viernes, agosto 17, 2007

Creer para ver: Entrevista a Sam Harris por Eduard Punset en REDES

Creer para ver Entrevista a Sam Harris por Eduard Punset en REDES
Las investigaciones sobre la fe y la credulidad han llevado a Sam Harris a escanear el cerebro humano. En su libro “The end of faith”, que dará mucho que hablar, emprende una complicada combinación de disciplinas: neurociencia y filosofía. Su objetivo es analizar el cerebro a la búsqueda de la creencia y la incredulidad y propone un mecanismo neuronal que sirve para todas las creencias, independientemente de su contenido. Una manera de aproximarse al cerebro, a las ideas erróneas que siguen difundiéndose en la sociedad: una nueva vuelta de tuerca en lo que es verdad. Y un nuevo enemigo: la fe - sea o no religiosa.

Eduard Punset: Es cierto, es verdad, que cuando alguien por ejemplo critica alguna teoría nueva en el campo de la física o la química…. la comunidad científica dice: «vale, muy bien, ¡es una buena idea!» o bien «es una mala idea»… ¿sabes? Hablan sobre ello con normalidad. Pero si llega alguien y de repente niega la existencia de Dios, no pasa lo mismo en absoluto. ¡La reacción es muy distinta! ¿Por qué?
Sam Harris: Pues, como explico en mi libro, hoy en día impera una tremenda doble moral, que me parece bastante peligrosa: y es que no nos cuestionamos nuestras creencias religiosas del mismo modo que nos cuestionamos cualquier otro sistema de creencias. ¿Cuándo fue la última vez que se le pidió a alguien que «respetara» las creencias de otra persona sobre la física, la historia o la biología? Básicamente no respetamos las creencias de los demás, ¡lo que nos convence son los motivos que aportan para sus creencias!

Eduard Punset: Las pruebas…
Sam Harris: Sí, los argumentos…

Eduard Punset: …los experimentos y argumentos…
Sam Harris: …y las pruebas, sí. Así que si yo viniera a tu programa y dijera: «el holocausto nunca sucedió», inmediatamente lo pondrías en tela de juicio y me pedirías que te diera buenos motivos para respaldar esa creencia. Es más, me tratarías como a alguien del que mejor no fiarse, ciertamente en asuntos referentes a la historia europea.
Pero, en asuntos de fe, nos hemos convencido de que puede decirse cualquier cosa sobre la estructura del universo, sobre lo que pasa después de la muerte, o sobre las exigencias morales que impone sobre las personas una entidad invisible, Dios… y no se trata de algo que la gente comente los domingos, ¡sino de algo que impulsa a los senadores de EEUU a perfilar las políticas de un modo u otro en el Senado!

Eduard Punset: De hecho estáis estudiando la estructura neuronal que hace que tengamos o no tengamos creencias. Porque es tan extraño que debe de haber algo biológico, alguna estructura específica de conexiones neuronales para creer en la religión, para creer... en lo que decías.
Sam Harris: Bueno, de hecho, para creer en cualquier cosa. ¿Sabes? En mi opinión (aunque todavía hay que demostrarlo en el terreno cerebral, y estoy haciendo investigaciones neurocientíficas para probarlo), mi hipótesis es que las creencias religiosas son como las creencias normales, se produce un cuello de botella en algún lugar del cerebro, el lugar donde juzgamos si una proposición es verdadera o falsa... con independencia de su contenido, con independencia del tipo de procesamiento necesario para saber si es verdadera o falsa. Si te planteara una proposición matemática y te preguntara si es verdadera, y luego te planteara una afirmación histórica y te preguntara si es verdadera, lo juzgarías y... para ello utilizarías distintas regiones de procesamiento en el cerebro, pero de algún modo el juicio sobre la verdad, la aceptación de ello como una representación del mundo, convergen. Así que eso me interesa, porque parece que es una respuesta muy emocional. Nos gusta en cierto modo cómo nos sentimos cuando determinamos que algo es verdadero, y lo rechazamos cuando lo juzgamos como falso.
Así que creo que este mecanismo depende de procesos más fundamentales del cerebro relacionados con la recompensa.

Eduard Punset: ¡Como la religión!
Sam Harris: Sí… ¿Sabes? Si digo algo… una afirmación que a todas luces te parece falsa…

Eduard Punset: Sí
Sam Harris: Esto te despertará ciertos sentimientos. Es decir…

Eduard Punset: Hay una emoción…
Sam Harris: Sí… bueno, no es una emoción como la tristeza o el enojo, donde realmente somos conscientes de sentir algo concreto, pero tenemos esta reacción, y es como una especie de detección de errores: continuamente controlamos nuestro discurso y el de los demás, y las afirmaciones sobre el mundo, en búsqueda de problemas. Y cuando no encontramos problemas, lo aceptamos y continuamos, seguimos... hasta que de repente algo nos parece falso y lo analizamos críticamente.
Pero, en la mayoría de países, y casi siempre, se educa a los niños para que acepten las proposiciones religiosas sin cuestionárselas.

Eduard Punset: ¡Es cierto!
Sam Harris: Y sin embargo, ¡incluso los fundamentalistas religiosos son rigurosamente lógicos y quieren pruebas fehacientes en todos los demás ámbitos de sus vidas! ¡Si le dices a un fundamentalista cristiano que su mujer le engaña, querrá pruebas de ello! No querrá que le digas que lo has escuchado en un sueño o…

Eduard Punset: ¡Querrá pruebas!
Sam Harris: Sí, ¡querrá pruebas! Pero, no obstante, le dices que un libro fue escrito por el creador del universo, y que si llama a este creador por el nombre equivocado arderá para siempre en el infierno, ¡y lo acepta! Lo acepta con pocas pruebas o con pruebas muy, muy malas.

Bloque 2
Eduard Punset: Así que lo que les dices a, pongamos, los intelectuales que son amables, no tienen fe, pero son amables con la religión, y dicen: «bueno, la religión está bien, hace que la gente se sienta mejor», tú les dices que esto es incorrecto. Es incorrecto porque estamos olvidando que en la raíz de las injusticias y la violencia se halla la religión.» ¿Es esto cierto?
Sam Harris: Sí, pero una de las cosas que argumento es que los intelectuales, tanto si son ateos como moderados religiosos, están en una mala posición para apreciar que la gente realmente cree en estas cosas. ¿Sabes? El moderado religioso, olvidémonos ahora de la gente laica, el moderado religioso…

Eduard Punset: Sí
Sam Harris: Cuando ve a un yihadista que mira a la cámara y dice: «nosotros amamos la muerte más de lo que los infieles aman la vida» y luego se vuela por los aires, como ha sucedido en tu país, luego en Inglaterra, y evidentemente en Estados Unidos, los laicos, o los moderados, no pueden creer que la persona está siendo honesta con lo que piensa, y los intelectuales tienden a buscar otros motivos para este comportamiento, motivos económicos, motivos políticos…

Eduard Punset: Es cierto…
Sam Harris: Pero aquí tenemos el caso de arquitectos e ingenieros, que no han vivido una opresión política, de clase media o superior, ¡que estrellan aviones contra edificios! ¿Sabes? Si buscábamos una prueba de que el problema no era la falta de educación…

Eduard Punset: ¡he aquí la prueba!
Sam Harris: …o la falta de oportunidades económicas, sólo hay que mirar las biografías de los 19 secuestradores, todos habían tenido educación universitaria, algunos tenían doctorados, todos pertenecían a la clase media, muchos habían estudiado en occidente y... la realidad de nuestras circunstancias es mucho más siniestra de lo que piensa la mayoría de la gente, es posible creer que irás al paraíso y tendrás 72 vírgenes si mueres en las circunstancias adecuadas. Y sin embargo tener educación y oportunidades económicas, ambas cosas a la vez... la mente humana se divide con facilidad, nuestro discurso está socavado, nuestro discurso está tan... dividido por esta doble moral que mencionabas, que las creencias religiosas, incluso durante el proceso de convertirse en un científico, las creencias religiosas no se cuestionan. ¡Y no se critican!
Y es por eso por lo que en mi libro… lo llamo El fin de la fe, porque creo que esto es fundamental: tenemos que cuestionarnos este dogma de la fe, la idea de que las creencias pueden santificarse por algo que no sean pruebas y argumentos, algo que no aceptaríamos en ningún otro ámbito de nuestra vida, pero que aceptamos...

Eduard Punset: aceptamos…
Sam Harris: …¡en la religión! Y no queda confinado a la religión, sino que repercute también en la política social y los conflictos entre sociedades… y lo hace inevitablemente, ¡porque la gente que cree en ello realmente cree que estas representaciones del mundo son correctas! ¿Sabes? Es totalmente racional estrellar un avión contra un edificio si crees que irás al paraíso, y que tu familia irá allí también por este motivo. ¡Es totalmente racional hacerlo! ¡No se trata de locos, sino de gente guiada, de un modo bastante racional, por (diría yo) creencias totalmente disparatadas! Pero...

Eduard Punset: Bueno, bueno, bueno… al final esto conduce a un terrible conflicto entre la fe y la razón en la actualidad. Y esto te lleva a una postura bastante pesimista… Sostienes —esta es la sensación que tengo tras leer lo que escribes— afirmas que ya hemos tolerado esta situación demasiado tiempo... hemos afrontado o hemos convivido con ideas tontas, así que, al final, puede que sea demasiado tarde y que el futuro de las especies descarrile... Pero mi pregunta es... ¿por qué es tan peligroso?
Sam Harris: No soy muy optimista... tampoco pretendo pronosticar la desaparición de las especies, pero es que no veo la voluntad por parte de la gente inteligente, incluso los ateos, que no creen en estas cosas... no veo la voluntad, la voluntad necesaria, para criticar estas ideas como sería necesario.

Eduard Punset: Como querríamos.
Sam Harris: Tenemos… estamos en una situación en la que la gente más poderosa del mundo.... por ejemplo mi presidente, George Bush, sube al estrado y menciona una y otra vez a Dios, y me parece que nadie reacciona ante lo extraño de esta situación. Es decir, nos deberíamos sentir como si subiera al estrado y dijera: «Zeus apoya al pueblo de Estados Unidos en nuestra lucha contra el terrorismo». Deberíamos darnos cuenta de que está hablando exactamente en estos términos, de la vacuidad de lo que dice, pero sin embargo estas creencias motivan a la gente de verdad. No se trata sólo de ideas reconfortantes. Cuando digo que el 44% de estadounidenses cree que Jesús volverá… ¡es que el 44% de estadounidenses verdaderamente parece creérselo! ¡Y es mucha, mucha gente!

Eduard Punset: Sí…
Sam Harris: No sólo gente que vota, ¡también gente que sale elegida y gente que toma decisiones sobre adónde mandar tropas!

Bloque 3
Eduard Punset: Pese a todo, dices: «oye, cuando hablo de no admirar este tipo de pensamientos, que son tan nocivos, hablo de una intolerancia en la conversación. No hablo de gulags o… cosas así contra esta gente» ¿Qué quieres decir? ¿Que debemos continuar, bueno más bien empezar un diálogo con ellos?
Sam Harris: Mencionabas los gulags... cuando uno empieza a hablar tan mal de la fe religiosa, la gente rápidamente cita el ejemplo del estalinismo o el comunismo o el nazismo o el Khmer Rouge (“Jamer Rush”), y lo mencionan como ejemplos de lo que sucede cuando se intenta reprimir la religión, o cuando los ateos llegan al poder. ¡Y esto no es verdad! Auschwitz no fue fruto del ateísmo, fue el resultado de otra ideología, una ideología política, que era tan absolutamente irracional como la mayoría de ideologías religiosas. Que de hecho era básicamente… ¡el estalinismo y el nazismo eran básicamente religiones políticas!
Lo que digo es que nunca ha habido una sociedad que se haya visto perjudicada por ser demasiado razonable. ¿Sabes? Estoy abierto a las pruebas en sentido contrario, tal vez haya un ejemplo de una sociedad en la que la vida de la gente se haya degradado cuando todo el mundo se volvió demasiado razonable y empezó a pensar con claridad sobre lo que sucedía, todos fueron demasiado honestos intelectualmente. ¡Pero ciertamente no se me ocurre ninguna! ¡Y claramente ni el estalinismo ni el Tercer Reich constituyen ejemplos de esto! Lo que propugno es simplemente que apliquemos las leyes discursivas que aplicamos sin esfuerzo a cualquier otro ámbito…

Eduard Punset: …a la física, la química, etc.
Sam Harris: ¡O simplemente a las transacciones diarias!

Eduard Punset: Las transacciones diarias
Sam Harris: ¿Sabes? Como la compraventa de casas... Valoramos la sinceridad, valoramos que la confianza de alguien se corresponda con las pruebas de las que dispone... a las personas que están totalmente seguras de cosas para las que no hay pruebas, en cualquier otro ámbito de su vida…

Eduard Punset: …las apartamos
Sam Harris: Las discriminamos rápidamente, nadie les pide que formen parte de la Junta Directiva, nadie... les llama para pedirles consejo sobre asuntos importantes... esto pasa en medicina, pasa en el sector inmobiliario... pero con la religión, con la religión, que impregna la política, nos regimos por criterios totalmente distintos.

Eduard Punset: Sam, y lo fascinante es que, después de todo esto que dices, después de esta argumentación, afirmas: «¿por qué no miramos al misticismo oriental?». Me gustaría que lo comentaras. ¿Por qué? ¿Qué tiene el misticismo oriental que lo diferencie de las religiones occidentales, pensando en el futuro?
Sam Harris: Bueno, realmente, la diferencia, en muchos casos, estriba en la proporción. No es que no pueda encontrarse en el misticismo occidental o en las tradiciones contemplativas occidentales, pero hay mucho más rigor, mucha más riqueza metodológica y teórica en Oriente, y los motivos históricos de esto creo que están relacionados con la dependencia, el énfasis en la fe, que encontramos en los monoteísmos occidentales. Mientras que lo que encontramos en el misticismo oriental, especialmente en el budismo, es una metodología muy rigurosa para la introspección. Encontramos una tradición de 2000-2500 años en la que la gente utiliza métodos de meditación que pueden practicarse sin necesidad de presuposiciones descabelladas; es decir, realmente puedes aprender a meditar y observar sus efectos sin creer en nada que tenga pocas pruebas. Los hechos demuestran que esto es así. No es tan fácil rezarle a Jesús sin creer en algo que no se puede demostrar. Pero en cambio puedes aprender a meditar en el sentido budista sin la necesidad de creer,
Claro que también hay mucha superstición y palabrería, también hay mucha vacuidad, mucha religión sobre eso. En cierta medida la sabiduría de la gente como el Buda ha quedado atrapada en el budismo, atrapada en otras tradiciones orientales en torno a las cuales ha crecido una religión... pero lo que afirmo en mi libro es que los científicos occidentales deberían interesarse en esta variedad de experiencias que los místicos y otros contemplativos han descrito, y deberían separarlo de toda la terminología religiosa y explorar simplemente la esfera de la experiencia humana de modo científico. Y hacerlo de un modo personal, es decir, haciendo la práctica ellos mismos, y también de un modo experimental y de funcionamiento, como ya se está haciendo. ¿Sabes? Se lleva a monjes a un laboratorio y se explora su cerebro…

Eduard Punset: Sí
Sam Harris: Pero además estamos organizando un retiro espiritual para el próximo enero, en el que participarán científicos, un centenar de científicos harán una semana de meditación en silencio, y esto es algo que posiblemente se haga por primera vez. Tendremos a cien neurocientíficos y científicos cognitivos en un contexto de retiro espiritual, les enseñaremos a meditar, estarán durante una semana meditando en silencio, practicando de 12 a 18 horas diarias en silencio, ¡y luego tendrán que hablar sobre la relevancia de esto para su estudio de la mente humana! ¡Tal vez descubran que no es relevante! Pero merece la pena, por lo menos, analizarlo...

Bloque 4
Eduard Punset: ¿Y desde la perspectiva de la neurología? Es decir, tal vez obtengamos algo de la meditación, del misticismo oriental, tal vez obtengamos alguna pista de cómo funciona todo esto. Pero mirando al futuro, ¿hay algún nuevo desarrollo? Habéis hecho muchas exploraciones, por ejemplo, gammagrafías cerebrales… ¿hay algo nuevo que pueda hacernos decir: «¡no seamos tan pesimistas como Sam Harris ahora mismo!» ¿o no hay demasiado por lo que alegrarse todavía?
Sam Harris: Bueno, me parece que la relevancia de la neurociencia en todo esto es, como mucho, marginal, en cuanto a cambiar verdaderamente el discurso político y cambiar las relaciones entre sociedades. Es decir, los neurocientíficos no son las primeras personas a las que se acude para solventar las divisiones del planeta entre el mundo musulmán y el Occidente cristiano...
Pero, en última instancia, creo que hay un punto de contacto, porque lo que queremos es entender la felicidad humana. Es decir, todos estamos buscando la felicidad. La diferencia entre la felicidad y el sufrimiento está realmente en pleno centro de las preocupaciones de todos, y constituye el centro de nuestras preocupaciones a la hora de hablar sobre cómo podemos organizar mejor nuestra sociedad. Y, en la medida en la que entendamos la felicidad humana en el ámbito del cerebro, creo que seremos capaces de afirmar cosas muy rigurosas, incontestables, finalmente, sobre cómo deben vivir las personas y qué deben creer, y cómo utilizar su atención… Es decir, algo que afirmo en mi libro es que la ética realmente... no debe analizarse como el arte, una esfera de la invención humana... la ética, creo yo, es un terreno... mucho más parecido a la física: un terreno de descubrimiento, en el que descubriremos las leyes psicofísicas que subyacen en la felicidad humana. Y descubriremos que no todos los sistemas políticos, no todos los comportamientos humanos, son adecuados éticamente para…

Eduard Punset: La felicidad
Sam Harris: Y alguien tendrá que ganar la discusión, ¿sabes? Tanto si es de aquí a 10 años como de aquí a un siglo, nos estamos convirtiendo en una civilización global, ¡y alguien tendrá que ganar la discusión sobre cómo es mejor vivir!

Bloque Extra
Sam Harris: La situación es que, tomemos mi país, los Estados Unidos, por un momento, literalmente el 44% de los estadounidenses creen que Jesús volverá a la Tierra, bajará literalmente de las nubes como un superhéroe para salvar el mundo, en algún momento de su vida, en algún momento en los próximos 50 años. El 22% de los estadounidenses afirman estar seguros de que esto es verdad; y otro 22% cree que posiblemente sea verdad. En los próximos 50 años.

¿Es mejor el Nuevo Testamento? Por Richard Dawkins

Richard Dawkins y el Nuevo Testamento Tal como prometimos, presentamos un extracto de un capítulo de The God Delusion, de Richard Dawkins. Publicaremos otros artículos del biólogo y filósofo inglés y a partir de sus opiniones nos desplazaremos a otros temas relacionados con la ciencia, para comenzar a discutir sobre el origen de la vida, la clonación (Chile Liberal está absolutamente a favor de esta tecnología) y volver nuevamente al tema del aborto. Además, profundizaremos sobre la obra de Dawkins, quien ha continuado y renovado la obra formidable del notable científico inglés Charles Darwin. Esperamos transmitir no sólo el sentido, sino que el estilo mordaz y sardónico, pastoso, conversacional y apasionado del “ateísmo militante” del maestro Dawkins.

¿Es mejor el Nuevo Testamento? Por Richard Dawkins

Bueno, no podemos negar que desde un punto de vista moral, Jesús fue una mejora enorme en comparación a ese ogro maligno del Antiguo Testamento llamado “Dios”[1]. Ciertamente, en caso que Jesús haya existido (o quien sea que inventó su historia) fue con toda seguridad uno de los grandes innovadores éticos de la historia. El sermón de la montaña es muy avanzado para su época. Su orden de “poner la otra mejilla” se anticipó dos mil años a Gandhi o Martin Luther King. No es por nada que en una ocasión escribí un artículo llamado “Ateos en defensa de Jesús”[2] (e incluso me regalaron una camiseta con dicha frase escrita).

Pero justamente la superioridad moral de Jesús sirve para demostrar mi postura. A Jesús no le bastó con crear una ética a partir de las enseñanzas adquiridas en su infancia. Él se apartó explícitamente de ellas, por ejemplo cuando desestimó las temibles advertencias sobre no obedecer el sabbath. “El sabbath fue hecho para el hombre, el hombre no fue hecho para el sabbath”, se ha convertido en un proverbio de uso cotidiano. Ya que una de las tesis principales del presente capítulo es que no debemos elaborar una ética a partir de unas escrituras, hay que elogiar a Jesús por ser él mismo un ejemplo de la validez de dicha tesis.

Los valores familiares de Jesús, seamos francos, no son necesariamente un punto que merezca toda nuestra atención. Él fue algo ingrato, casi insensible, con su propia madre, e instigó a sus discípulos a que abandonasen sus familias y lo siguiesen a él. Si alguno viene a mí y no sacrifica el amor a su padre y a su madre, a su esposa y a sus hijos, a sus hermanos y a sus hermanas, y aun a su propia vida, no puede ser mi discípulo (Lucas 14:26)”. La comediante norteamericana Julia Sweeney expresa su perplejidad en el show “Dejando a Dios”[3]: ¿Acaso no es ése el objetivo de todas las sectas? Hacer que rechaces a tu familia para que ellos te laven el cerebro?

No obstante sus valores familiares un tanto dudosos, las enseñanzas éticas de Jesús fueron, respecto a las bestialidades del Antiguo Testamento, admirables; pero hay otras enseñanzas del Nuevo Testamento que ningún hombre de bien puede aceptar. Me refiero a la doctrina principal del cristianismo, la “expiación” del “pecado original”. Esta doctrina, piedra angular de la teología del NT, es moralmente tan repugnante como la historia de Abraham preparándose para matar a su hijo Isaac, y ambas comparten la misma esencia (tal como lo clarifica Geza Vermes en “Las caras cambiantes de Jesús”). El pecado original proviene directamente del mito de Adán y Eva en el AT. Su pecado, comer el fruto prohibido, parece una desobediencia menor que amerita un mero tirón de orejas. Pero la naturaleza simbólica de la fruta (saber discernir entre el bien y el mal, que a su vez significó que tomaran conciencia de su desnudez) bastó para que la picardía de los ladrones de fruta se convirtiese en el tremendo pedazo de pecado que es el “pecado original”. Ellos y todos sus descendientes fueron expulsados del Jardín del Edén, se les privó de la vida eterna, y se les condenó de por vida al sufrimiento del sudor de la frente al trabajar (para el hombre) y el dolor del parto (para la mujer).

Venganzas y castigos, típico del AT. No obstante el NT añade otra injusticia, siendo la guinda de la torta un nuevo acto sadomasoquista cuya perversidad ni siquiera el AT logra igualar. La verdad es que cuando lo pensamos bien, es espeluznante que una religión adopte un instrumento de tortura y muerte como su símbolo sagrado, que más encima se lo cuelgan en el cuello. Lenny Bruce dice con razón que si a Jesús lo hubiesen asesinado hace 20 años, los niños en escuelas católicas llevarían una sillita eléctrica colgando de su cuello, no un crucifijo. Pero la teología y teoría del castigo que implica es aún peor. Se cree que el pecado de Adán y Eva se transmite por parte de padre, a través del semen, según dice Agustín. ¿Qué clase de filosofía ética es ésta, que condena a cada niño, incluso antes de nacer, a heredar un pecado cometido por un ancestro remoto? A todo esto, Agustín se consideraba a sí mismo una especie de autoridad personal en cuanto a asuntos pecaminosos, y fue él quien acuñó la frase “pecado original”, que antes se conocía como “pecado ancestral”. Los debates y pronunciamientos de Agustín simbolizan, para mí, la obsesión enfermiza de los primeros teólogos cristianos con el pecado. Podrían haber dedicado sus innumerables páginas y sermones a ensalzar la belleza del cielo estrellado, a las montañas y bosques frondosos, a los mares y los cantos de pájaros al atardecer. A veces sí se mencionan, pero parece que el cristianismo sólo ve pecado pecado pecado pecado pecado pecado pecado. Qué increíble que la vida de algunos esté dominada por esta preocupación tan patética. Sam Harris escribe un comentario muy cáustico en su Carta a un cristiano:

Tu principal preocupación parece ser que el Creador del universo se sentirá ofendido por algo que la gente hace cuando está desnuda. Esta mojigatería de ustedes sólo contribuye diariamente a multiplicar la miseria humana

Pero ahora aparece el sadomasoquismo en todo su esplendor. Dios encarnado, es decir Jesús, debe ser torturado y ejecutado para expiar el pecado hereditario desde Adán. Desde que Pablo expuso su asquerosa doctrina por primera vez, a Jesús lo han adorado como el redentor de todos nuestros pecados. Y no sólo los pecados del pasado, no, ¡los pecados futuros también, aunque la gente del futuro decida o no cometerlos! (...)

He descrito la expiación, doctrina fundamental del cristianismo, como viciosa, sadomasoquista y asquerosa. Ni siquiera merece que le prestemos demasiada atención por ser completamente descabellada, pero es tan omnipresente que ha obnubilado nuestra objetividad. Si Dios quisiese perdonar nuestros pecados, me pregunto porqué no los perdona de una buena vez, sin tener que él mismo someterse a la tortura y la ejecución, y, más encima, condenando a generaciones de judíos a masacres y persecusiones al ser acusados de “asesinos de Cristo”: ¿tambien se heredaba ese pecado a través del semen?

Pablo, como nos clarifica el profesor judío Geza Vermes, se encontraba sumido en el antiguo principio teológico de que sin sangre no hay expiación. En su carta a los Hebreos (9:22) lo dice. Los expertos progresistas en ética actual se ven imposibilitados de defender cualquier clase de teoría retributiva del pecado, y ni hablar de la teoría del “chivo expiatorio” que implica ejecutar a un ser inocente para purgar el pecado de un culpable. En todo caso es difícil no preguntarse ¿a quién trataba Dios de impresionar? Probablemente a él mismo: juez, jurado y ejecutado, todo en uno. Para más remate, Adán, el supuesto perpetrador del pecado original, jamás existió: un hecho difícil de explicar para los cristianos, aunque entendemos y nos compadecemos de Pablo ya que él ignoraba esta verdad, pero sí lo sabía el Dios omnisciente (¿y Jesús también, para quienes creen que él era Dios encarnado?), lo que socava estructuralmente toda la premisa de esta teoría tortuosamente repugnante. ¡Oh!, alto, por supuesto que la teoría de Adán y Eva sólo fue “simbólica”, ¿o me equivoco? ¿Simbólica? A ver, recapitulemos... ¿para impresionarse a sí mismo, Jesús se hizo torturar y asesinar para expiar un pecado “simbólico” cometido por un sujeto que “no existe”? Antes dije que todo esto descabellado, pero además es repelentemente vicioso.

[1] Nota de ChL
En un capítulo anterior, el profesor Dawkins ha escrito:
“El Dios del Antiguo Testamento es probablemente el personaje más odioso que jamás ha aparecido en una obra ficticia: celoso y se enorgullece de ello, mezquino, injusto, enfermizamente posesivo, vengativo, depurador étnico salvaje, misógino, homofóbico, racista, infanticida, genocida, filicida, antipático, megalómano, sadomasoquista, y acosador caprichosamente malévolo.
[2] Richard Dawkins, “Atheists for Jesus”, Free Inquiry 25:1, 2005, 9-10.
[3] Julia Sweeney también acierta cuando menciona brevemente al budismo. Tal como a veces algunos creen que el cristianismo es una religión más suave y benevolente que el islam, se cree erroneamente que los budistas son los más simpáticos de todos. Pero la doctrina de retrocesos en la escala de reencarnaciones debido a los pecados es bastante desagradable. Julia Sweeney dice: “Fui a Tailandia y conocí a una mujer que cuidaba de un niño que sufría malformaciones físicas terribles. Le comenté a la cuidadora “qué bello gesto el suyo, hacerse cargo de este pobre niño”. La mujer contestó “no diga pobre niño, porque debe haber hecho algo espantoso en una vida anterior para que ahora nazca así”.

Sam Harris: "Manifiesto ateo", "The End of Faith" ("El final de la fe")

Con la publicación en 2004 de "The End of Faith", superventas según el New York Times, libro que constituye un ataque despiadado a la religión, Sam Harris se convirtió en el ateo más conocido de E.E.U.U.
Para muchos, eso sería un honor más que dudoso. De acuerdo con un reciente estudio nacional realizado por investigadores de la Universidad de Minnesota, los ateos son la minoría de la cual la gente más desconfía; más que de los musulmanes, de los inmigrantes recientes y de los homosexuales. El estudio afirma, además, que las personas con las que menos dispuestos están los usamericanos a que se casen sus hijos son los ateos.
Pero Harris, licenciado en filosofía por Stanford, quien está ahora trabajando sobre su tesis doctoral en neurociencias, no estaba intentando ganar un concurso de popularidad, ni mucho menos. En su libro, Sam Harris se propone avergonzar a las personas creyentes de todo el mundo, sacarlas de sus casillas y debatir con ellos para que abandonen sus sistemas de creencias basados en la fe, sistemas que en opinión de Harris nos pueden llevar al apocalipsis. Dice así:
No podemos seguir ignorando el hecho de que miles de millones de nuestros vecinos creen en la metafísica del martirio, o en la verdad literal del Libro de las Revelaciones, o en alguna otra de las nociones fantásticas que llevan milenios acechando en las mentes de los creyentes; pues nuestro vecinos disponen ahora de armas químicas, biológicas y nucleares.
Destilando 20 años de estudios de las disciplinas religiosas occidentales y orientales, junto con las lecciones, empapadas de sangre, de miles de años de violencia religiosa, Harris quiere incitar una revolución, basada en la razón, en las mentes de los creyentes de doquier. Y de hecho sus críticas van mucho más allá del fundamentalismo. Harris también se lo pone difícil a las personas religiosas moderadas, quienes, en su opinión, allanan el camino al fundamentalismo al insistir en la tolerancia y el respeto hacia todas las creencias religiosas, cualesquiera que sean sus implicaciones. A saber:
Hablar con claridad y honor a la verdad del estado del mundo; decir, por ejemplo, que la Biblia y el Corán contienen montañas de sandeces que suponen una amenaza para la vida; es la antítesis de la tolerancia tal como la conciben ahora mismo los moderados. Pero no podemos seguir permitiéndonos el lujo de este tipo de corrección política. Ya es hora de que reconozcamos el precio que estamos pagando por mantener la iconografía de nuestra ignorancia.
Tratándose de alguien que está formulando cargos contra aproximadamente el 97% de E.E.U.U. (el restante 3% son los ateos), se podría pensar que Harris es un tipo excéntrico. Pero la fuerza retórica de su forma de escribir se nutre de su estilo coloquial, cargado de sarcasmo cáustico y de ironía. He aquí un extracto del primer capítulo:
[…] 120 millones de nosotros sitúan el "big bang" 2.500 años después de que los babilonios y los sumerios aprendieran a hacer cerveza. Si nuestras encuestas son de fiar, casi 230 millones de estadounidenses creen que un libro que no muestra ni unidad de estilo ni coherencia interna tiene por autor a un deidad omnisciente, omnipotente y omnipresente.
Ganador, en 2005, del premio PEN / Martha Albrand de ensayo, el libro de Harris ha recogido reseñas apasionadas de personajes tan variados como el catedrático de derecho de Harvard Alan Dershowitz y Joseph Hough jr., presidente del Unión Theological Seminary, quien afirmó que "la llamada de Harris dirigida a los liberales religiosos da en el clavo".
A finales del año pasado, Harris adaptó y amplió algunos de los argumentos de su libro en un ensayo para Truthdig, titulado "Manifiesto ateo", que sigue dando lugar a comentarios ardientes casi cuatro meses después de su publicación. El redactor jefe de Truthdig, Blair Golson, recientemente le pidió a Harris que defendiera sus argumentos y los aplicara a los furiosos conflictos inspirados por la religión que se están viviendo en Irak y otros lugares.
Durante el debate, Harris habló por primera vez públicamente de una fundación que está creando para promover en todo el mundo los valores laicos; de su nuevo libro, Letter to a Christian Nation, que será publicado por Knopf; sobre como se las arregla en las cenas para no quedar como el Anticristo; y sobre el "efecto Salman Rushdie" que trae consigo su fama como ateo.
Blair Golson: ¿Qué le movió a escribir The End of Faith ("El final de la fe")?
Sam Harris: Fue mi reacción inmediata después del 11 de septiembre; el momento en el que se vio que estamos entrando en un conflicto global, de inspiración teológica, con el mundo musulmán, y que nos íbamos a decir lo contrario, basándonos en el respeto que le otorgamos a la fe.
Lo último que íbamos a admitir era que había personas que estrellaban aviones contra nuestros edificios por la idea que tenían de Dios. Nos inventamos eufemismos diciendo que es una guerra contra el terror, que el Islam es una religión de paz, y de este modo se acentúa aún más nuestra propia religiosidad como nación. En el momento en que se hizo patente esta dinámica, y se hizo patente en el plazo de 24 horas, comencé a escribir el libro.
¿En 24 horas?
Los primeros días, había personas dispuestas a llamarle al pan, pan y al vino, vino, y a hablar críticamente del Islam, pero enseguida empezamos a hablar de Osama Bin Laden y de los extremistas del mundo islámico como si fueran excepciones, personas que habían secuestrado una religión pacífica y la habían distorsionado totalmente. Muchos compararon a Osama Bin Laden con el Reverendo Jim Jones, David Koresh, o algún otro personaje marginal, y no hay nada de verdad en todo eso. La interpretación del Islam que hace Osama Bin Laden es una versión mucho más central y plausible de lo que la gente suele admitir. El análisis que hago del Islam en mi libro es una respuesta a esta negación.
¿A qué temores tuvo que enfrentarse antes de escribir un libro así, firmarlo con su nombre y poner su foto en él?
Obviamente, me preocupa la cuestión de la seguridad. Mientras escribía el libro, el efecto Salman Rushdie no me era totalmente ajeno, pero llega un momento en el que uno tiene que escribir con sinceridad de estas cosas, y yo he tomado unas medidas razonables para garantizar mi seguridad.
¿Puede decir algo más al respecto?
He recibido algunos correos electrónicos de los que dan un poco de miedo, pero nada que haya llegado al nivel de una amenaza de muerte.
¿Cómo suele reaccionar la gente cuando usted les explica la tesis de su libro? Cuando conoce a alguien en una cena, por ejemplo.
Depende de cómo empiece la conversación . Si yo comienzo con mi crítica del Islam, los que están en el lado conservador del espectro normalmente lo comprenden, y los liberales lo ven como que estoy rompiendo un tabú, repudiando su corrección política y su multiculturalismo.
A la inversa, si empiezo con mis preocupaciones sobre la intrusión de la religión es nuestra propia vida política, a los liberales en general les encanta, pues comparten mis temores, pero los conservadores cristianos empiezan a protestar. De forma que puedo establecer una conexión, o no, según en que aspectos insista.
Pero lo que tal vez sea la tesis más central de su libro, el ataque a la propia fe irracional, ¿no ofende a la gente en ambos extremos del espectro político?
El aspecto más controvertido de mi libro ha sido las críticas que hago a los creyentes moderados. La mayoría piensa que, si bien el extremismo religioso es peligroso y genera discrepancias, la tolerancia religiosa es absolutamente intachable y es el remedio para todos nosotros en este frente.
Pero los creyentes moderados están amparando a los fundamentalistas por el respeto que exigen los moderados que se dispense al discurso basado en la fe. La moderación religiosa no nos permite decir las cosas realmente críticas que debemos decir sobre la vil estupidez del fundamentalismo religioso. Como resultado de ello, el fundamentalismo sigue en el candelero, y los fundamentalistas utilizan de modo muy cínico y astuto la cobertura que les proporciona la corrección política de nuestro discurso.
Usted dice también que la moderación religiosa impide acceder a un enfoque más sofisticado de la espiritualidad, la ética y la construcción de comunidades fuertes. ¿Qué quiere decir con ello?
La moderación religioso no es, en última instancia, más que entresacar de las escrituras lo que más interesa. No es más que filosofía diluida de la Edad del Hierro. No se trata de un planteamiento propio del siglo XXI para hablar de la vida contemplativa, o de la experiencia espiritual, o de normas éticas, o de esos aspectos que mantienen el vigor y la salud de una comunidad.
La moderación religiosa consiste en relajar los estándares de adhesión a los antiguos tabúes y supersticiones. No es más que eso. Los cristianos moderados han acordado no leer la Biblia literalmente, e ignorar totalmente ciertos pasajes, y así llegan a una versión mucho más progresista, tolerante y ecuménica del cristianismo. Sólo escuchan a Jesús cuando está predicando el Sermón de la Montaña, y afirman que eso es el auténtico cristianismo. Pues no, eso no es el auténtico cristianismo. Es una lectura selectiva de ciertos aspectos del cristianismo. La otra cara del cristianismo siempre está esperando en el libro a que se la resucite. Se puede encontrar el Jesús de Tesalónicos 2, el que regresará y echará a los pecadores a la fosa. Ese es el Jesús que se celebra en las novelas Left Behind. Ese es el Jesús que la mitad de la población estadounidense espera que descienda de las nubes.
Cambiando de tónica: ¿hasta qué punto piensa usted que la religión, y no el tribalismo o el mero deseo de vengarse de los males pasados, es responsable de la violencia sectaria que está desestabilizando Irak?
No creo que se pueda trazar una línea de división nítida, pues los chiítas y los suníes, por ejemplo, han definido sus comunidades morales en términos de su afiliación religiosa. Estas comunidades tienen una larga historia de tratos discriminatorios mutuos sobre esa base, de forma que su conflicto tiene las características de una enemistad tribal. Pero en realidad la única diferencia entre estos dos grupos es su identidad religiosa, y es, a lo sumo, una diferencia marginal. Son dos grupos que de verdad adoran al mismo Dios. Sólo que no consiguen ponerse de acuerdo para adorarlo de la misma manera, y esta es la razón por la que llevan siglos matándose.
¿En qué medida será usa responsable si una teocracia se hace con el poder en Irak?
Muchas personas extraen una lección del caos que reina actualmente en Irak; una lección que sugiere que fuimos unos colonizadores codiciosos, ávidos de petróleo, que entramos de forma inepta en un infierno sectario e incendiamos el lugar. Pero creo que merece la pena dar un paso atrás y preguntarse cuál sería la mejor salida hipotética posible; si hubiéramos entrado por motivos puramente altruistas, para liberar a 25 millones de personas de Saddam Huseín y sus hijos diabólicos.
Pienso que es muy posible que viéramos exactamente el mismo caos. Con ello no pretendo negar que hemos hecho muchas cosas de forma inepta y terrible, y pagamos un alto precio por Abu Ghraib. Pero es probable que tuviéramos una porcentaje significativo de musulmanes que estarían dispuestos a luchar a muerte simplemente para expulsar a los infieles de Babilonia, por altruistas que fueran los motivos de los infieles.
Estas consideraciones creo que mitigan un poco nuestra culpabilidad, pues creo que había un argumento muy bueno para intentar crear una democracia modélica en el corazón del mundo musulmán, e Irak era un lugar verosímil para hacerlo. Pero nada de lo que he dicho debe interpretarse como que estuviera negando el hecho de que lo hemos hecho de forma horrible, y que estamos pagando un terrible precio por nuestros fracasos. Es probable que tengamos que continuar pagando por estos fracasos durante mucho tiempo.
Muchos temen que Irak adopte la sharia. ¿Es eso preferible a un régimen laico totalitario?
No, en absoluto. Son dos males. Pero si se consigue colocar a un déspota auténticamente ético, un déspota benevolente, eso puede ser el mecanismo de transición necesario hacia la democracia.
Debería estar bastante claro que gran parte del mundo musulmán no está preparado para la democracia, y tenemos que enfrentarnos a esta realidad. Muchos musulmanes están preparados para arrancar de cuajo su libertad en cuanto les dan la oportunidad de decidir sobre su destino.
Cómo realizar la transición hacia una democracia en Oriente Próximo, una auténtica democracia, es un problema muy difícil. Deberíamos considerar los ejemplos de las comunidades musulmanes que viven en Europa occidental, y su incapacidad para asimilar los valores democráticos. Si hiciera falta un ensayo para ver hasta qué punto una comunidad puede ser inmune a los encantos de la democracia, no hay más que fijarse en las comunidades musulmanas en Holanda o en Francia o en Dinamarca. Véanse las multitudes que quieren que se decapiten a los redactores de periódicos y a los humoristas. Son personas que viven en Europa Occidental, muchos de ellos llevan toda la vida viviendo allí.
Así pues, ¿usted piensa realmente que el Islam es fundamentalmente incompatible con la democracia?
En su mayor parte, sí. No hay más que ver el caso del apóstata de Afganistán que se convirtió al cristianismo y fue condenado a muerte. Luego, después de que todas las naciones de la Tierra presionaran a Hamid Karzai, lo hicieron desaparecer. Esa es la realidad del Islam: criticar la fe supone poner en peligro tu vida. Un musulmán no tiene la libertad de despertarse un día y decidir que ya no quiere ser musulmán. Esta decisión se castiga con la muerte. O sea que a menos que los musulmanes reformen este aspecto de su religión, como mínimo, no se pueden depositar muchas esperanzas en la democracia musulmana.
No solemos hablar de todos los que acechan en la corriente dominante de la teología del Islam e infringen los acuerdos. Hacemos como si no estuvieran allí, e invadimos países y creamos democracias constitucionales, aparentemente ignorando el hecho de que una mayoría de la población sigue queriendo que se mate a sus vecinos por crímenes de pensamiento. Hasta que no se cambie la opinión de la gente sobre este tema (hasta que no se consiga que se planteen otra ética, una ética en la que las viñetas dejen de ser lo que más los mueve, y el auténtico referente de su moralidad sea una compasión genuina por el sufrimiento de los demás), no veo cómo el implantar las estructuras democráticas puede ayudar a nadie. Hace falta una sociedad civil para lograr una democracia.
En su libro, usted dice que cuando un terrorista se suicida haciendo estallar su bomba, se pasa por alto, invariablemente, el papel que desempeñaba la fe en sus acciones. Se dice que sus motivaciones eran "políticas, económicas o totalmente personales". ¿Por qué se le da carta blanca a la fe?
Este es uno de los puntos interesantes de nuestro discurso actual. Nuestro propios demagogos religiosos, los fundamentalistas como Jerry Falwell y Pat Robertson, le llaman al pan, pan, y al vino, vino, y observan que hay un vínculo entre el Islam y el tipo de violencia que vemos en el mundo musulmán. Si bien yo no estoy de acuerdo con esta gente en ningún otro aspecto, de hecho ofrecen en relación con el Islam un diagnóstico mucho más cándido y preciso del problema que todo lo que procede de la izquierda.
Los izquierdistas, los laicistas, los creyentes moderados y los creyentes liberales no están en posición de darse cuenta de que cuando alguien mira a una cámara de vídeo y dice "Yo amo la muerte más de lo que el infiel ama la vida" y luego hace estallar su bomba, está siendo sincero en cuanto a su estado de ánimo.
No se trata de propaganda, no se trata de política ni de desesperación económica disfrazada de religión. A la gente realmente le motiva el contenido de sus creencias religiosas, y hay gente que realmente está deseosa y dispuesta a saltar por los aires porque piensan que van a ir al paraíso.
Los creyentes moderados y los laicistas no lo comprenden porque no saben qué significa, en realidad, creer en Dios. No saben qué significa estar seguro de que Dios está ahí escuchando tus oraciones, estar seguro de que Él dictó un libro, y de que ese libro es perfecto hasta la última sílaba, y de que es una hoja de ruta al paraíso. Y los fundamentalistas sí comprenden qué significa creer en estas cosas absurdas.
Usted afirma que los terroristas suicidas islámicos no están usando la religión como pretexto de sus agravios políticos o económicos. ¿Cómo lo sabe usted?
En primer lugar, los secuestradores del 11 de septiembre no daban en absoluto muestras de ser gente preocupada por la pobreza o los problemas de los palestinos; no eran esas sus motivaciones. Hablaban de la maldad de la cultura de los infieles, y de los placeres que aguardan a los mártires en el paraíso.
Cuando uno lee lo que estaban haciendo con sus vidas, parece que estas personas no se identificaban con ninguna idea política en absoluto. Y no se trata de personas que fueran personalmente víctimas de la opresión de usa, de los británicos o de Israel.
Osama Bin Laden es otro ejemplo de esto. Él mismo no es víctima de ninguna injusticia o discriminación, y leyendo sus diatribas se ve que no es alguien que dedique mucho tiempo a pensar en los pobres. De hecho, sólo añadió la causa palestina a su lista de afrentas a posteriori. En un principio, lo que de veras le preocupaba eran las ofensas teológicas, el hecho de que hubiera botas de infieles pisando la tierra cercana a los santos lugares de Meca y Medina.
Así pues, tenemos a personas que disfrutan, sin lugar a dudas, de una buena posición económica, que claramente han gozado de una buena educación, y que están dispuestos a estrellarse contra una pared a 600 km por hora. Y pasan mucho tiempo hablando del paraíso y las vírgenes.
Así pues, es un razonamiento realmente tortuoso argumentar que la religión no es lo que motiva sus actos, que sus motivos son económicos o políticos; están diciendo justamente eso, y están haciendo cosas que sólo son racionales a la luz de estas creencias religiosas, y ellos mismos no tienen quejas de índole económica o política.
Usted dedica una largo capítulo a las creencias en cuanto "principios de acción"; el hecho de que, dado el conjunto adecuado de creencias, cualquier persona actuará, casi inexorablemente, de una determinada forma. Aplicando esto al Islam, usted dice que dados los principios de una religión que garantiza un lugar en el paraíso para los mártires, no es de extrañar que haya tantos terroristas islámicos suicidas. Sin embargo, si la correlación entre la creencia y la acción es tan absoluta, ¿cómo explica usted que no todos los musulmanes sean terroristas suicidas?
Siempre está la cuestión de si uno realmente cree en aquello en lo que dice creer. Las creencias y la certeza tienen grados. Obviamente, si uno estuviera seguro de que el paraíso existe, y si uno estuviera seguro de que la muerte en defensa de la fe le lleva a uno y a todas las personas a las que uno ama a pasar la eternidad en el paraíso, es perfectamente racional morir en esas circunstancias.
Lo que ocurre es que hay gente que está realmente segura, o al menos tiene una certeza funcional en estas proposiciones, y están dispuestos a volar por los aires matando a infieles porque están seguros de que el creador del universo quiere que los infieles ardan eternamente. Por supuesto que todos los musulmanes que casualmente mueran en el proceso también irán al paraíso, y estarán muy agradecidos de que los hayan mandado allí.
Cuando uno se llega a imaginar qué significa realmente creer en estas cosas, este comportamiento se vuelve totalmente razonable. Nos encontramos con madres de terroristas suicidas que literalmente celebran la muerte de sus hijos, los cuales han volado por los aires en una discoteca rodeados de otros jóvenes. Es el comportamiento humano más obsceno e inexplicable; y sin embargo es totalmente razonable en vista de lo que muchos musulmanes dicen que creen sobre el martirio.
¿Qué quiere decir usted cuando afirma que la intolerancia es intrínseca a cualquier credo? ¿Y qué consecuencias se derivan de ello?
La afirmación central de cualquier credo es que es el único verdadero. La verdad, para los cristianos, es que Jesús era realmente el hijo de Dios, y realmente resucitó, y realmente volverá para juzgar a vivos y muertos. Es un hecho. Es una verdad metafísica, es una verdad física, es una verdad histórica; quien esté en el sitio adecuado en el momento adecuado presenciará el regreso de Jesús con un ejército de ángeles.
Esta descripción del mundo, o bien es cierta, o bien es falsa. Si es cierta, sólo los cristianos tienen razón, y sólo los cristianos irán al Cielo. Así pues, esta doctrina, por definición, excluye las pretensiones de verdad de cualquier otra religión. Los musulmanes afirman que Jesús, si bien era un profeta, no era divino, y que todos los que piensen que es divino irán al infierno. Así se dice explícitamente en el Corán. Se trata de afirmaciones mutuamente incompatibles sobre el mundo. Y es peor aún. Son afirmaciones incompatibles que son extremadamente motivadoras, pues los adherentes piensan que la diferencia entre creer lo correcto y creer lo correcto supone la diferencia entre pasar la eternidad en el infierno o en el paraíso. Y eso es una gran diferencia.
¿Qué hay en los principios del Islam que presente un mayor riesgo para la supervivencia de nuestra especie que, por ejemplo, los principios del cristianismo?
La doctrina del martirio y la yihad es más explícita y central para la fe islámica. Desde luego, ha habido mártires cristianos, y a lo largo de los años muchas matanzas se han reconciliado con la doctrina cristiana, y por supuesto que la Biblia se puede leer de tal forma que se justifique la Inquisición y todas las demás cosas que hemos visto en la historia del cristianismo que parecen exactamente igual de malas que lo que vemos actualmente en el mundo musulmán, pero el Islam tiene unas cuantas características exclusivas que son problemáticas.
Una de ellas es que es una doctrina mucho más coherente, es decir, el Corán es un libro mucho más corto, más coherente, y no hay ningún Sermón de la Montaña al que uno se pueda agarrar y que pueda usarse como baluarte contra las demás sandeces peligrosas que dice el libro, como ocurre en el caso de la Biblia.
El mensaje básico del Corán es realmente el odio hacia los infieles. El infiel sólo sirve para arder en el infierno; el creador del universo se dedica a burlarse del infiel y maldecirlo y avergonzarlo y destruirlo, no a perdonarlo e indultarlo.
Hay que ignorar al infiel, en ningún caso hacer amistad con él. Cuando se asume el poder: subyugar, convertir o matar al infiel. No hay más opciones que éstas tres.
Los musulmanes devotos se toman en serio el Corán y el Hadid porque no hay otra variedad de Islam. No existe ninguna escuela moderada del Islam que sugiera que en realidad el Corán fue escrito por hombres y tal vez no sea la palabra de Dios, o que hay que interpretarlo de manera muy muy libre. La mayoría de los musulmanes son lo que en el mundo cristiano denominaríamos "fundamentalistas".
¿Pero qué hay de la tradición de las sociedades islámicas de consultar con los mulás o los imanes antes de actuar conforme a una directriz del Corán? ¿Esas personas no moderan los edictos más severos de la ley islámica?
Es innegable que existe un gran volumen de discurso sobre lo que dice el Corán en realidad. Hay mucha erudición islámica por ahí. El problema es que se carece de la base para extraer del Islam lo que nosotros llamaríamos una visión del mundo moderada y auténticamente pluralista. Hay que hacer auténticas acrobacias teológicas para llegar a un Islam compatible con una sociedad civil del siglo XXI. Es algo de lo que somos testigos prácticamente cada vez que abrimos el periódico, el último caso fue el del apóstata de Afganistán que se convirtió al cristianismo. El mensaje fundamental de este episodio es bien claro: es un gobierno en el que entramos y que reformulamos y apuntalamos, y el hecho de que tenía que tener una constitución acorde con el Islam abrió la puerta a la auténtica faz del Islam, que es ésta: la apostasía está penada con la muerte. Debemos encontrar alguna forma de cambiarlo, por supuesto. El Islam necesita una reforma. Pero en la actualidad es cierto decir que la auténtica palabra de Dios en el Islam es que si cambias de religión debes morir por ello.
¿No ocurre lo mismo en la Biblia? ¿No hay edictos y castigos similares para la apostasía?
Sí. No hay nada por que los primeros libros de la Biblia hebrea: el Levítico, el Deuteronomio y el Éxodo, son los documentos más bárbaros, más totalitarios, más al estilo de los talibanes que se pueden encontrar. Pero hay algunas escapatorias, y estas escapatorias, que yo sepa, no existen en el Islam. Una escapatoria para los cristianos es que la mayoría de los cristianos piensan que Jesús nos trajo la doctrina de la gracia, y por tanto no hace falta seguir la ley. Si bien es cierto que hay otros momentos en el Nuevo Testamento en los que se puede interpretar que Jesús mantiene que no hay que dejar de lado "ni una jota ni una tilde" de la ley (está en Mateo), y por tanto se puede extraer del Nuevo Testamento una justificación para matar a la gente por adulterio, la mayoría de los cristianos, casi siempre, no comparten esta opinión.
La Biblia es una documento fundamentalmente autocontradictorio. Se pueden entresacar fragmentos de un modo que no se puede hacer con el Corán, aunque hay unas pocas líneas en el Corán que dicen "Alá no ama a los agresores"; si sólo le haces caso a estas líneas, puedes decir cosas como que "Osama Bin Laden está distorsionando las auténticas enseñanzas de una religión pacífica." Pero el hecho fundamental es que Osama Bin Laden está haciendo una lectura muy plausible del Islam. Hay que buscarle tres pies al gato para hallar una base que podamos reconocer como verdadera moderación en el Islam.
Entonces, siguiendo este razonamiento, ¿por qué no nos preocupa que los judíos, por ejemplo, que no siguen necesariamente la doctrina de la gracia de Jesús, por qué no nos preocupa que a ellos también se les dirija a matar por apostasía? ¿Por qué nos centramos tanto en los musulmanes si los edictos son los mismo en ambos libros?
Una vez más, lo que cuenta son los detalles. Realmente importa lo que la gente cree específicamente. Y en el caso de los judíos no existe esta idea del martirio, no está esta promesa explícita del paraíso, el estado de después de la muerte no se detalla de forma específica en el judaísmo, y el judaísmo es en gran medida una religión de este mundo. Además, los judíos están en franca minoría. Hay algo así como 15 millones de judíos en el planeta, e históricamente han sido la población más asediada, por tanto no han estado en una posición que les permita obligar a la gente a observar sus leyes y amenazar con la muerte a los infieles.
¿Pero piensa usted realmente que si fueran mayoría, seguirían los edictos de matar a los herejes del mismo modo que los musulmanes hacen en número mayor?
Es una pregunta interesante. Si tuviéramos un judaísmo ortodoxo que estuviera auténticamente en alza, sería problemático. Los colonos judíos están trastornados por su teología, y yo diría que en estos momentos están entre la gente más peligrosa e irresponsable de la Tierra. Si hay alguien que nos vaya a llevar a una tercera guerra mundial, son los colonos judíos haciendo algo estúpido como echar abajo la Cúpula de la Roca, o luchar hasta la muerte para hacer valer sus derechos sobre Cisjordania. Esta expresión del judaísmo es sin duda problemática. Pero la escatología del judaísmo es bastante específica, y están esperando a que vuelva el Mesías, a que se vuelva a construir el Templo, y que el Sanedrín sea amonestado. Si se les pregunta qué harán cuando ocurra todo esto, a qué ley nos tendremos que plegar cuando regrese el Mesías, creo que los judíos ortodoxos tendrán una mente flexible en lo que respecta a lo de matar a las personas por adulterio o trabajar el sábado. No sé qué argumento podrían hallar en contra de estas cosas.
Una de las críticas más persistentes a su teoría es que los dos mayores genocidios del siglo XX, el holocausto y las purgas estalinistas, fueron explícitamente antirreligiosos. ¿Cuál es su respuesta?
El problema al que me enfrento es el problema del dogma. Lo que usted acaba de hacer es señalar el dogmatismo político en lugar del dogmatismo religioso. El argumento en contra del dogma religioso no es un argumento a favor del dogma ateo. Deberíamos ser fundamentalmente hostiles frente a aseveraciones de certeza que no se fundamentan sobre pruebas y argumentos. Y en el caso del nazismo tenemos una especie de religión política. También ocurre en el caso del estalinismo; las afirmaciones sobre la pureza racial y el curso de la historia y los peligros de la intelectualidad se hacen de forma fanática, rígida e indefendible. Los hombres que estaban en la cumbre de estas jerarquías, Hitler, Stalin, Kim Il Sung en Corea del Norte, no eran dueños de la razón. Eran individuos muy peculiares con todo tipo de convicciones extrañas, como que los arios se habían preservado en hielo desde el principio del mundo. Heinrich Himmler creó una división meteorológica del Reich para poner a prueba esta teoría del hielo. No es esto lo que hace la gente cuando razona con excesiva atención, o cuando no se muestra dispuesta a aceptar la mitología como un hecho. Es otro tipo de mitología, no menos peligrosa que la mitología religiosa.
¿Cómo define usted las diferencias entre un ateo y un agnóstico?
El "agnosticismo" es un término introducido por T.H. Huxley. No me parece una palabra especialmente útil. Se la suele definir como la creencia de que no se puede saber si dios existe o no. Un agnóstico es alguien que piensa que no conocemos y no podemos conocer el valor de verdad de una afirmación. Es, pues, una actitud poco comprometida.
Pero no es una postura intelectualmente honesta, porque todo el mundo anda por ahí asumiendo que sabe que no existe Zeus, que no existe Poseidón, que no existe Thor. ¿Podemos demostrar que Thor con su martillo no está enviando relámpagos? No, no podemos demostrarlo. Pero es que no es la pregunta correcta. La pregunta correcta es "¿hay alguna razón para pensar que hay un dios llamado Thor?". Por supuesto que no la hay. Hay muchas buenas razones para pensar que fue un personaje de ficción. El Batman de Escandinavia.
El problema para la gente religiosa es que el Dios de la Biblia no se asienta sobre una base epistemológicamente más sólida que estos dioses muertos. Lo cual significa que nadie descubrió jamás que Thor no existe pero el Dios bíblico sí. Así pues, hemos aprendido a hablar y usar la palabra "Dios" de tal forma que no nos damos cuenta que estamos usando una palabra muy extraña y evocando un concepto vacuo, como el concepto de Thor.
Entonces, la definición de ateo es...
Un ateo no es alguien que puede demostrar que Thor no existe. Un ateo es simplemente alguien que dice "muéstrame las pruebas", y a quien no se le convence con pruebas como:
"He aquí un libro que fue dictado por el creador del universo y en él describe todo tipo de milagros de los que la gente afirma haber sido testigos, pero esa gente murió hace 2000 años y ninguno de los autores del libro son las personas que afirman haber sido testigos de estos sucesos, y escribieron el libro cientos de años después de los sucesos en cuestión."
Es una historia que a nadie le resultaría plausible excepto por el hecho de que se lo metieron en la cabeza las anteriores generaciones de personas a quienes les enseñaron que no había que cuestionárselo.
En lo que hay que insistir es que todo cristiano sabe exactamente qué significa ser ateo en relación con las creencias, por ejemplo, de un musulmán. Los musulmanes tienen las mismas razones para ser musulmanes que las razones que tienen los cristianos para ser cristianos. Tienen un libro del que están seguros que lo escribió o lo dictó el creador del universo; porque el libro dice que fue escrito o dictado por el creador del universo. Los cristianos estudian el discurso musulmán y les parece poco convincente. Los cristianos no pasan la noche en blanco preocupados de si deberían convertirse al Islam. ¿Por qué no? Porque los musulmanes realmente no pueden demostrar sus aseveraciones. Recurren claramente a un estilo de discurso que no es intelectualmente honesto. No tiene el propósito de indagar de forma genuina sobre la naturaleza del mundo. Es la repetición de un dogma, y están claramente comprometidos con una programa masivo de auto engaño. Todos los cristianos se dan cuenta de esto en lo que se refiere a las religiones distintas del cristianismo. De forma que todos los cristianos saben exactamente qué significa ser ateo. Sólo que no dirigen el mismo candor y la misma honradez intelectual sobre su propia fe.
Los liberales comenzaron a llamarse a sí mismos progresistas cuando el término "liberal" acumuló demasiadas connotaciones negativas. ¿Hay una analogía con el término "ateo"?
A mi no me entusiasma el término "ateo". En mi Manifiesto Ateo, lo primero que planteo es que realmente no necesitamos la palabra y probablemente no deberíamos usarla. Tiene el estigma de un término como "pederasta" en la cultura, por razones que no son buenas, pero que no obstante merece tener en cuenta. El término tiene un tremendo problema de relaciones públicas.
Pero además, la palabra es conceptualmente innecesaria. No tenemos palabras para designar a los que no son astrólogos o alquimistas; no tenemos palabras para la gente que duda de que Elvis siga vivo. Es suficiente con hablar de razón y sentido común en estas circunstancias.
En su libro, usted escribe con pasión sobre la espiritualidad del budismo. ¿Cómo se describe usted a sí mismo en términos de su espiritualidad?
Yo no me considero budista. Recientemente, escribí un artículo en el Shambhala Sun, una de las revistas budistas de mayor difusión, titulado "Matar al Buda". En esencia, razoné que la sabiduría del Buda está atrapada en la religión del budismo. Las enseñanzas del Buda, en su conjunto, probablemente representan la fuente más rica de sabiduría contemplativa de la que disponemos, pero quien valore estas enseñanzas debería abandonar el negocio de la religión. No es el mensaje correcto. Y, en cualquier caso, el 99 por ciento de los budistas practican el budismo en cuanto religión, y por tanto forman parte del mismo discurso infame.
Creo que de veras hay algo que merece la pena extraer de nuestras tradiciones contemplativas en general, y del budismo en particular. Es una fenomenología de la experiencia meditativa; lo que la gente hace y de lo que se da cuenta cuando se mete en una cueva por un año o diez años y practica la meditación. Ahí realmente hay una paisaje que ha sido articulado con brillantez en el budismo, y articulado de forma menos brillante en nuestras otras tradiciones contemplativas. Por eso considero que todo esto merece que lo estudiemos y hablemos de ello.
Pero yo no me considero budista. Y sin embargo, si se me pregunta cómo aprender a meditar, qué libros leer, etc., yo apuntaría a las técnicas de meditación budistas, y a la literatura budista sobre el tema.
¿Entonces en el budismo no hace falta recurrir a lo sobrenatural?
Las verdades centrales del budismo, por ejemplo la verdad de la ausencia del yo. Es simplemente el hecho de que es posible darse cuenta de que el yo, tal como lo sentimos y lo concebimos en la actualidad, es una ilusión. Se puede experimentar el continuo de la conciencia sin el sentido del yo. Esta experiencia se puede vivir sin necesidad de creer afirmaciones sin tener pruebas. Simplemente, es posible aprender a fijarse con suficiente atención en la propia experiencia, deconstruir el sentido del yo, y luego descubrir cuáles son las consecuencias de que eso ocurra. Y las consecuencias resultan ser muy positivas. Hay todo un discurso en el budismo sobre el alivio del sufrimiento psicológico, la trascendencia del yo, y la naturaleza de las emociones humanas positivas como la compasión y la amabilidad. El budismo ha estudiado estos fenómenos con un rigor increíble, y no hace falta tragarse ninguna sandez para que a uno le parezca útil este discurso.
Y sin embargo, gran parte de aquello en lo que la gente cree bajo el ropaje del budismo es dudoso: certezas sobre el volver a nacer, la idea de que nuestro maestro en la tradición tibetana es sin lugar a dudas la reencarnación de alguna personalidad histórica anterior; todo esto lo mantienen la mayoría de los budistas de manera bastante dogmática, y yo pienso que deberíamos ser escépticos al respecto. Si la gente presenta pruebas al respecto, y desde luego que ha habido algunos estudios interesantes sobre el tema del renacimiento, debemos estudiar las pruebas. Como dijo alguien, "afirmaciones extraordinarias requieren pruebas extraordinarias".
¿Existen paralelismos históricos que sugieran la posibilidad de que la gente abandone en masa la fe irracional?
Hay sociedades que son profundamente irreligiosas en comparación con nosotros. Australia, Canadá y Japón, y básicamente toda Europa Occidental, son lugares que tienen una relación diferente con la fe religiosa. No son sociedades donde la gente se presente al Congreso o a la presidencia basándose en la fe, y dando gracias a Dios cada dos por tres. No son sociedades donde dudar de la existencia de Dios supondría perder toda oportunidad de ocupar una cargo político. Es un panorama completamente diferente de lo que significa ser razonable y estar preparado para asumir un puesto de responsabilidad en estas sociedades. Tenemos mucho que aprender de ellos.
¿A qué se debe, en su opinión, que Europa Occidental, en particular, sea una región mucho más laica que usa?
Probablemente se debe a la diferencia entre tener una religión de estado y tener este floreciente mercado de la ignorancia que tenemos aquí en usa, donde hay tantas sectas y confesiones que compiten por la atención de la gente. En Europa Occidental, las religiones de estado parecen haberse anquilosado y han perdido a sus seguidores.
Además, tal vez la Ilustración se tomara un poco más en serio en Europa, a la luz del hecho de que durante siglos se habían producido tantísimas matanzas religiosas en estas mismas calles. Creo que la responsabilidad del pensamiento religioso se siente de forma más vívida en Europa. Pero probablemente eso no lo explique todo. No entiendo por qué vivimos en una sociedad en la que el 83 por ciento de la gente cree que Jesús resucitó literlamente de los muertos, y sin embargo los suecos viven en una sociedad donde prácticamente el mismo porcentaje de gente son ateos.
¿Cuál es la forma más probable en la que la sociedad estadounidense, si no el resto del mundo, abandonará finalmente la fe irracional?
Creo que es una guerra de ideas que hay que librar en cientos de frentes al mismo tiempo. No hay una baza que vaya a triunfar sobre todas las demás.
Pero pienso que no deberíamos subestimar el poder del bochorno. El libro "Freakonomics" describe brevemente cómo el Ku Klux Klan perdió a sus seguidores, y el ejemplo es instructivo. Un hombre llamadto Stetson Kennedy erosionó el prestigió del Ku Klux Klan prácticamente en solitario, en los años 40, uniéndose a ellos y luego filtrando todas sus contraseñas secretas y su jerga bobalicona a la gente que estaba escribiendo el programa de radio "Las aventuras de Superman". Semana tras semana, hubo episodios de Superman luchando contra el Klan, y la palabrería auténtica del Klan se difundió por la radio para que la gente se pudiera reir. Los niños jugaban a Superman contra el Klan. El Klan sufrió humillaciones y quedaron de tontos; y pasamos de un mundo en el cual el Klan era una organización legítima con decenas de millones de miembros (muchos de ellos senadores, incluso un presidente) a un mundo en el que quedan unos 5000 socios del Klan. Esencialmente, es una organización difunta.
Es decir, que un principio es la ridiculización. Una vez se levanta el tabú de criticar la fe y se exigen que la gente comience a ser razonable, entonces se explotará la capacidad de hacer que la certeza religiosa resulte estúpida, y empezaremos a reirnos de la gente que cree las cosas que se creen los Tom DeLay y los Pat Robertson. Nos reiremos de ellos de una forma que será sinónimo de excluirlos del poder.
¿Está usted interesado en formar parte de, o de dirigir, una organización que promueva este tipo de revolución de las creencias?
De hecho, estoy creando una fundación con este propósito. Va a dar lugar a eventos mediáticos, documentales, conferencias, y otras maneras de librar esta guerra de ideas. No lo he anunciado todavía formalmente, pero voy a intentar incorporar a los científicos, periodistas, presentadores y personas de negocios más motivados y que mejor se expresan, con la idea de erosionar el prestigio del dogma religioso en nuestro mundo. Vamos a emprender proyectos específicos: por ejemplo, apoyar a los laicistas en el mundo musulman, o dar más poder a las mujeres del mundo musulmán. En parte, la organización pondrá en marcha sus propios proyectos, pero también encontrará proyectos que está haciendo otra gente y que merecen ser apoyados. Creo que ha llegado el momento.
¿En qué fase se encuentra usted?
En estos momentos estoy preparando un prospecto, creando una ONG, reuniéndome con gente y tanteando a ver quién va a estar en la junta directiva. Vamos, que está todavía en sus inicios. Pero confío en que para finales de año pueda anunciar el nacimiento de la organización.
¿En qué otros proyectos está trabajando?
Tengo un libro que se publicará pronto, de la editorial Knopf, titulado "Letter to a Christian Nation". Va a ser un breve invectiva contra el cristianismo fundamentalista. Es un libro que uno podría, simplemente, entregar a un miembro de la derecha religiosa y decir, "¿Qué tiene usted que decir al respecto?" Va a ser mi mejor esfuerzo para armar a los progresistas y los laicistas contra las certezas religiosas de los fundamentalistas cristianos, en unas cien páginas.
¿Qué hay de sus estudios doctorales?
Mi jornada de trabajo como hereje consume la mayor parte de mi tiempo. Pero aún estoy con un pie, o un dedo del pie, en el laboratorio. Estoy estudiando las creencias al nivel del cerebro con técnicas de resonancia magnética funcional. Hay un punto de contacto entre mi investigación científica y mi herejía, en el sentido de que a través de las neuro imágenes estoy intentando comprender qué significa creer que algo es cierto. Entre otros aspectos, estoy estudiando la cuestión de si la creencia religiosa es distinta de las creencias normales.
¿Ha alcanzado usted algunos resultados preliminares de los que nos pueda hablar?
No puedo decir mucho de ellos porque no se han publicado, y hablar de ellos antes de haberse publicado en una revista científica se considera...
¿Herejía?
Sí… Hay algunas formas de herejía que apruebo, pero otras, por lo visto no.

Tabula Contrebiensis, el pleito más antiguo de España

La Tabula Contrebiensis, hallada en Botorrita (Zaragoza) es sin lugar a dudas el documento en el que se detalla “El pleito más antiguo de España”.
Datado en el año 87 aC. este bronce, que se encuentra expuesto en el Museo Provincial de Zaragoza, nos da cuenta de un pleito entre los habitantes de Salduie (actual Zaragoza) y Alaun (actual Alagón) por una canalización de aguas que querían realizar los primeros. Ambas partes aceptaron el arbitraje del senado de Contrebia Belaisca, que sentenció a favor de Salduie.
A continuación os pongo el texto en latín y su traducción. También os recomiendo que le echéis una ojeada a un interesantísimo estudio (pdf) sobre “El pleito más antiguo de España” realizado por Guillermo Fatás Cabeza (Universidad de Zaragoza)

Texto en Latín:
1Senatus Contrebie[n]sis quei tum aderunt iudices sunto. Sei par[ret ag]rum quem Salluienses
2. [ab Sosinest]ane[is] emerunt rivi faciendi aquaive ducendae causa qua de re agitur Sosinestanos
3. [iure suo Sa]lluiensibus vendidisse inviteis Allavonensibus;tum sei ita [p]arret eei iudices iudicent
4. eum agrum qua de re agitur Sosinestanos Salluiensibus iure suo vendidisse; sei non parr[e]t iudicent
5. iur[e] suo non vendidi[sse.]
6.Eidem quei supra scriptei [sunt] iudices sunto. Sei Sosinestana ceivitas esset, tum, qua Salluiensis
7. novissume publice depalarunt qua de re agitur, sei [i]ntra eos palos Salluiensis rivom per agrum
8. publicum Sosinestanorum iure suo facere licere[t ] aut sei per agrum preivatum Sosinestanorum
9. qua rivom fieri oporteret rivom iure suo Salluie[n]sibus facere liceret dum quanti is a[ger] aestumatu[s]
10. esset,qua rivos duceretur, Salluienses pequniam solverent, tum, sei ita [p]arret, eei iudices iudicent
11. Salluiensibus rivom iure suo facere licer[e]; sei non parret iudicent iure suo facere non licere.
12.Sei iudicarent Salluiensibus rivom facere licere,tum quos magistratus Contrebiensis quinque
13. ex senatu suo dederit eorum arbitratu pro agro preivato q[u]a rivos ducetur Salluienses
14. publice pequniam solvonto. Iudicium addeixit C.Valerius C.f. Flaccus imperator.
15.Sentent[ia]m deixerunt: quod iudicium nostrum est qua de re agitur secundum Salluienses iudicamus. Quom ea res
16. ud[ic]atas[t mag]is[t]ratus Contrebienses heisce fuerunt: Lubbus Urdinocum Letondonis f. praetor; Lesso Siriscum
17. Lubbi f. [ma]gistratus; Babbus Bolgondiscum Ablonis f. magistratus; Segilus Annicum Lubi f. magistratus;
18. [--]atu[----]ulovicum Uxenti f. magistratus; Ablo Tindilicum Lubbi f. magistratus.Caussam Sallui[ensium]
19. defen[d]it ---]assius [-]eihar f. Salluiensis. Caussam Allavonensium defendit Turibas Teitabas f.
20. [Allavo]n[en]s[is]. Actum [C]ontrebiae Balaiscae eidibus Maieis, L. Cornelio Cn. Octavio consulibu[s].

Traducción en Castellano:
Sean jueces quienes del senado contrebiense se hallaren presentes. Si resulta probado que el terreno que los saluienses compraron a los sosinestanos para construir una canalización o hacer una traída de aguas -de cuyo asunto se litiga-, lo vendieron los sosinestanos con pleno derecho a los saluienses, [aun] contra la voluntad de los alavonenses. En tal caso, si así resulta probado, sentencien estos jueces que el terreno -de cuyo asunto se litiga- lo vendieron los sosinestanos a los saluienses con pleno derecho; si resulta probado que no, sentencien que no lo vendieron con pleno derecho.
Sean jueces los mismos suprascritos. Si resultara aplicable el derecho civil a Sosinesta ('si Sosinesta fuera una civitas'), entonces, en el lugar en que, muy recientemente, los saluienses, de manera oficial, colocaron estacas -asunto sobre el que versa esta causa- [juzguen] si podían los saluienses con pleno derecho hacer la canalización a través de un terreno público de los sosinestanos, por el interior de esos mojones. O si los saluienses podían, con pleno derecho, hacer la canalización a través de un terreno privado de los sosinestanos, por el cual habría de discurrir la canalización, a condición [en tal caso] de que los saluienses pagaran dinero en la cuantía en la que fuera tasado el terreno por el que discurriría la canalización. En tal caso, si así resulta probado, sentencien estos jueces que los saluienses pueden hacer la canalización con pleno derecho. Si no resulta probado, sentencien que no pueden hacerlo con pleno derecho.
Si sentenciaran que los saluienses podían hacer la canalización, que los saluienses paguen entonces corporativamente por el campo privado a cuyo través será conducida la canalización, de acuerdo con el arbitraje de cinco [miembros] que la magistratura contrebiense designe [a tal fin] de su senado.
Sancionó aprobatoriamente este procedimiento judicial Cayo Valerio Flacco, hijo de Cayo, general en jefe [=procónsul de la 'prov. H. Citerior']
Manifestaron [los jueces] esta opinión: 'Puesto que poseemos la facultad de juzgar, fallamos, en el asunto de que trata, a favor de los saluienses'.
Cuando este asunto fue juzgado, éstos fueron los magistrados contrebienses: Lubbo, de los Urdinos, hijo de Letondo, pretor [de Contrebia]; Lesso, de los Sirisos, hijo de Lubbo, magistrado; Babbo, de los Bolgondisos, hijo de Ablón, magistrado; Segilo, de los Annios, hijo de Lubbo, magistrado; ...ato, de los ...ulovios, hijo de Uxentio, magistrado; Ablón, de los Tindilios, hijo de Lubbo, magistrado.
La causa de los saluienses la defendió ...asio, hijo de ...eihar, saluiense. La causa de los alavonenses la defendió Turibas, hijo de Teitabas, alavonense.
Actuado en Contrebia Balaisca (=Belaisca), en los Idus de mayo (=día 15), siendo cónsules Lucio Cornelio (=Cinna) y Gneo Octavio (año 87 a. de C.)

Los jóvenes, los universitarios y los ricos son los menos católicos en España; encuesta sobre práctica religiosa en España

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Nueva York cierra el círculo a los fumadores: prohibido fumar en el coche con niños bajo sanción de fuertes multas

Nueva York cierra el círculo a los fumadores
* La medida desata el debate sobre si se trata de una violación de la intimidad
* La Comisión Presidencial del Cáncer pide que se aumenten los impuestos del tabaco

DPA | EP . NUEVA YORK | WASHINGTON.- Si va fumando en un coche con niños en Nueva York, próximamente podría estar cometiendo un delito que le podría salir muy caro: de 200 a 2.000 dólares puede costarle la ofensa. Esto será así si se aprueba la propuesta de ley que ha presentado esta semana el concejal demócrata de Nueva York James Gennaro, que prohíbe fumar dentro de un vehículo en donde viajen menores de 18 años.
La normativa surge de una medida que adoptó hace dos meses el condado neoyorquino de Rockland. Y aunque en la ciudad de los rascacielos cada vez se ve menos a aquellos que tienen que salir a la calle para poder disfrutar de un cigarrillo, la nueva medida ha vuelto a desatar el debate entre los grupos anti y pro tabaco.
El concejal Gennaro cree que si una persona fuma, indirectamente hace fumar a la de al lado. "Si alguien se come una hamburguesa yo no me veo afectado por el colesterol que ella consuma, pero sí me voy a ver perjudicado por el humo del cigarrillo de otra persona", ha afirmado el político demócrata. El concejal apoya su propuesta con estadísticas y estudios que demuestran el alto nivel de toxinas en un lugar tan cerrado como un coche.
La medida puede ser comparable con la prohibición de no fumar en espacios públicos que en 2003 hizo el alcalde Michael Bloomberg. Dicha regulación, a pesar del rechazo inicial, fue bien acogida por muchos neoyorquinos. Incluso un año después, muchos fumadores agradecieron el hecho de que la normativa les ayudase a dejar de fumar.
Estudios del Departamento de Salud también respaldaron la reglamentación, ya que el nivel de cotinina" -un indicador del nivel de exposición al humo del tabaco- cayó un 47,4% después de la prohibición entre los no fumadores.
'Ciencia basura'
Gary Nolan, director regional del Club Americano de Fumadores, rebate las estadísticas y los estudios respecto a los daños a terceros del humo. "Para mí este asunto es ciencia basura", ha asegurado. En opinión del acérrimo defensor del tabaco, se trata de información seleccionada específicamente por el gobierno federal para sacar conclusiones rotundas sobre la cuestión.
Sin embargo, las cifras parecen indicar todo lo contrario. Aproximadamente 3.000 personas no fumadoras mueren cada año de cáncer de pulmón, según un informe de la Agencia de Protección del Medio Ambiente.
Nolan insiste en que se trata de un asunto de violación de la privacidad. "Es una forma inadecuada de ejercer la ley. El Gobierno no tiene derecho a decirle a los padres cómo deben criar a sus hijos", afirma.
Guste a quien guste, las medidas cada vez tienen más acogida en Estados Unidos. Según Kathleen Dachille, directora del Centro de Recursos Legales para la Regulación del Tabaco de la Universidad de Maryland, por lo menos dos estados -Arkansas y Louisiana- ya aprobaron medidas similares. Además la normativa se encuentra en estudio en otros estados como Arizona, California, Georgia, Illinois, Massachusetts, Michigan, Pennsylvania y Virginia.
La Casa Blanca entra en juego
La Comisión Presidencial sobre el Cáncer que asesora al presidente de Estados Unidos, George W. Bush, ha recomendado que el gobierno federal debería aumentar los impuestos al tabaco y sus derivados y regular rígidamente la venta y mercadeo de ese material adictivo. Ambas recomendaciones contradicen la política presidencial.
La Casa Blanca considera contraproducente encarecer los impuestos de forma punitiva para financiar un aumento del gasto público. Además, otorgar a la Agencia de Alimentos y Medicinas la autoridad para regular el consumo del tabaco podría dar a los consumidores la impresión de que el gobierno aprueba un producto que es nocivo, sostuvo el gobierno.
El informe de la comisión destacó que en 2007 ocurrió el mayor descenso de las muertes causadas por cáncer. Sin embargo, más de medio millón de estadounidenses morirán este año de cáncer, y casi dos tercios de esas muertes podrían haber sido evitadas mediante un cambio en el estilo de vida. La comisión dijo que las gestiones para reducir el cáncer quedan en ocasiones comprometidas por las políticas gubernamentales que disminuyen la disponibilidad de alimentos sanos y limitan la educación física.
Entre los cambios sugirió que los legisladores no acepten contribuciones electorales de las empresas tabacaleras, prohibir que se fume en todas las instalaciones federales y aumentar el impuesto federal al tabaco, en la actualidad de 39 centavos por cajetilla.

Comprar una vivienda para luego alquilarla no es rentable en España

COMPRAR PARA ALQUILAR SÓLO RENTA UN 2,8% AL AÑO
Comprar una vivienda para luego alquilarla no es rentable en España
* Un estudio dice que es preciso alquilar una casa 35 años para que comprarla sea rentable
* En Eslovaquia u Holanda, ponerla en renta amortiza la compra en menos de 20 años
* Sólo en Mónaco esta operación es menos rentable que en España

SERVIMEDIA. MADRID.- Comprar un piso con el objetivo de recuperar la inversión por la vía de los ingresos derivados de alquilarlo no es una buena opción en España.
Al menos eso es lo que reflejan los datos de un estudio elaborado por Global Property Guide, que, tras comprar la rentabilidad de esta operación en varios países, concluye que la rentabilidad anual en España en apenas un 2,87% de la inversión, mientras que en los países del Este Y en algunos del Oeste supera el 8%.
Sólo un país de los considerados en el estudio presenta una rentabilidad menor. Se trata del Principado de Mónaco, donde el alquiler devuelve al año un 2,43% de lo invertido en la compra del piso.
Entre las razones de esta baja rentabilidad se encuentran, en el caso de España, factores como el encarecimiento de los pisos en los últimos años, en los que ha superado ampliamente el 10%, mientras que las rentas derivadas del alquiler nunca han superado el 5%. No obstante, los últimos datos oficiales revelan un acercamiento entre el avance de los alquileres (4,3%) y el de la vivienda libre (5,8%).
Con una rentabilidad anual del 2,87% del precio de compra, sería necesario tener alquilado un piso durante 35 años para recuperar la inversión.
Otros países
No obstante, hay países de la Unión Europea que presentan rentabilidades notablemente superiores a las de España. Es el caso de Eslovaquia, donde alcanza cada año el 9,09% de la inversión; u Holanda, uno de los países con un mercado del alquiler más potente, en el que el retorno es del 8,25%.
Cifras también altas presentan Rumanía (8,17%), Hungría (8,09%), Bélgica (7,54%), Malta (6,94%), República Checa (6,93%), Eslovenia (6,81%), Estonia (6,13%), Suecia (6%), Polonia (5,95%), Bulgaria (5,87%), Portugal (5,72%), Alemania (5,39%), Reino Unido (5,36%) o Finlandia (5%).
Por debajo de la barrera del 5%, o lo que es lo mismo, que hay que alquilar 20 años el piso para recuperar lo invertido, aparecen Letonia (4,97%), Dinamarca (4,88%), Luxemburgo (4,88%), Austria (4,40%), Chipre (4,38%), Italia (4,27%), Lituania (4,04%), Francia (4,02%) e Irlanda (4%).
Entre los países considerados en el estudio de "Global Property Guide", es Moldavia donde más rápido se recupera la inversión, con una rentabilidad anual del 14,36%.

Cómo bajarle los humos al coche: Conducir reduciendo el consumo y la emisión de CO2

Cómo bajarle los humos al coche: Conducir reduciendo el consumo y la emisión de CO2 CLEMENTE ÁLVAREZ EL PAIS SEMANAL - 28-06-2007

Una vuelta a la llave de contacto, sin pisar el acelerador, y arranca el motor del coche. Al volante, se puede reducir entre un 15% y un 20% el consumo de carburante y las emisiones de CO2 de un automóvil de forma muy sencilla si se aplican las reglas básicas de una conducción eficiente; un porcentaje nada despreciable, dada la importancia del sector del transporte en el problema del cambio climático. Cada vez son más los cursos subvencionados para aprender conducción ecológica. Primera lección para moverse por la ciudad: se mete la primera marcha y, nada más comenzar a rodar, se cambia enseguida a segunda, luego, rápido, a tercera, cuarta... Con suavidad. Una de las claves de la conducción eficiente consiste justamente en pasar de una marcha a otra de forma mucho más rápida de lo habitual, recalca Jesús Gómez, responsable de los cursos de ecoconducción impartidos por CEA Club de Automovilistas. "Estamos acostumbrados a cambiar a 3.000 revoluciones por minuto y ahora sorprende hacerlo a menos, pero lo ideal es cambiar entre las 2.000 y 2.500 vueltas en los motores de gasolina, y entre las 1.500 y las 2.000 en los diésel", detalla este instructor, que asegura que en algunos casos se pueden conseguir ahorros de hasta un 25% modificando algunas de las pautas aprendidas en la autoescuela.
Otra lección básica: no reducir la velocidad del coche con las marchas. "Si vas en quinta por una calle y ves desde lejos que se pone un semáforo en rojo, lo mejor es frenar despacio con el freno de pie o, en todo caso, reducir de quinta a tercera o de cuarta a segunda, el vehículo no sufre en absoluto", comenta Gómez. "Aunque parezca una conducción muy diferente de la que estamos acostumbrados, en realidad es muy sencilla de aplicar; y aparte de más ecológica, resulta también más económica y segura". En ciudad, lo mejor es circular siempre que se pueda en cuarta o quinta, evitando variaciones bruscas de la velocidad. Aunque dé la sensación de que así se irá más lento, en el curso de ecoconducción, los alumnos pueden comprobar al volante cómo ganan tiempo, pues acaban consiguiendo una velocidad media superior a la que conseguirían si fuesen frenando y acelerando de manera constante. "Incluso repartidores muy habituados a conducir rápido por las calles de la ciudad han visto que tardan menos en un mismo itinerario con este estilo de conducción menos agresiva", recalca el profesor de ecoconducción.
Una recomendación interesante: aprovechar los momentos en los que el coche puede rodar sin gastar carburante. Como explica Gómez, si se circula con una marcha metida a 40 o 50 kilómetros por hora y se deja de pisar el acelerador, el consumo de combustible es entonces nulo. "Hay que aprovechar esto", comenta, al tiempo que recalca que todos estos consejos son aplicables sobre todo en la ciudad. ¿Qué se debe hacer entonces en carretera? "Lo mejor es no correr, pues no hay muchas más opciones", señala. Y es que, una vez la aguja del cuentakilómetros rebasa los 100 kilómetros por hora, el consumo del vehículo se multiplica. Un último consejo: en paradas prolongadas de más de un minuto, resulta preferible apagar el motor.

Mantenimiento 'sostenible'
Una presión inadecuada en los neumáticos del coche de apenas 0,3 bares de diferencia, puede aumentar el consumo medio de carburante un 3%. Así pues, como advierte el Instituto para la Diversificación y Ahorro de Energía (IDAE), el mantenimiento del coche resulta fundamental para no malgastar energía. Por ello, esta institución pública, que aboga por el uso de medios de transporte más sostenibles y por realizar una conducción más eficiente al volante de los vehículos, aconseja controlar de manera especial el buen estado del motor, los niveles, los filtros y las ruedas. Además, a la hora de viajar, el IDAE recuerda, en su guía práctica de la energía, que una baca para el equipaje puede aumentar el consumo del vehículo un 35%; el uso de aire acondicionado, un 25%; llevar las ventanillas bajadas, un 5%, y 100 kilos de peso suplementario, otro 5%.

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