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lunes, septiembre 05, 2011

El hambre cotiza en Bolsa H. KNAUP / M. SCHIESSL Y A. SEITH 04/09/2011

REPORTAJE: LA COMIDA COMO INVERSIÓN El hambre cotiza en Bolsa H. KNAUP / M. SCHIESSL Y A. SEITH 04/09/2011

La sequía en los mercados financieros ha volcado a ciertos inversores en las materias primas. Fondos de alto riesgo y bancos influyen ahora en lo que vale el pan en Túnez, la harina en Kenia o el maíz en México. El Banco Mundial hace sonar la alarma por la explosión de los precios alimentarios

La sala en la que se reparte la comida del mundo parece cualquier cosa menos apetitosa. En la Bolsa de Chicago hay trozos de papel y vasos de cartón por todas partes, hombres sudorosos con chaquetas de colores chillones van de un lado a otro, gesticulan, gritan y se enzarzan en peleas por los contratos de semillas de soja, carne de cerdo o cereales.
Aquí, en la sala de negociación de la mayor Bolsa de materias primas del mundo se decide sobre los precios de los alimentos, y con ellos sobre el destino de millones de personas. El hambre del planeta se organiza aquí, además de la riqueza de unos pocos.

Para Alan Knuckman no hay mejor lugar en el mundo: "Esto es el capitalismo en estado puro", comenta este experto en materias primas, con una cara que se ilumina como la de un chiquillo; quizá porque nunca ha dejado de jugar. Hace 27 años que trabaja aquí. Al principio por cuenta de agencias intermediarias, pero pronto fundó la suya y ahora es analista en Agora Financials, una consultoría de inversiones en materias primas. "Estoy aquí para hacer dinero", comenta.

Cómo lo haga le da igual. Para él no hay diferencia ninguna entre petróleo, plata y alimentos. "No creo en la política, sino en el mercado, que siempre tiene razón".

¿La escalada de los precios de los alimentos? Para él, son una simple expresión del juego de la oferta y la demanda. ¿Los especuladores? Son buenos para los mercados, porque predicen con antelación los acontecimientos. ¿Excesos especulativos? "No veo dónde", afirma.

Esto último no deja de sorprender, porque en el mundo financiero nunca se ha producido tal volumen de inversión en las materias primas agrícolas. Solo en el último trimestre de 2010 se triplicó la inversión en comparación con los tres meses previos. El mercado posee una gran liquidez desde que los Estados trataron de sofocar la crisis financiera con enormes programas anticíclicos y paquetes de ayuda.

El pan del mundo atrae a inversores a los que les interesan tan poco los cereales como, anteriormente, las empresas punto.com o las hipotecas subprime. Estamos hablando de fondos de pensiones que manejan cifras multimillonarias y de pequeños ahorradores que buscan nuevas oportunidades de inversión más seguras, o de bancos que ofrecen apuestas financieras al por mayor sobre fondos de inversión en productos agrícolas.

El lado oscuro de todo esto es que, en paralelo al hambre de agroacciones, también suben los precios de los alimentos. Ya en marzo, la FAO anunció que se habían alcanzado nuevos récords en los precios, que superaron incluso los de la última gran crisis alimentaria de 2008. Según el Índice de Precios de los Alimentos de la FAO, el coste de los productos alimenticios experimentó un alza del 39% en el curso de un año. Los precios de los cereales subieron un 71%, al igual que los de los aceites y grasas destinados a la alimentación. El último índice publicado, en julio pasado, marcaba los 234 puntos, solo cuatro por debajo del récord histórico de febrero. "La época de los alimentos baratos se ha acabado", profetiza Knuckman.

Para sus compatriotas estadounidenses, que destinan el 13% de la renta disponible a adquirir productos para la nutrición, puede que el alza de los precios no pase de ser una molestia. Pero para los pobres del mundo, que dedican a comer el 70% de su magro presupuesto, es una amenaza existencial.

Desde junio del año pasado, 44 millones de personas han caído bajo el umbral de la pobreza solo a causa del incremento de los precios de los alimentos, según el Banco Mundial. Son personas que tienen que sobrevivir con menos de 1,25 dólares diarios. Hay más de mil millones de personas que sufren desnutrición en el mundo. La actual hambruna del Cuerno de África tampoco es consecuencia exclusiva de la sequía, la guerra civil o las élites corruptas, sino de los elevados precios de los alimentos.

"Efectos colaterales no deseados del mercado": así describe Knuckman el hecho de que los más pobres entre los pobres no puedan permitirse comer. Halima Abubakar, de 25 años, padece ese efecto colateral en sus propias carnes.

Hablamos con la keniana en su chabola de Kibera, el poblado marginal más grande de la capital, Nairobi. Abubakar se pregunta qué pondrá en la mesa a su marido y a sus dos hijos esta noche. Hasta hace poco, los Abubakar estaban entre los que mejor iban tirando en su misérrimo entorno. Con un salario de 150 euros como guardia en una prisión, el marido de Halima podía alimentar pasablemente a su familia.

Pero ahora, de repente, todo se ha hecho más difícil: la harina de maíz, piedra angular de la nutrición en Kenia, se ha encarecido en un 100% en los últimos cinco meses. Un récord. Pero el precio de las patatas ha subido un tercio, el de la leche aún más y de las verduras, para qué hablar.

"Cada vez sufre más la gente pobre y más gente puede caer en la pobreza por el alza y la fluctuación de los precios alimentarios", afirma Robert Zoellick, presidente del Banco Mundial. En congresos, conferencias y reuniones se repiten, como en un rosario, las supuestas razones de la explosión de los precios, entre otras, el cambio climático y las sequías e inundaciones que conlleva; la creciente proporción de tierras de cultivo dedicadas a los biocombustibles; la mejoría en la alimentación de los países emergentes y su mayor consumo de carne; o el aumento de la población mundial, que crece más deprisa que la producción agraria.

Todos estos factores parecen lógicos y evidentes, y sin duda contribuyen a las tensiones en los precios. Pero no son su causa.

Oliver de Schutter, redactor de un informe de la ONU sobre el derecho a la alimentación, echa por tierra algunos mitos: "El apoyo a los biocombustibles, así como otros aspectos relacionados con la oferta [como las malas cosechas o la suspensión de exportaciones] son factores de una importancia relativamente secundaria, pero en el tenso y desesperado estado de las finanzas mundiales desencadenan una gigantesca burbuja especulativa". En su informe señala como culpables a grandes inversores que, dada la sequía en los mercados financieros, se han pasado en masa al comercio de materias primas, distorsionando los precios más allá de toda proporción. Los excesos especulativos son, según Schutter, la causa primordial del encarecimiento.

De hecho, las razones que se aducen una y otra vez para la explosión de los precios no resisten un examen detenido. Como es natural, los cultivos para biocombustibles demandan cada vez más tierras, pero hasta ahora solo constituyen el 6% de la cosecha mundial de cereales. Según el Banco Mundial, el impacto de los biocombustibles es considerablemente inferior a lo que se pensaba.

Lo mismo puede decirse del mayor consumo de carne en los países emergentes. Según el Instituto para la Investigación de la Política Alimentaria de Washington (IFPRI, por sus siglas en inglés), países como China, India o Indonesia han cubierto el incremento de su demanda sin recurrir de forma significativa al mercado internacional. "Carecemos de cualquier prueba que apunte al supuesto impacto en los precios mundiales de la demanda de los países emergentes", asegura el Banco Mundial en un informe.

Respecto al cambio climático, que sin duda ha inducido un recorte en la producción, hay que apuntar que esta sigue superando al consumo.

Sin embargo, la histeria que rodea la supuesta emergencia alimentaria probablemente sí forme parte de una estudiada estrategia de inversión. Al fin y al cabo, cada burbuja financiera se apoya en un guion: en el caso de la burbuja de Internet, lo que hizo que la gente perdiera el sentido común fue la historia de la Nueva Economía. En el de las hipotecas bancarias, el cuento de que los bienes inmuebles jamás perderían su valor. Ahora, con la burbuja alimentaria, es el temor a la supuesta carestía futura de los alimentos, algo que todos necesitamos.

El que la comida haya mutado en objeto de especulación en Wall Street tiene sobre todo que ver con un cambio fundamental que describe la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD, por sus siglas en inglés): la reciente metamorfosis del mercado de productos alimentarios en un mercado financiero.

Heiner Flassbeck, economista jefe de UNCTAD, se ocupa desde hace tiempo de este asunto. Tras el desplome financiero de 2008 empezó a seguir la evolución del mercado de monedas, materias primas, deuda pública y acciones. Las curvas mostraban un sorprendente parecido. Flassbeck constituyó un grupo para investigar el fenómeno, que aportó unos resultados explosivos: el mercado de materias primas no funciona; en todo caso, no funciona como, según los modelos económicos, lo hace un mercado, en el que los precios se forman a través de la oferta y la demanda. En el informe publicado por el equipo de Flassbeck, las actividades de los actores financieros "empujan los precios de las materias primas mucho más allá de los niveles que justificarían los datos fundamentales del mercado".

Así se produce una distorsión masiva de los precios. Estos se forman no bajo la influencia de factores reales, sino bajo la de las expectativas económicas. La mayoría de los inversores que se lanzan hoy al mercado de materias primas no tiene la menor idea sobre la materia. "Quieren diversificar su cartera, subirse a un mercado en crecimiento o, sencillamente, hacer lo que todos los demás están haciendo", afirma el informe de la UNCTAD.

¿Pero a qué se debe que fondos de alto riesgo y bancos de inversión influyan en lo que vale el pan en Túnez, la harina en Kenia o el maíz en México? ¿Por qué se decide en parte en las Bolsas de Chicago, Nueva York o Londres cuánta gente va a pasar hambre?

La culpa la tiene una mutación trascendental de los mercados que ha pasado inadvertida durante varios años. Al lado del mercado tradicional, en el que los precios eran el resultado del juego de la oferta y la demanda, ha ido surgiendo un mercado de futuros financieros negociables en Bolsa. Para asegurarse frente a las fluctuaciones de precios, los productores vendían de antemano sus cosechas a un precio fijado. Cuando vencía el contrato a futuro y se suministraba la mercancía, si el precio en ese momento era más bajo que el prefijado, se beneficiaba el agricultor; en caso contrario, el poseedor del contrato de futuros. Con esa operación todos ganaban: los productores limitaban sus riesgos, quienes negociaban los futuros proveían de liquidez al mercado, y los consumidores veían cubierta su demanda.

En este mercado podían participar sobre todo actores directamente implicados en la industria agroalimentaria. Los bancos tenían en él un papel pequeño; era una especie de negocio a crédito, y funcionó bien y de forma estable durante décadas. Hasta que fue descubierto por la industria financiera.

El truco es que los especuladores nunca convierten los futuros en auténticas mercancías. Por ejemplo, los fondos venden contratos a 70 días poco antes del plazo de vencimiento y reinvierten el dinero fresco en nuevos futuros financieros. El sistema se convierte en un carrusel perpetuo sin que los inversores tengan jamás contacto con los auténticos precios de mercado. No importa, argumentan quienes dudan que los especuladores sean responsables del alza continua de los precios de las materias primas: en el mercado real siguen vigentes las reglas de la oferta y la demanda, que reequilibrarán las cosas con independencia de lo que ocurra en el mercado de futuros.

Error. De hecho, los precios de los futuros repercuten sobre los auténticos precios de mercado, como descubrió el responsable del Departamento de Mercados y Comercio del IFPRI, Máximo Torero. Cuando puso bajo la lupa los mercados del maíz, la soja y el trigo, constató que, en la mayoría de los casos, los precios reales seguían los precios de los futuros. El supuesto futuro transforma el presente; a su vez, las expectativas de mayores ganancias venideras animan al acaparamiento a quienes aún poseen mercancías reales, lo que a su vez vuelve a empujar al alza los precios. Así, la entrada de las finanzas ha desequilibrado por completo el mercado alimentario, tan predecible en otros tiempos. Según la FAO, solo el 2% de los contratos de futuros sobre materias primas acaban en un suministro real de las mercancías. El 98% restante se vende de antemano por especuladores que están interesados en la ganancia rápida y no en 1.000 mitades de cerdo. Hablamos de jugadores como Goldman Sachs, que en 2009 ganó más de 5.000 millones especulando en materias primas, lo que supuso más de un tercio de sus beneficios netos.

"Para restablecer el funcionamiento normal de los mercados de materias primas se requiere una rápida actuación política mundial", escribe UNCTAD, que exige más transparencia en estos mercados y reglas más estrictas para sus participantes. Los inversores, por su parte, no consideran parte de su tarea producir alimentos a precios asequibles. Su trabajo es convertir mucho dinero en mucho más dinero. Quien preste oídos a su asesor financiero cuando este le diga que invertir en fondos de materias primas sirve para garantizar la nutrición mundial, en el futuro debería tener clara al menos una cosa: esas inversiones forman parte del problema, no de la solución. -

© Der Spiegel Traducción de Jesús Albores

miércoles, septiembre 24, 2008

The Future of Food (2004) Deborah Koons Garcia ¿Qué hay de comer? La noche temática 14/10/07 & 17/08/08 La aventura de comer ALIMENTOS TRANSGÉNICOS

ALIMENTOS TRASGÉNICOS La Noche Temática” "LA AVENTURA DE COMER" continúa con el documental ¿Qué hay de comer? (The future of food), una producción estadounidense, de 57 minutos de duración, realizada por Deborah Koons García y producida por Roco Films International, que analiza el futuro de la alimentación, sobre todo a partir de la aparición de la ingeniería genética, que ha revolucionado la producción de alimentos. El aumento en el uso de fertilizantes, pesticidas y herbicidas está alterando muchos productos y en algunos casos poniendo en riesgo nuestra salud. En este aspecto la empresa Monsanto sigue siendo la más cuestionada. Se trata de una multinacional de agricultura y biotecnología, la líder mundial en la producción del herbicida glifosato, vendido bajo la marca Roundup. Además, esta empresa también es líder en la producción de semillas genéticamente modificadas –transgénicos-. Sus productos y sus agresivas prácticas legales (y de lobby) han hecho de Monsanto un blanco primario del movimiento anti-globalización de activistas ambientales y organizaciones como Greenpeace. A través de archivos, entrevistas a agricultores y expertos en la materia, este documental analiza cómo en los últimos diez años, la ingeniería genética ha modificado los métodos de cultivo y la agricultura de gran parte del mundo y ha favorecido la aparición de nuevos productos en el mercado, en muchos casos cuestionados.

.The Future of Food (2004) * Koons Garcia, Deborah (realización), * Koons, Deborah (guión), * Chater, John (fotografía), * Gilliam, Vivien Hillgrove (montaje), * Boekelheide, Todd (música), * Maamouri, Sara (conducción), * Hansen, Michael, * Pusztai, Arpád, * Koons, Deborah (entrevista)

Abstract: Presentación en DVD, dividida en dos tomos, del segundo largometraje y primera película documental dirigida por Deborah Koons, quien construye una argumentación crítica contra los cultivos y los alimentos modificados genéticamente y sus efectos perjudiciales para agricultores y campesinos, el medio ambiente, la salud de los consumidores y la seguridad alimenticia del planeta. Expertos en agricultura y agricultores manifiestan su desacuerdo con la aplicación de tecnologías de manipulación genética en el ámbito agrario, en tanto han empujado paulatinamente a los campesinos a desertar de los campos cultivables en muchas naciones, afectado métodos de cultivo refinados durante miles de años y destruido formas de manutención. Grandes empresas transnacionales desarrollan y usan esas tecnologías, sin un marco político-jurídico que las regule adecuadamente, y se encaminan hacia un control del sistema alimenticio mundial, aunque al reverso de la moneda la cineasta también da cabida a la agricultura orgánica y sustentable como una alternativa factible para solucionar las crisis del sector agrario. Koons, quien rodó su película en locaciones de Estados Unidos, Canadá y Oaxaca, México, busca analizar la red compleja de factores políticos, económicos y también jurídicos que están detrás de la transformación de lo que comemos. La cineasta comentó haber solicitado entrevistarse con representantes de Monsanto, pero no recibió respuesta de esta compañía transnacional norteamericana del ámbito agrícola y biotecnológico.. Suplementos y características especiales: 1-2) Additional Interviews: Scientists Speak Out about Safety: Dr. Michael Hansen and Dr. Arpad Pusztai (47 y 14 min.) son un par de entrevistas que Deborah Koons sostuvo en diciembre de 2002 con Michael Hansen, investigador del Consumer Policy Institute, quien discute las políticas gubernamentales estadounidenses relatives a los alimentos genéticamente modificados, y con Arpád Pusztai, científico húngaro que ha desarrollado la mayor parte de su trayectoria en Escocia, quien comenta acerca de su investigación sobre los efectos de alimentar ratas de laboratorio con papas genéticamente modificadas. Los suplementos continúan en el segundo tomo.

Publication details Download Publisher Mill Valley, EUA : Lily Films, Nueva York, EUA : Arts Alliance America [dist.]
Repository Acervo General - ITESO (Mexico)
Language eng
Keywords 664. 024 KOO V. 1, Científicos Húngaros - Entrevistas, Transnacionales de EUA, Documentales, Cine Norteamericano - 2000-2009, Cine Norteamericano - Siglo XXI, Cine de Mujeres - EUA, Cine en Video - EUA, Semillas Transgénicas, Alimentos Transgénicos - Tema Principal, Alimentos y Bebidas - Industria y Comercio, Alimentos y Bebidas - Aspectos Jurídicos, Maíz - México - Aspectos Sociales y Culturales, Agricultura, Desarrollo Sustentable, Conservación y Protección Ambiental, Tecnología de Alimentos, Ingeniería Química, Ingeniería Genética, Biotecnología, Abasto de Alimentos, Política Alimentaria, Economía de la Tierra, Economía Internacional, Globalización, Oaxaca en el Cine, México en el Cine, Hansen, Michael, Pusztai, Arpád, Monsanto
* Cultivo de maíz transgénico. Greenpeace: La coexistencia sigue siendo imposible


viernes, agosto 31, 2007

Fincas Corral cierra la mitad de sus oficinas como "ajuste" al sector inmobiliario

Fincas Corral cierra la mitad de sus oficinas como "ajuste" al sector inmobiliario
La empresa pasa de 350 a unas 180 sedes.- Justifica que los cierres se deben a la caída de las ventas ELPAIS.com - Madrid ELPAIS.com - Economía - 30-08-2007
Fincas Corral, una de las mayores agencias inmobiliarias en España, ha cerrado la mitad de sus oficinas en lo que va de año, según publica en su edición de hoy el diario Cinco Días. Desde la empresa familiar califican la medida de "ajuste" a la realidad del sector. La ralentización de la demanda de viviendas y la duplicidad de oficinas en algunas zonas ha llevado a concentrar las ventas en determinadas sedes y cerrar las sobrantes, según la compañía fundada por Calixto Corral hace 20 años. De 350 sucursales que la empresa afirmaba tener a principios de este año a unas 180 de ahora. Son datos de la página web de una de las mayores intermediarias inmobiliarias de España. Pese a que la compañía ha alegado que los cierres son una forma de adaptarse al sector, ningún portavoz de la catalana ha querido confirmar las cifras, según publica hoy Cinco Días.
Responsables del grupo catalán también han declinado señalar cuántos puestos de trabajo han sido suprimidos con motivos de los cierres. En 2006 eran 2.011 las personas que trabajaban en la agencia inmobiliaria.
La visión de antiguos trabajadores
El silencio que guarda la empresa contrasta con las palabras de antiguos trabajadores consultados por el diario económico. El cierre de sucursales comenzó en abril, según confirmaron al periódico algunos de ellos, después de que la empresa anunciara sus planes de abrir 400 sedes en México. En la actualidad, el país americano sólo cuenta con una oficina de Fincas Corral. En Portugal, Reino Unido y Alemania, el grupo también ha cerrado sus oficinas.
"Yo podía ver el ranking de ventas de todas y sabía que no había más de 100 sucursales que diesen beneficios", explica al diario el que fue responsable de una oficina en Madrid.

Inmobiliaria Crisis Cinco Días
Una de las mayores agencias inmobiliarias cierra la mitad de sus oficinas
Fincas Corral ha cerrado la mitad de sus oficinas en lo que va de año. De las 350 que la empresa afirmaba tener en febrero de 2007, hoy sólo constan alrededor de 180. 'La situación del sector ha ralentizado las ventas', explicó un portavoz de la misma.

El frenazo inmobiliario fuerza el cierre de agencias en Fincas Corral
Fincas Corral, una de las principales agencias inmobiliarias españolas, se ha visto en la necesidad de reducir su red de oficinas de venta a casi la mitad en los últimos meses. La intermediadora, que ha llegado a tener 350 establecimientos abiertos, justifica los cierres en la ralentización que está experimentando el mercado inmobiliario, según se recoge en el diario Cinco Días que ha dado a conocer esta noticia. Para hacer frente a esta situación, la compañía recomienda bajar los precios de las viviendas.
La catalana Fincas Corral, una de las mayores agencias inmobiliarias de España, afirmaba tener 350 oficinas a principios de este año. Hoy sólo existen aproximadamente 180 en España, y cinco más en el exterior, según publica el diario económico Cinco Días (30/08/2007). Pese a que la empresa no ha contestado al requerimiento de este portal, fuentes cercanas a la compañía han confirmado que los cierres se están produciendo en todas las oficinas que no son rentables. Un hecho que está coincidiendo con los planes de lanzamiento de una red franquiciada, que operaría de forma conjunta con sus locales en propiedad, ofreciendo servicios de intermediación inmobiliaria y financiera.
Pese a que Fincas Corral ha alegado que los cierres son una forma de adaptarse al sector, de momento ningún portavoz de la inmobiliaria catalana ha querido confirmar a ningún medio de comunicación la información recogida por el rotativo madrileño. La compañía tampoco ha querido hacer público el número de puestos de trabajo que han sido suprimidos como consecuencia de esta situación.
En un comunicado remitido por la empresa argumenta que “los propietarios que ponen su vivienda a la venta deben ajustar a la realidad del mercado sus pretensiones económicas. El aumento desmesurado de los precios es una de las causas fundamentales de la dificultad de acceso a la vivienda de una parte importante de la población”.
El pasado mes de julio, Alfonso Corral, director comercial de la compañía, en una entrevista a Franquicias Hoy afirmaba no estar preocupado por la situación actual que está viviendo el sector inmobiliario, “no es un mal momento, más que crisis es una vuelta a la normalidad. Triunfará quien implemente estrategias más profesionales”. franquicias.es

Fincas Corral cierra la mitad de sus oficinas por la caída en la venta de pisos
El 'boom' del ladrillo ha tocado a su fin. Las ventas de viviendas se han frenado en seco tras haberse colocado por las nubes los precios, que ahora son más difíciles de financiar por la escalada de los tipos de interés. Conclusión: el negocio de las agencias inmobiliarias se ha frenado en seco. Fincas Corral, una de las mayores de España, ha cerrado alrededor de la mitad de sus oficinas en lo que va de año. La empresa aseguraba tener 350 el pasado mes en febrero. De ellas mantiene actualmente alrededor de 180, según se desprende de los datos que figuran en su página 'web', informó ayer el diario 'Cinco Días'.
La delicada situación del sector ha ralentizado las transacciones y está provocando un «ajuste» en la actividad comercial, explicó un portavoz de la empresa. El grupo, que empleaba a 2.000 personas a finales del pasado año y tuvo un volumen de negocio de 1.126 millones de euros, eludió concretar en cuánto ha recortado su plantilla.
Fuentes de los trabajadores señalaron que el cierre de locales comenzó en abril, poco después de que la empresa anunciara un plan de expansión en México. elcorreodigital

martes, julio 10, 2007

Ezzitouna: Café de ladrones en la medina de Túnez, rue Jemaa Ez Zitouna, precio abusivo, atraco a los turistas extranjeros

Hemos realizado un viaje de vacaciones a través de Túnez, donde hemos disfutado de la amabilidad y profesionalidad de cuantos nos han atendido en hoteles, cafeterías, tiendas y agencia de viajes. La satisfacción ha sido absoluta.

Sin embargo, el broche de oro amargo lo han puesto en un pequeño café de la medina de Túnez, donde nos han tratado sin ninguna consideración, engañándonos con un precio abusivo. ¿Dónde dice en el Corán que hay que engañar a los extranjeros y robarles el dinero? El asunto parece de poca importancia pero éticamente es grave. Tomamos dos tés a la menta sin ningún aditamento. En un local sencillo como ese, sin aire acondicionado el precio correcto es de 0,5 a 1 dinar. En vez de 2 dinares nos cobran 5. Casi el triple. Al pagar con un billete de 10 dinares me devuelve una moneda de 5 y se hace el loco el camarero al observar mi cara de estupefacción y desagrado ante tamaña tropelía. ¿Merece la pena gastar energía en discutir, reclamar la lista oficial de precios visada por el Ministerio de Turismo, acudir con un policía turístico para solicitar el cambio correcto? El dueño del café cree que merece la pena la desconsideración y deshonestidad porque los turistas tienen dinero de sobra, no van a regresar seguramente nunca y normalmente se conforman (por no discutir).

Ahora bien esto es despeciar varios elementos importantes de la cultura y la sociedad humanas: la solidaridad, la globalización y el poder de Internet. (Además, los creyentes en las religiones monoteístas aceptan que las malas acciones conllevan un castigo futuro por parte de Dios.) Como persona que ha sufrido un maltrato me veo en la obligación moral de advertir a mis semejantes para que no caigan en el mismo error: ser clientes de este café de ladrones. Es el trato que yo desearía y que busco y agradezco en otros que cuentan sus experiencias en foros o páginas de opinión de Internet y en guías de turismo. Este café tradicional tunecino se encuentra en la medina de Túnez, entrando desde la Puerta de Francia por la calle de la izquierda (rue Jemaa Ez Zitouna) a mano izquierda, pasado el café Essour para turistas (no confundir).

Dos citas periodísticas que hacen referencias a estos cafés: el café Essour, refugio de turistas, y el Café de los ladrones, donde los parroquianos locales son varones, pero aceptan a mujeres extranjeras para sablearlas sin vergüenza ninguna.
Un alto en el camino durante la compra está en el café Essour, (50,52 rue Jamaa Ezzitouna. 97 689 496) dentro de la Medina. Sentados toman té o café algunos ingleses, franceses y muchos españoles. En cualquier caso…todos extranjeros (los lugareños solo miran, no se puede tomar nada). Algún foráneo puede que se sume al ritual de abstinencia para sentir más de cerca la vivencia, así que se permiten licencias. Puedes estar sentado sin tomar nada, tan sólo admirar el aspecto mágico de diseño árabe del establecimiento (esta vez no dicen eso de si no consumes, te vas).

La intimidad y la calma de las callejas de la medina contrastan con la vivacidad de los zocos, muy frecuentados por los turistas. Un hervidero de vida ordenado y sistemático, entre babuchas bordadas a lo mil y una noches, esencias naturales de jazmín y de azahar, objetos en cerámica, madera y hueso labrado. También se conservan algunos cafetines, como el de Ezzitouna, que parecen sacados de El Cairo del escritor egipcio Naguib Mahfuz, y en los que los feligreses, todos masculinos, le dan a la shisha (narguile) ante un vaso de té. Las cafeterías de la ciudad moderna, en cambio, están frecuentadas por mujeres de toda edad, sin hiyab, vestidas con vaqueros y fumando como chimeneas. Contrariando el tópico, la mujer tunecina cuenta con un ministerio propio y un estatuto equivalente al de cualquier país occidental.

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