las drogas del año 2007 por la campaña 'Si te pasas te lo pierdes, controla lo que bebes', una iniciativa que empezó hace 12 años, y trabaja para la concienciación sobre los consumos moderados de alcohol por parte de los jóvenes en los espacios de ocio y diversión.
Esta ONG desarrolla un intenso trabajo en la Comunitat Valenciana, donde tiene una red operativa de Unidades de Conductas Adictivas y de Unidades de Prevención Comunitaria que atiende a drogodependientes, así como programas de prevención, que lleva a cabo en esta comunidad y en otras regiones como la Comunidad de Madrid, Región de Murcia, Islas Baleares, Ceuta y Melilla.

Objetivo: reducir el "stand by". Ingenieros españoles crean un sistema capaz de acabar con el derroche de los aparatos electrónicos «en espera»

CONSUMO. Objetivo: reducir el "stand by". Ingenieros españoles crean un sistema capaz de acabar con el derroche de los aparatos electrónicos «en espera», que incrementa en un 12% la factura de la luz. COLPISA. Madrid
Jamás se apagan. En millones de hogares del todo el mundo brillan eternamente las lucecitas, casi siempre rojas, de los aparatos electrónicos que nunca desconectamos. Televisores, reproductores de DVD, equipos de sonido, ordenadores y un inagotable etcétera de dispositivos siempre 'en espera', en 'standby'. Si los desconectáramos cuando no los usamos, nuestra factura de la luz mermaría un 12% al año. Ahorraríamos 7.000 millones de euros sólo en Europa y reduciríamos un 1% las emisiones de C02. Algo posible, según el equipo de ingenieros españoles que ha diseñado un dispositivo capaz de reducir a cero el consumo apagando los aparatos. Una tecnología «barata y eficaz» según sus inventores, que lo han patentado y que buscan quien fabrique el producto a escala global.
«Hasta hace poco no teníamos conciencia de que fuera un grave problema. Ahora sabemos que doce de cada cien euros de nuestra factura de la luz va directamente a la basura» dice Jorge Juan García Alonso, Ingeniero y presidente de 'Good for you, good for the planet', la empresa creadora del dispositivo.
Chip inteligente
«Hemos desarrollado y patentado una tecnología universal y de bajo coste: un microprocesador que tiene programado el algoritmo de cálculo que 'escucha' la carga de corriente que pasa por un cable y 'detecta' su situación. Si está 'en espera', lo apaga y reduce el consumo a cero. El usuario tendrá que reconectarlo. Sirve para todos los aparato del mercado y para los que vengan», explica García Alonso.
Según la Comisión Europea, hay 3.700 millones de aparatos con sistema 'en espera' sólo en Europa. Más de 10.000 millones en todo el mundo. Consumen 'en espera' lo mismo que países como Grecia o Portugal. Distintos estudios sitúan el coste del 'standby' entre 60 y 120 euros anuales por hogar, en función del número de aparatos.
El piloto rojo encendido supone un derroche sin cuento y la emisión a la atmósfera de 20 millones de toneladas de C02.
La Comisión Europea exigirá a todos los fabricantes de electrónica reducir en un 73% el consumo del 'standby' en sus aparatos a partir de 2020. 'La lucecita eterna' consume hoy ente seis y diez vatios y la normativa europea lo dejará en 0,5 vatios.
«Eso para los aparatos más modernos. Las televisiones antiguas consumen hasta 32 vatios en espera y una fotocopiadora puede llegar a los 80 vatios» explica García Alonso.
Sabe que su joven empresa puede ganar la carrera a unas firmas de electrónica que llevan años buscando un sistema contra el derroche del 'standby'. «Se ha esforzado para reducir el consumo.
Técnicamente es posible bajarlo de un vatio, pero sigue el problema de esos miles de millones de aparatos antiguos de alto consumo» explica.
Barata
La tecnología española vale para los viejos y los nuevos aparatos. «En los antiguos se adapta un enchufe con el chip y en los modernos se incorporara el componente en el proceso de fabricación» «Podemos llevar a cero el 'standby' con una tecnología barata de producir, ya que un enchufe con nuestro chip tiene casi el mismo coste que otro normal». El enchufe costaría «diez o quince euros» que «en una tele o dvd se amortizan en menos de un año». «Si se universaliza, sería como cambiar todas bombillas incandescentes del mundo por las de bajo consumo» dicen los creadores de una patente «disponible» y en busca de «una gran compañía monte un plan renove a nivel mundial». Quien quiera la exclusiva debe pagar 30 millones de euros o una tasa de 10 céntimos por cada unidad producida.
«Buscamos una empresa grande que pueda poner el producto en el mercado a nivel mundial. Ente otras coas porque se está regulando.
En Inglaterra quiere prohibirlo y lo están debatiendo en el parlamento. En el mundo de las regulaciones sí existe la manera de hacerlo, el regulador hacer que sea obligatorio»
No somos conscientes del derroche. «Las campañas en Estado Unidos y el Reino Unido han conseguido que apenas un 5% de los consumidores apague sus aparatos. Aquí hubo campañas testimoniales con impacto cero. La gente se va de vacaciones y sigue dejando los aparatos encendidos» lamenta García Alonso.

Pelea entre monjes cristianos ortodoxos y armenios en el Santo Sepulcro

ISRAEL. Pelea entre monjes cristianos en el Santo Sepulcro. El suceso tuvo lugar cuando se inició "una pelea entre fieles de la iglesia cristiana ortodoxa y cristianos ortodoxos mientras preparaban una ceremonia religiosa". El lugar está considerado como el sitio donde fue enterrado Jesús antes de resucitar.
EFE. Jerusalén
La Policía sofocó este domingo una reyerta entre peregrinos cristianos en la iglesia del Santo Sepulcro donde, según la tradición se produjo la crucifixión, enterramiento y resurrección de Cristo, informaron fuentes policiales.
El suceso tuvo lugar cuando se inició "una pelea entre fieles de la iglesia cristiana ortodoxa y cristianos ortodoxos mientras preparaban una ceremonia religiosa", explicó Miki Rosenfeld, portavoz de la Policía israelí.
Un fuerza policial de quince agentes entró en el lugar santo para acabar con el enfrentamiento y dos hombres (uno grecocristiano y un armenio) fueron detenidos y están siendo interrogados.
La fuente añadió que se ha mantenido una "presencia policial en la iglesia del Santo Sepulcro" para vigilar que no vuelvan a producirse incidentes.
La iglesia, ubicada en la Vía Dolorosa de la Ciudad Vieja de Jerusalén, alberga la Piedra de la Unción y el Calvario o Gólgota, considerado el lugar exacto de la crucifixión de Jesucristo, lo que le convierte en uno de los lugares más sagrados del cristianismo y centro de peregrinación para fieles de todo el mundo.

La disputa de ayer se originó en torno a los derechos sobre el Edículo, la estructura que protege la tumba de Jesús. Los griegos se empeñaron en apostar a uno de sus monjes dentro del mausoleo durante la celebración de una procesión armenia que conmemora el hallazgo, en el siglo IV, de la cruz de Jesús. Los armenios protestaron, pero sus rivales se opusieron a dejarles pasar hasta que aceptaran sus demandas. Entonces comenzaron puñetazos y patadas.
Ambas confesiones ya habían acabado a tortas durante el último Domingo de Ramos y la pasada Navidad.
CUSTODIO COMPARTIDO Por extraño que pueda parecer, las refriegas no son del todo inhabituales. Las seis confesiones cristianas --católicos, greco-ortodoxos, armenios, coptos, etíopes y siriomalequitas-- que comparten el custodio de la basílica pugnan desde hace siglos por el control de cada centímetro de la iglesia. La rivalidad es tan enconada que los turcos otomanos tuvieron que delimitar a mediados del siglo XIX los derechos de cada una de las comunidades. Todo está reglado en el llamado statu quo: desde el uso de las capillas, a los horarios de las misas o los derechos sobre los cuadros y los candelabros.

* Israel proyecta una salida de seguridad en el Santo Sepulcro
* El síndrome de Jerusalén. Una alucinación transitoria les lleva a creerse que son personajes bíblicoso depositarios de una revelación
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El vertido de antibióticos al río Ebro contamina el agua y afecta a la fauna fluvial. ¡No tires medicamentos al water!

El vertido de antibióticos al río Ebro contamina el agua y afecta a la fauna fluvial. En un simposio sobre periodismo sanitario que se celebra este fin de semana en Zaragoza, el investigador Damiá Barceló destacó que "aunque la presencia de fármacos, sobre todo antibióticos, no afecta en un principio a la salud de los seres humanos, sí está afectando de forma negativa a la salud de la fauna del río Ebro". EUROPA PRESS. Zaragoza
El vertido de antibióticos al río Ebro contamina el agua de esta cuenca hídrica y está afectando de forma negativa a la fauna fluvial. Así lo indicó el investigador del Instituto de Investigaciones Ambientales de Barcelona, perteneciente al Centro Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), Damiá Barceló, durante su intervención en el IV Congreso Nacional de Periodismo Sanitario que se celebra este fin de semana en Zaragoza.
Barceló apuntó que "aunque la presencia de fármacos, sobre todo antibióticos, no afecta en un principio a la salud de los seres humanos, sí está afectando de forma negativa a la salud de la fauna del río Ebro, sobre todo a las especies más sensibles, y está contaminando el agua del río".
Para Barceló, las soluciones a este problema pasarían por "mejorar las depuradoras, evitar los vertidos contaminantes al agua y concienciar a la sociedad de no actuar de forma irresponsable con el medio ambiente, para lograr que no tiren los medicamentos caducados por el inodoro".
En cuanto a las zonas del cauce del río más afectadas, Damiá Barceló indicó que "Pamplona es una de las zonas más contaminadas del río Ebro, debido a que tiene mucha densidad de población y poca dilución del agua, mientras que a su paso por Zaragoza, aunque cuenta con mucha población, las aguas del río poseen también mucha dilución, por lo que la contaminación es menos elevada".
Agua y enfermedades
En las sesiones de este sábado del Congreso Nacional de Periodismo también participó el coordinador de la Unidad de Evaluación y Desarrollo del Programa Especial para la Investigación y Formación sobre Enfermedades Tropicales de la Organización Mundial de la Salud, Janis K. Lazdins-Held, quien impartió una conferencia sobre 'La guerra del agua
Lazdins-Held indicó que "el agua en mal estado es la causante directa de 23 enfermedades en todo el mundo" y apuntó que la insalubridad de este recurso hídrico "se puede deber tanto a la falta de agua como al exceso de la misma, tras las inundaciones".
Para Lazdins-Held, las enfermedades provocadas por el mal estado del agua se pueden dividir en cuatro grupos, las transmitidas por el agua contaminada por materia fecal; enfermedades causadas por escasez de agua; patologías que se transmiten por contacto con agua contaminada con organismos acuáticos nocivos; y las transmitidas por el mosquito que transmite malaria, filariasis linfática, y dengue.
En España, "si bien con la industrialización se eliminaron una serie de vectores que provocaban enfermedades contagiosas", como la malaria, "la globalización y el cambio climático podrían repercutir en un nuevo establecimiento de los vectores causantes de enfermedades tropicales", resaltó Lazdins-Held.
Con el fin de poner freno a la expansión de este tipo de patologías en los países más desfavorecidos, la Organización Mundial de la Salud cuenta con el Programa Especial para la Investigación y Formación sobre Enfermedades Tropicales. Según Lazdins-Held, el proyecto responde a tres objetivos fundamentales, "promover la investigación sobre las enfermedades tropicales; crear capacidades para que los países más desfavorecidos puedan enfrentarse a estas patologías; y ayudar a definir los planes de acción que dichos países pueden implementar para la prevención".
Información especializada en salud
En el IV Congreso Nacional de Periodismo Sanitario también se han celebrado dos talleres de trabajo, sobre la información en casos de crisis y la ética en las noticias especializadas en salud. Para el presidente de la Asociación Nacional de Informadores de la Salud (ANIS), José Manuel González Huesa, el objetivo de este taller era "analizar en situación de crisis cuál es la forma más adecuada de comunicar las malas noticias sobre salud".
Por otro lado, el segundo taller se ha dedicado a la ética y la información periodística especializada en salud. Para González Huesa, con esta actividad "se han conocido los problemas y demandas de los informadores de salud en España y se han puesto sobre la mesa los diferentes problemas que se pueden plantear en relación a la ética y la información periodística".

No hay que discriminar a los homosexuales ¡HomofobiaNO!

Arquitectura bioclimática. Materiales y conceptos actuales.

Arquitectura bioclimática. Materiales y conceptos actuales.

Ladrillos ecológicos. Bloques fabricados a partir de materiales usados, naturales o de alta tecnología posibilitan la construcción de viviendas más ecológicas
Ladrillos que reaprovechan la ceniza del carbón, el plástico usado, que convierten la humedad ambiental en agua o que utilizan materiales naturales como el cáñamo o la paja. Diversas empresas, equipos de investigación e iniciativas ecologistas promueven el uso de varios modelos de ladrillos ecológicos. Al utilizarlos, se reduce el gasto en energía y materias primas que requieren los ladrillos convencionales, ayudando así al medio ambiente y a construir casas con propiedades más ecológicas.
# Por ALEX FERNÁNDEZ MUERZA # Fecha de publicación: 7 de agosto de 2008

Cada año, unos 45 millones de toneladas de ceniza procedentes de las centrales térmicas de carbón acaban en la basura. ¿Y si transformamos estos desechos en ladrillos evitando su impacto ambiental? Esta fue la idea del ingeniero civil ya jubilado Henry Liu, mientras trabajaba en 1999 en una de estas centrales.

En la actualidad, Liu preside la empresa Freight Pipeline, que trata de que sus ladrillos ecológicos, a los que ha llamado "Fly-Ash Brick" (en la imagen), se extiendan por todo el mundo. Entre sus ventajas frente a los convencionales, además de su capacidad de valorización de las cenizas, se encuentran sus propiedades: son más ligeros y consumen menos energía al necesitar tan sólo una temperatura de cocción de 60º C (los ladrillos normales requieren hornos que alcancen unos 900º C). Además, son capaces incluso de absorber del aíre pequeñas cantidades del tóxico metal de mercurio.

Por esta buena idea, Liu ha recibido el apoyo de la Fundación Nacional para la Ciencia (NSF) de Estados Unidos y en 2007 logró el premio de los mejores inventos del año de la revista Popular Science.

Iniciativas similares pretenden recuperar otro tipo de residuos como materia prima de ladrillos. El proyecto Sandplast, financiado por el programa Eureka de la Unión Europea (UE), ha reunido a varias empresas y centros tecnológicos de España, Letonia y Lituania para producir materiales de construcción de hormigón sin cemento a partir de residuos poliméricos (plásticos como botellas de plástico o envases de yogur) y rellenos inertes.

Estos ladrillos de "hormigón polimérico" tienen el mismo aspecto que los normales de cemento, pero absorben menos agua, por lo que resisten muy bien las variaciones de temperatura. Sus responsables creen que cuando mejoren su proceso de fabricación serán más económicos que los ladrillos comunes. Por el momento, han utilizado este material para crear pavés de acera y un tipo de hormigón ligero.

Por su parte, el Centro Experimental de la Vivienda Económica de Argentina también ha utilizado el plástico usado, e incluso cáscaras de cacahuete, mezclado con cemento, para elaborar ladrillos y paneles. Según sus impulsores, estos ladrillos presentan una serie de ventajas: son más baratos, resistentes, aislantes y ligeros que los convencionales; no requieren grandes instalaciones; se pueden serrar y clavar con facilidad; y son más ecológicos al ahorrar energía y reciclar materiales.

Algunos investigadores tratan de que estos ladrillos, además de ecológicos, tengan alguna propiedad útil. Por ejemplo, del proyecto "Agua Cero: como sacar agua de las piedras", impulsado por la Federación Española de Centros Tecnológicos (FEDIT), ha surgido la idea de crear unos ladrillos cuyo material sea capaz de absorber la humedad del ambiente, de manera que mediante un sistema de canalización en las fachadas aprovecharía el agua resultante para sus inquilinos. En el proyecto participan diez centros del FEDIT, y ha ganado el primer premio (10.000 euros) de esta federación.

Ladrillos de cáñamo y paja

Otras iniciativas parten de materiales naturales, más tradicionales, que asumen los principios ecológicos y de construcción bioclimática, y que se han utilizado ya en diversas casas en España. Por ejemplo, en Guadix (Granada), la empresa Cannabric fabrica de forma artesanal ladrillos de cáñamo, cal hidráulica natural y una mezcla de minerales, además de tierra de las cuevas de la zona.

Su responsable, la arquitecta Monika Brümmer, enumera diversas ventajas de estos ladrillos: su resistencia es parecida a los normales, que ganan a estos en la capacidad de regular la temperatura, la humedad ambiental y de aislar los ruidos. Además, los materiales son naturales y no precisan de pesticidas. No obstante, reconoce que son más caros que los convencionales, aunque asegura que su coste se amortiza en pocos años gracias al ahorro de energía que suponen.

Por su parte, la Red de Construcción con Balas de Paja reúne a un grupo de personas que propugnan la creación de viviendas con fardos de este tipo de material. Sus responsables resaltan que se trata de un tipo de construcción mucho más ecológica y económica que las convencionales y que ofrece una alternativa de vivienda digna. La Red sirve de punto de encuentro para personas que quieran construir por sí mismas estas viviendas.

Ladrillos luminosos y de papel

Algunas iniciativas ofrecen modelos sorprendentes. Los "Solar Brick Light" son unos ladrillos tipo baldosa que se iluminan por la noche al recargarse con energía solar. Por ello, pueden ser muy útiles para pavimentar caminos en jardines o entradas en las viviendas. Su precio, unos 32 euros, es algo elevado, pero pueden contribuir al ahorro de energía de forma interesante y ayudar a decorar con estilo.

Por otra parte, el "Newspaper Brick Maker" es un aparato compactador que transforma el papel de periódico en ladrillos. Tras añadir agua y el papel en tiras en su contenedor, su usuario obtendrá un pequeño módulo que puede utilizarse para alimentar una estufa o una barbacoa, o como elemento decorativo.

El número áureo. Phi. Diseño eficiente. Jardines verticales.

Energía solar fotovoltaica y térmica a la vez

Un sistema híbrido que logra electricidad y calor del Sol de forma más eficiente que por separado, aunque su generalización todavía es muy limitada Entre los espectaculares y vistosos edificios de la Villa Olímpica de Beijing hay uno que llama particularmente la atención, por lo menos desde el punto de vista de las tecnologías medioambientales: se trata de un centro de servicio para los atletas que combina la energía solar fotovoltaica y la térmica. Diversas empresas de todo el mundo prueban varios modelos de este concepto híbrido para intentar ser más eficientes en el aprovechamiento de esta energía renovable.Autor: Por ALEX FERNÁNDEZ MUERZA Fecha de publicación: 14 de agosto de 2008

El sistema instalado en Beijing, denominado "SolarDuct PV/T", aprovecha el calor sobrante de cualquier panel fotovoltaico de techo mediante una instalación térmica. La mayoría de las células solares, dependiendo del día, tienen una eficiencia de entre el 10% y el 15%, ya que gran parte de la energía se pierde en forma de calor. Sus responsables, la empresa canadiense Conserval Engineering, aseguran que con esta tecnología se logra una eficiencia solar superior al 50%.

Por ello, el edificio, además de recibir la electricidad de los paneles, cuenta con un suministro extra de energía térmica que puede ser aprovechado para calentar el agua o en aparatos de climatización. Gracias a ello, sostienen, la instalación se amortiza antes y contribuye a cuidar del medio ambiente, ya que por cada cinco metros cuadrados de estos paneles se evita la emisión anual de una tonelada de dióxido de carbono (CO2). Asimismo, afirman, el sistema consigue que las células fotovoltaicas no se recalienten, lo que les permite producir más electricidad.

En realidad, se trata de una evolución del sistema térmico "SolarWall" que esta compañía desarrollaba hace más de una década, y por la que han recibido varios premios y distinciones internacionales. La instalación consiste en un muro de acero con pequeñas perforaciones ubicado en la pared del edificio. De esta manera, el sistema captura el calor del aire exterior y el que irradia el propio edificio, evitando además que éste se encuentre en contacto directo con el sol. Finalmente, el calor obtenido es transmitido al interior del edificio para su aprovechamiento térmico.

Desde Conserval Engineering afirman que no requiere mantenimiento y su vida útil supera los 30 años, permitiendo un ahorro en combustible para sistemas térmicos de entre un 20% y un 50%. Asimismo, aseguran haber instalado más de 1.000 de estos equipos en casi 30 países distintos, con clientes como Ford, 3M, General Motors, FedEx o el ejército estadounidense.

En este sentido, sus responsables se han centrado en el sector industrial y comercial. No obstante, debido a que el interés de los consumidores por las energías limpias y las ayudas institucionales son cada vez mayores, su presidente, John Hollick, ha afirmado que van a tener también en cuenta el mercado residencial a principios del año que viene.

Otros sistemas fotovoltaicos/térmicos

Las posibilidades de esta tecnología híbrida han llevado a otras empresas e instituciones a experimentar con varios sistemas. Por ejemplo, la Agencia Internacional de la Energía dispone de un programa para incentivar el desarrollo comercial de estos dispositivos. En este sentido, se pueden encontrar en el mercado varios modelos de colectores solares fotovoltaicos/térmicos, aunque su número aún es limitado y requieren un mayor desarrollo para su generalización.

Con una tecnología de colector de aire similar a la de Conserval Engineering, compañías como la alemana Grammer Solar o la danesa SolarVenti cuentan con interesantes productos. Por su parte, algunas otras se han centrado en los denominados "colectores líquidos fotovoltaicos/térmicos", como la holandesa PVTWINS o la israelí Millenium Electric T.O.U. Empresas como la canadiense Menova Energy, la sueca Arontis Solar Solutions o la británica HelioDynamics utilizan concentradores solares.

Ventanas solares

Gracias a los avances tecnológicos, la energía solar se puede aprovechar en los hogares de diversas maneras, en algunos casos muy curiosas. Una empresa japonesa, Nihon Telecommunication System, ofrece ventanas con células fotovoltaicas que pueden producir, en días soleados, hasta 70 vatios por metro cuadrado de cristal. Con la electricidad lograda, afirman, y vía puerto USB, pueden alimentar a un PC o recargar un teléfono móvil.

Según sus responsables, las células solares que incorporan tienen una eficiencia de entre el 7% y el 8%. Como ventaja adicional, el fabricante nipón asegura que impiden la entrada de hasta el 90% de los rayos solares, de manera que se reducen los costes en aire acondicionado. Su gran inconveniente, el precio: cada metro cuadrado vale unos 1.200 euros, aunque creen que serán capaces de vender 10.000 de estas ventanas solares anualmente.

Tejados ajardinados contra el cambio climático. Cada vez más ciudades cubren de vegetación las azoteas de sus edificios para mejorar el entorno urbano y reducir las emisiones de CO2 y el gasto energético Imagínese vivir en un edificio cuya azotea, en vez de de la típica teja, ladrillo o cemento, está cubierta de césped, flores y plantas. En países como Alemania, Gran Bretaña o Estados Unidos son cada vez más numerosas e incluso cuentan con subvenciones para su construcción. Además de transformar la grisácea fisonomía de las grandes urbes, estos espacios verdes de altura ayudan a controlar las emisiones de CO2 y el gasto en electricidad.Por ALEX FERNÁNDEZ MUERZA Fecha de publicación: 17 de enero de 2008

El futuro de las ciudades pasa por hacerlas más confortables, sostenibles y ecológicas para sus habitantes. A ello pueden contribuir las "azoteas verdes". Su finalidad estricta es aprovechar las propiedades ecológicas de introducir vegetación en la parte superior de cualquier edificio urbano, aunque los últimos diseños más vanguardistas van más allá con diversos espacios ajardinados, decorativos y de esparcimiento.

En este sentido, el Jardín Botánico Augustenborgs en Malmö (Suecia), la Biblioteca Pública de Vancouver (Canadá), o el Parque del Milenio en Chicago son algunos de los cada vez más numerosos espectaculares ejemplos de edificios públicos con azoteas ecológicas, aunque tampoco faltan propuestas para inmuebles privados.

Las ventajas de ubicar cubiertas vegetales en la parte superior de los edificios son diversas. La vegetación, además de mejorar la calidad del aire, amortigua el ruido, constituye un sumidero natural de CO2, y posibilita que vuelva la vida animal a las ciudades. Según un estudio elaborado en Canadá, si se cubriera de materia verde tan sólo el 6% de los tejados de Toronto se conseguiría eliminar 30 toneladas de partículas contaminantes de la atmósfera cada año. Asimismo, a la vez que absorben hasta en un 70% el agua de lluvia para su mantenimiento, contribuyen a que las alcantarillas no se saturen.

Por otra parte, un trabajo publicado en la revista Bioscience, del Instituto Americano de Ciencias Biológicas, afirmaba que estos pequeños vergeles urbanos controlan la temperatura, de manera que en verano pueden reducir el consumo de aire acondicionado hasta en un 25% y evitar en invierno pérdidas de calor de hasta un 50%. Asimismo, limitan lo que los expertos denominan el efecto de la "isla de calor", que eleva artificialmente la temperatura de las grandes ciudades.

Por ello, se trata también de un sistema natural de eficiencia energética: Un estudio de la consultora Weston Design para el caso de Chicago, que cuenta con más de 300 de estas azoteas ajardinadas, estima que su ampliación a toda la ciudad permitiría a sus habitantes ahorrarse al año unos 68 millones de euros en energía, el equivalente a la producción de varias centrales térmicas de carbón o un pequeña central nuclear.

Tipos y precios de azoteas ecológicas

La instalación de estos tejados verdes consiste en superponer varias capas sobre la cubierta del edificio, de manera que la estructura del inmueble queda aislada y se dispone de una superficie especial para la plantación y mantenimiento de la vegetación y el drenaje del agua. En cuanto a las especies vegetales seleccionadas, se tiene en cuenta el clima de la ciudad y las características físicas del edificio, aunque las más apropiadas son las de pequeña altura, con un rápido poder de crecimiento y expansión, resistentes a la sequía y con pocas necesidades de mantenimiento.

Asimismo, el desarrollo tecnológico de las últimas décadas ha permitido la construcción de azoteas vegetales muy diversas, tanto en tamaño como en tipo de vegetación y diseño. Así, se puede hablar de sistemas intensivos cuando la profundidad y características de sus capas pueden albergar árboles y arbustos, y de sistemas extensivos con capas delgadas idóneas para flores y hierbas.

En cuanto al precio, los expertos recuerdan que son más caros que los tejados convencionales. Por ejemplo, Roofscapes, una empresa veterana especializada en el diseño e instalación de estas azoteas verdes, cobra por el diseño y la instalación entre unos 1.000 y 2.400 euros por metro cuadrado, tres veces más que lo que cuesta reemplazar un tejado convencional.

No obstante, sus responsables aseguran que estos sistemas duran entre 30 y 40 años, el doble que los tejados normales. Asimismo, los costes se reducen si los vecinos consiguen ponerse de acuerdo para que la misma empresa diseñe e instale estos tejados verdes en varios inmuebles a la vez. Por otra parte, las ayudas que diversas ciudades concienciadas de sus ventajas ofrecen también ayudan a rebajar el precio final. Por ello, cada vez más particulares, y no sólo los responsables de grandes edificios públicos, se decantan por tener un trozo de naturaleza en su tejado.

Origen y desarrollo de los tejados verdes

La idea de tapizar con una cubierta vegetal la parte superior de los edificios ya era utilizada por pueblos como los vikingos y otras civilizaciones antiguas. Algunos expertos apuntan incluso a los jardines colgantes de Babilonia como antecedente remoto de estas instalaciones.

En cualquier caso, los impulsores de los sistemas modernos se sitúan en la década de los años 60 del siglo pasado en varios países escandinavos y de Europa Central, fundamentalmente Alemania. Algunas estimaciones aseguran que en este país el 20% de las azoteas planas están cubiertas con estos sistemas. Por su parte, otros países europeos como Gran Bretaña u Holanda también cuentan con importantes desarrollos.

En Estados Unidos, las ciudades de Portland y San Francisco se consideran las primeras en instalar, en los años 80, estas azoteas ecológicas. Años después, los responsables institucionales de otras grandes ciudades norteamericanas, como Chicago, Nueva York o Washington han ido impulsando su construcción, lo que se ha traducido en diversas ayudas, asociaciones y empresas especializadas. Asimismo, una directiva municipal en Tokio obliga a "convertir en verde" desde 2001 por lo menos el 20% de las azoteas de más de mil metros cuadrados.

* Construyendo la casa bioclimática. Proyecto de construcción de una vivienda bioclimática en un pueblo de montaña en España.

sábado, noviembre 08, 2008

De la cuna a la cuna. Diseño eficiente que aprovecha los residuos

De la cuna a la cuna. Diseño eficiente que aprovecha los residuos.
El sistema "De la cuna a la cuna", utilizado ya en edificios, muebles o ropa, propone una nueva revolución industrial basada en la naturaleza
¿Qué tienen en común Ford, Nike, Basf, Google, el Ayuntamiento de Chicago o la inmobiliaria española Hábitat? Que todos ellos cuentan con edificios al estilo "Cradle to Cradle" ("De la cuna a la cuna"). Su diseño se basa en la naturaleza, con un ciclo de vida que aprovecha los residuos como nueva materia prima, y evita la utilización de sistemas y energías contaminantes para su producción y mantenimiento.
* Autor: Por ALEX FERNÁNDEZ MUERZA * Fecha de publicación: 22 de agosto de 2008

El planeta necesita una nueva revolución industrial en armonía con la naturaleza. Es lo que propugnan el arquitecto estadounidense William McDonough y el químico alemán Michael Braungart con su sistema "De la cuna a la cuna". Esta curiosa terminología sirve a sus responsables para afirmar que el actual progreso de la humanidad se basa en un diseño equivocado, un "Cradle to Grave" ("De la cuna a la tumba") en el que la naturaleza es considerada erróneamente una fuente inagotable y en el que sus recursos acaban destruidos y convertidos en basura inutilizable.

En este sentido, recuerdan, no hay más que ver el cada vez mayor volumen de residuos generados, o conceptos como el de la huella ecológica, que reafirman la insostenibilidad del actual desarrollo humano. Frente a ello, McDonough y Braungart defienden no sólo respetar la naturaleza, sino inspirarse en ella y en su ciclo de vida. A modo de analogía, utilizan un cerezo: sus flores, al caer al suelo, sirven de alimento a otros seres vivos, y produce oxígeno, atrapa CO2, transpira agua y es bonito.

De esta forma, los residuos dejan de ser basura, convirtiéndose en un producto totalmente aprovechable. Ahora bien, distinguen entre "supra-reciclaje", que da lugar a materiales más valiosos, e "infra-reciclaje", en el que los materiales van perdiendo calidad.

Por ello, a las clásicas tres erres del ecologismo (reducir, reutilizar y reciclar), añaden una cuarta, la "regulación". Así, subrayan que el sistema actual de reciclaje es en realidad un "infra-reciclaje" que sólo consigue ralentizar el ciclo destructivo, una manera de degradar las materias primas hasta que se vuelven inútiles, e incluso un proceso que puede producir residuos tóxicos extra. Por ejemplo, al mezclar diferentes tipos de plásticos se produce otro material de menor calidad; de igual manera, el reciclaje de papel, además de producir toxinas, consigue un producto cada vez peor, hasta que ya no puede aprovecharse.

Otro concepto, considerado también "ecológico" en la actualidad, y que critican, es el de la "eco-eficiencia". En su opinión, no es más que tratar de ajustarse a la normativa para dañar al medio ambiente de forma controlada. Frente a ello, proponen la "eco-efectividad" basada en su concepto, y no en diseños que sólo consiguen ser menos dañinos con el entorno, pero perjudiciales al fin y al cabo.

La energía es también otro de los puntos importantes del rediseño que propone "De la cuna a la cuna". En opinión de sus responsables, los combustibles fósiles son un claro ejemplo de sistema desligado del flujo natural energético, y proponen una transición hacia la utilización diversificada de todas las energías renovables.

Ejemplos llevados a la práctica

Braungart y McDonough han resumido las bases de este concepto en el libro "Cradle to Cradle (De la cuna a la cuna): Rediseñando la forma en que hacemos las cosas" (publicado en español por la editorial Mc Graw-Hill). También se les puede ver en el documental "Waste = Food" ("Residuos = Comida").

Asimismo, han creado una consultoría, McDonough Braungart Design Chemistry y un estudio de arquitectura, "William McDonough + Partners" para ayudar a empresas que quieran implantar los principios de este sistema. En este sentido, el diseño de edificios que utilizan fuentes de energía renovables, que aprovechan la climatización o iluminación natural, o incluso capaces de producir más energía de la que consumen, es una de sus principales bazas.

Por ejemplo, Ford ha contado con ellos para la construcción de su nueva planta en River Rouge, Nike para su nueva sede europea, Google para su nuevo campus tecnológico, mientras que otras empresas importantes como Basf o Volvo también se encuentran entre sus clientes. Asimismo, instituciones como el Ayuntamiento de Chicago y países como China, con edificios eficientes en seis ciudades, u Holanda, "que se ha volcado en este sistema", según el propio McDonough, son también otros ejemplos destacados.

En España, la compañía de McDonough se ha encargado por ejemplo del proyecto Ecourban, un complejo de oficinas para la "zona 22@", el nuevo distrito para empresas tecnológicas en el barrio barcelonés de Poblenou. Su impulsora, la inmobiliaria Hábitat, ha invertido unos 60 millones de euros para hacer realidad el proyecto, que incluye placas solares, tejados ajardinados o sistemas naturales de ventilación.

Pero además de a la construcción de edificios, los responsables del "Cradle to Cradle" quieren llevar su idea al diseño de todo tipo de productos, y de hecho, se puede ver en pinturas, materiales de construcción, muebles, ropa, y hasta pañales.
Los ejemplos de implantación de este sistema son muy diversos. La empresa Steelcase ha diseñado la silla de oficina "Think", que respeta su ciclo de vida, con materiales reciclados y reciclables, y que puede montarse y repararse de forma muy sencilla por cualquier usuario. La marca Patagonia ha creado unos abrigos polares a partir de botellas PET recicladas y que a su vez pueden reciclarse mediante el programa "Common Threads". El teji
do Climatex Lifecycle mezcla lana libre de pesticidas y residuos y otros materiales procesados sin productos químicos que se pueden utilizar en jardines como manto biodegradable para el cultivo de frutas y hortalizas. La marca Honeywell ha concebido una alfombra, denominada Zeftron Savant, cuyo nylon se puede reciclar indefinidamente.

Críticas a la idea

El concepto "De la cuna a la cuna" ha recibido también diversas críticas. Sus detractores consideran que se trata de una idea demasiado idílica para que pueda generalizarse y cambiar el actual modelo de desarrollo; argumentan que el actual sistema energético, basado en el petróleo, o el actual modelo de producción económico cuenta con poderosos defensores a los que resulta incompatible dicha propuesta.

Asimismo, también se critica que muchos de los conceptos son muy difíciles de llevar a la práctica, o que son muy caros para un uso masivo. También se apunta a que en realidad se trata de ideas ecologistas ya conocidas a las que se ha dado un toque de barniz mediático, haciendo famosos a sus autores y atrayendo el interés mundial hacia las empresas de sus responsables.

Cradle to Cradle (De la cuna a la cuna): Rediseñando la forma en que hacemos las cosas McDonough Braungart

De la cuna a la cuna / De Wikipedia, la enciclopedia libre

De la cuna a la cuna (en inglés: Cradle to Cradle), subtitulado Rediseñando la forma en que hacemos las cosas es un libro innovador y revolucionario escrito por Michael Braungart y William McDonough en el que se propone una nueva forma de interpretar el ecologismo, la Próxima Revolución Industrial.

Tradicionalmente la consigna principal del ecologismo ha sido "Reducir, reutilizar, reciclar". Los autores proponen mediante este libro un cambio de enfoque. Reducir el impacto sobre el medio ambiente provocaría una ralentización del mismo, pero más rápido o más despacio estaríamos llegando a un mismo final. Frente a este panorama proponen que se atajen los problemas desde su misma raíz, es decir, que en vez de reducir los consumos de energía, nos centremos en que desde el propio diseño y concepción de cualquier producto, estrategia o política se tengan en cuenta todas las fases de los productos involucrados (extracción, procesamiento, utilización, reutilización, reciclaje...) de manera que ni siquiera sean necesarios los gastos de energía, incluso que el balance de gastos y aportes sea positivo.

Llevado a un ejemplo práctico esto implicaría que si un edificio gasta mucha energía con el aire acondicionado y la iluminación, en vez de (o mejor a la vez que) optimizar el rendimiento de la maquinaria y la instalación de paneles fotovoltaicos, proponen concebir el edificio desde su inicio planteándose el aprovechamiento de la ventilación cruzada y de la iluminación natural, para no necesitar el gasto de energía que se produciría de otra forma. Incluso el edificio produciría más energía de la que consume (y depuraría el agua que pasa por él, etc).

Este libro está dirigido a todo tipo de personas, especialmente aquellas que tienen en sus manos alguna capacidad de diseño o investigación, como arquitectos, empresarios, científicos, artesanos, ingenieros... aunque por su lenguaje sencillo y claro hará que su lectura sea agradable y de gran interés para cualquier lector.

Partes del libro: Agradecimientos /Prólogo a la edición española /Introducción: Este libro no es un árbol /1: Cuestión de diseño /2: Por qué lo menos malo no es bueno /3: Eco-efectividad/ 4: Basura = Alimento /5: Respetemos la diversidad /6: La Eco-efectividad en la práctica /Notas

Referencia bibliográfica: Cradle to Cradle (De la cuna a la cuna): Rediseñando la forma en que hacemos las cosas Autores: Michael Braungart y William McDonough Editorial: McGraw-Hill Madrid, 2005 Páginas: 186 Precio aproximado: 22 euros (España, 2007) ISBN: 84-481-4295-0 Depósito Legal: M-274-2005 Editor: Antonio García Brage Traductor: Gregorio Pérez Van Kappel Diseño de cubierta: Luis Sanz Cantero Título original: Cradle to cradle: Remaking the way we make things ISBN 0-86547-587-3 Copyright de la primera edición en lengua inglesa (c) 2003 por North Point Press

Enlaces externos: Terra - Sinopsis del libro / Instituto de Empresa - Presentación de la versión en castellano (incluye vídeo)


Cradle to cradle. De la cuna a la cuna
Superar la ecoeficiencia para allanar el camino a la ecoefectividad

Está claro que nadie duda como alternativa ecológica aquella que predica: reducir, evitar, minimizar, sostener, limitar, detener. Estos términos han sido los básicos en la mayoría de las consideraciones ambientales de la industria actual la cual buscando un salida a la crisis de recursos naturales y energía se propuso ser más eficiente. La ecoeficiencia significa “hacer más con menos”, un precepto que en términos ecológicos no es nada aconsejable, puesto que aunque es un concepto aparentemente admirable, incluso noble, no es una estrategia de éxito a largo plazo, porque no va suficientemente a las raíces. Ser eficientes desde dentro del mismo sistema tan sólo ralentiza el problema aunque se pongan prescripciones morales y medidas coercitivas. Con el actual concepto de ecoeficiencia no se puede salvar el medio ambiente supone ya que supone apoyar que la industria acabe con todo, de forma callada, persistente y completamente. Esta es la tesis del libro Cradle to cradle (De la cuna a la cuna).
El término eco-eficiencia fue oficialmente promovido por el Business Council for Sustainable Development (Consejo Empresarial para el Desarrollo Sostenible), un grupo de 48 promotores industriales que incluía industrias nada ecológicas como Dow Chemical o DuPont entre otras. Se debe a este grupo las famosas tres “R” del movimiento –reducir, reutilizar, reciclar– que tan populares se han hecho entre la vanguardia ecologista. Evidentemente, reducir el consumo de recursos, el uso de energía, las emisiones y los residuos resulta también beneficioso para el medio ambiente –y para la moral de las personas, pero hay que insistir que tan sólo alarga la agonía del sistema.
En nombre de la ecoeficiencia se ha propuesto limitar la cantidad de emisiones peligrosas, producida por la industria. Sin embargo, al ritmo actual puede ser que no se asuficiente para evitar las desastrosas consecuencias para los ecosistemas. Reutililzar residuos por parte de algunas industrias es encomiable pero no evita la propia toxicidad de los mismos durante su manipulación. En muchos casos casos esta “reutilización” tan sólo sirve para trasladar el problema de un sitio a otro
Debemos admitir que nuestro mundo sobrevivie con diseños que son destructivos y poco inteligentes. Podemos promover normas pero en realidad como lo demuestra la “compra venta de emisiones” propuesta por el propio Protocolo de Kioto no hacemos más que legalizar licencias para dañar. Este permiso puede autorizar que una papelera en el sudeste asiático pueda verter productos clorados a las aguas y provocar enfermedades a la población local, destruir los ecosistemas y estará dentro de la legalidad.
Evidentemente la ecoeficiencia permite, aplicada a una vivienda ahorrar energía, gracias al aislamiento en paredes y ventanas reduciendo así la carga sobre los sistemas de aire acondicionado del edificio para su refrigeración, y por ende disminuyendo la cantidad de energía utilizada proveniente de combustibles fósiles. Pero no parte de la idea clave que está en el diseño mismo de la propia vivienda.
La diferencia entre un edificio ecoeficiente y la eco-efectividad, es la que existe entre una vivienda iluminada con bombillas fluorescentes compactas de baja consumo (porque ha tiene ventanas pequeñas, está mal orientada, etc.) o la que ha sido diseñada para que sea soleada, repleta de luz natural y aire fresco, en definitiva agradable para vivir. La ecoeficiencia no cuestiona las prácticas y métodos básicos que hasta ahora han contribuido a degradar el planeta aunque gracias a la misma lo hagamos más despacio. Por contra la eco-efectividad propugnada por de William McDonough y Michael Braungart significa trabajar sobre las cosas correctas –sobre los productos, los servicios y los sistemas correctos en lugar de hacer que las cosas incorrectas sean menos malas. Una vez que se están haciendo las cosas correctamente, entonces sí tiene sentido hacerlas “bien” con la ayudade la eficiencia, entre otras herramientas.
La ecoefictividad es un nuevo paradigma para el diseño de nuestro mundo. Un diseño que abarca desde la visión d el objetivo inicial hasta el producto o sistema que lo compone hasta considerar la totalidad. En realidad la perspectiva eco-efectiva es una innovación tan extremada que provoca algo completamente distinto a lo ya conocido. No propone soluciones necesariamente radicales, sino un cambio de perspectiva. Una nueva perspectiva que debe seguir y conservar los ciclos de la naturaleza y que debe verse no tanto como una disciplina como una declaración de compromiso.
En Cradle to cradle. Rediseñando la forma en que hacemos las cosas, los autores del término eco-efectividad lo sintetizan en los siguientes puntos:
• construcciones que, al igual que los árboles, produzcan más energía de la que consumen y depuren sus propias aguas residuales.
• factorías que produzcan como efluente agua potable.
• productos que, una vez finalizada su vida útil, no se conviertan en basura inútil, sino que puedan ser devueltos al suelo para que se descompongan y se conviertan en alimentos para plantas y animales y en nutrientes para la tierra; o, en caso contrario, que puedan ser reincorporados a los ciclos industriales para proporcionar materias primas de alta calidad para nuevos productos.
• materiales por valor de miles de millones, incluso de billones de dólares, recuperados anualmente para usos humanos y naturales.
• medios de transporte que mejoraran la calidad de vida al tiempo que distribuyen productos y servicios.
• un mundo de abundancia, y no uno de limitaciones, polución y desechos.

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By William McDonough & Michael Braungart North Point Press, 2002

William McDonough's book, written with his colleague, the German chemist Michael Braungart, is a manifesto calling for the transformation of human industry through ecologically intelligent design. Through historical sketches on the roots of the industrial revolution; commentary on science, nature and society; descriptions of key design principles; and compelling examples of innovative products and business strategies already reshaping the marketplace, McDonough and Braungart make the case that an industrial system that "takes, makes and wastes" can become a creator of goods and services that generate ecological, social and economic value.

In Cradle to Cradle, McDonough and Braungart argue that the conflict between industry and the environment is not an indictment of commerce but an outgrowth of purely opportunistic design. The design of products and manufacturing systems growing out of the Industrial Revolution reflected the spirit of the day-and yielded a host of unintended yet tragic consequences.

Today, with our growing knowledge of the living earth, design can reflect a new spirit. In fact, the authors write, when designers employ the intelligence of natural systems—the effectiveness of nutrient cycling, the abundance of the sun's energy—they can create products, industrial systems, buildings, even regional plans that allow nature and commerce to fruitfully co-exist.

Cradle to Cradle maps the lineaments of McDonough and Braungart's new design paradigm, offering practical steps on how to innovate within today's economic environment. Part social history, part green business primer, part design manual, the book makes plain that the re-invention of human industry is not only within our grasp, it is our best hope for a future of sustaining prosperity.

In addition to describing the hopeful, nature-inspired design principles that are making industry both prosperous and sustainable, the book itself is a physical symbol of the changes to come. It is printed on a synthetic 'paper,' made from plastic resins and inorganic fillers, designed to look and feel like top quality paper while also being waterproof and rugged. And the book can be easily recycled in localities with systems to collect polypropylene, like that in yogurt containers. This 'treeless' book points the way toward the day when synthetic books, like many other products, can be used, recycled, and used again without losing any material quality—in cradle to cradle cycles.

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Waste=Food. El diseñador americano William McDonough y el farmacéutico alemán Michael Braungart: “basura igual a alimento”

100% hecho de basura: "Reciclar para sobrevivir"
Mientras la producción y el consumo crecen de forma exponencial, los recursos naturales han comenzado ya su cuenta atrás y la acumulación de basura amenaza con convertir el planeta en una tierra desordenada y difícil de habitar. Frente a esto, el diseñador americano William McDonough y el farmacéutico alemán Michael Braungart han encontrado un modelo de producción revolucionario consistente en que todos los productos construidos por el hombre respeten el principio “basura igual a alimento”.
Cada producto, una vez desechado, debe convertirse en alimento para la biosfera o ser reciclable para la elaboración de otros nuevos. Este documental que Odisea les presenta les mostrará cómo conocidas empresas e incluso ciudades ya experimentan con esta producción sostenible basada en la reutilización, un sistema de trabajo que puede convertirse también en una filosofía de vida. No se pierdan este interesante documental que les revelará la eficacia de esta novedosa industria ecologista.
Realizador: Rob van Hattum / Productor: VPRO Television / País de Origen: Canadá / Año de Producción: 2006

THE 1ST ECO-INTELLIGENT MANAGEMENT CONFERENCE (VÍDEO DISPONIBLE ONLINE)

Lanzamiento de la edición en castellano del libro Cradle to Cradle, editado por McGraw-Hill en colaboración con el CEM

Martes 8 de Febrero de 2005 Programa:
10:00 h. Bienvenida e introducción
Dr. Santiago Iñiguez Decano, Instituto de Empresa
D. Domingo Jiménez Beltrán Asesor de la Presidencia del Gobierno y ex director de la Agencia Europea de Medio Ambiente
10:30 Ponencia y presentación del libro

Cradle to Cradle, Rediseñando la forma en que hacemos las cosas

(DESCARGAR VÍDEO)

La filosofía de la eco-efectividad Mr. William McDonough

Autor, Cradle to Cradle Fundador, William McDonough + Partners
Co-fundador, McDonough Braungart Design Consulting
US Presidential Award for Sustainable Development
Hero for the Planet, Time Magazine


11:30 Mesa Redonda: Eco-Inteligencia en la práctica
Modelos de innovación empresarial: Camper, Nike, Herman Miller
Moderada por:

Mr. Michael Braungart Autor, Cradle to Cradle
Co-Fundador, McDonough Braungart Design Consulting
Fundador, EPEA International Umweltforschung GmbH, in Hamburg, Germany / German Environmental Management Association Environmental Award for Sustainability in Germany, 1999

Instituto de Empresa Aula Magna Maria de Molina, 11 28006 Madrid


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