viernes, agosto 28, 2009

Francisco J. Ayala: entrevista. "Con la teoría del diseño inteligente, Dios sería el mayor abortista"

"Con la teoría del diseño inteligente, Dios sería el mayor abortista" Francisco J. Ayala: Entrevista. MALÉN AZNÁREZ EL PAIS SEMANAL - 21-06-2009

La gran cola del Museo de Ciencias Naturales de Madrid, enroscada como un fósil de ammonites, para escuchar al que se considera uno de los mayores especialistas del mundo en evolución, el neodarwinista Francisco J. Ayala, ya indicaba la expectación que levanta este biólogo, batallador activo contra la teoría del diseño inteligente, el nuevo creacionismo nacido en EE UU, país en el que vive y está nacionalizado. La gran sala central del museo se llenó de incómodas sillas para oírle hablar de Darwin y el diseño inteligente, precisamente el título de su último libro. Ayala, con un impecable traje gris y corbata en la que destacaba la doble hélice del ADN, abrió boca confesando que en el museo madrileño, que ya visitaba de niño, se encontraba como en su casa.
Al día siguiente, cuando hablamos en un céntrico y exclusivo hotel madrileño, la corbata ha desaparecido y el traje ha sido sustituido por una elegante americana sobre camisa de hilo. Sin duda, Ayala cuida su aspecto. Representa bastantes años menos de sus oficiales 75. "Es que en marzo pasado, cuando los cumplí, tuve un ataque de dislexia y en vez de 74 años fueron 47, y este año he cumplido 48. Mi gran descubrimiento ha sido la dislexia...". Muy delgado, ágil y con el pelo castaño oscuro sin canas, cuenta que todos los días recorre andando los dos kilómetros que hay desde su casa hasta la Universidad y eso le ayuda a mantenerse en forma. "Salgo muy temprano, sobre las siete de la mañana, y durante el recorrido hablo por teléfono de negocios". Cordial, pero manteniendo cierta distancia, Ayala salpica la conversación con algún toque de humor que rompe la seriedad de un discurso científico muy pensado.

The New York Times le calificó como "el hombre renacentista de la evolución", lo que implica una mente amplia, rica, abierta a muchos conocimientos, y se le reconoce como persona culta y amante del arte.
Usted suele describirse como una persona que lee buenos libros, escucha buena música, ve buena danza, come bien y bebe buen vino. Eso lleva a pensar que no puede ser una mala persona, pero todos conocemos a personas muy cultas que no son precisamente buenas personas.
Pues no serán personas muy cultas aunque lo parezcan. Esos elementos de los que hablamos son los que enriquecen el espíritu y hacen que las personas tengan una actitud abierta respecto a los demás y a ellos mismos.
Hablando de vinos, tengo entendido que en algún momento trabajó en California con viñedos para la implantación de la etiqueta de denominación de origen.
Tengo viñedos y una producción importante de vino de distintas variedades, y aunque no tengo una marca comercial vendo mis uvas a buenas bodegas.
¿Empezó como una investigación?
No, pronto se convirtió en una investigación, pero comenzó de forma puramente accidental, como la del mal de Chagas o la última de la malaria. Mis investigaciones siempre comienzan de un modo un poco accidental. Cuando estaba en la Universidad de Davis, en California, en 1971, después de pasar por las de Columbia y Rockefeller, buscaba un sitio donde ir con mi familia los fines de semana, y un vendedor me dijo que había encontrado el sitio ideal: "una viña diseñada en Hollywood". Efectivamente era un sitio precioso y nos enamoramos de él.
¿Y cómo es una viña diseñada en Hollywood?
Era una viña de 150 hectáreas con la que los propietarios, un consorcio de médicos, abogados y comerciantes de San Francisco, habían hecho una pequeña fortuna. En el mundo del vino, ya se sabe, se empieza con una gran fortuna y al cabo de unos años se tiene una pequeña fortuna... La finca tenía 10 años y les iba todo mal, no hacían más que perder y perder dinero. Todo estaba equivocado. Empecé a hacer experimentos con nuevas variedades que decían que no eran apropiadas para esos terrenos y clima. Y tuve éxito. Quité todas las viñas que había y demostré, trabajando con expertos, que se podían producir nuevas variedades. Al principió perdí dinero, pero al cabo de unos años empecé a ganarlo y a expandirme, y ahora tengo seis propiedades de unas 160 hectáreas cada una, con uvas de distintas variedades. Y tengo clientes muy buenos, bodegas que me compran las uvas.
O sea, que el afán de experimentar le ha convertido en un viticultor de éxito. Yo crecí en una familia de gente de negocios, de comerciantes, soy el único científico con un trabajo en una universidad y soy la oveja negra, o blanca, de la familia, el único que no se dedica a los negocios. Ellos creen que trabajar con el sueldo de una universidad es ridículo, están acostumbrados a ganar más dinero. Pero al final yo gano tanto como ellos o más, no con mi sueldo de la universidad, aunque es importante, sino con el negocio del vino. Todos los días, mientras camino de casa al despacho, voy hablando con el mánager que me lleva las viñas, y voy dos veces al mes a ver las fincas.

A Francisco Ayala, que se ordenó sacerdote dominico en 1960, le gusta repetir que el gran descubrimiento de Darwin fue "explicar el diseño de los seres vivos sin necesidad de un diseñador". Y también que la revolución de Copérnico fue el inicio de la ciencia moderna. "Y Darwin completó la revolución copernicana", porque si Copérnico descubrió que los planetas giraban alrededor del Sol y que la Tierra no era el centro del universo, Darwin extendió a la biología la noción de naturaleza y con la selección natural de las especies demostró que la especie humana no era el centro de la vida. También le gusta subrayar que, mientras "el creacionismo no es compatible con la creencia cristiana en un Dios omnipotente y benévolo, la teoría de la evolución sí lo es".

El otro día leía en este periódico que de la trinidad carismática del último siglo, Darwin, Marx y Freud, sólo Darwin había derrotado al tiempo. ¿Está de acuerdo?
Con mucho, porque el psicoanálisis y las ideas de Freud están eliminados de la sociedad actual. Y ya vemos lo que ha pasado con el marxismo. La teoría de Darwin ha sido claramente respaldada por la biología molecular y otros avances científicos; no hay teoría científica que esté tan convincentemente demostrada como la evolución.
Sin embargo, siglo y medio después de publicarse 'El origen de las especies' seguimos discutiendo sobre la evolución... ¿Por qué algunos no perdonan a Darwin que destronara al hombre del centro de la naturaleza?, ¿o por qué es difícil soportar que nuestra especie es un producto más?
En gran parte es por eso, y en gran parte por razones religiosas, y no sólo por los cristianos, sino por otros grupos que en principio son mucho más abiertos. Las autoridades de la Iglesia católica no sólo aceptan la evolución, sino que están convencidos de que las ideas de Darwin y la evolución son beneficiosas. Sin embargo, la gente en Estados Unidos cree que la Iglesia católica está en contra. Es que parece que todavía hay una parte de la jerarquía, y de los fieles, que no la aceptan.
Lo que cuenta es que hace poco hubo un simposio en Roma dedicado a Darwin, patrocinado por el Vaticano. Tuvo lugar en el gran auditorio de la Universidad Pontificia Gregoriana de los Jesuitas, y yo presidí la primera sesión. Y en la inauguración, ante conocidos evolucionistas de todo el mundo, habló el cardenal Levada, el secretario de la Congregación para la Doctrina de la Fe, la más conservadora, a favor de la evolución y de su compatibilidad con la doctrina católica. El papa Juan Pablo II, en un discurso a la Academia de Ciencias en 1996, decía que la teoría de la evolución ya no es una hipótesis como se pensaba, sino una teoría bien confirmada. El Papa actual no ha sido tan explícito, pero sí ha hecho manifestaciones expresas, precisamente para contrarrestar otras de algún miembro de la Iglesia que parecían indicar que no era compatible con la doctrina católica. Usted mantiene que la teoría de la evolución aporta a los cristianos la solución al problema, difícilmente explicable, de la existencia del mal gratuito. Si hay males incomprensibles, enfermedades, es porque somos criaturas imperfectas, producto de la evolución, no porque Dios hiciera un diseño malvado o deficiente. Al final parece que la Iglesia católica ha encontrado en la ciencia su gran coartada.
Sí, claro, va muy bien.
Mucho mejor que el diseño inteligente, del que usted dice que, además de no ser ciencia en absoluto porque no está apoyado por experimentos, es una aberración porque convierte al diseñador, a Dios, en un ser chapucero y cruel, ya que nuestra especie está muy mal diseñada.
Hay gente que piensa que la idea del diseño inteligente, el nuevo creacionismo, es buena y no se da cuenta de sus implicaciones nefastas. Hay que distinguir siempre entre la gente de buena fe, que cree que el diseño inteligente demuestra que Dios existe porque estamos bien diseñados, y los líderes científicos o religiosos, que sí entienden las consecuencias... Y es una barbaridad porque implica una blasfemia. Las mujeres tienen el conducto natal muy estrecho para el paso de la cabeza del niño como consecuencia del agrandamiento evolutivo de nuestro cerebro, de modo que miles de bebés y madres mueren durante el parto; y todos los años hay millones de abortos espontáneos. Si admitimos el DI (yo le llamo diseño imperfecto), Dios sería el mayor abortista del mundo.
Usted mantiene que ciencia y religión son compatibles. ¿Cómo ha podido compaginarlas en su vida?
La ciencia y la religión son como dos ventanas de mirada al mundo, lo que se ve desde cada ventana es distinto, pero es el mismo mundo. Y son compatibles, ésa es mi manera de ver las cosas. La ciencia se ocupa de explicar los procesos naturales por medio de leyes naturales. La religión trata del significado de la vida, del propósito de la vida, de nuestras relaciones con los demás; sobre estas cosas, la ciencia no tiene nada significativo que decir. Y la religión no tiene nada significativo que decir sobre la ciencia porque no trata de esas cosas. Las dos se interfieren cuando dejan su campo en el que tienen autoridad y entran en el otro. Y ése es el problema con los fundamentalistas cristianos en Estados Unidos y los islamistas en otros países, que quieren hacer de la Biblia un libro de texto científico, como si fuera un tratado de astronomía o biología, y entonces sí hay contradicción y se destruye a sí misma.

El problema es que mientras la ciencia no suele inmiscuirse en la religión, las religiones sí lo hacen permanentemente en la ciencia. Ahí tenemos el caso de la Iglesia católica, que se opone a investigar con células madre embrionarias, a la selección embrionaria por graves enfermedades congénitas o al preservativo para prevenir el sida...
Desdichadamente resulta difícil a nivel personal, y a veces a nivel oficial, porque son dos perspectivas sobre el mismo mundo. Y hay personas con fe que creen que la religión debe tener también autoridad en materia científica, y eso es un error.
Darwin tuvo en el viaje del 'Beagle' el inicio de su abandono de la religión, que luego desembocaría en un agnosticismo confeso. ¿Cuál ha sido su Beagle particular? ¿Qué le llevó a abandonar el sacerdocio?
Fue mi interés en la ciencia. Tenía interés en la evolución humana, en entender lo que somos desde el punto de vista científico, y eso fue lo que me llevó a dejar la vida religiosa, lo que hice en diálogo con mis superiores. Diálogo en el que sigo con la Iglesia católica; ellos no me consideran un enemigo.
¿Pero dejó el sacerdocio porque sus ideas eran incompatibles con la doctrina de la Iglesia?
No porque fueran incompatibles, sino porque quería dedicar mi vida a la ciencia, al conocimiento científico y al estudio de la evolución, ésa fue la razón. Y la pérdida de interés de dedicarme a la vida religiosa. Le va a extrañar, pero he sido director de un retiro espiritual para los obispos católicos de EE UU, para estudiar cosas sobre la ciencia, pero también doy conferencias a otros grupos religiosos. La mayoría, excepto los más extremistas, creen que mis puntos de vista son compatibles con la religión y me ven de manera positiva.
Perdone que insista, pero ¿cómo, siendo un hombre de ciencia, puede llevarse tan bien con una jerarquía como la católica, tan reaccionaria?
Precisamente porque hay que convencer a los que hacen esas afirmaciones en contra de la ciencia, que no son toda la jerarquía ni mucho menos. Yo creo que es importante tener una influencia positiva para que hagan sus doctrinas compatibles con la ciencia, porque la influencia de la religión es muy importante. La Iglesia católica tiene una influencia muy decisiva en España, aunque curiosamente sólo el 60% de la población se considera religiosa y sólo el 25% es practicante de forma regular. En Estados Unidos, el 85% se considera religioso y el 60% practica de forma regular. Allí la religión desempeña un papel mucho más importante en la vida de los individuos, aunque es menos autoritario que en España, donde se toma muy en serio lo que dicen los obispos. En Estados Unidos no, entre otras razones por la gran diversidad de creencias que tienen.
Con los avances de la biología molecular, de la genética, ¿podremos influir directamente en la evolución humana saltándonos los siglos que requiere la selección natural?
La respuesta es que sí, pero primero hay que hacer alguna observación. La evolución biológica ha sido totalmente trascendida por la evolución cultural. Los cambios en la evolución biológica ocurren en la escala de miles de generaciones; en la evolución cultural ocurren en la escala de décadas, de años, de meses o semanas; es mucho más rápida y efectiva. Nosotros todavía seguimos siendo animales tropicales adaptados a vivir a una temperatura de 25 grados y, sin embargo, los humanos hemos colonizado Siberia y el norte de Canadá no porque nos hayamos adaptado fisiológicamente a vivir en el frío, sino porque creamos el ambiente, las condiciones necesarias para nosotros. En la evolución biológica, los genes se adaptan al ambiente; en la evolución cultural modificamos el ambiente para que se adapte a las necesidades de nuestros genes. El clima es un ejemplo fácil, otros son que volamos más eficientemente que ningún ave y no tenemos alas, y viajamos por los mares y ríos de forma más eficaz que ningún pez y no tenemos agallas.
¿Significa eso que la evolución cultural se impondrá sobre la biológica?
La evolución cultural es un modo de adaptación mucho más eficiente que la biológica, por eso lo que predomina ahora en la humanidad es la evolución cultural, las modificaciones del ambiente que hacemos para facilitar nuestra vida. ¿Vamos a ser capaces de modificar los genes? Sí, ya somos capaces. Ya hay bastantes enfermedades que se pueden curar a nivel genético aunque no se curan en las células germinales y, por tanto, hay que curarlas en cada generación, pero a la velocidad a la que avanzan los conocimientos y la tecnología genética tendremos cada vez más capacidad de modificar los genes de manera eficaz, y muy pronto, en décadas a lo sumo. Lo que hay que distinguir es entre modificaciones o cambios genéticos que tratan de mejorar la humanidad y modificaciones genéticas que tratan de curar enfermedades. Modificar los genes con el propósito de curar enfermedades me parece muy razonable, es una manera mucho más eficaz de ejercer la medicina a la larga. Pero tratar de producir un hombre mejor me parece extremadamente peligroso, entre otras cosas porque no se puede definir cómo es el hombre mejor, ¿más alto, más rubio, más moreno?
Hace unos años decía que todavía había dos cosas de la evolución pendientes de solucionar: la conversión del cerebro en mente, y el paso del homínido a humano. ¿Hemos progresado en su conocimiento?
Se está avanzando mucho, entendemos ya bastante de cómo se comunican las neuronas. En colaboración con Camilo José Cela Conde, he publicado hace poco un artículo en Procedings of the National Academy of Sciences, sobre cómo funciona el cerebro en los hombres y las mujeres ante la apreciación de la belleza, que ha tenido mucho impacto. Hasta el punto de que los editores de la revista nos han ofrecido publicar el próximo artículo gratis y dándonos toda clase de facilidades, porque en las revistas científicas hay que pagar un importe por página... Esto es un avance pequeñísimo para saber cómo funciona el cerebro. La neurobiología está avanzando a pasos agigantados, pero aún no hemos cruzado esa barrera de saber cómo las señales físicas y químicas se convierten en ideas, de cómo emerge la función de la persona como individuo. Respecto al paso de mono a hombre, ya tenemos, desde 2005, el genoma del chimpancé, y ahora lo están comparando con el humano. Sabemos que las diferencias con el chimpancé de las partes del genoma que codifican las proteínas y las enzimas son del 1,5%, pero todavía no entendemos bien cómo eso se transforma en seres humanos tan diferentes de los chimpancés. Es sólo un 1,5% de diferencia del ADN, pero las disparidades son tremendas.

Casado con una estadounidense de origen checo y con dos hijos varones, Ayala, miembro de la Academia de Ciencias de Estados Unidos y, en su momento, asesor científico del presidente Clinton, reconoce que se ha adaptado bien a su nuevo país. No admite más que una "esquizofrenia trivial", la de tener que cambiar el chip de la lengua cada vez que viene a España, ya que cuando se acostumbra a pensar y soñar en castellano se tiene que volver. "Soy americano y me he adaptado a la vida y cultura americanas, desempeño un papel importante allí, pero sigo siendo culturalmente español. Me eduqué en España y mi educación personal y social es española, así que tengo las dos culturas. Es como los pasaportes, vivo muy bien con los dos pasaportes y muy bien con las dos tradiciones. Tal vez es mi sentido democrático de estar abierto a posibilidades distintas".

¿Cree que con Obama se ha pasado página a la época de oscurantismo científico de Bush?
Totalmente. Obama tiene mucho interés en la ciencia, entiende que produce tecnología y aporta un valor comercial importante. Y ha seleccionado para puestos importantes a científicos extraordinarios, gente con iniciativa; los conozco a casi todos. Ha anunciado que va a aumentar los presupuestos para la ciencia y le ha dedicado ya muchos millones de dólares en el paquete general para estimular la economía. No hay que olvidar que se invierte el 3% del PIB en ciencia y tecnología, pero, desde la II Guerra Mundial, el 50% del desarrollo económico se atribuye a nuevos descubrimientos científicos y tecnológicos.
Es el país de la ciencia más avanzada, pero también del diseño inteligente...
Los integristas son una minoría importante, pero una minoría. El cristianismo conservador no representa más de un 15% de la población. Tienen visibilidad, pero no creo que tengan mucho poder. Y, claro, han tenido un presidente que los apoyaba mucho, que nombró a gente con esas ideas para puestos importantes. Pero si usted pregunta en Estados Unidos cuál es el grupo religioso con más influencia, entre la gente de la universidad, el Gobierno y los negocios, nadie señalará a los cristianos conservadores, sino a los judíos, ésos sí tienen mucha influencia.

Mucha evolución: de dominico a biólogo. Francisco J. Ayala
(Madrid 1934) estudió en Salamanca y se ordenó sacerdote dominico en 1960, pero unos años después abandonó la vida religiosa. Desde 1961 vive en EE UU, donde ha sido profesor de distintas universidades. Es reconocida su aportación del “reloj molecular” al estudio de la evolución, teoría a la que ha dedicado su vida científica, lo que no le impide realizar incursiones en el campo de la filosofía, la bioética y la relación ciencia-religión. En la actualidad es profesor de la Universidad de Irvine (California) y miembro de la Academia de Ciencias de EE UU. Fue asesor científico del presidente Clinton y presidente de la Asociación Americana para el Avance de las Ciencias, que edita ‘Science’. En la foto, en su laboratorio en 1988. Es doctor ‘honoris causa’ de una quincena de universidades y miembro de numerosas academias de ciencias, entre ellas la de Madrid. Ha publicado más de una docena de libros –el último, Darwin y el diseño inteligente– y unos 500 artículos científicos. Tiene la Medalla Nacional de la Ciencia de EE UU.

Busquemos nuestra Vocación profesional. BORJA VILASECA

PSICOLOGÍA. Busquemos nuestra Vocación profesional. BORJA VILASECA. EL PAIS SEMANAL - 21-06-2009
Nos guste o no, formamos parte de una sociedad edificada sobre un sistema monetario que nos obliga a competir entre nosotros para ganar dinero. Es el precio que pagamos para saciar nuestras necesidades básicas y otras que nos vamos creando. Y hasta que no cambien las reglas del juego, el trabajo va a seguir protagonizando nuestra rutina diaria.
Muchos historiadores coinciden en que se trata de una nueva forma de escla
vitud, mucho más refinada que la de épocas anteriores. Según el portal de ofertas de empleo Monster, el 15% de la población activa española dedica más de 50 horas semanales a su profesión, el 50%, 40 horas; el 25%, entre 25 y 40 horas, y el 10% restante, menos de 25 horas. Todo ello sin contar horas extra, el tiempo destinado a comer o los desplazamientos.
Sin embargo, estar en el trabajo no es lo mismo que estar trabajando. Al ser tratados como máquinas sin necesidades ni sentimientos, la gran mayoría de españoles sufre su jornada laboral de cuerpo presente y mente ausente. Pero quien se desconecta de su corazón durante tantas horas, tantos días a la semana y tantos meses al año, corre el riesgo de convertirse en un autómata que existe, produce y consume por pura inercia.

LA MONOTONÍA COMO SÍNTOMA
"El infierno es despertar cada día y no saber qué haces aquí" (Frank Miller)
Dado que en nuestra sociedad todavía prevalece el paradigma "del tener y del hacer", en general consideramos que lo importante es "lo que tenemos", no "lo que somos". Y esta creencia condiciona "lo que hacemos". Para muchas personas, el trabajo absorbe gran parte de su tiempo y energía; y se margina el resto de las dimensiones de la vida en pos del dinero, la respetabilidad, el poder y la fama.
Para otros, estas metas externas no forman parte de sus p
rioridades cotidianas, con lo que en vez de vivir para trabajar, trabajan para vivir. Sus motivaciones laborales consisten en garantizar su seguridad y estabilidad económicas; perciben el trabajo como un trámite para pagar sus facturas. De ahí que se interesen, sobre todo, en la cantidad que cobran a final de mes, así como en el horario a cumplir.
En los dos casos, la función profesional se desempeña como un medio para satisfacer necesidades y deseos personales. Apenas se tiene en cuenta la
finalidad de dicha actividad en su relación con el resto de seres humanos y el entorno medioambiental del que todos formamos parte. Al negar su parte trascendente -la que va más allá y a través de cada individuo-, muchos terminan por reconocer que lo que hacen no tiene sentido.
Y dado que el trabajo ocupa casi un tercio de la vida, terminan por llevarse el malestar a casa. Los psicoterapeutas contemporáneos lo denominan "vacío existencial", y se caracteriza por experimentar la vida como algo gris, monótono e insípido
. De ahí que triunfe la cultura del entretenimiento -encabezada por la televisión-, que permite que la sociedad pueda saciar su necesidad de evadirse de la realidad en todo momento.
LA DECADENCIA DEL EGOÍSMO
"Quien sigue al rebaño acaba pisando excrementos" (Darío Lostado)
El cambio y la evolución son lo único que prevalece con el paso del tiempo. Sin embargo, los seres humanos nos resistimos constantemente a este fluir natural de la vida. Prueba de ello es la manera en la que nos estamos enfrentando a la crisis financiera actual, que para muchos expertos pone de manifiesto una crisis mucho más profunda, relacionada con nuestro estilo de vida, nuestras creencias, nuestros valores y nuestra inconsciencia.
Al hablar de "crisis" solemos obsesionarnos con aquello que escapa a nuestro control, permitiendo que nos invada la incertidumbre, el miedo y la insegur
idad. Con ello fortalecemos nuestro arraigado sentido de conservación e inmovilidad existencial. Así, en vez de ver e interpretar la crisis como nuestra enemiga, hemos de comprender que se trata de un proceso totalmente necesario: es el escenario donde se fraguan las transformaciones que nos permiten seguir creciendo individual y colectivamente. De ahí que sea mucho más eficiente ver la situación actual como una oportunidad para atrevernos a cambiar y evolucionar como personas y, en consecuencia, como profesionales.
Se dice que el maestro aparece cuando el discípulo está preparado. Es decir, que las cosas suceden justo cuando tienen que suceder. Como sociedad, poco a poco estamos tomando conciencia de la insostenibilidad del sistema, así como de la decadencia de la filosofía y los valores imperantes, basados en el individualismo, en el egoísmo, en trabajar solamente para nuestro propio beneficio (y el de los nuestros) sin importarnos todos los demás... Por más que nos resistamos y nos aferremos al pasado, es hora de cambiar en el presente para alinearnos con el futuro que viene.
Algunos economistas aseguran que se avecinan cambios y transformaciones imparables e irreversibles. Nos estamos acercando al despertar de un nuevo paradigma basado en "lo que somos", relegando a un segundo plano "lo que tenemos". Y las consecuencias de este salto evolutivo se verán reflejadas precisamente en "lo que hacemos".
Los sociólogos, por su parte, afirman que el puente entre estas dos maneras de pensar, de ser y de actuar se construirá por medio de la responsabilidad y el liderazgo p
ersonal. Aunque nos hayan hecho creer que somos víctimas de nuestras circunstancias, y que lo mejor que podemos hacer es conformarnos para evitar nuevas frustraciones, en última instancia gozamos de libertad para tomar decisiones y elegir conscientemente nuestro camino en la vida.

DEL TENER AL SER
"Se ríen de mí porque soy diferente. Yo me río de ellos porque son todos iguales" (Kurt Cobain)

Para saber si estamos preparados para encarnar el cambio que queremos ver en el mundo, los psicólogos y coachs especializados en orientación profesional suelen formular las siguientes preguntas: ¿Cómo te levantas y encaras los lunes por la mañana? ¿Lo haces con vitalidad, entusiasmo y alegría? ¿O más bien con desgana, frustración y resignación? ¿Disfrutas de tu profesión y das gracias por poder desempeñarla? ¿O sueles quejarte y lamentarte por tus actuales condiciones laborales, deseando que llegue el viernes cuanto antes? ¿Sueles mirar el reloj mientras trabajas? ¿O más bien pierdes por completo la noción del tiempo?

Entre otras cuestiones, estos expertos también promueven otro tipo de reflexiones, interesándose por aspectos más intangibles y relevantes: ¿Tu profesión ayuda y beneficia realmente a otros seres humanos? ¿Atiende y cubre alguna de sus necesidades básicas? ¿Tiene algún sentido lo que haces? ¿Qué es lo que te retiene en tu actual puesto de trabajo? ¿Qué perderías si lo dejaras? ¿Y qué ganarías si te atrevieras a abandonarlo? Y por último y tal vez más importante: ¿Qué harías si no tuvieras miedo?

EL SENTIDO DEL TRABAJO
"La vida nos exige una contribución, y depende de cada uno de nosotros descubrir en qué consiste" (Viktor Frankl)
Aunque no es nada fácil enfrentarse a uno mismo, cada vez más seres humanos están siendo coherentes con las respuestas que obtienen en su interior. De ahí que se esfuercen en concebir su función laboral como una oportunidad para contribuir con su granito de arena en la evolución consciente de la humanidad. Desean construir valor a través de sus valores, y disfrutar de otro tipo de riquezas menos materiales creando riqueza real para la sociedad.
Muchos han descubierto que no hay nada más gratificante que poder ofrecer, dar, servir y contribuir de una u otra forma a mejorar la vida de los demás. Y es precisamente este poder el que andan buscando. Más allá de concebirse como un fin en sí mismos -dando lugar a la peligrosa enfermedad del "egocentrismo"-, parte de su profesión consiste en "trabajarse a sí mismos" para ser medios al servicio de los demás. Sólo así es posible despertar y potenciar el altruismo que anida en lo más profundo de cada corazón humano.
Eso sí, para poder ejercer nuestra profesión con este sentido trascendente, primero hemos de descubrir quiénes somos (cuál es la verdadera esencia que se oculta tras la máscara que nos ha sido impuesta por la sociedad); qué nos hace vibrar (qué materias o áreas de la realidad nos ilusionan y apasionan), y por último, qué formación -tanto académica como autodidacta- podemos adoptar para potenciar nuestras virtudes y nuestros talentos innatos.

REDEFINIR EL ÉXITO
"¿De qué le sirve al hombre ganar el mundo si pierde su alma?" (Mateo 16:26)
El objetivo de este autoconocimiento y desarrollo personal es dar lo mejor de nosotros mismos a través del ejercicio de una profesión útil y con sentido, lo que a su vez repercute directamente sobre nuestro bienestar emocional. Ya lo afirmó el filósofo Voltaire: "He decidido hacer lo que me gusta porque es bueno para mi salud". Para lograrlo, hemos de echar un vistazo al mercado y ver qué podemos aportar en este momento a la sociedad. Así, el cambio de paradigma que surge al descubrir y alinearnos con nuestra verdadera vocación profesional consiste en concebirnos como lo que en realidad somos, la "oferta", y no la "demanda", como tan acostumbrados estamos a vernos.
La finalidad de este viaje hacia dentro es redescubrir qué es para cada uno de nosotros el "éxito". Según los dos filósofos más destacados del management actual -Steven Covey y Fredy Kofman-, en la nueva economía que se avecina el verdadero éxito implicará tres cosas: "hacer lo que amamos" (estrechamente relacionado con lo que somos en esencia, de ahí que nos apasione y nos haga vibrar), "amar lo que hacemos" (vivir nuestra función con coraje, compromiso y entusiasmo, lo que depende, sobre todo, de la actitud) y concebir dicha profesión con "vocación de servicio", siendo muy conscientes de que la auténtica felicidad brota de nuestro interior al hacer felices a los demás. De ahí que el poeta y filosofó hindú Rabindranath Tagore expresara que "quien no vive para servir no sirve para vivir".

EL ÉXITO MÁS ALLÁ DEL ÉXITO
Lo paradójico de las personas que han logrado alcanzar el denominado “éxito más allá del éxito” –ser felices en todas las áreas de su vida, incluyendo, por supuesto, la dimensión profesional– es que no conciben su función laboral como un trabajo. Más bien la disfrutan como algo que forma parte de lo que son, alegando que no podrían hacer otra cosa en la vida. Además, al dedicarse a lo que les gusta y apasiona, inevitablemente lo hacen mejor que la mayoría, poniendo toda su imaginación, creatividad y entusiasmo al servicio de una actividad necesaria, útil y llena de sentido. De ahí que a medio plazo reciban como recompensa un salario más que digno, el cual ya no es el centro y el objetivo de sus vidas.
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El arte de pescar pareja. FRANCESC MIRALLES

PSICOLOGIA El arte de pescar pareja. FRANCESC MIRALLES. EL PAIS SEMANAL - 09-08-2009
Los meses veraniegos no sólo son propicios para el fichaje de jugadores de fútbol por parte de los clubes. Con las vacaciones y el calor también se abre otro mercado, el de la pareja, para los millones de singles que todavía no han encontrado a su media naranja.
En su libro Los hombres son como pece
s, Steve Nakamoto hace un símil entre el arte de pescar y el esfuerzo que supone para una persona soltera encontrar a la pareja adecuada. Asegura, por ejemplo, que en la pesca y el amor existe “la suerte del principiante”, por lo que recuperar la inocencia perdida es una de las medidas para atraer a personas de calidad humana.

‘Kit’ del pescador sentim
ental
La mejor manera de hacerte pescador es ir al río y pedirle que te dé unas cuantas lecciones” (Gwen Cooper)
Los diferentes utensilios de la pesca, así como los momentos clave de este deporte, son para Nakamoto un valioso aprendizaje para encontrar el pez del amor y evitar las malas prácticas que asustan a nuestra posible captura:
Caña de pescar. Se asocia a la autoestima, ya que para ganarse la confianza de alguien, quien la sostiene debe confiar antes en sí mismo.
El sedal. El hilo de la conversación, como el de pescar, determina el éxito de la captura. Cuando el hilo está “blando”, es decir, cuando prolongamos una conversación intrascendente, la relación pierde fuerza y la captura se vuelve más improbable. Sin embargo, un hilo de conversación tenso tampoco es favorable. Hay que tensar la cuerda con la suficiente sutileza para que el pez no se asuste y huya.
El anzuelo. Encarna la esencia de la seducción: aquello que nos “engancha” emocionalmente a la otra persona. Si buscamos relaciones duraderas, tendremos que poner en el anzuelo un alimento lo bastante nutritivo como para que el pez lo muerda.
Nuestra actitud con la caña, la calidad del sedal y lo que ponemos en el anzuelo son nuestras armas para pescar el amor, pero el momento de lanzar el anzuelo es la primera clave del éxito.
Así como una aproximación torpe y brusca asustará a los peces, una relación incipiente debe sustentarse en la naturalidad y no en la presión. Elegir un tema de conversación relajado, no intimidar al otro con una mirada demasiado penetrante, respetar la distancia de comodidad… Todos estos factores ayudan a que nuestro deseo se cumpla sin fricciones.

Aprender de los peces perdidos
Todo fracaso nos enseña importantes lecciones, mientras que el éxito sólo sirve para cegarnos” (Alex Rovira)

Muchos pescadores del corazón dejan de practicar el más excitante de los deportes a causa de malas experiencias del pasado. Personas que han vivido una ruptura traumática se vuelven desconfiadas y frías hacia potenciales parejas, lo cual no les ayuda precisamente a enderezar su situación.
En lugar de anclarse en el sentimiento de derrota y en el victimismo de frases como “todos los hombres son iguales”, la actitud positiva sería analizar en qué fallamos para no volver a repetir errores. Según el maestro pescador A. H. Chanton: “El pez que hemos perdido es el que se queda más tiempo en nuestra memoria, y es el que se fija en nuestro pensamiento cada vez que salimos de pesca. El pescado más imponente que podamos capturar se nos olvida tras ser devorado, pero el pez que después de una batalla feroz y gloriosa nos ha derrotado y nos ha dejado temblando de emoción, éste vivirá en nuestra memoria para siempre más”.
Al pensar en capturas perdidas, deberíamos plantearnos si aquello que hemos querido atrapar se encontraba dentro de nuestras posibilidades. Muchas almas románticas, por ejemplo, se empeñan en retener a compañeros rebeldes con pánico al compromiso, mientras rechazan otras posibles parejas que les podrían brindar estabilidad.
En este caso, merecería la pena plantearse el porqué de
este autoboicoteo, ya que la persona que elige mal una y otra vez se obliga a fracasar inconscientemente. Detrás de este tipo de inercia puede ocultarse el miedo a vivir el amor en toda su intensidad. Renunciar a lo que sabemos que no funciona y fijarnos en presas más cercanas y accesibles es un buen antídoto para el desamor.

Pescar en aguas profundas
“El amor es como una mariposa, que, cuando es perseguida, está fuera de tu alcance. Pero si te sientas en silencio es posible que se pose encima de ti” (Nathaniel Hawthorne)
En el arte de la pesca y en el de la seducción, precipitar las cosas equivale a perder la captura. Por una extraña química de opuestos, la persona amada suele huir del amante que pone sus cartas sobre la mesa.
Como el pescador que actúa con extrema suavidad para no ser notado, la persona que seduce debe hacer creer que su acercamiento es casual y no va más allá de lo amistoso. Esta ambigüedad creará en el otro la curiosidad de saber hasta dónde llega el interés de quien ha lanzado el discreto anzuelo.
A su vez, quien es objeto de las atenciones debe reaccionar con la misma ambigüedad, de modo que el pescador no dé la captura por segura. En el flirteo entre quien tira la caña y quien rodea el anzuelo se establece una comunicación que va a ser esencial p
ara el futuro de la pareja.
El flirteo no tiene por qué ser sinónimo de frivolidad y engaño. Al contrario, es una oportunidad de comunicar nuestros sentimientos de forma sutil mientras leemos las señales que nos manda la otra persona. Cuando flirteamos con paciencia y respeto hacia el otro, vamos entendiendo paso a paso si nuestros caracteres son compatibles y si compartimos unos mismos intereses. Es, en suma, el arte de relacionarse con los demás y darse a conocer.
Para atrapar a un compañero con el que compartir nuestra pecera es conveniente aprender a pescar en aguas profundas. Tal vez la captura se demore un tiempo y nos vayamos a casa más de una vez con el corazón vacío, pero el pescador sabio sabe que la pieza más preciada, el amor de nuestra vida, suele llegar cuando menos se espera.

El efecto 'pastilla de jabón'
El crítico de arte Gelett Burgess declaró en una ocasión que “a los hombres les gusta perseguir a una mujer evasiva como una pastilla de jabón mojada en la bañera, incluso los que odian bañarse”. Las mujeres que deciden perseguir a un hombre corren el riesgo de ir contra la naturaleza masculina. Cinco millones de años de evolución han producido ho
mbres cazadores, guerreros, conquistadores y, más recientemente, hombres de éxito que se ganan bien la vida. (…) “La mujer que entiende la naturaleza básica del hombre, lo que hace es atraerlo mientras le hace creer que es él quien la persigue. Si la mujer persigue al hombre de forma manifiesta, lo más probable es que él salga corriendo en la dirección contraria”. Steve Nakamoto.

Peces, sueños y otras artes.
1. Libros. ‘Los hombres son como peces’, de Steve Nakamoto (Obelisco). ‘Fragmentos de un discurso amoroso’, de Roland Barthes (Siglo XXI). ‘El arte de amar’, de Erich Fromm (Paidós).
2. Películas. ‘Love Actually’, de Richard Curtis (Universal). ‘Sueños de seductor’, de Herbert Ross (Paramount). ‘Las dos inglesas y el continente’, de Françoise Truffaut (DeAPlaneta).
3. Discos. ‘First Love’, de Emmy the Great (Close Harbour). ‘The Essential’, de Leonard Cohen (Columbia). ‘Love’, de Elvis Presley (Sony).

El sexo en tiempos revueltos. Los pobres al menos tienen tiempo para hacer el amor y bailar. GUILLERMO ABRIL

El sexo en tiempos revueltos. GUILLERMO ABRIL. EL PAIS SEMANAL - 17-05-2009
Paro, incertidumbre, estrechez económica. la recesión arrecia fuera. pero ¿Y en la cama? ¿Cómo afecta la crisis al deseo sexual? ¿lo hacemos más, igual o menos que antes? Depende. Muchos no tienen cuerpo para ponerse a ello con la que está cayendo. otros, sin embargo, encuentran en él una válvula de escape. A fin de cuentas, es gratis.
Hasta hace un año, V. G. era una ejecutiva de posición acomodada, gimnasio por las tardes y un trabajo enriquecedor aunque estresante. Mujer madura y divorciada, de sexo funcional y algo rutinario con su pareja: "Lo hacíamos entre semana algún día o lo dejábamos par el fin de semana". Con los primeros síntomas de deshielo económico, a principios de 2008, su empresa decidió dejar de contar con ella. Reacción: "Te hundes. El primer mes en paro vas dando tumbos. Parece una película. Con dos niños, los mismos gastos y muchos menos ingresos...". Se vio obligada a renunciar al gimnasio y a algunos de sus placeres cotidianos. Pero encontró otros. Menos costosos. Igual de reconfortantes, o más. Por ejemplo, el sexo. Dice: "Me siento más deseada que nunca, y deseo más a mi pareja que nunca". Con la autoestima en la cima, las relaciones de V. G. con su pareja han cogido un ritmo diario. O quizá haya sido a la inversa. "Como se suele decir, esto es como montar en bicicleta. Cuanto más lo haces, más apetece. ¡Estamos mejor que nunca!". Ya no son esos dos cuerpos desnudos y algo anquilosados que se unen en una o dos posturas, cuando toca. "Vamos sin prisas. Me encuentro tranquila y sin presión. No es que necesitemos hacerlo encima de la lavadora, ni probar cosas nuevas. Pero hemos mejorado, sobre todo porque ha cambiado mi actitud". Ella dedica la jornada a buscar un empleo. Lleva a sus hijos al colegio. Y los recoge. Por la tarde está con ellos. En eso también ha ganado. Dice que se ha reencontrado consigo misma. Se ve productiva y necesaria. Y cuando su pareja vuelve del trabajo, queda prohibido hablar del paro. Una caricia en cuanto desaparecen los chicos. Se dejan arrastrar por el erotismo del sofá. Recorren la casa. Va cayendo la ropa. Hasta el dormitorio. Una muralla de intimidad contra la crisis. Cuatro o cinco posturas. Sexo con calma. Una válvula de escape a la ansiedad acumulada durante el día. Al menos, V. G. (y su pareja) disfrutará hasta que vuelva a encontrar trabajo. Y luego ya se verá. Ella dice que no quiere perder lo que ha reencontrado.

Las relaciones sexuales ayudan a liberar endorfinas. Elevan el nivel de bienestar de forma rápida. Y son, por lo general, gratuitas. ¿Cómo íbamos a renunciar a tanto atractivo de un solo golpe? La ecuación, en tiempos de crisis, parece evidente. "Popularmente se dice que en los malos momentos las personas tienden a reforzar las dinámicas afectivas y la búsqueda del placer más cómodo y barato", concede la sexóloga y socióloga Dolores Salinas, miembro del Colegio de Sociólogos de Madrid.
"Otra cosa es lo que ocurre en la realidad. Para eso es necesario tomar una cierta perspectiva, medirlo con tiempo. Por ejemplo: ¿se masturba más gente ahora que en época de bonanza? Imposible saberlo. Pero hay una cosa clara. Si una persona se encuentra hundida porque se ha quedado sin trabajo, sin recursos económicos, o porque su empresa ha desaparecido... Para esta gente,
el sexo desaparece".

Por ejemplo, Antonio, un catalán de 37 años y pareja estable con la que no cohabita, cuenta que su libido ha seguido el ritmo del producto interior bruto. Con su pequeña empresa atenazada por casi 50.000 euros de impagos, la ansiedad se le ha ido instalando poco a poco en el cuerpo. El año pasado, explica, aún le funcionaba la masturbación para conciliar el sueño. Cuando los problemas económicos se le metían en la cama y dormía sin su pareja, apagaba el runrún de su cabeza acudiendo al onanismo. El placer y el cansancio hacían el resto. (La masturbación es uno de los desestresores más eficaces, apunta la mayoría de sexólogos). Este año, sin embargo, la economía ha dado el giro definitivo. Antonio se encuentra de baja desde hace un par de meses. Dice que el sexo con su pareja ha pasado a un plano muy secundario. Y se lamenta: "Ya ni me funcionan mis pajas valium". Otro caso: Inma C. Bloqueada después de cuatro meses en paro, con dos hijos a su cargo y un marido con ingresos bajos, esta madrileña se limitó a asentir cuando su terapeuta, el psicólogo clínico Vicente Prieto, al que acudía por sus problemas de salud relacionados con la pérdida de su empleo, le comentó: "Un estado de ánimo ansioso depresivo como el suyo no es compatible con una buena relación sexual. Y esto se convierte en una espiral negativa. Porque el sexo es una poderosa fuente de bienestar".
Miren Larrazábal, presidenta de la Federación Española de Sociedades de Sexología, es tajante: "El estrés es veneno para una relación". Y asegura que, como ya sucedió durante la crisis de los noventa, se está observando un ligero repunte de pacientes en las consultas de los sexólogos. "En periodos de crisis material, la gente se vuelve más hacia sí misma. El consumo exacerbado durante los periodos de bonanza, los viajes, el lujo, maquillan los problemas de una pareja. Y ahora, cuando se encuentran los dos solos en casa, se evidencia la insatisfacción". Pero tampoco existe una regla fija, continúa la sexóloga, y abre una tímida rendija al hedonismo: "Todo dependerá de la situación profesional y personal de cada uno. En algunos casos puede ocurrir a la inversa: el sexo acaba convirtiéndose en el antídoto contra el estrés. Pero estos casos de sexualidad maravillosa no los vemos en la consulta, claro".


Más sexo y menos sexo son, según ha tratado de demostrar la ciencia, dos caras de una misma moneda: la ansiedad. El investigador estadounidense John Bencroft, director del prestigioso Instituto Kinsey de sexología, lleva desde 2001 intentando probar el nexo causal entre los bajos estados de ánimo y el incremento del deseo. Un avance de su investigación, publicado en 2006, establecía que en torno a un 10% de las mujeres de la muestra (663 universitarias de 18,9 años de media) sentía un "interés creciente" por el sexo a pesar de su estado ansioso depresivo. La cifra era algo superior para los hombres de la misma edad y condición. Aun así, una mayoría de ambos sexos reconocía que los estados de ánimo negativos les hacían estar "poco motivados" sexualmente. En España, sin ser un estudio exhaustivo, existe una broma generalizada entre las estudiantes de oposiciones, con un perfil similar al de la investigación anterior (mujer joven, sometida a la situación de estrés del concurso-oposición): "¿Qué te apetece menos que estudiar?", suelen preguntarse. No hay que ser muy perspicaz para adivinar la respuesta.

Una de las bases empíricas sobre las que se apoya John Bencroft se encuentra en
una investigación clásica: la llamada del puente movedizo (1974), que pretendía demostrar la improbable relación entre un elemento estresor externo y el deseo sexual. Los investigadores estadounidenses Dutton y Aron buscaron dos puentes, uno estable y otro colgante e inestable, de esos que disparan los niveles de adrenalina y provocan un cosquilleo en el estómago. Colocaron a una atractiva encuestadora en un extremo de ambas construcciones. Sólo paraba a los varones. Les preguntaba sobre asuntos banales y mantenía una breve conversación con ellos. Luego les apuntaba su número de teléfono, por si creían relevante aclarar "alguna cuestión" en otro momento. Quienes cruzaron el puente firme apenas la llamaron: no había emoción. Los hombres del puente movedizo, en cambio, encontraron más de una razón para telefonearla.

"El miedo, la incertidumbre y la ansiedad, en sus dosis justas, potencian el deseo", explica al teléfono la antropóloga y sexóloga de la Universidad de Washington Pepper Schwartz, familiarizada con ambos estudios. "Ante situaciones estresantes segregamos adrenalina, una hormona de alerta. Nos prepara para luchar o salir corriendo. Pero también se encuentra unida a nuestro sistema sexual. Sube la libido. Y el orgasmo resulta liberador. Una de las mejores pruebas históricas en la materia la constituyen los bombardeos alemanes sobre Londres durante la Segunda Guerra Mundial: se disparó la tasa de natalidad entre quienes se encontraban a oscuras, en los refugios, atenazados por el miedo".

La historia nos da pistas sobre la evolución de nuestra sexualidad. En la consulta de Dolores Salinas, la primera sexóloga citada en este reportaje, destacaba un librito rosa sobre la estantería. Lo suele recomendar a sus pacientes: Mi tío Oswald, de Roald Dahl, una novela breve y picante que narra cómo Oswald H. Cornelius, mujeriego empedernido, hizo su primer millón de libras comercializando esperma de personajes ilustres: del pintor Matisse al rey Alfonso XIII, de Sigmund Freud a Winston Churchill. Para conseguirlo, en la ficción, les administraba polvos de un escarabajo de Sudán. Esta especie de viagra atómico los volvía locos por el sexo, haciéndoles fornicar como locomotoras. Lo relevante del relato de Roald Dahl es que la acción más desenfrenada, el sexo sin tabúes, comienza en 1919 y se prolonga durante los felices años veinte, considerado uno de los periodos de mayor libertad sexual de la historia moderna. Hasta que la Gran Depresión borró las sonrisas de todos los rostros.

En febrero de 2009, el sociólogo británico Jeffrey Weeks, una autoridad en las complejas relaciones entre sociedad y sexualidad, alertó del riesgo que existe de sufrir un retroceso en la apertura de mentalidad de los últimos 30 años.
En periodos de escasez de recursos, como el actual, "las sociedades se vuelven más conservadoras en sus actitudes hacia el sexo; cobran fuerza las posturas más fundamentalistas", denunció en una charla organizada por la Obra Social la Caixa. La Gran Depresión como telón de fondo de su discurso. Los años veinte del siglo pasado como un espejo en el que mirarnos.

En uno de los pocos estudios históricos sobre la sexualidad estadounidense, Intimate matters (Asuntos íntimos), de John D. Emilio y Estelle B. Friedman, un par de párrafos resumen el anochecer del hedonismo en la década de 1930:
"La sociedad americana se movía en los años veinte hacia una expresión erótica de liberalismo sexual: un renovado conjunto de creencias desligaba la actividad sexual de su función procreadora, afirmaba el placer heterosexual como un valor en sí mismo, definía la satisfacción sexual como un componente de la felicidad personal y del matrimonio y relajaba la relación entre expresión sexual y matrimonio, dando espacio a la juventud a experimentar como parte de su preparación para el estatus de adulto. Durante la siguiente generación [...], la crisis oscureció esta tendencia. Bajo la presión de la Gran Depresión [...], la sobriedad y la penumbra sustituyeron la boyante exuberancia de la década anterior. Quedar con una pareja se volvió más sencillo, mientras la ansiedad del desempleo creaba tensiones sexuales en muchos matrimonios. Y el control de natalidad pasaba de ser un asunto relacionado con la libertad de la mujer a un método de regulación de los desamparados".

Lola, una uruguaya residente en España, vive desde hace tres años con su pareja en un municipio del extrarradio de Madrid. Él se quedó sin trabajo. Ella, empleada de hostelería, reúne unos mil euros al mes. Los ahorros les permiten sobrevivir, pero decidieron poner en alquiler una habitación de su casa, con uno de esos anuncios que proliferaban en la España franquista de la carestía: "Se alquila cuarto con derecho a cocina". Su aviso de Internet era más evidente: "Pareja alquila habitación". Lola y su chico han decidido ceder un pedacito de su intimidad por motivos económicos: "Ya sé que no va a ser lo mismo salir en ropa interior al baño cuando metamos a alguien en casa...". Pero la crisis económica ya se había instalado en su hogar, acotando el erotismo. "Estamos con la cabeza en otro sitio. Nos falta la chispa: ya no salimos por ahí a cenar o a tomar una copa, ni nos concedemos esos pequeños lujos que hacen la vida más llevadera. Pasamos el fin de semana metidos en casa. Igual salimos a dar un paseo. Poco más. Nuestra vida sexual se ha vuelto monótona y rutinaria".

Quizá no sea un dato significativo, pero en 2008 se invirtió la tendencia y cayó por primera vez el consumo de preservativos en España: de casi 129 millones de unidades vendidas en 2007 a los 125 millones del año pasado. Otros factores pueden haber contribuido a esta cifra, como la caída del turismo o el consumo a la baja de prostitución. Desde el colectivo Hetaira de defensa de los derechos de las meretrices explican, sin estudios oficiales, que se están observando dos tipos de movimientos. Por un lado ha bajado la demanda (en varios prostíbulos ya se practican descuentos del tipo "dos por uno" en copas y sexo, según un conocedor del negocio), y por otro, el número de prostitutas ha crecido y el perfil ha empezado a mutar: las españolas están regresando al oficio.

La venta de juguetes eróticos, sin embargo, ha continuado su ascenso imparable. "Los consumidores compran ahora productos más sofisticados", explica un portavoz de la empresa Control. La escritora y musa cibernética de la sexualidad Eva Roy dice que la boutique erótica de su página web (www.evaroy.com) había registrado en marzo una cifra de ventas récord. "Si pasamos mayor tiempo en casa y nos da por ser optimistas, la crisis brinda la oportunidad de reencontrarse con la pareja", comenta la autora de Verdad y mentiras del sexo (Ediciones B). La dirección de Amantis, uno de los sex-shops españoles de primera fila, asegura que ha notado, a pesar de la crisis, un incremento del 10% en las ventas de juguetes para adultos con respecto a abril del año pasado. En un intento de atraer demanda, la tienda lanzó a finales de 2008 una oferta especial para parados: 16% de descuento a quien presentase la cartilla del Inem en el mostrador. Raquel, estilista desempleada, de 35 años, presentó sus papeles en regla y se llevó un plumero para caricias eróticas y varios preservativos. El sexo en estos días tan caseros, dice, se ha convertido en su refugio. Una burbuja:
"No tengo que madrugar, y mi amante tampoco. Objetivamente, tenemos más relaciones sexuales que antes. Quizá con una pareja estable sería distinto. Pero no tengo responsabilidades familiares. Y como amantes esporádicos, no caemos en ninguna rutina".

Iván Rotella, de la Asociación Estatal de Profesionales de Sexología, dice que en un encuentro que mantuvo a finales de enero con sus compañeros de toda España, una de las mayores preocupaciones fue la recesión económica: "Todos lo habíamos notado: las consultas de sexología se estaban volviendo más populares, sobre todo entre parejas menores de 40 años". El sexo, dice Rotella, es uno de los planes más baratos. "De acuerdo. Ahora lo valoramos más. Pero eso no quiere decir que nos vaya mejor. El deseo es el motor del sexo. Y no hace falta quedarse en paro para perderlo. Los problemas laborales de cualquier tipo suelen afectar al deseo. Son un golpe para la autoestima". Y todos somos conscientes de que la sombra de la recesión planea también sobre los empleados.

Un viernes de marzo, Lucas (es un nombre ficticio), un ingeniero industrial de 33 años, clavaba sus ojos verdes en la nacional 1, ajeno a la sorpresa que iba a encontrar en casa. Viajaba solo en su coche y pensaba en cómo, de la noche a la mañana, su vida había quedado tan "reestructurada" como la plantilla de su compañía: él en Madrid, su novia en Logroño. Malos tiempos para el sector de la automoción; qué demonios, malos tiempos para casi todo. El sexo con su pareja, por ejemplo, se había vuelto torpe y semanal. Vacío de erotismo. Cuando se encontraban cada viernes, después de toda la semana separados, parecían adolescentes a punto de perder la virginidad. "Como si nuestros padres estuvieran a punto de abrir la puerta de casa", contaba Lucas hace poco. "Como si no nos conociéramos después de tres años y medio".
A unos 100 kilómetros de Logroño, sonó el teléfono móvil. Era su chica: "¿Cuánto te queda para llegar a casa?", preguntó. "Poco, ¿por?". Ella parecía inquieta. Colgaron y Lucas pensó, mientras seguía conduciendo, en ese día de febrero en que la dirección de la empresa reunió a todos los empleados de España en Madrid. Los trabajadores fueron pasando a distintas habitaciones según les iban ordenando. En una, por ejemplo, los compañeros que ya no volverían. En la suya, los directivos explicaron que las nuevas circunstancias obligaban a tomar medidas drásticas. El puesto de Lucas, supervisor de concesionarios en la zona norte de España, con sede en Logroño, sería suprimido. "A partir de mañana empiezas aquí, en Madrid", le dijeron. De otra de las salas, Lucas vio salir a una de sus compañeras, madre soltera, hiperventilando, con un ataque de nervios.
En el coche volvió a sonar el móvil: "¿Por dónde vas?", insistía su novia con impaciencia. Se habían conocido en Madrid, cuando a él lo acababan de contratar en la multinacional de automóviles. Lucas, logroñés de origen, consiguió convencerla de que se trasladaran a la capital riojana al cabo de un tiempo juntos: a él le salió un buen puesto allí. Y eran una pareja joven, en su plenitud sexual, con ganas de tener hijos en una ciudad pequeña. Pero llegó el derrape económico, la marcha atrás en la demanda, la reestructuración empresarial. A Lucas lo devolvieron a Madrid, ella prefirió quedarse en Logroño, donde había encontrado trabajo y amigos. Se verían en fin de semana, decidieron. Y por eso las últimas semanas, contaba Lucas, habían sido algo parecido a una catástrofe sexual: "Yo paso toda la semana solo, comiéndome la cabeza. El miedo se ha instalado en la compañía. Cualquier movimiento en recursos humanos genera ansiedad. Vuelves a casa quemado. Y cuando llego a Logroño empezamos a darle vueltas a los marrones. Comentamos nuestra situación: qué vamos a hacer, si seguir separados o no? Entramos en bucle y desaparece el deseo. El sexo, con la crisis, queda en un tercer plano. Si se hace, se hace por necesidad. Ya no hay ese juego, esa búsqueda del placer. Ya no es ese echarle imaginación y probar algo distinto".
El móvil sonó una vez más en la nacional 1. "¡Tienes que estar muy cerca!", dijo su novia. Poco después, Lucas giraba la llave en la cerradura, con la maleta en la mano. Cuando venció la puerta de su casa, vio el pasillo en penumbra y una silueta al fondo, apoyada contra la pared. Su novia vestía un conjunto de lencería de encaje rosa: "Cuánto has tardado. Llevo hora y cuarto esperándote...". Lucas soltó la maleta en mitad del pasillo y se fue quitando la cazadora acercándose a ella. "Pocos detalles más voy a contar", sonreía mientras lo recordaba. "Fue un polvo bastante bestia. De esos que se guardan. Un paréntesis en todo esto de la crisis. Acabamos y pensé: "Vale, empezamos de cero otra vez. ¿Ahora qué toca?". Abrazados en la cama, ella le explicó: "Es que te noté ayer un poquito apagado por teléfono. Quería darte una sorpresa buena". Y Lucas dice ahora que le gustaría pasarse por un sex-shop, meter algo de picante en la relación. Una chispa para mantener la llama encendida. Algo sensual. O quizá salvaje.
fotos por obiwolf, por Señor Frisky, por sinabeet, por pedrosimoes7 , por rileyroxx

Demasiado dolor. Juan José Millás

Demasiado dolor. Juan José Millás. Fotografía de Jorge Zapata
¿Pero a jesucristo y a la Virgen María les gustará esto? ¿Les apetecerá verse en procesión cada año mezclándose con los legionarios (los novios de la muerte) y Borja Thyssen y Paquirrín?
Supongamos que hay Dios y que tiene madre, y que ambos pasan las tardes plácidamente en el cuarto de estar del cielo, al abrigo de las faldas de la mesa camilla, viendo en alta definición este programa de telerrealidad tan parecido a Gran Hermano, que es la vida. ¿Les gustará la Semana Santa? ¿Estarán deseando que lleguen estas fechas luctuosas para ver por la tele como las conmemoramos en la Tierra? ¿Sonreirán regocijados madre e hijo al ver aparecer a Borja Thyssen disfrazado de nazareno y portando sobre sus hombros a la Virgen de la Exaltación (¡Dios mío, una virgen exaltada!) mientras que unos metros más allá su esposa, Blanca, disfrazada a su vez de nazarena, marca el paso a la comitiva? ¿Disfrutarán comprobando que todo el famoseo andaluz se pelea por la primera fila? ¿Dirán mira qué guapo está Borja, o cómo ha crecido Paquirrín o qué bien sales en esa estatua, madre?
¿Y qué pensarán al ver a ese grupo de legionarios, todos ellos novios de la muerte (aunque detractores del aborto), llevando sobre los hombros al Santísimo Cristo de la Buena Muerte (y contrario, sin embargo, a la eutanasia)? No se pierdan la expresión de angustia del Cristo, que parece que intenta levantarse, qué lástima, para huir de quienes lo aclaman. ¿Pero qué he hecho yo, parece decir, por qué me dais esta paliza, por qué gritáis de esa manera? No logro, la verdad, imaginarme a Dios y a su madre soportando tanto dolor, pobres, en unas fechas tan señaladas para ellos. O no existen o se van a pasar la Semana Santa al Caribe del cielo, para huir de la quema."

jueves, agosto 27, 2009

10 consejos prácticos para ligar con mujeres hermosas y dejar de ser un "pagafantas". El arte de la seducción

10 consejos prácticos para ligar y dejar de ser ‘pagafantas’ EL PERIÓDICO
La película Pagafantas –la comedia española del verano– retrata con gran ingenio el típico y tópico caso del varón que se ve incapaz de lograr la atención de la mujer amada. En 10 consejos prácticos, el gurú de seducción Mario Luna ofrece las claves para alcanzar el éxito en cada lance y evitar acabar convertido en el lamentable protagonista de la cinta. Tenga siempre en mente estos consejos a la hora de salir a seducir.

1. Mantén una actitud divertida. Si ni tan siquiera tú mismo te lo pasas bien, ¿cómo esperas que ella te vea deseable?
2. Presta atención a tu comunicación no verbal. Exhibe tu masculinidad tanto en los gestos como en la mirada y la voz. Eres un hombre y ella ha de percibir la tensión sexual.
3. En algún momento de la cita, entra en contacto físico con ella. Más pronto que tarde tienes que tocarla o rozarla, casi como si fueras su hermano pequeño, pero ese contacto físico ayuda a derribar una barrera.
4. Piensa que llevas a George Clooney en tu interior. Compórtate como si fueras él, piensa en lo que él haría en esa situación. Si te lo crees, ella también acabará creyéndolo y se verá atraída por tu gran seguridad.
5. Habla de tus emociones. Exprésale cómo te sientes y deja de lado lo que haces.
6. Concéntrate en ella, es el objetivo. No pienses en tus propios miedos sino en ella, en sus emociones, en lo que te cuenta, en cómo se siente.
7. Haz que se exprese, que te hable de su vida, y demuéstrale que te has fijado en algún detalle que la convierte en única. Para lograrlo, hazle preguntas abiertas, que te proporcionarán más información. Por ejemplo, no le preguntes: «¿Te gusta este sitio?» Mejor, pregúntale directamente: «¿Por qué te gusta este sitio?»
8. Manifiesta tu interés sexual hacia ella, pero siempre con elegancia. Si después de hacerlo se queda, significa que le interesas. Si abandona la cita, tampoco desesperes, puede que tu elegancia le haya dejado el veneno y quizá la haga volver.
9. Hazle sentir que su posible rechazo no te afectará emocionalmente. George Clooney no se sentiría mal por ser rechazado una vez.
10. No demuestres excesivo esfuerzo y sé siempre lo más claro y directo que puedas. Lo que puedas decir con una frase, no lo digas con un párrafo.

LA NUEVA CIENCIA DE LA CONQUISTA Y LA SEDUCCIÓN. Las nuevas fórmulas de ligar alcanzan su apogeo.
Antiguamente lo teníamos más fácil. Ahora hemos de esforzarnos más para llegar a seducirlas. Y ahí es donde entramos nosotros», cuenta Mario Luna. De profesión, «maestro de seducción».
Luna presume de ser el experto de habla hispana que ha cambiado más vidas sexuales del planeta. A principios de la década, tras innumerables fracasos amorosos, se interesó por las «comunidades de seductores» (así se llaman) que llevaban años funcionando en EEUU. Con aquella información y su propia experiencia, Luna empezó a poner en práctica diversas técnicas de atracción sexual y a recomendarlas a sus amigos, con notable éxito. Desde 2005 vive de enseñar profesionalmente «la ciencia de la seducción».
Ejercicios prácticos
¿La seducción es una ciencia? Así se llama la web (www.seduccióncientifica.com) desde la que Luna gestiona los cursos, talleres y conferencias que él y su equipo de expertos imparten por todo el país. En cuatro años han escuchado sus consejos más de 1.000 alumnos. «La seducción es una ciencia acumulativa, es algo que se puede enseñar y aprender», afirma el gurú, seguro de haber «descodificado las claves de la atracción de la mujer».
Los talleres de seducción suelen incluir ejercicios prácticos en locales de ocio donde el alumno pone en práctica las técnicas aprendidas en clase. «Se trata de potenciar las aptitudes positivas y disimular nuestros puntos débiles», dice. ¿Y funciona? «Cuando un hombre ve los errores que cometía al acercarse a una chica, cambia su mentalidad. Es conmovedor ver cómo chicos que eran ineptos sociales, ahora tienen una vida sexual plena. El hombre que aprende a ligar recupera su autoestima y es más feliz», señala Luna, autor del libro Sex Code, traducido a cinco idiomas, y su secuela, Sex Crack.
No hay fórmulas mágicas pero, en esencia, lo que este maestro de la atracción propone a sus alumnos y clientes es un cambio de actitud: «Si te convences a ti mismo de que eres Brad Pitt, ella acabará viéndote como Brad Pitt. Todo depende de ti». Hasta hace poco la seducción estaba restringida a la literatura romántica. Pertenecía a la categoría de lo innato. Uno era más o menos seductor de la misma manera que había nacido más o menos guapo. La psicología contemporánea ha deconstruido sus resortes, y la falta de cariño ha hecho el resto. La seducción ya no es un imponderable, sino algo que se puede conseguir mediante el conocimiento y la práctica.
«Todos pueden llegar a ser seductores, se trata de conocer los mecanismos correctos y saber aplicarlos», asegura Roger del Sol. En compañía de su socio, Del Sol acaba de lanzar en internet «la primera universidad de seducción de España». Se presenta así (www.universidaddeseducción.com), y en ella han volcado todos los conocimientos recopilados durante el último año y medio, tiempo que han dedicado a convertirse en expertos en la materia a raíz de sendos chascos amorosos.
Cómo ser un seductor cocinado, cómo llevártela de calle bailando, cómo manejarte con el protocolo, cómo conseguir ser fiel al gimnasio, por qué zonas hay que salir para ligar… Residen en Barcelona, pero ofrecen todos estos conocimientos on line y organizan rutas por zonas de flirteo y ofrecen servicios de entrenamiento personal. «Entre nuestros alumnos hay divorciados que no saben dónde ir a ligar ni cómo hacerlo, universitarios que se han pasado media vida entre libros y ahora quieren encontrar pareja, chicos que acaban de salir de un desengaño y están sin autoestima, jóvenes de pueblo con falta de cariño… Hay una demanda superior a la que esperábamos. Y en verano ha aumentado. La gente quiere volver de vacaciones con conquistas», dicen.
Prueba de esa demanda es la profusa bibliografía que en los últimos dos años ha convertido la seducción en un gancho comercial. El lenguaje de la seducción, de David Givens, pone el foco en las claves de la comunicación no verbal. Domina el método en 30 días, de Neil Strauss, promete éxitos tangibles en un mes. El arte de la seducción, de Robert Greene, ayuda al lector a mostrarse atractivo ante la persona amada. Cómo gustar y ligar en 7 minutos, de Lola Rubio, explica las claves del speed dating, encuentros de siete minutos en los que un desfile de candidatos intercambia charlas con ánimo de encontrar a la media naranja.
Psicología de la seducción, de la experta en comunicación Alejandra Vallejo-Nágera, también atiende esa carencia de claves para la atracción, aunque con matices. «La seducción no es solo sexual. También hay que seducir en el trabajo y la vida diaria. Y no tiene nada que ver con manipular al otro, sino con potenciar las fortalezas para mostrarnos atractivos», advierte la psicóloga. La autora agrupa el carácter humano en nueve tipos (el vividor, el cautivador, el líder, el encantador…), y aunque cada uno tiene perfiles propios, todos participan de un mismo lugar común, que suscriben a pies juntillas los gurús de seducción: «El mejor canal para atraer son las emociones, porque éstas emergen en nosotros antes de que nos demos cuenta». El trono del viejo macho aniquilador hoy lo ocupa el hombre emocional.

miércoles, agosto 26, 2009

Carlos Castán en Zaragoza

Vinos y bodegas de Aragón. Catas. Arquitectura

Como ya sabeis el “Heraldo de Aragon” eligió nuestra sala de catas para realizarla.“. En esta sesión cataremos los 10 primeros clasificados. Grandes Vinos Aragoneses de menos de 15 Euros
o Bodega Reino de los Mallos .Reino de los Mallos Tinto. (Vino de las Tierra Ribera del Gállego Cinco Villas)
o Grandes Vinos y Viñedos. “Corona de Aragón Syrah” ( D.O.Cariñena )
o Bodegas Pablo“Gran Viu Reserva” (D.O.Cariñena)
o Bodegas Meler “ Meler Rosado” (D.O .Somontano)
o Bodegas Victoria “Dominio de Longaz” (D.O.Cariñena)
o Bodegas Virgen de la Sierra “Albada Garnacha 2003” (D.O.Calatayud)
o Bodegas y Vinos Meler “Meler Tinto 2004 ” (D.O. Somontano)
o Bodegas Reino De los Mallos “Reino de los Mallos Blanco” (Vino de las Tierra Ribera del Gállego Cinco Villas)
o Bodegas Sierra de Guara “Idrias Sevil 2003” (D.O.Somontano)
o Bodegas Lomablanca.”Gabarda III” (D.O.Cariñena)

Reino de los Mallos 2003 ganador en la cata Heraldo Aragón:::
Nuestro vino Reino de los Mallos 2003 resultó ganador en la cata realizada por Heraldo de Aragón coronándose como mejor vino de Aragón, según 4 expertos, de menos de 15€.
La cata ciega fue organizada por el Heraldo de Aragón. Tras una preselección de 40 vinos aragoneses realizada por 4 expertos se cataron a ciegas resultando ganador Reino de los Mallos 2003 y quedando en 7º lugar nuestro Reino de los Mallos Blanco Fermentado en Barrica 2002 coronándose de nuevo como el mejor vino blanco de Aragón de menos de 15€ según las opiniones del jurado.
El jurado estaba compuesto por Jordi Miró (viticultor del Priorat), Jesús Miguel Arlés (sumiller y hostelero), Ismael Ardid (sumiller) y Eduardo Bueso (gastrónomo)
"Esto supone un apoyo muy grande a nuestros vinos, nuestro trabajo y creación, así como a los Vinos de la Tierra de Aragón de tanta calidad como desconocidos por el consumidor" (Estela Rasal/Gerente Bodegas y Viñedos Reino de los Mallos)

“VIÑA URBEZO” cosecha 2008
* ROBERT PARKER. Otorga 88 puntos en su cata anual. (Febrero 2009)
* PRIMER 2008 elegido, por votación popular, segundo mejor tinto joven de España, de maceración carbónica.
* VEREMA.COM, Catado con 9.3 puntos Calidad/Precio y 8 Puntos de nota Media. (22/05/09)
* REVISTA GS.- "Una vez mas uno de los mejores tintos jovenes del Pais con 89 Puntos". Junio 09.
* MEDALLA DE PLATA - Concurso de Vinos de España en Moscu. 89,6 Puntos.

“VIÑA URBEZO” cosecha 2007
* BACCHUS DE ORO, otorgado por la UNION ESPAÑOLA DE CATADORES (19/03/08).
* “HERALDE DE ARAGON” 4 de Mayo de 2008 elegido como el mejor vino joven de España.
* Suplemento "MUJER HOY" del Heraldo de Aragón, elegido Tinto con Sello de Ganador.
* Con casi 90 PUNTOS. GUIA DE LOS 300 MEJORES VINOS DE ESPAÑA 2008/2009.
* MEDALLA BRONCE - PREMIOS VINHORECA 2008 ( 15/10/08)


La arquitectura del vino en Aragón
Las empresas de vitivinicultura de Aragón se suman a las nuevas tendencias y convierten sus edificios en reclamos turísticos. >> En Somontano predominan los proyectos de diseño rompedor y en Cariñena abundan las bodegas señoriales de estilo aragonés. JOSÉ LUIS SOLANILLA. Zaragoza
Les llaman las ‘catedrales del vino’. Estos nuevos ‘templos’, de estar consagrados, tendrían que rendir homenaje a Baco o a Dioniso, dioses descubridores de los líquidos extraídos de las uvas, los vinos que la humanidad viene libando desde hace miles de años. Ahora, en Aragón muchos caldos se elaboran y duermen su crianza bajo los arcos y las bóvedas de estos edificios de culto con formas romboidales o estilizadas, que dibujan atrevidos y elegantes perfiles, dando una nueva perspectiva al horizonte que preside el macizo pirenaico.
Siguiendo las tendencias que imponen las modernas políticas empresariales, la arquitectura del vino convierte la bodega en un centro neurálgico en el que, además de albergar las actividades propias de una empresa vitivinícola, se desarrollan variadas acciones de promoción y difusión de los productos que allí se elaboran y de la cultura del vino en general. El edificio, su entorno y su contenido se convierten así en un reclamo turístico muy importante para las zonas rurales y en una nueva vía de negocio para los propietarios de estas explotaciones.
Una de las bodegas que ha marcado estilo en Aragón es la de Irius, ubicada a muy pocos kilómetros de Barbastro, capital de la Denominación de Origen de Somontano. Inaugurada hace pocos meses, su peculiar silueta destaca sobre el suave paisaje de viñas y lomas en el altiplano que hay llegando hacia Barbastro por la carretera de Monzón, poco antes de descender hacia el nivel del cauce del río Vero. El arquitecto navarro Jesús Marino Pascual es el autor del proyecto, resultado de un concepto de bodega funcional y moderna y que hunde gran parte de sus 30.000 metros de superficie construida bajo tierra, lo que permite un ahorro energético de un 70% y aprovechar la gravedad para el movimiento de las uvas, de los mostos y de los vinos. Otras obras relacionadas con la vitivinicultura que ha firmado este arquitecto son el Museo del Vino de Dinastía Vivanco y los edificios de Bodegas Darien y Bodegas Antión. El edificio de Irius, construido con acero y vidrio, alcanza una altura de 54 metros y se ha convertido ya en un icono de esta pujante Denominación de Origen.
Justo enfrente de Irius, al otro lado de la Nacional 240, se levanta otro edificio bodeguero que responde a los mismos objetivos de atracción del turismo enológico, aunque el estilo arquitectónico es bastante diferente. Se trata de la Bodega Laus, con una estética que transporta a quien la visita a ambientes orientales relacionados con el zen.
Predomina el color negro en una mezcla de materiales sencillos y a la vez funcionales, como son el hormigón, el vidrio y la madera. El edificio persigue cierto mimetismo con el paisaje de viñedos y con algunos olivos recién plantados que rodean la bodega. Mariano Beroz, responsable de la bodega y presidente del Consejo Regulador de la D.O. Somontano, destaca que este edificio desarrolla la idea de modernidad y funcionalidad de una bodega del tercer milenio. “Es una bodega que mantiene un perfecto equilibrio entre sus formas y el entorno en el que se ubica, entre el atractivo necesario para que guste a quienes nos visitan y la funcionalidad y comodidad imprescindible para nuestro trabajo habitual de elaborar vinos”, asegura.
En la misma D. O. hay otras bodegas con edificios también singulares, como Enate, que fue una de las primeras de España en apostar por un diseño moderno y rompedor con los estereotipos de las bodegas tradicionales. Se caracteriza por las líneas rectas de su perfil exterior. El ‘maridaje’ de esta bodega con el mundo del arte es otro atractivo para los visitantes de la Ruta del Vino del Somontano. Bodegas Olvena es otra empresa que ha levantado un edificio singular en la carretera de Barbastro a Aínsa y que combina formas tradicionales con líneas actuales.
Lo antiguo frente a lo nuevo
La pujante zona elaboradora oscense ofrece también el contrapunto a estas bodegas de nuevo cuño que resultan igualmente atractivas para el visitante. Son las bodegas más tradicionales, como la de Lalanne, que data de finales del siglo XIX y que recrea la típica bodega familiar de Francia, de donde provenía la familia que fundó la finca.
Muy cerca de allí se encuentra el coqueto edificio de Bodega Blecua, donde se elabora uno de los vinos más exclusivos de cuantos se producen en Aragón. Se trata de una edificación del siglo XIX que fue rehabilitada en el año 2000 por Viñas del Vero. Tiene una sala de barricas incrustada en la roca especialmente atractiva y cuenta con una de las bibliotecas gastronómicas más completas del país.
Cariñena, de estilo aragonés
La D. O. Cariñena está experimentando también una eclosión de nuevas bodegas de pocos años a esta parte. En esta zona, sin embargo, la tónica general es la construcción de edificaciones señoriales, con carácter y estilo aragonés, casi siempre con fachadas de ladrillo y cuidados jardines, formando conjuntos rodeados de viñedos. Al igual que las modernas bodegas de diseño del Somontano, estas cuentan en su interior con la más avanzada tecnología, con amplias y espaciosas salas de depósitos, de barricas y salones para catas, comedores e incluso zonas para convenciones y reuniones de empresa. Todo ello con el objetivo de beneficiarse de las nuevas propuestas del turismo relacionado con el mundo del vino. Uno de los edificios más conseguidos es el de Bodegas Victoria, que tiene una superficie construida de más de 3.000 metros cuadrados y se integra a la perfección con los viñedos que la rodean.
Muy llamativo es también el edificio de Bodegas Señorío de Aylés, situado en medio de una gran finca, en el término de Mezalocha, y rodeado de viñedos. Lo mismo cabría decir de la gran casa aragonesa a la que se asemeja Bodegas Añadas, que es muy espaciosa y cómoda en su interior. Otras bodegas de reciente construcción en esta D. O. que merecen ser visitadas por la singularidad de sus edificios son Tierra de Cubas y Prinur. Al igual que la sede central de la bodega Grandes Vinos y Viñedos, situada junto a la carretera de entrada a Cariñena desde Zaragoza, un gran edificio concebido como un monasterio de estilo mudéjar aragonés que incluso tiene un pequeño claustro interior, desde el que se accede al museo de la bodega y al comedor con artesonado del que está dotada, además de una sala de conferencias y salas de catas.
En la D. O. Campo de Borja, destaca el edificio de Bodegas Aragonesas, en Fuendejalón, construido en ladrillo y en estilo aragonés, con espaciosos interiores.
Vinos de la tierra
No solo en los territorios de las denominaciones de origen se pueden ver bodegas con estilo. También en las zonas de vinos de la tierra aragonesas se pueden encontrar edificaciones dignas de conocerse. En la zona del Valle del Cinca, por ejemplo, conviven dos estilos tan interesantes como antagónicos. La Bodega Nuviana, del Grupo Codorníu, en Belver de Cinca, es un ejemplo de edificio funcional, moderno y bien integrado en el entorno. Muy cerca de allí se encuentra Monte Valonga, en la que se sitúa Bodegas Valonga, en un conjunto arquitectónico muy antiguo que conserva el sabor de las explotaciones agrícolas del siglo XIX. Tiene un bonito museo y restaurante abierto al público. También merece la pena una visita a la finca de Monte Julia, cuya historia se remonta a varios siglos, si bien su tecnología, igual que la de Valonga, está puesta al día para afrontar los nuevos retos de la vitivinicultura.

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