domingo, septiembre 02, 2007
Una concejala del PP oficia primera boda entre lesbianas en Alcalá de Henares
EFE. CELEBRADA ESTE SÁBADO Una concejala del PP oficia primera boda en
tre lesbianas en Alcalá de Henares * Otro edil popular no ha podido hacerlo finalmente "por problemas de agenda"
ALCALÁ DE HENARES.- Ana Margarita Wong y Raquel Yagüe han sido las primeras dos mujeres en contraer matrimonio en el Ayuntamiento de Alcalá de Henares, en una ceremonia presidida este sábado por la concejala de Mujer, Amparo Moriche, del PP.
Moriche sustituyó a su compañero de partido, el concejal de Tercera Edad y Descentralización, Jesús Fernández Pascual, que estaba previsto que celebrara la ceremonia, pero finalmente no lo hizo "por problemas de agenda", según su suplente.
"Cuando un concejal le pide a otro que si le puede hacer un favor, pues sencillamente se lo haces. Él tenía una entrega de trofeos de una competición deportiva, y no hay cabida en un día tan bonito como éste para polémica de ningún tipo", ha declarado Moriche, quien ha añadido: "para mí es como otra boda más".
El pasado jueves, un medio digital de Alcalá recogía las declaraciones del concejal que un primer momento se encargaría de ser el maestro de ceremonias, en las que aseguraba que lo haría "por imperativo legal, ya que mis creencias están en contra de este tipo de uniones especiales".
En contestación, el Centro Cultural de Lesbianas y Gays de Alcalá, el Instituto Arco Iris, emitió dos comunicados. En el primero de ellos expresaba su malestar por las afirmaciones del edil popular y poco después aclaraba que, tras una conversación mantenida con Fernández, éste les había asegurado que "habían sido sacadas fuera de contexto".
Ajenas a la polémica
En la ceremonia, las dos contrayentes han afirmado ser ajenas a "la polémica suscitada" estos días por su unión y han insistido en que "tan sólo sabíamos el lugar y la hora a las que nos casábamos".
"Nos preguntábamos quién nos casaría, porque siempre es mejor que lo haga alguien que de verdad quiera; no es lo mismo que te casen con una sonrisa que con una cara larga, pero nada más", ha explicado minutos antes del enlace Ana Margarita Wong.
El matrimonio se hacía efectivo a las 13:30, en el Salón de Plenos del Ayuntamiento, con una ceremonia sencilla en presencia de una treintena de familiares y amigos. Durante la ceremonia la edil del PP ha dedicado a la pareja la lectura de un poema titulado 'Ámame', que expresa, según Moriche, "todos los tipos de amor, pero sobre todo el amor sin prejuicios que debe existir entre los seres humanos".
ALCALÁ DE HENARES.- Ana Margarita Wong y Raquel Yagüe han sido las primeras dos mujeres en contraer matrimonio en el Ayuntamiento de Alcalá de Henares, en una ceremonia presidida este sábado por la concejala de Mujer, Amparo Moriche, del PP.
Moriche sustituyó a su compañero de partido, el concejal de Tercera Edad y Descentralización, Jesús Fernández Pascual, que estaba previsto que celebrara la ceremonia, pero finalmente no lo hizo "por problemas de agenda", según su suplente.
"Cuando un concejal le pide a otro que si le puede hacer un favor, pues sencillamente se lo haces. Él tenía una entrega de trofeos de una competición deportiva, y no hay cabida en un día tan bonito como éste para polémica de ningún tipo", ha declarado Moriche, quien ha añadido: "para mí es como otra boda más".
El pasado jueves, un medio digital de Alcalá recogía las declaraciones del concejal que un primer momento se encargaría de ser el maestro de ceremonias, en las que aseguraba que lo haría "por imperativo legal, ya que mis creencias están en contra de este tipo de uniones especiales".
En contestación, el Centro Cultural de Lesbianas y Gays de Alcalá, el Instituto Arco Iris, emitió dos comunicados. En el primero de ellos expresaba su malestar por las afirmaciones del edil popular y poco después aclaraba que, tras una conversación mantenida con Fernández, éste les había asegurado que "habían sido sacadas fuera de contexto".
Ajenas a la polémica
En la ceremonia, las dos contrayentes han afirmado ser ajenas a "la polémica suscitada" estos días por su unión y han insistido en que "tan sólo sabíamos el lugar y la hora a las que nos casábamos".
"Nos preguntábamos quién nos casaría, porque siempre es mejor que lo haga alguien que de verdad quiera; no es lo mismo que te casen con una sonrisa que con una cara larga, pero nada más", ha explicado minutos antes del enlace Ana Margarita Wong.
El matrimonio se hacía efectivo a las 13:30, en el Salón de Plenos del Ayuntamiento, con una ceremonia sencilla en presencia de una treintena de familiares y amigos. Durante la ceremonia la edil del PP ha dedicado a la pareja la lectura de un poema titulado 'Ámame', que expresa, según Moriche, "todos los tipos de amor, pero sobre todo el amor sin prejuicios que debe existir entre los seres humanos".
La "cuestión religiosa" por Ignacio Sotelo
La "cuestión religiosa" IGNACIO SOTELO EL PAÍS - Opinión - 02-09-2007
Hasta el último tercio del siglo XX, España no había resuelto cinco cuestiones clave: el modelo socioeconómico; la forma de Estado; la cuestión militar, o si se quiere con mayor concreción, la intervención golpista del Ejército en la política; la estructura territorial del Estado, y la llamada "cuestión religiosa".
El modelo socioeconómico que tanto pesó en el pasado, sobre todo en los años veinte y treinta -capitalismo liberal, capitalismo corporativo, socialismo democrático, marxista o libertario- es cuestión que parece zanjada. Una economía de mercado en un Estado social cuenta con la aquiescencia de la inmensa mayoría, siendo, hoy por hoy, mañana ya veremos, una minoría insignificante la que se inclina por alguna forma de socialismo o de anarquismo.
Pese al pecado de origen, no sólo por haberla instaurado el dictador, sino sobre todo por haber roto el principio dinástico, consustancial con esta forma de Estado, la opción entre Monarquía o República tampoco es tema que apasione. La transición corrigió en parte esta mácula, al sustituir la disyuntiva "Monarquía o República" por la mucho más operativa de "dictadura o democracia". Si trajésemos la República, ninguno de los problemas pendientes se enderezaría; al contrario, podrían complicarse innecesariamente. Los españoles hace mucho tiempo que dejamos de ser monárquicos. Tres monarcas se vieron obligados a exiliarse desde comienzos del siglo XIX, y otras tantas veces la institución fue restaurada con los Borbones; pero dos con otras familias que no lograron arraigar. En cuanto nos preguntáramos quién entre la clase política, y no tenemos otra, podría ser elegido presidente de la República, muchos nos declararíamos juancarlistas. Ello no quita que la forma más simple de oponerse al sistema sea sacar a la calle una bandera republicana. Si se produjera una crisis grave, el republicanismo crecería en muy poco tiempo.
La cuestión militar es la única que me atrevo a decir que está resuelta y bien resuelta. Desde la historia trágica de los dos últimos siglos reconforta saber que ya no existe una "cuestión militar". Disponemos al fin de un Ejército moderno, disciplinado, acorde con nuestras necesidades. González consiguió la neutralización política de las Fuerzas Armadas, y Aznar dio un paso importante en la dirección debida, al suprimir el servicio militar.
Dos cuestiones siguen supurando malestar: la estructura territorial y la "cuestión religiosa". Vincularlas, como hace el PP, puede ser altamente conflictivo. Por lo pronto, mientras la primera no se resuelva de manera satisfactoria, se divisa una inestabilidad creciente. Las opciones a debate son el Estado unitario, pero descentralizado, del Estado de las autonomías, el Estado federal, el confederal, o simplemente la disolución del Estado en su forma actual. En tema tan intrincado y pavoroso no cabe dar unas cuantas pinceladas de paso, así que será mejor dejarlo para otra ocasión.
Centrémonos en la "cuestión religiosa", con una larga historia explosiva, cuyo resurgir en los últimos años está produciendo una buena sorpresa. A las dificultades que tiene la Iglesia para adaptarse a un Estado aconfesional en una España democrática se une el que la derecha haya colocado la "cuestión religiosa" inmediatamente detrás de la política antiterrorista. Algo ha debido suponer también el que una pequeñísima minoría, tanto en el PSOE como en la sociedad española, pretenda avanzar hacia un Estado laico.
En una España secularizada -en la que el viejo anticlericalismo se ha transmutado en indiferencia, a no ser entre las clases medias por su incidencia en la educación, lo que por sí explicaría el grado de virulencia al que se ha llegado-, apenas se entiende la cruzada que ha emprendido la jerarquía contra el Estado laico. La "cuestión religiosa" ha vuelto al primer plano de la vida social y política en conexión con la educación y sólo se plantea en este contexto.
Pese a que la izquierda había defendido la escuela pública, entendida como escuela estatal y laica, la transición impuso un modelo en el que se financian con fondos públicos los centros privados concertados, a la vez que se aprobó un Estado aconfesional, muy alejado de uno laico. Nadie pone en tela de juicio que una institución privada pueda crear centros educativos con una personalidad propia, ¿peroes de recibo que sea financiado a cargo al erario?
En los ambientes de la izquierda, cada vez son más los que se indignan ante el resultado al que se está llegando con la financiación estatal de la enseñanza católica: una escuela pública de baja calidad para los pobres y los hijos de los inmigrantes, y una controlada por la Iglesia para los sectores medios, pero que paga el Estado. Al tener por lo general un mejor nivel, la prefieren incluso los padres menos interesados en la educación religiosa de sus hijos. A menudo, con la escuela católica concertada lo que se defiende es una clasista, que, además, resulte gratis.
A partir del año que viene en que por imposición de la Unión Europea habrá desaparecido la exención fiscal para la Iglesia, así como los aportes directos del Estado, la contribución pública se elevará al 0,7% de lo que tributen los fieles que pongan la cruz en la casilla de la Iglesia. Lo más grave es que ahora se concede sin el carácter temporal que tuvo al principio.
Probablemente, el próximo año la Federación de Entidades Religiosas Evangélicas (Ferede), con un millón y medio de creyentes en toda España, disponga de su casilla en la declaración de la renta, abriendo las puertas a otras confesiones, como la musulmana, la segunda más extendida. Para mantener contra la letra y el espíritu de la Constitución los privilegios de la Iglesia católica, firmados en los acuerdos con la Santa Sede de 1979 -que aprovecharon ampliamente el resquicio del artículo 16, sin tener en cuenta que tanto por el nuevo pluralismo religioso como por el grado de secularización alcanzado España había dejado de ser católica-, el Estado tendrá que financiar en el futuro a las demás confesiones religiosas, con todos los problemas, no sólo económicos, que de ello se deriven. En este punto parece también necesario un examen de la transición.
Importa poner de relieve cómo se entrecruzan estas tres cuestiones: las relaciones entre el Estado y la Iglesia, la educación pública y la concertada, y la discusión en torno a la "memoria histórica", cuyo sentido político de fondo es que implica tanto una revisión crítica de la transición como una idealización de la II República, que algunos incluso elevan al modelo de democracia al que debiéramos aspirar.
La relevancia política de estos temas se manifiesta en la relación que cada uno mantiene con los otros dos. Justamente, a este entronque se debe el que el ambiente político y social se haya emponzoñado tanto en los últimos años. La transición fue tan buena como pudo serlo en las circunstancias dadas. En estos tres decenios España ha cambiado mucho, sin duda para mejor, pero nada estaría preñado de riesgos tan graves como creer definitivos el régimen político y el económico-social establecidos entonces.
Monseñor Fernando Sebastián, hasta hace poco arzobispo de Pamplona, al condenar explícitamente el laicismo, escribe: "Da la impresión de que el equipo del Gobierno actúa como si la transición hubiera estado demasiado condicionada por el franquismo, como si no hubiera sido un acto legítimo del pueblo soberano". Porque, añade monseñor, el Gobierno no sólo quiere revisar el pacto constitucional, sino que el nuevo laicismo pretende "empalmar con la legitimidad democrática de la II República, saltándonos más de setenta años de historia". Revisar el pacto constitucional implicaría, según el arzobispo, volver a diferenciar vencedores y vencidos con el único fin de dar la vuelta a la tortilla, con lo que otra vez media España quedaría fuera, pero esta vez los propios y no los enemigos.
Fernando Sebastián advierte de que estas posiciones ya nos llevaron un día a la Guerra Civil: "Esta creciente marginación de la Iglesia fue una de las causas profundas si no del levantamiento de julio de 1936 sí de la reacción popular y de la dureza de la Guerra Civil". Cualquier intento de modificar el resultado de la contienda, consolidado en 40 años de dictadura y en la continuidad consensuada de la transición, comportaría el riesgo de Guerra Civil, según el arzobispo.
La cuestión abierta es si esta amenaza, que tan eficaz resultó en la segunda mitad de los años setenta, sigue operativa 30 años más tarde en una España por completo diferente.
Hasta el último tercio del siglo XX, España no había resuelto cinco cuestiones clave: el modelo socioeconómico; la forma de Estado; la cuestión militar, o si se quiere con mayor concreción, la intervención golpista del Ejército en la política; la estructura territorial del Estado, y la llamada "cuestión religiosa".
El modelo socioeconómico que tanto pesó en el pasado, sobre todo en los años veinte y treinta -capitalismo liberal, capitalismo corporativo, socialismo democrático, marxista o libertario- es cuestión que parece zanjada. Una economía de mercado en un Estado social cuenta con la aquiescencia de la inmensa mayoría, siendo, hoy por hoy, mañana ya veremos, una minoría insignificante la que se inclina por alguna forma de socialismo o de anarquismo.
Pese al pecado de origen, no sólo por haberla instaurado el dictador, sino sobre todo por haber roto el principio dinástico, consustancial con esta forma de Estado, la opción entre Monarquía o República tampoco es tema que apasione. La transición corrigió en parte esta mácula, al sustituir la disyuntiva "Monarquía o República" por la mucho más operativa de "dictadura o democracia". Si trajésemos la República, ninguno de los problemas pendientes se enderezaría; al contrario, podrían complicarse innecesariamente. Los españoles hace mucho tiempo que dejamos de ser monárquicos. Tres monarcas se vieron obligados a exiliarse desde comienzos del siglo XIX, y otras tantas veces la institución fue restaurada con los Borbones; pero dos con otras familias que no lograron arraigar. En cuanto nos preguntáramos quién entre la clase política, y no tenemos otra, podría ser elegido presidente de la República, muchos nos declararíamos juancarlistas. Ello no quita que la forma más simple de oponerse al sistema sea sacar a la calle una bandera republicana. Si se produjera una crisis grave, el republicanismo crecería en muy poco tiempo.
La cuestión militar es la única que me atrevo a decir que está resuelta y bien resuelta. Desde la historia trágica de los dos últimos siglos reconforta saber que ya no existe una "cuestión militar". Disponemos al fin de un Ejército moderno, disciplinado, acorde con nuestras necesidades. González consiguió la neutralización política de las Fuerzas Armadas, y Aznar dio un paso importante en la dirección debida, al suprimir el servicio militar.
Dos cuestiones siguen supurando malestar: la estructura territorial y la "cuestión religiosa". Vincularlas, como hace el PP, puede ser altamente conflictivo. Por lo pronto, mientras la primera no se resuelva de manera satisfactoria, se divisa una inestabilidad creciente. Las opciones a debate son el Estado unitario, pero descentralizado, del Estado de las autonomías, el Estado federal, el confederal, o simplemente la disolución del Estado en su forma actual. En tema tan intrincado y pavoroso no cabe dar unas cuantas pinceladas de paso, así que será mejor dejarlo para otra ocasión.
Centrémonos en la "cuestión religiosa", con una larga historia explosiva, cuyo resurgir en los últimos años está produciendo una buena sorpresa. A las dificultades que tiene la Iglesia para adaptarse a un Estado aconfesional en una España democrática se une el que la derecha haya colocado la "cuestión religiosa" inmediatamente detrás de la política antiterrorista. Algo ha debido suponer también el que una pequeñísima minoría, tanto en el PSOE como en la sociedad española, pretenda avanzar hacia un Estado laico.
En una España secularizada -en la que el viejo anticlericalismo se ha transmutado en indiferencia, a no ser entre las clases medias por su incidencia en la educación, lo que por sí explicaría el grado de virulencia al que se ha llegado-, apenas se entiende la cruzada que ha emprendido la jerarquía contra el Estado laico. La "cuestión religiosa" ha vuelto al primer plano de la vida social y política en conexión con la educación y sólo se plantea en este contexto.
Pese a que la izquierda había defendido la escuela pública, entendida como escuela estatal y laica, la transición impuso un modelo en el que se financian con fondos públicos los centros privados concertados, a la vez que se aprobó un Estado aconfesional, muy alejado de uno laico. Nadie pone en tela de juicio que una institución privada pueda crear centros educativos con una personalidad propia, ¿peroes de recibo que sea financiado a cargo al erario?
En los ambientes de la izquierda, cada vez son más los que se indignan ante el resultado al que se está llegando con la financiación estatal de la enseñanza católica: una escuela pública de baja calidad para los pobres y los hijos de los inmigrantes, y una controlada por la Iglesia para los sectores medios, pero que paga el Estado. Al tener por lo general un mejor nivel, la prefieren incluso los padres menos interesados en la educación religiosa de sus hijos. A menudo, con la escuela católica concertada lo que se defiende es una clasista, que, además, resulte gratis.
A partir del año que viene en que por imposición de la Unión Europea habrá desaparecido la exención fiscal para la Iglesia, así como los aportes directos del Estado, la contribución pública se elevará al 0,7% de lo que tributen los fieles que pongan la cruz en la casilla de la Iglesia. Lo más grave es que ahora se concede sin el carácter temporal que tuvo al principio.
Probablemente, el próximo año la Federación de Entidades Religiosas Evangélicas (Ferede), con un millón y medio de creyentes en toda España, disponga de su casilla en la declaración de la renta, abriendo las puertas a otras confesiones, como la musulmana, la segunda más extendida. Para mantener contra la letra y el espíritu de la Constitución los privilegios de la Iglesia católica, firmados en los acuerdos con la Santa Sede de 1979 -que aprovecharon ampliamente el resquicio del artículo 16, sin tener en cuenta que tanto por el nuevo pluralismo religioso como por el grado de secularización alcanzado España había dejado de ser católica-, el Estado tendrá que financiar en el futuro a las demás confesiones religiosas, con todos los problemas, no sólo económicos, que de ello se deriven. En este punto parece también necesario un examen de la transición.
Importa poner de relieve cómo se entrecruzan estas tres cuestiones: las relaciones entre el Estado y la Iglesia, la educación pública y la concertada, y la discusión en torno a la "memoria histórica", cuyo sentido político de fondo es que implica tanto una revisión crítica de la transición como una idealización de la II República, que algunos incluso elevan al modelo de democracia al que debiéramos aspirar.
La relevancia política de estos temas se manifiesta en la relación que cada uno mantiene con los otros dos. Justamente, a este entronque se debe el que el ambiente político y social se haya emponzoñado tanto en los últimos años. La transición fue tan buena como pudo serlo en las circunstancias dadas. En estos tres decenios España ha cambiado mucho, sin duda para mejor, pero nada estaría preñado de riesgos tan graves como creer definitivos el régimen político y el económico-social establecidos entonces.
Monseñor Fernando Sebastián, hasta hace poco arzobispo de Pamplona, al condenar explícitamente el laicismo, escribe: "Da la impresión de que el equipo del Gobierno actúa como si la transición hubiera estado demasiado condicionada por el franquismo, como si no hubiera sido un acto legítimo del pueblo soberano". Porque, añade monseñor, el Gobierno no sólo quiere revisar el pacto constitucional, sino que el nuevo laicismo pretende "empalmar con la legitimidad democrática de la II República, saltándonos más de setenta años de historia". Revisar el pacto constitucional implicaría, según el arzobispo, volver a diferenciar vencedores y vencidos con el único fin de dar la vuelta a la tortilla, con lo que otra vez media España quedaría fuera, pero esta vez los propios y no los enemigos.
Fernando Sebastián advierte de que estas posiciones ya nos llevaron un día a la Guerra Civil: "Esta creciente marginación de la Iglesia fue una de las causas profundas si no del levantamiento de julio de 1936 sí de la reacción popular y de la dureza de la Guerra Civil". Cualquier intento de modificar el resultado de la contienda, consolidado en 40 años de dictadura y en la continuidad consensuada de la transición, comportaría el riesgo de Guerra Civil, según el arzobispo.
La cuestión abierta es si esta amenaza, que tan eficaz resultó en la segunda mitad de los años setenta, sigue operativa 30 años más tarde en una España por completo diferente.
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¿Objeción de conciencia o desobediencia civil? Educación recuerda que la inasistencia a clase conlleva el suspenso
El debate educativo ¿Objeción de conciencia o desobediencia civil?
Educación recuerda que la inasistencia a clase conlleva el suspenso J. P. - Madrid EL PAÍS - Sociedad - 02-09-2007
Las comunidades gobernadas por el PP han optado por apurar al máximo su incorporación a la asignatura en espera de que Mariano Rajoy gane las elecciones de 2008 -ha anunciado ya su intención de suprimirla si llega a La Moncloa- o, al menos, de que algún juez dicte la suspensión cautelar de la materia ante los recursos de objeción de conciencia presentados por algunos padres. Éstos, -más de 15.000, según los promotores de los recursos- alegan que "parte de los contenidos" de la asignatura "no respetan la libertad de conciencia" y "son radicalmente opuestos a los principios religiosos, morales y éticos que rigen la educación familiar".
Por esa razón demandan un aula aparte para que sus hijos estudien una alternativa distinta a Educación para la Ciudadanía. La presidenta de la patronal católica de centros privados, Isabel Bazo, propone que se habilite la biblioteca del colegio y los hijos de los objetores repasen allí los artículos de la Constitución. Bazo reconoce que la asignatura se ajusta a la legalidad, pero opina que "no todo lo legal es moral".
En esferas más espirituales, Jaime Urcelay, el presidente de Profesionales por la Ética, comenta que "no se resigna" a que sus hijos escuchen en su casa y en clase de religión que Dios es el "centro y motor de todos y cada uno de los pensamientos humanos" y se encuentren después en clase de Ciudadanía con la realidad de una existencia completamente laica.
Ni a Bazo ni a Urcelay les consuela que los colegios de sus hijos pueden elegir el libro de texto más acorde con sus creencias. "No quiero ni el manual de Casals ni el de Octaedro", dice, a modo de ejemplo entre dos libros bien diferentes. "Yo lucho para que no obliguen a mis hijos a asistir a esa clase", señala el presidente de Profesionales por la Ética.
Urcelay está convencido de que los jueces o el tribunal Constitucional acabarán por amparar el derecho que plantean a la objeción de conciencia. Pero no parece tan claro.
El Tribunal Constitucional avala la regulación de la objeción de conciencia para el antiguo servicio militar; ha emitido dictámenes no coincidentes ante la negativa de algunos médicos a practicar abortos y se ha mostrado contundente ante una demanda de objeción fiscal: "La objeción de conciencia es un derecho que no puede aplicarse de manera que concluya en el incumplimiento de la ley", ha argumentado.
Y la ley está muy clara en este caso para los responsables del Ministerio de Educación. El secretario general, Alejandro Tiana, recuerda que la inasistencia a clase conlleva el suspenso de la asignatura y éste la imposibilidad de pasar de curso. También destaca Tiana que la objeción "orquestada en campañas puede interpretarse como desobediencia civil".
Educación recuerda que la inasistencia a clase conlleva el suspenso J. P. - Madrid EL PAÍS - Sociedad - 02-09-2007
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Por esa razón demandan un aula aparte para que sus hijos estudien una alternativa distinta a Educación para la Ciudadanía. La presidenta de la patronal católica de centros privados, Isabel Bazo, propone que se habilite la biblioteca del colegio y los hijos de los objetores repasen allí los artículos de la Constitución. Bazo reconoce que la asignatura se ajusta a la legalidad, pero opina que "no todo lo legal es moral".
En esferas más espirituales, Jaime Urcelay, el presidente de Profesionales por la Ética, comenta que "no se resigna" a que sus hijos escuchen en su casa y en clase de religión que Dios es el "centro y motor de todos y cada uno de los pensamientos humanos" y se encuentren después en clase de Ciudadanía con la realidad de una existencia completamente laica.
Ni a Bazo ni a Urcelay les consuela que los colegios de sus hijos pueden elegir el libro de texto más acorde con sus creencias. "No quiero ni el manual de Casals ni el de Octaedro", dice, a modo de ejemplo entre dos libros bien diferentes. "Yo lucho para que no obliguen a mis hijos a asistir a esa clase", señala el presidente de Profesionales por la Ética.
Urcelay está convencido de que los jueces o el tribunal Constitucional acabarán por amparar el derecho que plantean a la objeción de conciencia. Pero no parece tan claro.
El Tribunal Constitucional avala la regulación de la objeción de conciencia para el antiguo servicio militar; ha emitido dictámenes no coincidentes ante la negativa de algunos médicos a practicar abortos y se ha mostrado contundente ante una demanda de objeción fiscal: "La objeción de conciencia es un derecho que no puede aplicarse de manera que concluya en el incumplimiento de la ley", ha argumentado.
Y la ley está muy clara en este caso para los responsables del Ministerio de Educación. El secretario general, Alejandro Tiana, recuerda que la inasistencia a clase conlleva el suspenso de la asignatura y éste la imposibilidad de pasar de curso. También destaca Tiana que la objeción "orquestada en campañas puede interpretarse como desobediencia civil".
Educación para la Ciudadanía a la carta: Los libros de texto de la nueva asignatura permiten la enseñanza de las ideologías más dispares
El debate educativo Educación para la Ciudadanía a la carta
Los libros de texto de la nueva asignatura permiten la enseñanza de las ideologías más dispares JOAQUINA PRADES - Madrid EL PAÍS - Sociedad - 02-09-2007
Un total de 218.000 adolescentes de 14 y 15 años estrenan este mes la asignatura de Educación para la Ciudadanía y los Derechos Humanos. Lo harán en siete comunidades autónomas: Andalucía, Aragón, Asturias, Cantabria, Cataluña, Extremadura y Navarra, ya que la Ley Orgánica de Educación (LOE) permite una entrada gradual -entre este curso y el próximo- a los contenidos de la asignatura más polémica de la historia educativa reciente. Los sectores más conservadores de la sociedad, con el PP y la Conferencia Episcopal al frente, auguran daños morales para el alumnado si la asignatura se imparte tal y como la ha diseñado el Gobierno de Rodríguez Zapatero. ¿Es Educación para la Ciudadanía el nuevo "catecismo socialista", como la definen sus detractores? ¿O tiene razón la vicepresidenta, María Teresa Fernández de la Vega, cuando asegura que su objetivo es "difundir y preservar los valores democráticos?". La lectura de algunos de los libros de texto más demandados por los colegios evidencia que, dependiendo de la editorial, en Educación para la Ciudadanía cabe un amplio abanico de postulados morales, que van desde el rechazo frontal al aborto, la descalificación de la laicidad o la negativa a reconocer el matrimonio homosexual hasta la defensa de una sexualidad libre, la información detallada sobre la píldora del día siguiente o las críticas a la Iglesia católica por considerar una "perversión" el amor entre personas del mismo sexo.
Los capítulos dedicados a cuestiones ideológicamente neutras, como la lucha contra el acoso escolar, la descripción de las instituciones democráticas o la necesidad de preservar el medio ambiente reciben tratamientos muy similares en todas las editoriales. Tampoco se aprecian diferencias a la hora de abordar la necesidad de pagar impuestos, las desigualdades de la globalización o la prevención de riesgos para los jóvenes.
Los manuales de Octaedro, Algaida y Laberinto conceden mucha importancia a la educación vial, al igual que Anaya, que describe el tráfico como "el enemigo más peligroso de los jóvenes". La editorial SM opta por alertar sobre las secuelas físicas y mentales del consumo de cannabis y Santillana pone el acento en la solidaridad en cualquier ámbito de la vida. Todos los textos recurren a ejemplos que ayudan a los escolares a situarse en el lugar del otro, y ninguno escatima espacio para trasmitir la necesidad de ser tolerantes ante las diferencias de raza o creencias.
Los textos tratan de trasmitir también a los alumnos un fuerte sentimiento de dignidad personal, tanto propia como ajena. El libro de la editorial SM, dirigido por el filósofo José Antonio Marina, recupera un relato de Erich Fromm para dejar claro que "el autodesprecio es el comienzo de la sumisión". El manual del autor de La inteligencia emocional intenta inculcar en los adolescentes sentimientos positivos para obtener tanto felicidad personal -"plenitud para desarrollar el proyecto de vida"- como felicidad política, la derivada de "un país justo". No siempre se plantean metas tan elevadas.
El manual de la editorial Octaedro, amenizado con cómics y letras de canciones, desciende hasta detalles cotidianos como enseñar a los escolares a descifrar una factura y hacer valer sus derechos como consumidores. O incluso advertirles de que ver una película europea responde a una "concepción plural y diversa" de la cultura, pero ver una película americana se engloba en su "concepción restrictiva y homogeneizadora".
Pero cuando de verdad se aprecian las divergencias entre los manuales de Educación para la Ciudadanía es bajo los epígrafes que se refieren a las emociones, el amor, las creencias o la sexualidad. La mayoría de los textos limitan la religión a la esfera privada, y hay quien cita a Jesucristo en pie de igualdad con Gandhi, Mahoma, Buda, Teresa de Calcuta, Francisco de Asís y Rosa Parks, pionera de los derechos humanos en Estados Unidos, en una relación de "personas que son ejemplo de bondad y construcción de relaciones de solidaridad y reconocimiento mutuo". (Editorial Algaida). Otros textos recuerdan las guerras originadas o azuzadas por las creencias religiosas. El manual de la editorial Casals afirma por el contrario que "la religión ayuda a las personas a ser buenos ciudadanos, ya que fomenta valores positivos para la convivencia democrática como la honradez, la paz y la solidaridad". Y aprovecha las aulas para lamentar que "a veces se interpreta la no confesionalidad del Estado como una prohibición de la religión en la vida pública (...) Esta interpretación hace que a menudo las opiniones de los creyentes en materias que afectan a la sociedad sean menospreciadas bajo el pretexto de que responden a convicciones religiosas y, por tanto, no tienen cabida en una sociedad laica. La marginación de la voz de los creyentes es injusta y poco democrática y favorece una imposición ideológica por parte del Estado". Este mismo manual, que cuenta con la colaboración del catedrático de psiquiatría Enrique Rojas, condena taxativamente el aborto, niega el matrimonio homosexual, y afirma que "en la búsqueda del sentido de la vida... Dios está a la vista".
Nada que ver con las reflexiones de Fernando Savater, prologuista del texto de la Fundación Cives, presidida por el diputado socialista Victorino Mayoral y editado por Laberinto. El filósofo vasco llama la atención sobre la presencia de la asignatura de religión en el bachillerato y comenta que responde a "un contorsionismo oportunista que antes o después -mejor antes- habrá que revisar definitivamente".
En un firme alegato contra el sectarismo, Savater previene a los jóvenes, "antes de que los padezcan", de la necesidad de defenderse de "dos de los peores y más frecuentes sectarismos de nuestro espectro político: el clericalismo, por lo general apoyado electoralmente por la derecha, y el nacionalismo, apoyado también por lo general electoralmente por la izquierda". Savater pide además que tal precaución no se demore: "Luego puede ser ya demasiado tarde".
Tan variado abanico de opiniones hace posible, en opinión de los defensores de la asignatura, que ésta pueda ser impartida en clase sin violentar las conciencias de alumnos, padres o profesores. Así lo entiende el sacerdote Manuel de Castro, secretario de la Federación Española de Religiosos de la Enseñanza (la patronal de los colegios católicos concertados), para quien al menos tres manuales de estudio -los editados por Santillana, Edebé y SM- son perfectamente asumibles para los creyentes. De Castro puntualiza que probablemente otros libros de texto también lo son, pero su reciente salida al mercado no ha permitido aún una lectura sosegada de los mismos. "No comprendo la oposición de algunos a la asignatura. Basta con que elijan el texto y el profesor adecuado", comenta. "A fin de cuentas no hay que negar situaciones que existen en la vida real. Ni guardar silencio en clase sobre determinadas tendencias sexuales que luego los chicos ven reflejadas como "guays" en las series de televisión", reflexiona.
Isabel Bazo, la presidenta de la patronal católica de centros privados, la CECE, niega validez a cualquier manual porque niega el concepto mismo de la asignatura. Aunque aprecia las diferencias entre unos y otros. "El libro editado por Casals nos parece que puede ser aceptado ideológicamente por cualquier familia española. Los de Octaedro o Algaida, en cambio, son de todo punto inadmisibles".
De similar opinión es Jaime Urcelay, el portavoz de Profesores por la Ética, activo movimiento social contra la asignatura. Urcelay destaca "las filigranas de muchos manuales para no agredir las creencias más íntimas de los católicos y seguir al mismo tiempo el decreto de contenidos del Ministerio de Educación".
Estas filigranas no son necesarias para los responsables del ministerio. "Cada uno ha adaptado la asignatura a su manera y es lógico que muestren divergencias en una sociedad plural como la nuestra. No tiene importancia. Lo relevante es que cada centro puede elegir el texto que más le guste", zanja el secretario general de Educación, Alejandro Tiana.

Amores eternos, pero no tanto
El amor puede ser eterno, pero a veces no dura siempre. Tal vez por eso algunos textos tratan de preparar a los jóvenes para superar las rupturas amorosas. La editorial Santillana plantea esta reflexión: "¿Qué cosas o personas te pueden ayudar a superar las rupturas?". En Octaedro, más expeditivos, trasmiten a los alumnos que en cuestiones amorosas nada es tan dramático como parece: "El amor se puede acabar y llegar el desamor. Lejos de sentirnos frustrados, hemos de reaccionar y asimilar que existe siempre más vida, que hay más felicidad esperándonos en cualquier lugar. Y cuando superemos los fracasos, conseguiremos mayor seguridad en nosotros mismos", dice el texto de la editorial catalana. El filósofo José Antonio Marina (SM) incluye entre los grados del enamoramiento aquel en el que "se echa mucho en falta a otra persona cuando está lejos, pero no la aguantamos de cerca, o nos aburrirnos con ella".Tales matices no se aprecian en la severa exposición de la editorial Casals. "La palabra amor está falsificada en la actualidad debido al abuso, la manipulación y la adulteración", asegura el psiquiatra Enrique Rojas. "Hay que impedir a toda costa -todavía estamos a tiempo- que este término se trivialice y entre a formar parte del materialismo imperante".Pero que no crean los jóvenes que les resultará fácil distinguir el amor auténtico del adulterado. "Una gran mayoría de amores tienen poco de amor", avisa Rojas. "Hay pasión, deseo, interés, empeño o una atracción física y sexual... Pero no es verdadero amor". La clave está para el autor de Adiós a la depresión, en "conducir a la verdad a la persona amada".
Mujeres, ternuras y ungüentos
Los hombres y las mujeres ¿nos diferenciamos sólo biológicamente? Esta cuestión no resulta trivial en Educación para la Ciudadanía. Es uno de los motivos que mayor beligerancia ha originado entre sus detractores. Los libros de texto no son ajenos a la polémica.Los de Algaida y Octaedro responden con un rotundo sí. "El término género hace referencia a una construcción cultural y, como todo lo cultural, puede ser modificado. Queda claro, pues, que la diferencia en las relaciones de género no es algo natural ni biológico, sino aprendida y, muy a menudo, impuesta", dice el libro de Algaida, que incluye también un vigoroso repaso a la historia del movimiento feminista. La exposición de Octaedro es similar e ilustra la asignatura con bromas como ésta: "¿Por qué los chistes de mujeres siempre ocupan dos líneas? Para que los entiendan los hombres...". Esta misma editorial recoge frases de literatos como ejemplo notorio de machismo. "No hay ninguna mujer que sea un genio. Las mujeres son un sexo decorativo", decía Oscar Wilde.Pero a la hora de smontar mitos, al menos en el ámbito privado, Algaida se distingue al destacar en un recuadro las imposiciones de Einstein a su mujer: "No solicitarás que me siente junto a ti en casa. Deberás responder de inmediato cuando te hable...". Así hasta 10.Casals reivindica el eterno femenino: "La mujer ha sido siempre la que ha trasmitido los sentimientos, el mundo de la afectividad... La madre humaniza la familia. Es ella el cemento de unión. La ternura es el ungüento del amor". Santillana alerta contra los estereotipos: "Son creencias falsas y ofensivas".
Sexo sin riesgos
La editorial Octaedro dedica capítulos completos a estudiar la realidad social y afectiva de los homosexuales e insiste en que los adolescentes, independientemente de su condición sexual, se protejan del sida y de los embarazos no deseados mediante el uso de anticonceptivos. En este sentido, los enumera y recomienda a los alumnos que lleven consigo preservativos por si se presenta la ocasión de usarlos. Recuerda al mismo tiempo que deben ser responsables y tener en cuenta que la píldora del día siguiente es un método al que no hay que recurrir habitualmente como forma de prevención.La mayoría de los manuales de Educación para la Ciudadanía no son tan explícitos en este apartado. Pero ninguno como el manual de Casals los aprovecha tampoco para lanzar toda una declaración de principios: "La vida de una persona empieza nueve meses antes de su nacimiento: por eso el aborto y la experimentación con embriones atenta contra las personas más indefensas, negándoles la condición de seres humanos con derecho a la vida". Esta afirmación se acompaña de un ejercicio en el que los alumnos tienen que observar seis fotografías y responder a las preguntas: ¿Tienen la misma dignidad? ¿Tienen los mismos derechos?. Las imágenes muestran niños de diversas edades, una mujer con velo, un anciano y un feto mucho más desarrollado que los tres meses de libre interrupción del embarazo permitido por la ley.
Familias falsas y verdaderas
"La esenciaconsiste en la unión de un hombre con una mujer abierta a la procreación". Así lo expresa Enrique Rojas en la editorial Casals. Añade: "Hoy a cualquier relación la llamamos familia. No son una auténtica familia las parejas de hecho homosexuales; son uniones de hecho respetables, pero no son matrimonio".Pero, siguiendo sus enseñanzas, este hombre y esta mujer abierta a la procreación tendrán que esforzarse mucho para seguir representando a la familia verdadera. Rojas asegura que el mundo actual, "tan complejo y lleno de contradicciones, ha ido produciendo un tipo humano débil, vulnerable, quebradizo, poco sólido, incapaz de amar de verdad a otra persona y entregarse a ella de por vida". Y si fracasan, esto es lo que les espera: "Parejas rotas, familias monoparentales regidas por la madre, parejas de hecho, parejas pasajeras... Todo tiene muchas consecuencias: el gran sufrimiento de muchas personas durante años (el padre, la madre y, especialmente, los hijos)".Este mismo expone una misteriosa reflexión en otro apartado, bajo el epígrafe Somos sociales por naturaleza: "Sabemos que la sonrisa del recién nacido responde a una necesidad biológica de ser aceptado por el grupo, que podría caer en la tentación de desprenderse de un elemento tan ingrato".Los textos de Sm y Santillana no citan los matrimonios gays. Sí lo hacen Laberinto, Algaida y Octaedro, entre otros.
Los libros de texto de la nueva asignatura permiten la enseñanza de las ideologías más dispares JOAQUINA PRADES - Madrid EL PAÍS - Sociedad - 02-09-2007
Un total de 218.000 adolescentes de 14 y 15 años estrenan este mes la asignatura de Educación para la Ciudadanía y los Derechos Humanos. Lo harán en siete comunidades autónomas: Andalucía, Aragón, Asturias, Cantabria, Cataluña, Extremadura y Navarra, ya que la Ley Orgánica de Educación (LOE) permite una entrada gradual -entre este curso y el próximo- a los contenidos de la asignatura más polémica de la historia educativa reciente. Los sectores más conservadores de la sociedad, con el PP y la Conferencia Episcopal al frente, auguran daños morales para el alumnado si la asignatura se imparte tal y como la ha diseñado el Gobierno de Rodríguez Zapatero. ¿Es Educación para la Ciudadanía el nuevo "catecismo socialista", como la definen sus detractores? ¿O tiene razón la vicepresidenta, María Teresa Fernández de la Vega, cuando asegura que su objetivo es "difundir y preservar los valores democráticos?". La lectura de algunos de los libros de texto más demandados por los colegios evidencia que, dependiendo de la editorial, en Educación para la Ciudadanía cabe un amplio abanico de postulados morales, que van desde el rechazo frontal al aborto, la descalificación de la laicidad o la negativa a reconocer el matrimonio homosexual hasta la defensa de una sexualidad libre, la información detallada sobre la píldora del día siguiente o las críticas a la Iglesia católica por considerar una "perversión" el amor entre personas del mismo sexo.
Los capítulos dedicados a cuestiones ideológicamente neutras, como la lucha contra el acoso escolar, la descripción de las instituciones democráticas o la necesidad de preservar el medio ambiente reciben tratamientos muy similares en todas las editoriales. Tampoco se aprecian diferencias a la hora de abordar la necesidad de pagar impuestos, las desigualdades de la globalización o la prevención de riesgos para los jóvenes.
Los manuales de Octaedro, Algaida y Laberinto conceden mucha importancia a la educación vial, al igual que Anaya, que describe el tráfico como "el enemigo más peligroso de los jóvenes". La editorial SM opta por alertar sobre las secuelas físicas y mentales del consumo de cannabis y Santillana pone el acento en la solidaridad en cualquier ámbito de la vida. Todos los textos recurren a ejemplos que ayudan a los escolares a situarse en el lugar del otro, y ninguno escatima espacio para trasmitir la necesidad de ser tolerantes ante las diferencias de raza o creencias.
Los textos tratan de trasmitir también a los alumnos un fuerte sentimiento de dignidad personal, tanto propia como ajena. El libro de la editorial SM, dirigido por el filósofo José Antonio Marina, recupera un relato de Erich Fromm para dejar claro que "el autodesprecio es el comienzo de la sumisión". El manual del autor de La inteligencia emocional intenta inculcar en los adolescentes sentimientos positivos para obtener tanto felicidad personal -"plenitud para desarrollar el proyecto de vida"- como felicidad política, la derivada de "un país justo". No siempre se plantean metas tan elevadas.
El manual de la editorial Octaedro, amenizado con cómics y letras de canciones, desciende hasta detalles cotidianos como enseñar a los escolares a descifrar una factura y hacer valer sus derechos como consumidores. O incluso advertirles de que ver una película europea responde a una "concepción plural y diversa" de la cultura, pero ver una película americana se engloba en su "concepción restrictiva y homogeneizadora".
Pero cuando de verdad se aprecian las divergencias entre los manuales de Educación para la Ciudadanía es bajo los epígrafes que se refieren a las emociones, el amor, las creencias o la sexualidad. La mayoría de los textos limitan la religión a la esfera privada, y hay quien cita a Jesucristo en pie de igualdad con Gandhi, Mahoma, Buda, Teresa de Calcuta, Francisco de Asís y Rosa Parks, pionera de los derechos humanos en Estados Unidos, en una relación de "personas que son ejemplo de bondad y construcción de relaciones de solidaridad y reconocimiento mutuo". (Editorial Algaida). Otros textos recuerdan las guerras originadas o azuzadas por las creencias religiosas. El manual de la editorial Casals afirma por el contrario que "la religión ayuda a las personas a ser buenos ciudadanos, ya que fomenta valores positivos para la convivencia democrática como la honradez, la paz y la solidaridad". Y aprovecha las aulas para lamentar que "a veces se interpreta la no confesionalidad del Estado como una prohibición de la religión en la vida pública (...) Esta interpretación hace que a menudo las opiniones de los creyentes en materias que afectan a la sociedad sean menospreciadas bajo el pretexto de que responden a convicciones religiosas y, por tanto, no tienen cabida en una sociedad laica. La marginación de la voz de los creyentes es injusta y poco democrática y favorece una imposición ideológica por parte del Estado". Este mismo manual, que cuenta con la colaboración del catedrático de psiquiatría Enrique Rojas, condena taxativamente el aborto, niega el matrimonio homosexual, y afirma que "en la búsqueda del sentido de la vida... Dios está a la vista".
Nada que ver con las reflexiones de Fernando Savater, prologuista del texto de la Fundación Cives, presidida por el diputado socialista Victorino Mayoral y editado por Laberinto. El filósofo vasco llama la atención sobre la presencia de la asignatura de religión en el bachillerato y comenta que responde a "un contorsionismo oportunista que antes o después -mejor antes- habrá que revisar definitivamente".
En un firme alegato contra el sectarismo, Savater previene a los jóvenes, "antes de que los padezcan", de la necesidad de defenderse de "dos de los peores y más frecuentes sectarismos de nuestro espectro político: el clericalismo, por lo general apoyado electoralmente por la derecha, y el nacionalismo, apoyado también por lo general electoralmente por la izquierda". Savater pide además que tal precaución no se demore: "Luego puede ser ya demasiado tarde".
Tan variado abanico de opiniones hace posible, en opinión de los defensores de la asignatura, que ésta pueda ser impartida en clase sin violentar las conciencias de alumnos, padres o profesores. Así lo entiende el sacerdote Manuel de Castro, secretario de la Federación Española de Religiosos de la Enseñanza (la patronal de los colegios católicos concertados), para quien al menos tres manuales de estudio -los editados por Santillana, Edebé y SM- son perfectamente asumibles para los creyentes. De Castro puntualiza que probablemente otros libros de texto también lo son, pero su reciente salida al mercado no ha permitido aún una lectura sosegada de los mismos. "No comprendo la oposición de algunos a la asignatura. Basta con que elijan el texto y el profesor adecuado", comenta. "A fin de cuentas no hay que negar situaciones que existen en la vida real. Ni guardar silencio en clase sobre determinadas tendencias sexuales que luego los chicos ven reflejadas como "guays" en las series de televisión", reflexiona.
Isabel Bazo, la presidenta de la patronal católica de centros privados, la CECE, niega validez a cualquier manual porque niega el concepto mismo de la asignatura. Aunque aprecia las diferencias entre unos y otros. "El libro editado por Casals nos parece que puede ser aceptado ideológicamente por cualquier familia española. Los de Octaedro o Algaida, en cambio, son de todo punto inadmisibles".
De similar opinión es Jaime Urcelay, el portavoz de Profesores por la Ética, activo movimiento social contra la asignatura. Urcelay destaca "las filigranas de muchos manuales para no agredir las creencias más íntimas de los católicos y seguir al mismo tiempo el decreto de contenidos del Ministerio de Educación".
Estas filigranas no son necesarias para los responsables del ministerio. "Cada uno ha adaptado la asignatura a su manera y es lógico que muestren divergencias en una sociedad plural como la nuestra. No tiene importancia. Lo relevante es que cada centro puede elegir el texto que más le guste", zanja el secretario general de Educación, Alejandro Tiana.
Amores eternos, pero no tanto
El amor puede ser eterno, pero a veces no dura siempre. Tal vez por eso algunos textos tratan de preparar a los jóvenes para superar las rupturas amorosas. La editorial Santillana plantea esta reflexión: "¿Qué cosas o personas te pueden ayudar a superar las rupturas?". En Octaedro, más expeditivos, trasmiten a los alumnos que en cuestiones amorosas nada es tan dramático como parece: "El amor se puede acabar y llegar el desamor. Lejos de sentirnos frustrados, hemos de reaccionar y asimilar que existe siempre más vida, que hay más felicidad esperándonos en cualquier lugar. Y cuando superemos los fracasos, conseguiremos mayor seguridad en nosotros mismos", dice el texto de la editorial catalana. El filósofo José Antonio Marina (SM) incluye entre los grados del enamoramiento aquel en el que "se echa mucho en falta a otra persona cuando está lejos, pero no la aguantamos de cerca, o nos aburrirnos con ella".Tales matices no se aprecian en la severa exposición de la editorial Casals. "La palabra amor está falsificada en la actualidad debido al abuso, la manipulación y la adulteración", asegura el psiquiatra Enrique Rojas. "Hay que impedir a toda costa -todavía estamos a tiempo- que este término se trivialice y entre a formar parte del materialismo imperante".Pero que no crean los jóvenes que les resultará fácil distinguir el amor auténtico del adulterado. "Una gran mayoría de amores tienen poco de amor", avisa Rojas. "Hay pasión, deseo, interés, empeño o una atracción física y sexual... Pero no es verdadero amor". La clave está para el autor de Adiós a la depresión, en "conducir a la verdad a la persona amada".
Mujeres, ternuras y ungüentos
Los hombres y las mujeres ¿nos diferenciamos sólo biológicamente? Esta cuestión no resulta trivial en Educación para la Ciudadanía. Es uno de los motivos que mayor beligerancia ha originado entre sus detractores. Los libros de texto no son ajenos a la polémica.Los de Algaida y Octaedro responden con un rotundo sí. "El término género hace referencia a una construcción cultural y, como todo lo cultural, puede ser modificado. Queda claro, pues, que la diferencia en las relaciones de género no es algo natural ni biológico, sino aprendida y, muy a menudo, impuesta", dice el libro de Algaida, que incluye también un vigoroso repaso a la historia del movimiento feminista. La exposición de Octaedro es similar e ilustra la asignatura con bromas como ésta: "¿Por qué los chistes de mujeres siempre ocupan dos líneas? Para que los entiendan los hombres...". Esta misma editorial recoge frases de literatos como ejemplo notorio de machismo. "No hay ninguna mujer que sea un genio. Las mujeres son un sexo decorativo", decía Oscar Wilde.Pero a la hora de smontar mitos, al menos en el ámbito privado, Algaida se distingue al destacar en un recuadro las imposiciones de Einstein a su mujer: "No solicitarás que me siente junto a ti en casa. Deberás responder de inmediato cuando te hable...". Así hasta 10.Casals reivindica el eterno femenino: "La mujer ha sido siempre la que ha trasmitido los sentimientos, el mundo de la afectividad... La madre humaniza la familia. Es ella el cemento de unión. La ternura es el ungüento del amor". Santillana alerta contra los estereotipos: "Son creencias falsas y ofensivas".
Sexo sin riesgos
La editorial Octaedro dedica capítulos completos a estudiar la realidad social y afectiva de los homosexuales e insiste en que los adolescentes, independientemente de su condición sexual, se protejan del sida y de los embarazos no deseados mediante el uso de anticonceptivos. En este sentido, los enumera y recomienda a los alumnos que lleven consigo preservativos por si se presenta la ocasión de usarlos. Recuerda al mismo tiempo que deben ser responsables y tener en cuenta que la píldora del día siguiente es un método al que no hay que recurrir habitualmente como forma de prevención.La mayoría de los manuales de Educación para la Ciudadanía no son tan explícitos en este apartado. Pero ninguno como el manual de Casals los aprovecha tampoco para lanzar toda una declaración de principios: "La vida de una persona empieza nueve meses antes de su nacimiento: por eso el aborto y la experimentación con embriones atenta contra las personas más indefensas, negándoles la condición de seres humanos con derecho a la vida". Esta afirmación se acompaña de un ejercicio en el que los alumnos tienen que observar seis fotografías y responder a las preguntas: ¿Tienen la misma dignidad? ¿Tienen los mismos derechos?. Las imágenes muestran niños de diversas edades, una mujer con velo, un anciano y un feto mucho más desarrollado que los tres meses de libre interrupción del embarazo permitido por la ley.
Familias falsas y verdaderas
"La esenciaconsiste en la unión de un hombre con una mujer abierta a la procreación". Así lo expresa Enrique Rojas en la editorial Casals. Añade: "Hoy a cualquier relación la llamamos familia. No son una auténtica familia las parejas de hecho homosexuales; son uniones de hecho respetables, pero no son matrimonio".Pero, siguiendo sus enseñanzas, este hombre y esta mujer abierta a la procreación tendrán que esforzarse mucho para seguir representando a la familia verdadera. Rojas asegura que el mundo actual, "tan complejo y lleno de contradicciones, ha ido produciendo un tipo humano débil, vulnerable, quebradizo, poco sólido, incapaz de amar de verdad a otra persona y entregarse a ella de por vida". Y si fracasan, esto es lo que les espera: "Parejas rotas, familias monoparentales regidas por la madre, parejas de hecho, parejas pasajeras... Todo tiene muchas consecuencias: el gran sufrimiento de muchas personas durante años (el padre, la madre y, especialmente, los hijos)".Este mismo expone una misteriosa reflexión en otro apartado, bajo el epígrafe Somos sociales por naturaleza: "Sabemos que la sonrisa del recién nacido responde a una necesidad biológica de ser aceptado por el grupo, que podría caer en la tentación de desprenderse de un elemento tan ingrato".Los textos de Sm y Santillana no citan los matrimonios gays. Sí lo hacen Laberinto, Algaida y Octaedro, entre otros.
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La noche oscura de Teresa de Calcuta. ¿Se va Dios de vacaciones? El uso del doblepensar orwelliano en la Iglesia Católica
Los creyentes tienen la capacidad y
necesidad de afirmar su fe pese a que la realidad muchas veces se oponga y desdiga las supuestas verdades reveladas por la divinidad e interpretadas por los sumos sacerdotes. Todo se excusa a los beatos y santos avalados por la "Santa Iglesia". Hasta los defectos y debilidades se truecan en virtudes y pruebas de su "humanidad". El mismo Ratzinger tenía fama siendo cardenal de fríaldad y dureza, pero nada más ser elegido Papa se convirtió en un viejecito bondadoso y angelical... Lean esta hagiografía de la Madre Teresa de Calcuta, mujer compasiva de indudables virtudes caritativas, pero de ferreos principios morales (firme opositora del uso del condón para prevenir contagios de SIDA y del aborto para evitar los miles de embarazos no deseados que cada día se producen en el tercer mundo...) Y lean el cuentecillo con el que pretenden justificar "el silencio de Dios", porque Dios incluso cuando consiente el dolor y el sufrimiento: "es por nuestro bien" ¿¿¿??? ¿También en el caso de los sacerdotes pederastas?
...Cualquier persona tiene dudas de fe, incluso Jesucristo dudó en el monte calvario, antes de morir, tambien Pedro sufrió estos momentos de oscuridad, pero como bien dijo San Juan de la Cruz la falta de luz en estas "noches oscuras del alma" no significan que el fiel se aleja de Dios, sino que, al contrario parece como si se hubiera "acercado demasiado". Estas dudas que todos tenemos y que han experimentado personas en todos los momentos, desde Abraham hasta la Virgen María, pasando por Santa Teresa de Lisieux, San Pío de Pieltrecina o santa Teresa de Jesús, son dudas normales y razonables. En realidad, todos los que trabajan contra la injusticia y la miseria desde el punto de vista de la fe, se han sentido solos y comprueban tanta maldad que vuelven los ojos al Cielo ... y en ocasiones tienen y tenemos la sensación de que Dios está comunicando, está de vacaciones. Saber de las dudas de Madre Teresa engrandece su figura. Era, ademas de una santa, una persona de carne y hueso que reía y lloraba como todos. Si a la mayor parte del mundo le asaltan dudas de fe en su vida cotidiana, imaginad lo que le sucedería a ella, rodeada de muerte, lepra, sida abandono ... Os invito ha leer este cuento que nos responde a la pregunta ¿Se va Dios de vacaciones?
Erase una vez un hombre, que al morir se encontró con Jesús, lo llevó a una playa y le dijo: - Ésta es tu vida. El hombre comenzó a andar y observo que en los momentos felices veía en la arena pisadas de dos personas ( Jesús y Él), pero, en cambio, en los momentos más duros y dificiles sólo veía las pisadas de una persona. El hombre enfadado preguntóa a Jesús: - ¿Por qué me abandonaste cuando más lo necesitaba? Jesus le contestó: No te abandoné, las huellas que has visto eran las mías porque yo cargaba contigo en esos momentos en los cuales no podias caminar sólo...
...Cualquier persona tiene dudas de fe, incluso Jesucristo dudó en el monte calvario, antes de morir, tambien Pedro sufrió estos momentos de oscuridad, pero como bien dijo San Juan de la Cruz la falta de luz en estas "noches oscuras del alma" no significan que el fiel se aleja de Dios, sino que, al contrario parece como si se hubiera "acercado demasiado". Estas dudas que todos tenemos y que han experimentado personas en todos los momentos, desde Abraham hasta la Virgen María, pasando por Santa Teresa de Lisieux, San Pío de Pieltrecina o santa Teresa de Jesús, son dudas normales y razonables. En realidad, todos los que trabajan contra la injusticia y la miseria desde el punto de vista de la fe, se han sentido solos y comprueban tanta maldad que vuelven los ojos al Cielo ... y en ocasiones tienen y tenemos la sensación de que Dios está comunicando, está de vacaciones. Saber de las dudas de Madre Teresa engrandece su figura. Era, ademas de una santa, una persona de carne y hueso que reía y lloraba como todos. Si a la mayor parte del mundo le asaltan dudas de fe en su vida cotidiana, imaginad lo que le sucedería a ella, rodeada de muerte, lepra, sida abandono ... Os invito ha leer este cuento que nos responde a la pregunta ¿Se va Dios de vacaciones?
Erase una vez un hombre, que al morir se encontró con Jesús, lo llevó a una playa y le dijo: - Ésta es tu vida. El hombre comenzó a andar y observo que en los momentos felices veía en la arena pisadas de dos personas ( Jesús y Él), pero, en cambio, en los momentos más duros y dificiles sólo veía las pisadas de una persona. El hombre enfadado preguntóa a Jesús: - ¿Por qué me abandonaste cuando más lo necesitaba? Jesus le contestó: No te abandoné, las huellas que has visto eran las mías porque yo cargaba contigo en esos momentos en los cuales no podias caminar sólo...
Haggis y Loach abren las trincheras en la 64ª Mostra de Venecia: It's a free world & In the valley of Elah
Cada
ser humano es único, irrepetible. Pero la humanidad, en su conjunto, forma una materia prima inagotable y barata: carne para la guerra, músculo para el trabajo, una montaña de vida hecha para consumir y ser consumida. Dos películas tremendas sobre las miserias de la sociedad y la política retorcieron ayer las entrañas del público de la Mostra, y establecieron el nivel máximo alcanzado hasta ahora por el certamen veneciano. Paul Haggis, con una obra maravillosa sobre la guerra de Irak, y Ken Loach, con una obra sobre inmigración y trabajo precario, recibieron grandes ovaciones.
Haggis, muy celebrado por la truculenta Crash, no exhibe el horror de la guerra. Se limita a inyectarlo en el espectador, que sale del cine como quien emerge de una trinchera. In the valley of Elah, en referencia al valle cananeo donde se enfrentaron David y Goliat, contiene sólo un puñado de fotogramas bélicos, confusos e insignificantes. No hay higadillos, ni sangre, ni montones de cadáveres. La tragedia está en otra parte, oculta en el corazón devastado de los soldados. Uno de ellos, un muchacho corriente, desaparece durante un permiso. Su padre, un oficial retirado de la policía militar, decide buscarle, suponiendo que no estará muy lejos de Fort Bragg, su base en Estados Unidos. La búsqueda conduce al fondo del infierno...
It's a free world (Un mundo libre), el último trabajo del cineasta británico, abre la caja torácica de las empresas de empleo temporal. Sólo cerrando los ojos ante ese espectáculo de tumores se puede pasar de largo. Loach es socialista y gozosamente demagogo, pero muestra la verdad: quien acepta la actual situación (la precariedad, la explotación, el chantaje permanente) necesita escudarse en la tesis de que la economía, como en otro tiempo el Estado, vale más que la humanidad. Y esa tesis conduce a conclusiones temibles.
Esa tesis, la del valor supremo del dinero, es la de todos. Es nuestro ahorro, nuestro futuro, nuestro trabajo, nuestra pensión, el bienestar de nuestros hijos. Cerramos los ojos, ignoramos los gritos de las víctimas (o acaso las compadecemos un momento), y confiamos en que el Moloch del mercado se cebe en cualquier otro...
*Oliver Stone rodará una película sobre el presidente de Irán Mahmud Ahmadineyad
ser humano es único, irrepetible. Pero la humanidad, en su conjunto, forma una materia prima inagotable y barata: carne para la guerra, músculo para el trabajo, una montaña de vida hecha para consumir y ser consumida. Dos películas tremendas sobre las miserias de la sociedad y la política retorcieron ayer las entrañas del público de la Mostra, y establecieron el nivel máximo alcanzado hasta ahora por el certamen veneciano. Paul Haggis, con una obra maravillosa sobre la guerra de Irak, y Ken Loach, con una obra sobre inmigración y trabajo precario, recibieron grandes ovaciones.Haggis, muy celebrado por la truculenta Crash, no exhibe el horror de la guerra. Se limita a inyectarlo en el espectador, que sale del cine como quien emerge de una trinchera. In the valley of Elah, en referencia al valle cananeo donde se enfrentaron David y Goliat, contiene sólo un puñado de fotogramas bélicos, confusos e insignificantes. No hay higadillos, ni sangre, ni montones de cadáveres. La tragedia está en otra parte, oculta en el corazón devastado de los soldados. Uno de ellos, un muchacho corriente, desaparece durante un permiso. Su padre, un oficial retirado de la policía militar, decide buscarle, suponiendo que no estará muy lejos de Fort Bragg, su base en Estados Unidos. La búsqueda conduce al fondo del infierno...
It's a free world (Un mundo libre), el último trabajo del cineasta británico, abre la caja torácica de las empresas de empleo temporal. Sólo cerrando los ojos ante ese espectáculo de tumores se puede pasar de largo. Loach es socialista y gozosamente demagogo, pero muestra la verdad: quien acepta la actual situación (la precariedad, la explotación, el chantaje permanente) necesita escudarse en la tesis de que la economía, como en otro tiempo el Estado, vale más que la humanidad. Y esa tesis conduce a conclusiones temibles.
Esa tesis, la del valor supremo del dinero, es la de todos. Es nuestro ahorro, nuestro futuro, nuestro trabajo, nuestra pensión, el bienestar de nuestros hijos. Cerramos los ojos, ignoramos los gritos de las víctimas (o acaso las compadecemos un momento), y confiamos en que el Moloch del mercado se cebe en cualquier otro...
*Oliver Stone rodará una película sobre el presidente de Irán Mahmud Ahmadineyad
Deporte XXX. La imagen de los cuerpos de los deportistas en la publicidad
Deporte XXX. La moda del 'sporno'. O 'deporno'. Deporte y pornografía (o erotismo) se unen para calentar motores, c
uerpos y ventas. Los atletas, como nuevos iconos sexuales. Es la tendencia
publicitaria a partir de nuestras raíces grecolatinas. GUILLERMO ESPINOSA EL PAIS SEMANAL - 30-08-2007
En diciembre de 2006, The New York Times recogía en su lista de las mejores ideas para el nuevo año un neologismo, sporno, inventado por todo un experto en la materia, el periodista británico Mark Simpson, famoso ya gracias a otro término suyo ideado en 1994, el tan difundido metrosexual, que, tras su exportación a Estados Unidos en 2002, se convirtió en la última categoría mundial para compartimentar al hombre en un nuevo y significativamente rentable segmento de mercado, asociado al mundo de la moda y los cosméticos. Simpson había publicado en junio de ese año en la revista Out un extenso artículo definiendo una corriente publicitaria que fijaba nuevas coordenadas en el uso del cuerpo masculino, la celebridad y el deporte, a lo que denominaba sporno (en español podríamos traducirlo como deporno) y que definía literalmente como "el sitio en que deporte y pornografía se encuentran y que produce un espectacular aluvión de dinero"...
uerpos y ventas. Los atletas, como nuevos iconos sexuales. Es la tendencia
publicitaria a partir de nuestras raíces grecolatinas. GUILLERMO ESPINOSA EL PAIS SEMANAL - 30-08-2007En diciembre de 2006, The New York Times recogía en su lista de las mejores ideas para el nuevo año un neologismo, sporno, inventado por todo un experto en la materia, el periodista británico Mark Simpson, famoso ya gracias a otro término suyo ideado en 1994, el tan difundido metrosexual, que, tras su exportación a Estados Unidos en 2002, se convirtió en la última categoría mundial para compartimentar al hombre en un nuevo y significativamente rentable segmento de mercado, asociado al mundo de la moda y los cosméticos. Simpson había publicado en junio de ese año en la revista Out un extenso artículo definiendo una corriente publicitaria que fijaba nuevas coordenadas en el uso del cuerpo masculino, la celebridad y el deporte, a lo que denominaba sporno (en español podríamos traducirlo como deporno) y que definía literalmente como "el sitio en que deporte y pornografía se encuentran y que produce un espectacular aluvión de dinero"...
El Vaticano 'se pone verde'. El Papa Benedicto XVI llama a salvar el planeta
El Vaticano 'se pone verde'. El Papa inventa el 'Día para salvar la Creación' y lanza un alegato
ecologista ante medio millón de jóvenes. EUROPA PRESS - Loreto. ELPAIS.com - Sociedad - 02-09-2007
El Papa Benedicto XVI ha instado hoy a los cientos de miles de jóvenes católicos congregados en la ciudad italiana de Loreto a cuidar más el planeta y a evitar que se siga deteriora
ndo el medio ambiente, subrayando particularmente que el suministro mundial de agua debe preservarse y compartirse para evitar conflictos. El Pontífice ha ofrecido un mensaje muy ecologista durante la misa al aire libre que ha celebrado en el segundo día de su encuentro con los jóvenes en la localidad de Loreto, organizado por la Conferencia Episcopal Italiana, que ha designado precisamente el 1 de septiembre como el 'Día para salvar la Creación', lo que ha hecho de esta cita un encuentro con un fuerte mensaje ecologista.
El Papa ha indicado a la multitud de jóvenes, acampados en una vasta explanada, que les corresponde a ellos salvar urgentemente el planeta del desarrollo que a menudo ha ignorado "el delicado equilibrio de la naturaleza". "Antes de que sea demasiado tarde, necesitamos hacer elecciones valientes que recreen una fuerte alianza entre el hombre y la Tierra", ha afirmado en su homilía.
"Necesitamos un 'sí' decisivo para cuidar por la creación y un fuerte compromiso para revertir estas tendencias que corren el riesgo de hacer la situación de decadencia irreversible", ha prevenido. Para Benedicto XVI el agua, en particular, es un recurso "precioso" que necesita preservarse ya que "desgraciadamente se convierte en una fuente de fuertes tensiones y conflictos si no es compartido de forma equitativa y pacífica".
Se estima que unas 500.000 personas han asistido a la misa del Pontífice, según la agencia italiana ANSA, que cita a la Policía. La mayoría de ellos pasaron la noche acampados en una explanada próxima a Loreto, principal templo italiano dedicado a la virgen María.
El Papa Benedicto XVI ha instado hoy a los cientos de miles de jóvenes católicos congregados en la ciudad italiana de Loreto a cuidar más el planeta y a evitar que se siga deteriora
El Papa ha indicado a la multitud de jóvenes, acampados en una vasta explanada, que les corresponde a ellos salvar urgentemente el planeta del desarrollo que a menudo ha ignorado "el delicado equilibrio de la naturaleza". "Antes de que sea demasiado tarde, necesitamos hacer elecciones valientes que recreen una fuerte alianza entre el hombre y la Tierra", ha afirmado en su homilía.
"Necesitamos un 'sí' decisivo para cuidar por la creación y un fuerte compromiso para revertir estas tendencias que corren el riesgo de hacer la situación de decadencia irreversible", ha prevenido. Para Benedicto XVI el agua, en particular, es un recurso "precioso" que necesita preservarse ya que "desgraciadamente se convierte en una fuente de fuertes tensiones y conflictos si no es compartido de forma equitativa y pacífica".
Se estima que unas 500.000 personas han asistido a la misa del Pontífice, según la agencia italiana ANSA, que cita a la Policía. La mayoría de ellos pasaron la noche acampados en una explanada próxima a Loreto, principal templo italiano dedicado a la virgen María.
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