sábado, febrero 11, 2006

El derecho a dibujar a Dios

Con la crisis de las caricaturas nos jugamos que las religiones salgan de la esfera privada en Europa. Bernard Cassen Director general de 'Le Monde Diplomatique' y presidente de honor de Attac France. http://www.rodelu.net/semana05mundo0451.html
¿Se pueden hacer caricaturas de Dios? Sí, contestaron una docena de diarios europeos, quienes, para mostrar su solidaridad con su colega danés Jyllands-Posten, reprodujeron estos últimos días los 12 dibujos que éste publicó en su edición del pasado 30 de septiembre. Uno de ellos representaba a Mahoma con un turbante en forma de bomba a punto de explotar. Por su parte, Le Monde publicó el 3 de febrero un retrato del profeta en portada. Lo que se ha dado en llamar el asunto Mahoma se está convirtiendo en un asunto de estados, así, en plural.
El dibujo puede gustar o no, se puede considerar provocador o no para los musulmanes que rechazan la idea misma de representación del profeta, pero aquí se trata de la relación entre un eventual lector y un órgano de prensa privado. Y los tribunales están para reprimir una infracción de la ley, suponiendo que se hubiera cometido. Pero, hasta que se demuestre lo contrario, la blasfemia no es delito en ningún Estado de Europa.
En una situación normal, las cosas hubieran tenido que quedar así, y es lo que pasó durante cuatro meses. Pero, reaccionando con efectos retardados, unos dignatarios religiosos de Arabia Saudí, seguidos por los de otros países, sacaron de nuevo el asunto a finales de enero y llamaron al boicot de los productos daneses. A continuación, el conflicto alcanzó a los gobiernos: Arabia Saudí, Libia y Siria ya han convocado a sus embajadores en Copenhague para consultas, y nadie sabe hasta dónde llegará esta escalada.
Más allá de las posiciones de circunstancia, el asunto Mahoma plantea graves cuestiones de fondo sobre la presencia del islam en Europa y, en general, sobre el estatuto de las religiones y su inserción en el ámbito público. Y las fronteras no son tan claras, ya que los adversarios cuentan con embarazosos compañeros de viaje. Que capitales como Riad, Trípoli y Damasco, donde detentan el poder dictaduras opuestas a toda noción de derecho, se coloquen en primera línea, desacredita seriamente la causa de los adversarios de la blasfemia. Por el otro lado, que los grupos de extrema derecha, y sobre todo los daneses, se conviertan de repente en los defensores de la libertad de la prensa sólo puede ser un estorbo para los demócratas.
Lo que más debe preocupar es que, intentando favorecer esta cuestión, las autoridades religiosas (y no solamente las musulmanas) intenten replantear la cuestión de la separación de la esfera privada --incluyendo la religión-- de la esfera pública, fundamento constitutivo de la Europa moderna heredera de la de las Luces. Se pudo observar en Francia en el 2004, cuando fue adoptada casi por unanimidad del Parlamento la ley que prohíbe hacer ostentación de signos religiosos en el interior de los establecimientos escolares. Designando formalmente todos los signos (particularmente las kipas de los judíos, las grandes cruces de los católicos y los turbantes de los sijs), el texto se refería en primer lugar a los velos islámicos llevados por las jóvenes musulmanas.
En aquella ocasión vimos nacer una extraña coalición en contra del texto. Por un lado, todas las jerarquías religiosas lo criticaron, cada una esperando sacar alguna cuota de mercado en un ámbito escolar hasta entonces a salvo de todo proselitismo. Por el otro lado, grupos y personalidades de izquierda y de extrema izquierda --a menudo ateos y ¡hasta feministas!-- se erigieron en campeones de la supuesta libertad de las jóvenes afectadas. ¡Como si estas últimas fueran liberadas de las presiones familiares y sobre todo comunitarias que intentan encerrarlas en la concepción más patriarcal del islam! Contrariamente a las previsiones alarmistas de estos grupos, y más precisamente del llamado Una escuela para todas y todos, que finalmente perdieron toda credibilidad, la ley fue masivamente respetada en todas partes.
Ordenando a los gobiernos europeos sancionar a empresas de prensa, algunos gobiernos y grupos árabes eluden deliberadamente la frontera impermeable entre lo público y lo privado. Aunque no llegan hasta este punto, algunas autoridades religiosas católicas, particularmente en Francia, en solidaridad con sus homólogas musulmanas, mandan, sin embargo, señales sigilosas a los políticos para que den a conocer su posición.
Lo que está en juego es el estatuto de las religiones en la sociedad: ¿están o no sus preceptos y dogmas, de los que tendríamos que hacer una recopilación, por encima de la ley común? La pregunta es más válida para el islam, ya que éste no separa verdaderamente la esfera pública de la privada. Claro está que la gran mayoría de los musulmanes de Europa viven tranquilamente su fe en el ámbito de las instituciones de su país, pero no es igual para las organizaciones que se arrogan el derecho de representarles y que, en Francia, se sumaron a la laicidad republicana sólo de puertas afuera.
Hasta ahora, los gobiernos han aguantado. Ojalá se sintieran animados por las palabras del ilustrador palestino Baha Bujari, publicadas en el diario católico La Croix en su número del 2 de febrero: "¡El jaleo que surgió de estas caricaturas fue una vergüenza! Estoy seguro de que la mayoría de los musulmanes que se manifiestan ni siquiera las vieron. Siguiendo la propaganda de un puñado de extremistas, corren el riesgo de estropear nuestras relaciones con Europa. Si yo estuviera en el poder, presentaría mis disculpas al Gobierno danés". Traducción de Caroline Rouquet

viernes, febrero 10, 2006

Católicos y judíos se unen a los musulmanes criticando la "arrogancia laica"

"Ven la paja en el ojo ajeno e ignoran la viga en el suyo": A pesar de pertenecer a la "única religión verdadera" fuera de la que no hay salvación, y de considerarse "infalible", Benedicto XVI afirma que "los laicos se sienten superiores". Católicos y judíos echan leña al fuego integrista musulmán, justificando los ataques a las embajadas europeas de las turbas violentas ya que fueron objeto de "provocación inadmisible".
-La crisis de las viñetas hace emerger una "alianza de creyentes" monoteístas
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RD Viernes, 10 de febrero 2006 (De María Paz López en La Vanguardia.)
La Iglesia católica da a entender que la actitud del laicismo occidental puede llevar a más desastres como éste. La Santa Sede ve en el conflicto desencadenado por las caricaturas de Mahoma un ejemplo de adónde puede conducir la arrogancia del laicismo occidental si no se esfuerza por comprender los sentimientos religiosos, como se desprende de la única nota oficial vaticana al respecto, y de las intervenciones de un relevante prelado esta semana. "Algunas formas de crítica exasperada o de mofa de otros denotan una falta de sensibilidad humana y pueden constituir en algunos casos una provocación inadmisible", decía el comunicado emitido el sábado por el portavoz vaticano, Joaquín Navarro Valls, que condenaba también el violento cariz de la protesta islámica.
Publicar en un diario europeo caricaturas del profeta venerado por los casi 1.
300 millones de musulmanes del mundo, sin tener en cuenta que la religión islámica prohíbe la representación gráfica de Dios y de Mahoma, constituye, a juicio de la Santa Sede, "una provocación inadmisible". La invocación al derecho a la libertad de expresión, valor central en las democracias occidentales, no resulta suficiente para justificar la publicación de unas viñetas claramente ofensivas para los creyentes musulmanes, según argumentaba ayer el cardenal Renato Martino, presidente del Pontificio Consejo de Justicia y Paz, en una entrevista al diario La Repubblica.

"Ha sido una manifestación de arrogancia madurada en países ricos y desarrollados que no sienten respeto por la cultura de los otros - dijo el cardenal Martino-. Una viñeta que a nosotros nos provoca una risotada, para otros es una ofensa." Según el purpurado italiano, con largos años de experiencia como enviado en la ONU, se necesita "sensibilidad religiosa, sensibilidad humana e inteligencia política" para afrontar las relaciones entre occidente e islam, y se precisa, en síntesis, que la amplia componente laica del mundo occidental no atice la mecha del descontento religioso.
Sobre este particular se ha producido una inusitada alianza entre creyentes, con muestras transversales de comprensión hacia la indignación islámica por las caricaturas. A la solidaridad expresada por el Vaticano en un asunto que toca a la fe de los musulmanes, se han unido voces del judaísmo, la otra gran religión monoteísta junto al cristianismo y el islam.

El gran rabino de Francia, Joseph Sitruk, declaró la semana pasada que "comparte la cólera de los musulmanes", y que en su día se sintió igualmente ofendido por la película de Martin Scorsese La última tentación de Cristo y por la novela de Salman Rushdie Los versos satánicos. Según el rabino Sitruk, "no se gana nada envileciendo la religión, humillándola y reduciéndola a caricatura, creo que se trata sólo de falta de respeto y de deshonestidad intelectual". Los judíos tienen asimismo prohibida la representación gráfica de Dios.
Del judaísmo laico también ha llegado una condena de argumentación similar a la del cardenal Martino. Según David Landau, director del diario liberal israelí Haaretz, la publicación de las caricaturas ha sido "un error grave, dictado por la arrogancia cultural de los liberales laicos occidentales".
En una entrevista al Corriere della Sera, Landau sostiene que "esas viñetas son claramente blasfemas, las encuentro inútilmente provocadoras, capaces sólo de generar odio y violencia (...) El problema es que en los círculos intelectuales laicos y quizá ateos, sobre todo en Europa, no existe siquiera la capacidad de comprender qué significa para un creyente ofender la figura de Mahoma, Moisés o Cristo. Se ríen de ello, se creen superiores."
Incluso el presidente del Senado italiano, Marcello Pera, intelectual laico que escribió junto al entonces aún cardenal Joseph Ratzinger el libro Sin raíces, sobre la crisis de identidad espiritual de Europa, el relativismo y el islam, habló de "arrogancia occidental" en la presentación de la versión inglesa del libro, e insinuó que el Papa es de este mismo parecer. De hecho, Benedicto XVI ha fustigado varias veces los excesos de la secularización.

jueves, febrero 09, 2006

LAS CARICATURAS DE LA DISCORDIA La opinión de Saramago y Grass

EL PAÍS - Internacional - 09-02-2006 Entrevista Juan Cruz http://www.elpais.es/articulo.html?xref=20060209elpepiint_6&type=Tes&anchor=elpporint
"Lo que pasó con Salman Rushdie fue una señal"
LAS PREGUNTAS 1. ¿Es esta una expresión del choque de civilizaciones?
2. ¿Ha vivido alguna experiencia de intolerancia? 3. ¿Le sorprendió que la aparición de los dibujos desatara esta polémica? 4. ¿Y le sorprendieron las reacciones violentas? 5. ¿Qué hacer? ¿Autocensurarse? 6. ¿El futuro será igual de explosivo?
José Saramago (Azinhaga, 1922) ganó el premio Nobel de Literatura en 1998; reside en Lanzarote, desde donde viaja por todo el mundo. Su novela El Evangelio según Jesucristo causó una enorme polémica en su país y en otros países católicos, e indirectamente causó entonces su marcha de Portugal. Su última novela es Las intermitencias de la muerte.

1.Los dibujos se publicaron en septiembre, y estamos en febrero. Ahora surgen de súbito, como si hubieran aparecido ayer. El conflicto lleva mucho tiempo calentándose. Lo que me sorprendió es que algo tan viejo estallara como una bomba ahora por algo que apareció en septiembre. Por otra parte, la reacción tampoco es novedosa. Lo hemos vivido en los siglos XV o XVI, fuimos igual de intolerantes, quemamos a los que pensaban distinto, no hemos sido tan diferentes.

2.En algunos momentos he temido lo peor. Vivimos en Estados laicos, en los que el margen de libertad es amplísimo, y a veces pensamos que todo el mundo se alimenta de lo mismo, y no es así. Pero conociendo lo que es el islam, y sobre todo la situación internacional, las reacciones no me han sorprendido. Que algunas manifestaciones hayan sido organizadas no tiene por qué maravillarnos, porque ya se sabe lo fácil que es. Y tampoco me ha sorprendido la violencia con que se han producido. Lo que sí me pilló desprevenido es la irresponsabilidad del autor o de los autores de esos dibujos. Algunos opinan que la libertad de expresión es un derecho absoluto, el único derecho absoluto que existe, mientras que todos los demás son relativos. La cruda realidad impone límites. Imaginemos que el dibujante danés, en lugar de hacer una viñeta ridiculizando a Mahoma, dibuja una diciendo que el director del periódico es un imbécil. Sería muy valiente, pero al día siguiente probablemente estaría en la calle.

3.No se trataría de autocensurarse, sino de usar el sentido común. En una situación como la que vivimos, y conociendo la susceptibilidad que hay en torno a estos temas, el sentido común nos dictaría qué hacer. Alguien verdaderamente responsable que tuviera constancia de que una viñeta puede ser como echar gasolina al fuego la guardaría para mejor ocasión.

4.El choque está ahí, y siempre ocurre cuando la Verdad se encuentra condensada en un libro. Ocurrió con la Biblia, que ha sido usada como un arma, pasó no hace mucho con el Libro Rojo de Mao, pasó con Mein Kampf de Hitler, pasa con el Corán..., y los uso como ejemplo de lo que ocurre cuando se limitan las verdades plurales, cuando se expresa que hay un Dios y que todo lo contrario niega la existencia de ese Dios... Matar en nombre de Dios es hacer de Dios un asesino... ¿Habrá conciliación? Presupone una enseñanza que eduque en el respeto de las creencias del otro; y aunque esto se hiciera sería obra de una generación, y no tenemos mucho tiempo. Si no se inventa un modo de llegar a un pacto de no agresión entre las religiones, tampoco se podrá llegar a esa alianza de civilizaciones de la que se habla. ¿Quién firmará el pacto? No veo al Papa y a otros representantes de otras confesiones cristianas teniendo delante de la mesa a representantes del islam.

5.Ambas civilizaciones han vivido pocos momentos de paz; no veo cómo se remediará ahora la lucha que está latente; acaso cuando la tolerancia se instale como algo casi natural. Ahora sabemos que en Irak los profesores más abiertos han sido expulsados de la Universidad o están en la cárcel... Es urgente educar para la tolerancia. Tenemos un problema ahora.

6.En mi caso, mi choque con la intolerancia [el rechazo católico a El Evangelio según Jesucristo] no puso nunca mi vida en riesgo. Fue una decisión estúpida del ministro de Cultura de mi país. Luego ocurrió algo mucho más serio, que fue lo que pasó con Rushdie. Con la distancia que nos da el tiempo podemos decir que aquella fue una señal.

"¿De dónde saca Occidente su arrogancia?"

Günter Grass (Gdansk, 1927), que ganó el premio Nobel de Literatura en 1999, conoció muy pronto el poder de la intolerancia, cuando apareció El tambor de hojalata,Un largo cuento y Mi siglo. que pronto cumplirá el medio siglo. Entre sus últimos libros,

1.Sí y no. Todos sabemos que hay una ley, escrita y no escrita, en virtud de la cual no se puede representar en el mundo islámico ni a Alá ni a su profeta Mahoma. Se trata de una provocación consciente y planificada de un periódico danés de derechas. Convocaron un concurso de caricaturistas; algunos se negaron a participar alegando que la representación gráfica de Mahoma es tabú. Consultaron a un especialista danés en islamismo y éste les puso en guardia. Siguieron porque son radicales de la derecha y xenófobos.

2.Vivimos en una época en la que una reacción violenta sigue a la otra. La primera ha sido una acción de Occidente, que ha invadido Irak. Hoy sabemos que esa invasión violó el derecho internacional; la guerra se alimentó con argumentos fundamentalistas por parte de Bush, que ha dicho que en esta contienda luchaban el Mal y el Bien. De lo que se trata es de una respuesta fundamentalista a una acción fundamentalista. Y no se trata aquí de una controversia entre dos culturas, sino de una controversia entre una no cultura contra una no cultura.

3.Occidente lleva esta discusión con autocomplacencia sobre la base de que gozamos de libertad de prensa. Pero él que no se engaña sabe que los periódicos viven de los anuncios, y que para hacerlos se toman en consideración lo que mandan ciertos poderes económicos. La prensa forma parte de enormes grupos que monopolizan la opinión pública. Hemos perdido el derecho de escudarnos en el derecho de libertad de opinión: no ha pasado mucho tiempo desde que hubo el delito de lesa majestad, y no debemos olvidar que hay sitios donde aún no hay separación entre Iglesia y Estado. ¿De dónde saca Occidente esa arrogancia para imponer lo que se debe hacer y lo que no se debe hacer? Recomiendo a todo el mundo que eche un vistazo a los dibujos: recuerdan los de un famoso periódico alemán de los tiempos nazis, Der Strümer. Publicó caricaturas antisemitas del mismo estilo... No se puede invocar la libertad de expresión sin analizar cómo está ésta en Occidente.

4.Eso es lo que quieren los fundamentalistas de ambos lados. Deberíamos empezar a matizar. Hemos tenido la suerte de pasar el Renacimiento, el Siglo de las Luces, atravesando un proceso doloroso que nos ha dado una serie de libertades, que siguen estando amenazadas. El mundo islámico no ha pasado ese proceso, se encuentra en una etapa diferente de desarrollo. Y hay que respetarlo.

5.Me temo que sí. Las heridas son muy profundas ya, y no me refiero sólo a los países árabes, sino a los países pobres en general. Occidente no parece capaz de encontrar un camino para aceptar como socios en igualdad a esos países. Ha sido imposible crear para ellos las mismas condiciones que nos arrogamos para nosotros. En los setenta, Willy Brandt redactó, por encargo de la ONU, un informe sobre los problemas Norte/Sur y pronosticó los problemas que tenemos hoy. Este informe sigue teniendo validez.

6.Yo he vivido cierta intolerancia como autor. Cuando publiqué El tambor de hojalata se iniciaron procesos contra el libro, acusado de blasfemia y pornografía, tanto en los países comunistas como en España y Portugal, donde estuvo prohibido. En Yemen, hace dos años, nos juntamos escritores occidentales y árabes para hablar de temas literarios, el erotismo entre ellos. Para los árabes era inusual, pero al fin se consiguió que debatiéramos. Se puede hablar de todo, incluso de temas muy conflictivos, siempre que uno aporte la tolerancia que espera el otro, a pesar de que el otro tenga una noción de la cultura dictada por sus propios tabúes.

La ley británica contra el odio religioso prevé condenas hasta de siete años de cárcel

WALTER OPPENHEIMER / LOURDES GÓMEZ - Londres El Pais 09/02/06
http://www.elpais.es/articulo/elpporint/20060209elpepiint_5/Tes/internacional/ley/britanica/odio/religioso/preve/condenas/anos/carcel

La legislación penaliza las palabras y los comportamientos amenazantes contra los creyentes
La Ley sobre el Odio Racial y Religioso, aprobada la semana pasada por el Parlamento británico, pretende perseguir a quienes se escudan en la religión para en realidad expresar un odio racial. La ley, que define el odio religioso como "odio hacia un grupo de personas definidas en referencia a sus creencias religiosas o a su falta de creencias religiosas", es un compromiso electoral laborista con la comunidad musulmana británica. Los infractores de la ley pueden ser condenados a un máximo de siete años de cárcel...
El comediante Rowan Atkinson, conocido en España por su personaje Míster Bean, ha liderado la campaña contra los aspectos más restrictivos de la ley con el argumento de que podía significar "una traba para la libertad de expresión de los artistas, escritores y periodistas de este país". "No se debe confundir raza y religión", declaró en su día a este diario. "Uno no puede elegir su raza, pero sí puede elegir su religión. Si eliges tu religión, o aceptas la que has heredado, tienes que aceptar responsabilidades por ello y por las acciones y actividades que se perpetran en nombre de esa religión. Me preocupa que la gente pretenda que la religión ha de recibir garantía de inmunidad, que no pueda ser criticada ni ridiculizada. Es absurdo criticar a alguien por su raza, pero la religión es un conjunto de ideas, y es importante que todas las ideas puedan ser sometidas a análisis", asegura Rowan Atkinson.

La Cámara de los Lores se hizo eco de esas protestas e introdujo diversas modificaciones durante la tramitación del texto, como una enmienda, el nuevo apartado E del artículo 29º de la Ley de Orden Público, titulado Protección de la libertad de expresión: "Nada en esta parte debe ser leído o debe ser aplicado de manera que prohíba o restrinja la discusión, crítica o expresiones de antipatía, aversión, ridículo, insulto o abuso de religiones en particular o de creencias o prácticas de sus seguidores, de cualquier otra creencia o sistemas de creencias o prácticas de sus adherentes, o del proselitismo o la búsqueda de nuevos fieles de una religión o sistema de creencias diferente para que dejen de practicar su religión o su sistema de creencias".

miércoles, febrero 08, 2006

A favor del Islam

XAVIER MAS DE XAXÀS - 08/02/2006 La Vanguardia Digital
http://www.lavanguardia.es/web/20060208/51233
059106.html
El Jyllands-Posten publicó en septiembre doce viñetas de Mahoma y la violencia anti occidental se ha desatado ahora, cinco meses después, en varios países musulmanes, como Siria, Afganistán, Irán y Líbano. Que un diario danés sea capaz de provocar tanta tensión en lugares tan lejanos y a tan largo plazo demuestra la extrema eficacia de los revolucionarios islámicos. No hay duda de la gran fuerza política del Islam, capaz de promover una revolución internacional contra Occidente. Es un problema capital de nuestro tiempo y lo será durante muchos años.

No soy un experto en el Islam, ni en la historia de las religiones, pero he hecho mis deberes para escribir este Hilo. He leído varios artículos de fondo y, especialmente, un libro de Reza Aslan, un profesor iraní que enseña en la Universidad de Berkeley. Se titula No God but God: The origins, evolution and future of Islam (No Dios sino Dios: los orígenes, evolución y futuro del Islam). Quería evitar al máximo la superficialidad generalizada en torno a la vieja pregunta de siempre, formulada estos días por la mayoría de analistas occidentales: "¿Por qué nos odian?". El interrogante demuestra bastante ignorancia del pasado y bastante soberbia del presente. El resultado es una acumulación de tópicos y errores que reducen la actualidad a un choque de civilizaciones y a la falsa certeza de que el Islam político está en manos de un fanatismo de corte fascista.

La opinión del Occidente cristiano sobre el Oriente musulmán está dominada por el pesimismo de dos intelectuales mediáticos: Samuel Huntington y Bernarnd Lewis. La única solución que ofrecen al entendimiento pasa, necesariamente, por los ideales occidentales de democracia, derechos humanos y secularización: El enfrentamiento se acabará tan pronto como los países islámicos se unan a los principios de la Ilustración, concentren la religión en la esfera privada de las personas y acepten una separación de poderes entre la Iglesia y el Estado. Occidente no contempla otra vía a la modernidad que no pase por aquí.
Como nada de esto es previsible que ocurra, no hay más futuro que la violencia, y en este escenario cualquier detalle -como una caricatura de Mahoma con una bomba en el turbante en un diario danés- hace saltar la chispa y Al Jazeera rebota a medio mundo las imágenes de asaltos a embajadas y quema de banderas.

Ante crisis como la actual, Bush, Blair y tantos otros dirigentes occidentales distinguen entre el musulmán bueno y el musulmán malo. Blair, que alardea de haber leído tres veces el Corán, critica a los fundamentalistas de realizar "una lectura perversa" de las Escrituras.
Planteado en estos términos, el conflicto no es político sino teológico. No se trata de que los revolucionarios islámicos en armas contra Occidente hayan optado por una "mala política", una política perjudicial a los intereses occidentales, sino que han incurrido en una mala práctica de su religión, en una interpretación muy selectiva del libro sagrado. Creo que el error es fundamental porque subvalora la revuelta como arma para alcanzar un fin político deliberado y demuestra la superioridad con la que las democracias cristianas han mirado a los países musulmanes desde la Edad Media hasta hoy. La ideología de las cruzadas está muy arraigada en la psicología colectiva de Occidente. Los musulmanes, para las personas dominadas por estas ideas, son, en su mayoría, unos bárbaros sanguinarios que adoran a un falso profeta. Cristianos fundamentalistas como Jerry Falwell y Pat Robertson, con millones de seguidores en Estados Unidos, aseguran que Mahoma es un terrorista.

Esta corriente de opinión, que con más o menos matices, domina en Occidente y acentúa la incomprensión. No sirve, por ejemplo, para explicar ciertos progresos en países musulmanes. ¿Cómo es posible que a la islámica Malasia le vayan mejor las cosas que a la budista Tailandia? ¿Por qué Turquía, Indonesia y Bangladesh tienen regímenes más democráticos y abiertos que bastantes de sus vecinos? Los más de cien millones de musulmanes que hay en India son decisivos en cada elección y confían en Estados Unidos para solucionar la soberanía de Cachemira. En el Irán del sha sólo el 28% de las mujeres sabía leer y escribir. Veinte años después, en 1996, el régimen teocrático de los ayatolas, el mismo que restringe al máximo las libertades de las mujeres, ha aumentado hasta el 80% su nivel de alfabetización. ¿Cómo es posible que en la secular Turquía, con un pie dentro de la Unión Europea, cada día haya más niñas que prefieran ir con velo? ¿Cómo se explica el auge de Hamas en Palestina y de Hezbollah en Líbano? ¿Por qué los taliban vuelvan a controlar amplias zonas de Afganistán? ¿Cómo es posible que Irán, con la clase media más amplia y próspera del mundo islámico, haya elegido democráticamente a un presidente tan radical que hable de aniquilar Israel y conseguir la bomba atómica?
Es, precisamente, en Irán y en el triunfo de la revolución islámica donde encontramos algunas respuestas a estos interrogantes.
El sha industrializó el país. El progreso económico llevó a muchas familias del campo a la ciudad, y allí se encontraron con dificultades que no estaban preparadas para superar. La vida se les hizo mucho más dura. Estaban desubicadas, con referencias sociales que no entendían ni aprobaban. Su refugio natural fue el Islam, que durante cientos de años había regulado la vida cotidiana, así como las relaciones familiares y sociales. Jomeini demostró por primera vez que es posible, a través del Islam, transformar el descontento, la frustración y el odio de millones de personas en una fuerza política imparable. Para él y sus seguidores, el sacrificio y el martirio se convirtieron en instrumentos políticos legitimados por el Corán para luchar contra dirigentes déspotas y corruptos legitimados por Occidente, que los defendía como modernizadores y secularizadores. Saddam Hussein fue uno de ellos. Hasta tiene la llave de la ciudad de Detroit, donde reside la mayor comunidad musulmana de EE.UU.

El Islam tanto es tanto religión como comunidad y un error muy común en Occidente es no ver esta dualidad. El Islam es una forma de vida, una identidad nacional, una civilización. De ahí su fuerza para movilizar a cientos de millones de personas. Lo demostró Jomeini el Irán de 1979 y también Estados Unidos al respaldar la primera jihad de alcance mundial en la historia del islam.
Al invadir Afganistán por intereses estratégicos y económicos en 1979, en plena guerra fría, la Unión Soviética intentó modernizar una sociedad feudal, que veía atrasada y lastrada por el Islam. La revuelta de los líderes locales fue apoyada por Arabia Saudí -Ossama Bin Laden, en particular-, Pakistán y EE.UU. Fue la lucha contra la URSS la que alumbró el sentimiento entre los musulmanes de pertenecer a una comunidad internacional, la mítica umma. Esta guerra logró lo que el panarabismo de los años 50, liderado por Nasser, no había conseguido. El enemigo del Islam quedó definido con toda claridad: era Occidente, tanto el capitalista como el comunista, porque representaba una civilización materialista e imperialista.
El enfrentamiento era imparable. El Islam político había encontrado un instrumento clave para sus intereses: la violencia, el terror.

A diferencia de tantos otros movimientos de liberación, el origen del Islam político no es violento. Nació a mediados del siglo XIX, impulsado por las elites musulmanas educadas en Occidente, que se sentían impotentes frente al imperialismo europeo. Vieron claro que el interés civilizador de Occidente consistía sólo en el dominio político y económico del territorio con ayuda de un poderoso ejército. Ocurrió en Oriente Próximo y también en el subcontinente indio. Se planteó entonces un debate dentro del Islam que todavía dura: ¿Hay que romper todo contacto con Occidente o es necesario aprender todo lo que Occidente tiene de útil para poder derrotarlo con sus mismas armas?
La descolonización de Oriente Próximo después de la Segunda Guerra Mundial no supuso ningún respiro para las naciones árabes. Francia y el Reino Unido fueron sustituidas por Estados Unidos como potencia hegemónica. Necesitaba petróleo seguro a bajo precio, es decir, un escenario estable y leal: Israel, por un lado, Saddam por otro, el sha en Irán y el integrismo waabita de los Saud en Arabia Saudí.
Fue ante el ejemplo de alianzas contra natura como estas que en los años 80 y sobretodo en Egipto surgió una nueva elite más politizada y mejor educada, más consciente, al fin y al cabo, del papel interpretado por Occidente en Oriente Próximo. Estos líderes fueron capaces de vehicular contra EE.UU. la frustración que sufría la población por las penurias económicas, que ellos achacaban a la mala gestión de los regímenes corruptos apoyados por Washington.

Este liderazgo cuenta cada día con más apoyos políticos. Los Hermanos Musulmanes avanzan en Egipto, lo mismo que Hezbollah en Líbano y Hamas en Palestina. Irak, mientras tanto, va camino de convertirse en una república islámica chiita amparada por Irán.

Son las urnas en cada uno de estos países las que marcan el camino, y en Occidente nos sorprende. Nos extraña que el peso de la religión en las sociedades musulmanas. Nos olvidamos, claro está, del creciente peso de la religión en nuestros propios sistemas políticos. En EE.UU. es imposible ser elegido para ningún cargo público sin demostrar una sólida fe cristiana. En España, la Iglesia católica ha participado en masivas manifestaciones políticas contra avances sociales como la reforma educativa y los matrimonios entre homosexuales. En Francia, Holanda, Dinamarca, Austria e Italia ganan fuerza los partidos ultra conservadores con una fuerte dosis de cristianismo en sus ideologías.
Al Occidente que presume de secularizado pero que no lo es tanto llegan, mientras tanto, imanes de Oriente dispuestos a controlar la comunidad islámica de un barrio, una ciudad. Su misión es garantizar que esa comunidad viva de acuerdo con los principios del Islam. Las democracias occidentales temen a estos líderes religiosos porque, por encima de todo, predican que la ley de Dios está por encima del estado de Derecho, y lo hacen con una autoridad y una fuerza que arrinconan a los pocos y cada vez menos influyentes intelectuales musulmanes que trataban de impulsar las ideas de la Ilustración. Estos imanes ofrecen a los musulmanes europeos y estadounidenses una nueva autoridad moral y religiosa en un entorno secularizado y hostil. Así se impone, por tanto, el tradicionalismo y la resistencia. Ni un chiste es tolerado.
Control y supervisión son otras críticas comunes al Islam, donde el interés de la comunidad está siempre por encima del interés del individuo. Esta jerarquía, aplicada a rajatabla, impide respetar las libertades individuales y los derechos humanos. No hay libertad de expresión que valga cuando está en juego el honor del Profeta. También las democracias occidentales, sin embargo, controlan de forma creciente a sus ciudadanos, coartando sus libertades fundamentales. En Estados Unidos, por ejemplo, la USPatriot Act rebaja sustancialmente los derechos civiles en aras de la seguridad colectiva.
Esta radicalización hacia los extremos autoritarios que experimenta Estados Unidos deslegitima su misión en Irak y, de rebote, refuerza la desconfianza del mundo islámico hacia Occidente, hacia su democracia y su secularismo. La resistencia iraquí, por ejemplo, la mantienen viva aquellas personas que entienden que una democracia de corte occidental en su país favorecerá más a EE.UU. que a ellos mismos.

El futuro del Islam, sin embargo, no ha de ser tan negro como el presente. Lo afirma Aslan en su libro y a su optimismo nos agarramos.
Hay musulmanes que intentan reconciliar sus valores religiosos con las realidades del mundo moderno. También es cierto que hay musulmanes que, frente a la modernidad, reaccionan de forma contraria, es decir, reafirmando, a veces con fanatismo, los fundamentos de su fe.
Este pulso no está claro cómo se resolverá. De momento, parece que los integristas ganan terreno. A unos y otros, sin embargo, y este es el punto esencial, les interesa que el Islam mantenga su marcado carácter político. Los conservadores lo necesitan para instaurar repúblicas islámicas, mientras que los reformistas lo necesitan para alumbrar una democracia islámica, que nada deba a Occidente y que sea reflejo de las primeras enseñanzas del Profeta.

Mahoma creó una sociedad igualitaria donde el respeto a la mujer, por ejemplo, era fundamental, así como a los cristianos y los judíos. Durante los dos primeros siglos del Islam, entre el VII y el IX, los musulmanes leían el Corán junto a la Torá. La abogada iraní Shirin Ebadi, premio Nóbel de la Paz, afirma que “Dios nos ha creado iguales. Al luchar por un trato igualitario, hacemos lo que Dios quiere que hagamos.”
Si la democracia tiene algún futuro en el Islam, afirma Aslan, deberá ser sobre las tradiciones y valores del Islam. “Un estado democrático puede establecerse sobre cualquier marco moral siempre y cuando el pluralismo se mantenga como fuente de su legitimidad”. Todas las democracias occidentales tienen una base moral y casi todas, además, unos antecedentes religiosos.
El escritor británico egipcio Ahdaf Soueif considera que “los ideales de justicia social, servicio público e igualdad, identificados en los tiempos modernos con Occidente, se encuentran en el Corán y las tradiciones del Profeta”. La democracia islámica no tiene, sin embargo, que ser teocrática. Basta con siente las bases para preservar estos ideales.
Hoy estamos muy lejos de alcanzar esta meta. La reconciliación entre la visión tradicionalista de la sharia y la visión reformista, que permitiría adecuarla a la democracia y los derechos humanos, parece imposible.

Por eso es tan importante entablar diálogos honestos con el Islam. Por eso creo que fue un error imperdonable que las autoridades danesas no atendieran las peticiones de la comunidad islámica en Dinamarca para hablar. El sólido orgullo nacionalista danés fue, en este caso, una seria desventaja. No se trataba de renunciar a las libertades adquiridas, sino de ponernos en la piel del otro, y esto es algo que no hacemos, aunque sepamos que es imprescindible.
¿Por qué ha fallado el proceso de Barcelona? ¿Por qué en diez años de pretendido diálogo inter mediterráneo no se ha conseguido nada? ¿Por qué no somos capaces de ver más allá de las imágenes que repiten las cadenas de noticias, responsables, en gran parte, del odio colectivo?
Hay una profunda incomunicación, y el discurso de las libertades que tanto gusta a los occidentales para reafirmar su falsa identidad superior no ayuda a solventarla. Despreciando a los barbudos y a las mujeres con velo, afirmando en una radio sí y otra también que no hay cultura islámica que valga la pena, no hacemos más que hundirnos en la ignorancia que alimentará una confrontación de proporciones insospechadas.

Mansur Escudero: "Hay determinadas estrategias que buscan el enfrentamiento de civilizaciones"
Entrevistas - 07/02/2006 | Sandra Jara http://www.webislam.com
Mansur Escudero, presidente de Junta Islámica.
Mansur Escudero, presidente de Junta Islámica.
"No soy partidario de protestas callejeras. Creo que la educación y la información son medidas más efectivas para que la gente sepa tener respeto a los demás. Nuestra respuesta a esta situación, por parte de Junta Islámica, va a ser dar información a través de nuestro medio, que es webislam.com. Cualquiera podrá bajarse de forma gratuita la vida del profeta para que tenga una visión objetiva y pueda juzgar si se corresponde con lo que representan en esta viñeta. En lugar de dar respuestas desmesuradas, ilegítimas, hay que serenarse y defender nuestra posición de forma justa, y dar la información necesaria para que la sociedad en general pueda tener un juicio objetivo". Esta es una de las respuestas que da Mansur Escudero, presidente de Junta Islámica, en la entrevista publicada en el Diario de Sevilla.

El Centro Jurídico Tomás Moro se querella contra Leo Bassi por ofender a la religión en 'La revelación'

ELMUNDO.ES | EFE 07/02/06 MADRID.- http://www.elmundo.es/elmundo/2006/02/07/madrid/1139331983.html
El Centro Jurídico Tomás Moro ha presentado una querella contra Leo Bassi y el Teatro Alfil, en el que desde el pasado 17 de enero el humorista italiano representa "La revelación", un espectáculo que, según los denunciantes, ofende los sentimientos religiosos.

"El contenido de la obra y la intención del intérprete, como viene a reconocer éste durante la representación de la misma, es ofender a todo aquel que tenga creencias religiosas. Tal proceder está penado en el artículo 525.1 del Código Penal con una multa de 8 a 12 meses", explica el Centro Jurídico Tomás Moro en una nota de prensa difundida hoy.

Esta asociación, que se define dentro de la corriente del humanismo cristiano, se querelló el año pasado también contra el dramaturgo Iñigo Ramírez de Haro cuando estrenó en el Círculo de Bellas Artes de Madrid la obra "Me cago en dios", en un litigio que fue archivado.
Ahora, el Centro Jurídico Tomás Moro se ha querellado contra Leo Bassi y ha pedido a los tribunales que, como medida cautelar, suspendan la representación de la obra, que prevé estar en la cartelera del Alfil hasta el 12 de marzo.

En "Revelación", el humorista italiano, creador de unos espectáculos que se caracterizan por sus provocadoras críticas sociales o políticas, se sumerge en la contradicción de que en un mundo como el de hoy, tan avanzado científica y técnicamente, proliferen las sectas, los fundamentalismos religiosos y el oscurantismo.

Leo Bassi se disfraza de papa, de telepredicador o de fundamentalista en "Revelación", un espectáculo en el que invoca a filósofos y científicos de todos los tiempos, desde Descartes a Einstein, y en el que, entre otras parodias y números, llega a consagrar un preservativo.

Leo Bassi lanza sus dardos contra la religión
http://www.elmundo.es/metropoli/2006/01/16/teatro/1137408730.html
El artista italiano cree que ha llegado de nuevo el momento de iniciar la lucha por la razón y la inteligencia, desterrando los fundamentalismos religiosos

El comediante e intérprete italiano Leo Bassi invoca en su último espectáculo a Descartes, Averroes, Sócrates, Confucio, Kant, Einstein y a los filósofos y científicos de todos los tiempos para abrirnos a todos los ojos y revelar la verdad.

'La Revelación', que se representa en el madrileño Teatro Alfil, tiene la misión de resolver la paradoja en la que vivimos. A pesar de la invasión tecnológica y científica que experimenta la sociedad actual -asegura Bassi- ha vuelto el oscurantismo, las sectas, los fundamentalismos, los esoterismos... Nuevos movimientos que el artista italiano denuncia en su papel de bufón, para lo que no duda en enfundarse el traje de Papa, de telepredicador sudamericano o de fundamentalista 'yanqui'.

Bassi se rebela ante hechos como que en Estados Unidos, el 55% de los americanos piensen que la Biblia explica los orígenes del universo y que éste fue creado hace tan solo 6000 años. "Aquí, -continúa- los Legionarios de Cristo y otros fundamentalistas cristianos, inspirados por un viejo Papa intransigente, intentan despertar los viejos demonios de la represión sexual situándose ideológicamente no muy lejos de sus viejos rivales monoteístas del Islam". Por todo eso, asegura que ha llegado la hora de la revelación.

El provocador.
Reconocido por sus actuaciones en solitario y por sus extravagantes shows (todos recordamos sus intervenciones escatológicas en 'Crónicas Marcianas'), el comediante e intérprete circense Leo Bassi desciende de una estirpe de comediantes italianos, franceses e ingleses, con un carácter innovador y provocativo. De su familia ha heredado todos los trucos de la profesión y es extremadamente hábil en las artes circenses como el malabarismo con los pies (citado en la Enciclopedia Oxford de las artes escénicas). La provocación y el escándalo le acompañan siempre.

martes, febrero 07, 2006

Zapatero y Tayyip Erdogan rechazan las caricaturas de Mahoma "desde un punto de vista moral y político"

20minutos.es. 06.02.2006 - 07:53h
El presidente de Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, y el primer ministro turco, Recep Tayyip Erdogan, han rechazado en una carta publicada hoy en el International Herald Tribune la publicación de las caricaturas de Mahoma.

De acuerdo con el artículo, firmado por ambos mandatarios, la publicación de las caricaturas "puede ser perfectamente legal", pero eso no es indiferente y deben "ser rechazadas desde un punto de vista moral y legal".

Los mandatarios defienden la libertad de expresión como uno de los símbolos de los sistemas democráticos y, por tanto, nunca debe ser abandonada. Pero "no hay derechos sin responsabilidades y respeto por las diferentes sensibilidades".

El artículo comienza recordando la escalada de tensión provocada por las viñetas en diarios europeos. "Perderemos si fallamos en acabar inmediatamente esta situación, que sólo dejará desconfianza y confusión en ambos lados".

http://www.20minutos.es/noticia/87966/0/zapatero/erdogan/mahoma/#sigue

domingo, febrero 05, 2006

Una mujer contra los radicales islámicos

Por Isabel Ferrer El País (10/11/04, 22.07 horas)
La vida de Ayaan Hirsi Alí, la diputada liberal holandesa de origen somalí de 35 años y amenazada de muerte por sus críticas contra el islam, tiene todos los ingredientes de una novela de aventuras. Es hija de un descendiente de Alí Suleiman, antiguo soberano de Somalia que reinó antes de la llegada de los colonizadores británicos e italianos a finales del siglo XIX. Su padre, Hirsi Magan, estuvo en la cárcel por oponerse al régimen comunista de Siad Barre.

La salida de su país con su madre, hermanos y una abuela rumbo a Kenia, con escalas en Arabia Saudí y con estancias en Sudán y Etiopía y la escapada final a Holanda huyendo de un matrimonio forzoso, han forjado un carácter directo que choca con los ritos de la política parlamentaria.

Contraria al sometimiento de la mujer al varón preconizado por la versión radical del islam, fe en la que fue educada, el guión que escribió para el corto Submission, dirigido por el asesinado cineasta Theo van Gogh, le ha enfrentado a los grupos musulmanes radicales. Protegida durante las 24 horas, su respuesta ante el peligro que la acecha no difiere de su actitud cotidiana: no dejarse intimidar porque se considera la voz de las inmigrantes sin derechos.

Rebuscando en su pasado surgen pronto destellos del conflicto vital que estallaría a los 21 años, cuando le casaron en Nairobi (Kenia) con un somalí residente en Canadá. Era el año 1991 y hasta ese momento, a pesar del exilio y los cambios permanentes de domicilio, su vida transcurrió en el anonimato. Sometida a mutilación genital a los cinco años, se sumergió en los estudios para olvidar el miedo y las ansias de libertad que dice haber sentido desde pequeña. Gracias a las influencias paternas obtuvo una plaza en la Moslem Girls Secondary School de la capital keniata.
Allí leyó a Dickens y Dostoyevsky y le escribía cartas a su progenitor sobre el deterioro de las relaciones familiares. "Él sólo le hacía cumplidos a mi letra. Pero cuando regresaba, me señalaba anunciando que yo debía ocupar su puesto en su ausencia. Algo insólito para una mujer en el mundo musulmán. Mi madre, por el contrario, le decía a mi hermano que él era el sustituto. Muy complicado", recordaba la diputada a finales de agosto en el rotativo NRChandelsblad tras el estreno televisivo de Submission.
Mucho antes de convertirse en centro de las iras del radicalismo por mostrar a una mujer maltratada en nombre de la primacía coránica del varón -la actriz protagonista estaba desnuda bajo un velo negro transparente, con versos tatuados y golpes pintados- Hirsi Alí sufrió una tragedia. Su hermana, a la que adoraba, murió en 1998. Según la diputada, el conflicto moral y emocional que le suponían las restricciones propias de su cultura acabó extenuándola.
"Trabajaba como secretaria en la oficina de la ONU en Nairobi y llevaba unas minifaldas que mi madre rasgaba. Cuando le llamaba ramera, mi hermana contestaba que si la insultaba acabaría convirtiéndose en una". Un doloroso recuerdo al que añade una reflexión turbadora: "Ahora me doy cuenta de que luchar allí carece de sentido. Se trataba de sobrevivir; la muerte no es tan especial como en Holanda".

Para quienes han anunciado que la aniquilarán, esa lucha supone una injuria que debe pagar. Para ella es la columna vertebral de su vida. La fuga que la llevaría a pedir asilo en los Países Bajos se fraguó en pleno vuelo a Canadá procedente de Kenia. El aparato hacía escala en Alemania y, en lugar de seguir adelante, tomó un tren con destino a Amsterdam. "Vengo de un continente destrozado por la guerra civil. Quería entender por qué Europa ha sabido convertirse en una tierra próspera y en paz, y los países en desarrollo en lo que son. Por eso no pienso callarme ahora que puedo decir y hacer cosas que jamás me serían permitidas en Somalia, Africa o cualquier otra nación musulmana", ha dicho.

Dentro del Parlamento, esa actitud le ha supuesto no pocos chascos con sus colegas, a veces incómodos con su franqueza. Y con lo que denominan falta de rigor para presentar unas propuestas que defiende siempre con ardor. Como cuando pidió una reunión urgente del Congreso para analizar el problema de la violencia doméstica, muy patente en la comunidad inmigrante de la que Hirsi Alí se ocupa. El ministro de Justicia le dijo que esperara.
Algo que la enfureció fue la lentitud de los trámites parlamentarios. Otras veces su intuición le ha dado una clara ventaja sobre políticos más veteranos. La mañana del atentado de 11-M en Madrid y con ETA como principal sospechosa, dijo sin asomo de duda que reconocía la firma de Al-Qaeda en lo ocurrido. Para los musulmanes moderados, Ayaan Hirsi Alí hierra en sus maneras. Agrupaciones como la Fundación Islam y Ciudadanía prefieren que la comunidad musulmana holandesa sea capaz sola de no interpretar al pie de la letra el Corán. Otros colectivos la llaman "atea domesticada". Ella repite que tiene la oportunidad de ser la voz de las mujeres sometidas y no piensa desaprovecharla.
http://www.arcadi.espasa.com/000344.php?page=all#comentario393

http://www-org.elpais.es/solotexto/articulo.html?xref=20041103elpepiint_20&type=Tes&ed=diario
Un ejemplo para todos Esperanza Aguirre hizo entrega el lunes a la diputada holandesa Ayaan Hirsi Ali del Premio a la Tolerancia de la Comunidad de Madrid. Alicia Delibes. Libertad Digital.
http://www.libertaddigital.com/php3/opi_desa.php3?cpn=23638
Submission Part1 Theo van Gogh & Ayaan Hirsi Alí Ver el corto en Youtube

viernes, febrero 03, 2006

Provocaciones

Provocaciones Blog de Enrique Meneses 03.02.06
El tema de la viñetas sobre Mahoma es serio. A algunos les gusta jugar con fuego. Parece ser que la publicación danesa que las publicó pertenece a la extrema derecha. Quiero dar mi opinión sobre libertad de expresión y ética...

Mi profesión me ha hecho estar en muchísimos lugares viviendo en directo la Historia que se estaba haciendo. Y somos legión los que hemos aportado al conocimiento de los hechos tanto o más que los buceadores de legajos. Yo, cuando hablo de algo suele ser porque lo he vivido personalmente o porque lo sé de la pluma o la imagen de mis colegas. Somos los “Historiadores del Instante”.

La visita del Presidente Rodríguez Zapatero a Ceuta y Melilla, es criticada desde la derecha por no haber mencionado explícitamente que ambas ciudades son España. Saben que ello irritará a Marruecos, como nos irrita a nosotros cuando el Príncipe Carlos y Lady Diana hicieron escala en Gibraltar durante su viaje de novios. El comportamiento del Presidente del Gobierno español en nuestras plazas de soberanía ha sido perfectamente calculado para no provocar irritación innecesaria en nuestros vecinos marroquíes. Subrayar la “españolidad” de las dos ciudades es tanto como dudar que sean España. Nunca he visto a un presidente de gobierno español afirmar que son españolas San Sebastián o Gerona, La Coruña o Almería.

Las viñetas publicadas en la prensa danesa (Jyllands-Posten) y noruega (Magazinet), en los que aparecía la figura de Mahoma como terrorista, están amparados por la libertad de expresión pero también lo están expresiones como “me cago en D... .” y no se deben tolerar porque ofenden a los creyentes. Yo no soy creyente pero jamás han salido de mis labios expresiones como la que he puesto de ejemplo. Ni he apreciado la foto de Carod-Rovira y Maragall con la corona de espinas en Jerusalén. Ofender a los creyentes del Islam con lo que está lloviendo no creo que sea un ejercicio de responsabilidad por parte de mis colegas daneses o noruegos, seguidos corporativamente por todos los demás europeos. Por añadidura, la prensa de otros muchos países se ha solidarizado con los autores de una sátira quizá desplazada en este momento y más sabiendo que la representación de la figura de Dios y los profetas está prohibida por el Corán y su transgresión excita en demasía a los musulmanes. Si mi anfitriona tiene una verruga con cuatro pelos en la barbilla y se lo digo, estaré respetando la verdad pero al mismo tiempo estoy cometiendo una indelicadeza con la señora que me ha invitado a almorzar. Hay cosas que siendo lícitas no tienen por qué ser oportunas al mismo tiempo.

En algunos comentarios a mis escritos se aprecia un deseo enfermizo por provocar a un país vecino del que tenemos más de medio millón de ciudadanos trabajando entre nosotros. Yo no añoro nuestras guerras de Marruecos, ni la generación de mandos de nuestro ejército que se formaron combatiendo al “moro” y que luego utilizaron el protectorado como punto de partida y tropas musulmanas para derribar el legítimo gobierno de España. Empresas españolas están prosperando en Marruecos, que sea en el turismo, la construcción (como Fadesa) o las telecomunicaciones. Los mismos que se quejan de que la política exterior de España se lleve bien con Bolivia, Venezuela o Cuba critican al gobierno de Zapatero por tener buenas relaciones con Marruecos. Lo único correcto para ellos es llevarse bien con Estados Unidos para lo cual contra más obedientes seamos con los deseos de la Casa Blanca, mejor. Se habrán fijado que algunos mencionan también el mal que siempre nos hizo Francia. Israel hace guerra selectiva contra los palestinos. Algunos en España hacen Historia Selectiva de nuestros amigos y enemigos.

No estoy de acuerdo con Rodríguez Zapatero o con Samuel Huntington sobre “las civilizaciones”. Para mí, no hay más que una civilización porque no conozco ninguna que no sea deudora de las anteriores. Lo que se debe procurar es la “alianza de culturas” que es el conjunto de factores como lengua, Historia común, creencias, tradiciones y costumbres que configuran un grupo social. Existe una cultura escandinava pero no hay una civilización escandinava. Suprimamos todo aquello que han aportado otras culturas y veremos que la “civilización” occidental no puede existir. La pólvora y los espaguetis de China junto con la brújula y el astrolabio chinos, el “cero” y muchas de las bases del cristianismo desde la India, la química, la astronomía árabes, las especias, el caballo, el trigo, la patata, el tomate que, en ambas direcciones cruzaron mares y océanos.

En diverso grado participan los musulmanes de la civilización única de la que hablo y pueden interpretarla a partir de su cultura revisada. Lo han hecho el cristianismo y el judaísmo aunque el Corán no solo es un libro sagrado sino que es un manual de higiene, de política, es un código civil, de comercio, penal. Creer que no hay integrismo entre los cristianos o los judíos es falsear la realidad. Yo he salido de Jerusalén en el autocar de la compañía El Al camino de Tel Aviv un sábado por la mañana y el conductor nos avisó que nos agacháramos porque cruzando el barrio ortodoxo de Mea Sherim nos iban a apedrear por viajar durante el Sabat. Y así fué. Si quieren analizar el fundamentalismo de la Iglesia Católica, lean la última encíclica de Benedicto XVI. Del lado del protestantismo basta ver a un George W.Bush empeñado en imponer la enseñanza del “Creacionismo” en lugar de la "Evolución" de Darwin. En el Islam hay mucha gente que no respeta a rajatabla los mandamientos de las suras coránicas, que no admiten la poligamia ni que la mujer sea considerada inferior, que beben alcohol. En las recientes elecciones de Palestina, las mujeres mayoritariamente han votado Hamás. Javier Solana ha pedido que no se suspenda la ayuda económica a la ANP. En caso de hacerlo, buscarán financiación con Irán y otros extremistas. Es un movimiento suní, no chií.

El acceso a la Civilización de todos, imperante en nuestros días, debe de hacerse con la colaboración de las culturas que dificultan el mismo. Los católicos se han hecho a la idea que si Ogino y la abstinencia son los únicos métodos de anticoncepción aceptados por la Iglesia, pues se olvida uno o una de ello y hace lo que le conviene sin dejar de considerarse cristiano. Eso, desobedecer a los preceptos marcados por Mahoma, la mayoría de los musulmanes, no lo hace. Son bastante más fieles a sus mandamientos que los cristianos a los suyos.

Defender la Libertad de Expresión es indiscutible y constituye una característica de las democracias. Respetar las creencias de los demás y evitar las guerras de religión, lo impone el sentido común. Como bien ha dicho el “Finantial Times” y corrobora el “Independent”, “la libertad de expresión no permite gritar injustificadamente `fuego´ en medio de un teatro lleno de gente”. ¡No está el horno para bollos! http://blogs.periodistadigital.com/btbf/trackback.php/12052

Las representaciones del profeta Mahoma a lo largo de la historia
La controversia sobre la publicación de imágenes que muestran a Mahoma en el periódico danés Jyllands-Posten ha causado interés internacional. Mientras los estados musulmanes están solicitando un boicot de Dinamarca, los europeos están divididos sobre si deberían defender los principios occidentales de libertad de expresión o aplicarse una auto censura en nombre del multiculturalismo y el miedo.
M
ientras el debate ruge, un punto importante se ha pasado por alto: a pesar de la prohibición islámica de representar a Mahoma bajo cualquier circunstancia, cientos de pinturas, dibujos y otras imágenes de Mahoma se han creado durante siglos sin palabra alguna de queja del mundo musulmán. Las recientes caricaturas en Jyllands-Posten no son nada nuevo; simplemente ocurre que jamás se había difundido tan ampliamente ninguna imagen de Mahoma.
Esta página es un archivo de numerosas pinturas de Mahoma, para servir como un recordatorio que dicha imaginería
ha sido parte de la cultura occidental e islámica desde la edad media, --y quiere servir como un recurso para aquellos interesados en la libertad de expresión. http://www.zombietime.com/mohammed_image_archive/ link

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