Las ventajas de ser pocos en la Rioja. La comunidad educativa de La Rioja achaca sus buenos resultados en PISA a la implicación de profesores y familias y a sus apenas 11.000 alumnos de ESO. J. A. AUNIÓN - Logroño. EL PAÍS - Sociedad - 06-12-2007
-Quién me sepa decir qué es PISA tiene aprobado el examen-, dice el profesor de música a sus alumnos de 4º de ESO.
-Se acaba de batir un récord de inclinación de la Torre de Pisa-, responde alocadamente un chico al fondo de la clase.
-Es una prueba a los alumnos que nacieron en el noventa. Cada año se hace en un sitio y este año le ha tocado a La Rioja, que ha sido la mejor en matemáticas y la peor es Andalucía-, dice, mucho más cerca de la respuesta correcta, una compañera del Batalla de Clavijo, un instituto público de Logroño de 720 alumnos.
Estas dos respuestas son probablemente muy parecidas a las que daría cualquier clase de alumnos de 15 años de cualquier instituto de España. El sistema educativo, las medidas para atender las dificultades o la incorporación de las nuevas tecnologías son también muy parecidos al resto de España. Sin embargo, sus resultados en el informe PISA 2006, que realiza la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) entre 57 países, han sido sobresalientes.
La Rioja está en matemáticas 42 puntos por encima de la media de los países desarrollados, pero ocupa además la octava mejor posición del mundo. En Lectura y Ciencias (con 31 y 32 puntos más que España, respectivamente) también es la primera de España.
"Nuestro sistema no tiene diferencias significativas con el de otras comunidades", asegura Miguel Ángel Rodríguez, responsable de enseñanza de CC OO en La Rioja. Así que su primera reacción, como la de muchos otros en esta región, es de perplejidad. Esto se debe a que el fracaso escolar en esta comunidad está en la media española y su inversión por alumno también. Y aunque sindicatos y consejería discuten sobre si está equilibrado o no el porcentaje de inmigrantes que asume la concertada, los extranjeros, suponen el 12% del alumnado de primaria y secundaria, si bien la cifra es de unos 3.500 sobre un total de 27.000 alumnos (11.000 de los cuales cursa la ESO). Hay muchos factores que pueden influir en los resultados, pero por encima de todo está el nivel sociocultural de las familias. La Rioja está la segunda en este índice de PISA.
Así que después de estrujarse la cabeza y advertir de que ni España está tan mal ni hay que ser triunfalista en La Rioja, los profesores del instituto Batalla de Clavijo, Rodríguez, el responsable de FETE-UGT en la comunidad, Luis Dorado, y el consejero de Educación, Luis Alegre, del PP, acaban llegando, cada uno por su lado, a una misma clave: la implicación del profesorado en una comunidad muy pequeña. Tiene 300.000 habitantes (100.000 menos que estudiantes de ESO tiene Andalucía) y más de la mitad están concentrados en Logroño, lo que facilita una gran cercanía con las familias para implicarlas en la escuela.
La estabilidad de las plantillas es clave para Dorado, de UGT: "Ahora se tiene destino fijo prácticamente al segundo año". Agustín García, profesor riojano de lengua y literatura con 36 años de experiencia, apunta que muchos profesores, como él, han vuelto después de muchos años en otras comunidades, "para quedarse".
Con un porcentaje de inmigrantes "asumible", según su directora, el centro Batalla de Calvijo tiene los clásicos problemas con los alumnos que llegan sin hablar español y con la escasez de profesores para el programa de bilingüismo, Sin embargo, en general, están "felices" con su trabajo. El profesor de ciencias Antonio Guillén habla de La Semana de la Ciencia, de muchas actividades y de enseñar más allá de los datos.
Esta idea y esta forma de trabajar, que se lleva a cabo en centros muy determinados de toda España, "no es general en toda La Rioja", advierten. Pero quizá estas buenas prácticas se extienden más rápidamente en una comunidad pequeña como la suya (hay sólo 119 colegios e institutos), y puede que más allá de normas y medidas, el éxito (buscado o no) de la consejería sea dejarles hacer a los profesionales libremente.
"67.000 euros 2002-2003. 127.000 euros el curso pasado". La directora muestra los presupuestos del instituto de los últimos años y explica que los han gestionado "con autonomía total". La inversión se comprueba en un paseo por el instituto, modernos proyectores en todas las clases, cinco salas de ordenadores o un completo laboratorio. También cuidan la conexión directa con las familias: cada profesor un aparato electrónico (una especie de PDA) que les permite mandar las faltas o recibir mensajes de los padres. "Aquí todos nos conocemos. Una vez al mes nos juntamos todas asociaciones. Sabemos lo que pasa en todos los centros, y vamos en la misma dirección", asegura José Esteban Losa, presidentente de la asociación de padres del instituto público Quintiliano, de Calahorra.
Integración a ritmo de salsa. Un instituto madrileño se mueve al son latino. Profesores y alumnos comparten pista de baile para mejorar sus relaciones. MARÍA R. SAHUQUILLO - Madrid EL PAÍS - 12-03-2007
Ritmos de salsa, merengue y bachata para conocerse mejor. Es jueves y una treintena de alumnos se ha congregado a las puertas del gimnasio del instituto Ignacio Ellacuría de Alcorcón (Madrid). Son las 11.10, y los chavales, la mayoría latinos, animan con su bullicio y sus cánticos la hora del recreo. Así, entre bocadillos y bolsas de chucherías se preparan para la danza. Todos los lunes y jueves, durante 20 minutos, muestran a sus compañeros y profesores su saber hacer en la pista de baile. Intercambian pasos, movimientos y quiebros de caderas.
Estefanía y Alejandra, alumnas de 2º de bachillerato, esperan ansiosas a que se abran las puertas para poder comenzar a bailar. "¡Vamos!, que ya se puede entrar", le dice una a la otra. Las dos siguen las clases desde hace un par de meses, cuando comenzaron a ser también accesibles para los alumnos. Antes sólo los profesores participaban en estos cursos de salsa. Su acento, unido a los sabios movimientos de caderas, delatará minutos más tarde su origen latinoamericano. Estefanía es colombiana y Alejandra, ecuatoriana. Las dos tienen 18 años.
"Uno, dos, tres, vuelta", dice Alberto González, profesor de matemáticas y convertido también en monitor de baile latino. La música ha comenzado y unas 30 personas, entre docentes y alumnos, siguen el ritmo. "Yo voy marcando los pasos, para que haya un orden, pero luego ellos también intercambian conocimiento", dice Alberto.
"Es una actividad súper original, a mí me encanta. Vengo desde que me enteré", explica Alejandra. Es de las que mejor se mueve. "Hombre, es que los latinos lo llevan en la sangre", dice Adriana, argentina de 17 años. También hay muchos españoles. "Hay algunos que lo hacen especialmente bien. Sobre todo los latinoamericanos. Muchos no destacan demasiado en otras materias, pero en ésta nos dan mil vueltas a todos", dice Maite Pacheco, profesora de inglés y asidua a las clases de salsa desde el principio.
Uno de esos alumnos que destaca es Wilby, tiene 12 años y hace tres que llegó de Santo Domingo. "Me encanta bailar, vengo porque me dejan entrar. Si no, me quedaría mirando desde la puerta", dice. Es el más pequeño de la clase, junto a su amigo Daniel, colombiano, de 13 años. Los dos se colocan juntos en primera fila y siguen atentamente los pasos que marca Alberto, artífice de que el Ignacio Ellacuría se haya convertido en un instituto bailongo. Dan vueltas y palmean al compás de la música. Lo hacen bien. Se mueven como peces en el agua. Un corrillo les observa desde fuera.
"Me gusta mucho bailar, pero no me apunto porque soy muy vergonzosa. Vengo sólo a mirar", dice Ikram, una joven marroquí de 16 años. Juan David y John, colombiano y ecuatoriano, los dos de 17 años, tampoco bailan. De vez en cuando se les van los pies al ritmo de la música. "Es que nosotros ya sabemos bailar", dice Juan David. "Sí, venimos a escuchar música de nuestros países y a mirar cómo bailan los otros", añade John.
-Por aquí dicen que los latinos bailáis muy bien.
-Bueno, vente a bailar una bachata y te lo demuestro, dice John.
Jolgorio general entre los que observan. En la pista las cosas también se han animado. "Mira, esta canción es de Elvis Martínez", dice Juan David. La bachata que quería John suena, interpretada por el superventas dominicano. Profesores y alumnos aceleran el ritmo. Alejandra y Piero bailan juntos. Muchos observan con envidia e intentan imitar los pasos. "Al final nos acaban enseñando ellos a nosotros. Se produce un intercambio muy rico. Bailan tan bien que se aprende con sólo mirarles", dice Maite.
En estos 20 minutos de salsa los bailarines comparten un momento diferente al de las aulas. "Después las relaciones son mejores. Nos conocemos en otro ámbito. Se estrechan los lazos y se crea una complicidad", explica Maite. Irene está de acuerdo. Esta madrileña de 14 años explica que la relación con los profesores mejora. "No sólo con los profesores. También con los chicos que vienen de otros países. Se hacen amistades bailando", dice Alberto, de 15 años.
La afluencia a las clases cada vez es mayor. "Viene tanta gente que nos hemos tenido que trasladar de un aula al gimnasio. Se han apuntado casi todos los latinos del instituto", comenta Alberto. Las clases son voluntarias y abiertas.
El baile ha terminado y todos se reúnen en un corrillo. "Tendrían que hacer esto todos los días", dice Estefanía. Marcela también es colombiana, tiene 16 años, y es una apasionada de las clases. "No pienso dejar de venir. La música, el baile. A los latinos todo esto nos hace sentir mucho más cerca de nuestros países", asegura.
Alcorcón, municipio multicultural
Nuestro instituto es un buen ejemplo de lo que es Alcorcón", razona Irene, estudiante de primero de ESO. Este municipio madrileño de 160.000 habitantes vivió el pasado enero días de intensos enfrentamientos entre la policía y cientos de jóvenes tras una refriega entre bandas. "Dicen que todo comenzó después de una pelea entre bandas latinas y que luego se metieron también los españoles. Vinieron hasta fachas de Madrid", asegura esta joven.
Como dice Irene, el Ignacio Ellacuría es una muestra del mestizaje que se vive en Alcorcón. Entre los alumnos de este centro, además de latinoamericanos hay chicos y chicas de muchas otras nacionalidades. Rumanos, búlgaros, polacos, marroquíes, guineanos, senegaleses...
"Aquí nos llevamos todos bien. Vamos juntos a clase. Somos todos amigos. Me molesta que, después de todas las peleas que hubo, digan que en este pueblo somos racistas", afirma Alberto. Él ha vivido toda su vida en Alcorcón y nunca había visto nada parecido a los enfrentamientos ocurridos en enero.
Las paredes del instituto hablan de multiculturalidad. Nada más entrar, el visitante encuentra el nombre del instituto en forma de graffiti. Justo al lado, un dibujo de una chica latina con grandes pendientes y un pantalón muy bajo que deja entrever un tanga.
"Al principio impresiona un poco la estética del centro. Pero luego se agradece. Hay mucha variedad y nosotros no hemos notado ningún problema en las aulas después de los enfrentamientos", explica Matilde, profesora de inglés. "Lo más importante es la convivencia. Si hay una buena educación de convivencia se reducen los problemas", añade. Alejandra está de acuerdo. "Yo soy argentina y tengo amigos de todos los países. Ésa es una de las mejores cosas del instituto", afirma.
Cientos de personas usan internet para buscar gente con la que compartir coche. Una web puesta en ma
rcha por la DGA acumula 500 usuarios en dos meses, pero además funcionan otras páginas. I. ARISTU. Zaragoza
Algunos -probablemente la mayoría- lo harán por ahorrar dinero y otros, por conciencia ecológica, pero todos han encontrado en la red el sistema ideal para buscar compañeros de viaje. Cientos de aragoneses utilizan internet para tratar de encontrar gente con la que compartir coche en sus trayectos al trabajo, al lugar donde estudian o, por qué no, al municipio donde pasan los fines de semana.
En poco más de dos meses, unas 500 personas se han suscrito a una web creada por el Departamento de Medio Ambiente de la DGA para facilitar el uso compartido de los vehículos privado: 'www.menoshumos.es.
Además, existen otros portales nacionales e internacionales dedicados a poner en contacto a ciudadanos que regularmente hagan el mismo recorrido en coche. Uno de los más populares es 'www.compartir.org', una página que el año pasado reunió a más de 75.000 personas interesadas en compartir coche. De ellas, 350 propusieron como punto de origen o de destino un municipio aragonés.
En otro de esos sitios web, 'www.viajamosjuntos.com', basta con introducir Zaragoza como ciudad de partida del trayecto que se realiza regularmente para que aparezcan más treinta viajes desde la capital aragonesa propuestos por otros usuarios.
Son solo algunos ejemplos que demuestran que internet se ha convertido en un punto de encuentro para aquellas personas que tienen que usar su coche en un recorrido concreto y quieren ponerse de acuerdo con otros ciudadanos que hagan el mismo viaje.
Ventajas económicas y ecológicas
Las ventajas son indudables. Cuantas más personas vayan en el vehículo que haga el trayecto, menos coches harán ese mismo recorrido. Esto se traduce en un menor consumo de combustible, por lo que, además de ahorrarse dinero, se reducen las emisiones de gases a la atmósfera.
Según los datos que maneja el Departamento de Medio Ambiente, solo en el área metropolitana de Zaragoza cada día 315.000 personas se desplazan en vehículo privado, normalmente un coche. El problema es que el grado de ocupación de los turismos es de solo 1,2 personas, lo que significa que a diario se producen 265.000 desplazamientos.
Si, por ejemplo, la media de pasajeros de los coches creciera a 1,5 personas, el número de trayectos diarios se reduciría a 210.000, lo que supondría un descenso del 15% y un recorte en las emisiones a la atmósfera de unas 40 toneladas de CO2 cada día.
Con este objetivo -el uso sostenible de los vehículos privados-, la Consejería que dirige Alfredo Boné puso en marcha el proyecto Menos Humos, una página web a la que los aragoneses pueden acceder de forma gratuita para encontrar a otros ciudadanos que regularmente hagan el mismo trayecto en coche.
Tras registrarse como usuario, el conductor introduce los datos básicos del viaje: frecuencia, horario, origen y destino, si dispone de vehículo, si es fumador... Toda esa información va a parar a una base de datos compartida por todos las personas registradas en la página. A través de un buscador, cada ciudadano puede buscar otros usuarios que se adecuen a sus necesidades y contactar con ellos a través de su correo electrónico.
Además, en el sitio web 'www.menoshumos.es' se ha incluido un simulador para calcular el consumo y el coste ambiental de cada viaje y también lo que se ahorran los conductores que comparten coche según lo hagan con una dos o hasta cuatro personas.
Hasta hace unos días, la página del Departamento de Medio Ambiente había conseguido 'crear' casi 160 trayectos compartidos. De ellos, 120 tenían como destino la ciudad de Zaragoza. Según los datos ofrecidos por los responsables de 'www.compartir.org', el año pasado esta otra web impulsó 73 recorridos con origen o destino en Aragón.
«La gente dice que mi vehemencia es ofensiva» Entrevista con Richard Dawkins © Decca Aitkenhead The Guardian Traducido para Rebelión por Anahí Seri
Vendió un millón y
medio de ejemplares de The God delusion (El espejismo de Dios), y esta semana ha conseguido reunir 5.500 libras para anuncios ateos. Así pues, ¿por qué piensa Richard Dawkins que la ciencia está perdiendo la guerra contra la religión?
Richard Dawkins prepara su jubilación de la cátedra de Oxford y sigue defendiendo con vehemencia el ateísmo.
Un día en 2006, en la casa de un compañero, conocí a un amigo de su hija adolescente. Mostraba curiosidad intelectual, y su inteligencia saltaba a la vista; pero mantenía una férrea lealtad hacia la fe de sus padres, cristianos renacidos (born again Christians). Nos pasamos casi toda la tarde discutiendo con el pobre chico, apelando a su lógica y su razón; fue en vano. Al borde de la desesperación, pensamos que debería haber algún texto ateo seminal al que le pudiéramos referir. Pero no se nos ocurría ninguno.
Pero mira por dónde, pide y recibirás. No había pasado ni un mes, y Richard Dawkins publicó The God delusion (El espejismo de Dios), un ardiente manifiesto a favor del laicismo. Aún comparándolo con el éxito de Dawkins de 1976, El gen egoísta, fue un éxito espectacular, con más de un millón y medio de ejemplares vendidos.
Esta semana, en la que Dawkins se jubila de su cátedra Charles Simonyi de divulgación de la ciencia, que ha ocupado en la Universidad de Oxford durante 12 años, se podría pensar que considera que la causa laicista, científica, a la que ha dedicado su carrera profesional, está triunfando. El pasado martes, se anunció una campaña de publicidad consistente en unos carteles que aparecerían en los autobuses, con el mensaje «Dios probablemente no existe. Deja de preocuparte y disfruta de la vida». La campaña, lanzada por la guionista de televisión Ariane Sherine, a través de su blog Commentisfree.co.uk, confiaba en reunir 5.500 libras de los seguidores, cantidad que Dawkins había prometido igualar con otro tanto de su bolsillo; pero ayer ya se habían recogido más de 96.000 libras a través de donaciones públicas.
Esa misma semana, el ministro de inmigración, Phil Woolas, predijo que la reformas constitucionales expulsarían a los obispos de la Cámara de los Lores en el plazo de 50 años, y se registraron cifras récord de nuevos estudiantes universitarios de matemáticas y ciencias. Incluso en América, la derecha religiosa parecía estar perdiendo fuerza.
Pero cuando le pregunto a Dawkins, que tiene ahora 67 años, si en su opinión la divulgación de la ciencia ha mejorado a lo largo de su trayectoria profesional, no parece muy convencido. «Yo diría que cuando yo comencé mi labor, había el mismo grado de ignorancia que ahora, pero menos rechazo activo [de la ciencia]. Si uno se dedicara a visitar colegios y universidades y asistiera a las clases sobre evolución, podría encontrar una proporción considerable de jóvenes que, sin saber a qué se oponen, piensan que se oponen a ello, porque se los ha educado en ese sentido».
Le pregunto si él atribuye este hecho a un menor nivel de educación científica o al ascenso del fundamentalismo religioso, y me responde sin vacilar: «Creo que se debe a una mayor influencia religiosa».
En opinión de Dawkins, en Gran Bretaña se está librando una batalla entre las fuerzas de la razón y el fundamentalismo religioso, y la victoria aún queda lejos. Él es uno de los combatientes más famosos y prolíficos, pero la cuestión sería si está entre los más eficaces. La finalidad declarada de The God delusion (El espejismo de Dios) era «convertir» a los lectores al ateísmo, pero tiene que admitir que, en cuanto herramienta de proselitismo, ha sido mayormente un fracaso. Esboza una sonrisa. «Pues sí, creo que fue poco realista. Un objetivo loable, pero poco realista».
De hecho, a Dawkins se le ha calificado como «la persona que más gente ha reclutado para el creacionismo en su país». Los críticos lo acusan de haber sufrido un fracaso imaginativo en lo que respecta a la susceptibilidad de la mente al consuelo que proporciona el pensamiento irracional. Dicen que su intolerancia intelectual aliena a la gente, y han cuestionado el que haya atacado a objetivos como el humorista Peter Kay por haber admitido que la fe es un consuelo para él. Es sabido cómo Dawkins lo ridiculizó: «¿Cómo se puede tomar en serio a alguien a quien le gusta creer en una cosa porque "le brinda consuelo"»?
Cuando Sherine se dirigió a él para hablarle de la financiación del autobús ateo, la frase que él prefería que apareciera en el anuncio era «Es prácticamente seguro que Dios no existe». Pero eso tal vez haría montar en cólera a los creyentes, y podría alejar a unos posibles simpatizantes agnósticos. Al final se acordaron poner «probablemente».
«Sí, sí, ya lo sé», interrumpe Dawkins. «Lo sé. La gente dice que soy estridente, que mi vehemencia es ofensiva».
Dawkins tiene una teoría al respecto, que es muy persuasiva. «A todos nos han educado en el punto de vista de que la religión tiene una especie de estatus privilegiado. No se te permite criticarla. Y por tanto, incluso si haces una crítica bastante leve, resulta estridente, porque viola esa expectativa de que la religión está en una zona restringida».
Pero aún así, desde un punto de vista puramente estratégico, ¿por qué no intenta ser ... «¿conciliador?».
Pues sí. Si a la gente le tiran para atrás las certezas de su estilo intelectual, ¿por qué no intenta resultar un poco menos intimidante?
«Bueno, es una cosa que me preocupa», dice muy en serio. «Sí. Y me lo encuentro con frecuencia. Es la crítica más inteligente con la que me encuentro. Supongo que hay dos modos distintos de hacerlo, y me alegra mucho de que otra gente lo haga de esa forma. Breaking the Spell (Rompiendo el hechizo) de Dan Dennett al menos se propone eso, ser seductor - ¿es ésa la palabra? No del todo, pero se trata de ganarse al lector. Y yo sé hacerlo. Sé como hacerlo». Hace una pausa y reflexiona. «Pero parece... parece que he perdido la paciencia».
Sin embargo, a lo largo de toda la entrevista se esfuerza muchísimo por mostrarse paciente. Aunque él considera «una auténtica maldad» llamar «niño católico» al hijo de padres católicos, rápidamente añade: «Es igual de malvado decir de un niño que es ateo. Yo nunca lo diría». Y no puede evitar añadir: «Por supuesto, hay gente que diría que todos los bebés son ateos, porque no creen en nada». Pero cuando le pregunto si él lo diría, se lo piensa un momento antes de responder: «Bueno, no estoy seguro de que eso sea una forma muy razonable de expresarlo».
¿Está preocupado por que descienda el nivel de los estudiantes universitarios, al ampliarse el acceso a la universidad? «Tengo que tener mucho cuidado de no parecer un carca en este tema. Cuando empecé con las tutorías en los años 60, para mí fue una gran satisfacción tener a estudiantes que tenían mucho interés, y las clases de tutoría eran un auténtico encuentro intelectual. Esa buena sensación parece que fue desapareciendo. Pero no me atrevería a echarle la culpa a los estudiantes, es posible que fuera hastío por mi parte».
Como la mayoría de los racionalistas, Dawkins tiende a invocar la inteligencia innata de las personas, y a atribuir sus formas incorrectas de pensamiento a la ignorancia, no a la estupidez. «Pero no tengo pruebas», admite. «Tal vez esté equivocado. Es una especie de ideal. Es como esforzarse al máximo». Le sugiero que quizás la gente sea simplemente estúpida. «Sí, tal vez lo sean», dice con cautela. «Pero al menos, cuando afirmo que la ignorancia no es delito, eso es mi defensa contra la acusación de arrogancia. Porque si le dices a la gente que es estúpida, desde luego que no es forma de hacer amigos e influir en la gente».
Dawkins una vez describió a una empleada de British Airways a quien despidieron por llevar una cruz dorada en el trabajo diciendo que tenía «una cara de lo más estúpida». ¿Se arrepintió de haberlo dicho? Se le escapa una sonrisa malévola.
«Pues ... pues ... sí, de verdad. Sí. Me pilló desprevenido. Aunque creo que dije que parecía tonta. ¿Vio usted la foto? Creo que si busca la historia, y tienen la foto...». Se lo piensa, y se detiene. «No está bien».
Antes del encuentro con Dawkins, yo tenía miedo de que su impaciencia intelectual llegara a ser aplastante. La impresión, en cambio, es más bien la de un león que se ha dado a sí mismo instrucciones estrictas de comportarse como un gatito – lo cual es un alivio y al mismo tiempo un poquito decepcionante.
Le pregunto si alguna vez envidia a la gente que cree en Dios.
«No». Mueve la cabeza negando con firmeza. ¿A pesar de que dicen que la fe brinda tanto consuelo?
«Mire usted», dice, «tengo tantas ganas de decir, bueno, a lo mejor es un consuelo, ¿y qué? Sospecho que por cada persona que recibe un consuelo de la fe, habrá alguien que alberga un temor mortal». ¿Y él no envidia a quienes consiguen que Dios no les inspire un temor mortal?
«Si los envidiara por eso, tendría que envidiar a la gente que toma drogas para sentirse bien. En la medida en que la religión es un consuelo, probablemente no...».
A Dawkins le gusta bromear diciendo que los ancianos van a misa porque «están trabajando a tope para el examen final». A él no le preocupa que un día, de muy mayor, pueda despertarse y verse atraído por le fe. De llegar a ocurrir, lo atribuiría a la demencia senil. Mucho más le preocupan los informes espurios sobre su conversión en el lecho de muerte, difundidos por sus enemigos tras su muerte. Probablemente no lo dice en broma cuando afirma: «Quiero asegurarme de que haya una grabadora en marcha para recoger mis últimas palabras».
El Islam es un conjunto de plagios
© Christopher Hitchens Extracto de God is not Great
Traducción de Ismael Valladolid Torres Publicado en La media hostia
Es posible llegar a dudar sobre si el Islam es en absoluto una religión separada. Inicialmente dejó satisfecha la necesidad de los árabes de un credo especial, y para siempre estará identificado con su lengua y con sus posteriores grandes conquistas, puede que no tan abrumadoras como las del joven Alejandro de Macedonia, pero suficientes para sugerir la idea de estar respaldados por una divinidad, al menos hasta que se internaron en los límites de los Balcanes y la región mediterránea cercana. Pero cuando se examina de cerca el Islam no es mucho más que un conjunto de plagios obvios y organizados de forma enfermiza, apoyándose en el contenido de viejos libros y tradiciones según lo requiere la ocasión. Así, lejos de resultar «nacido de la primera luz de la historia» como generosamente lo definía Ernest Renan, el Islam es en su origen tan sombrío aproximadamente como los orígenes del material que toma prestado. Hace inmensas reclamaciones sobre sí mismo, reclama la sumisión o la rendición de sus adherentes, y demanda deferencia y respeto por parte de los no adherentes. No hay nada, absolutamente nada en sus enseñanzas que justifique siquiera mínimamente tal nivel de presunción y arrogancia.
El profeta murió aproximadamente en el año 632 según nuestro calendario. Las primeras noticias de su vida fueron redactadas ciento veinte años después por Ibn Ishaq. Sin embargo el original se perdió y sólo puede ser consultado en su forma revocada por Ibn Hisham quien murió en 834. Añádase a toda esta oscuridad y todo este boca a boca la ausencia de registros sobre cómo los seguidores del profeta ensamblaron el Corán o cómo sus dichos, la mayor parte de ellos anotados por secretarios, fueron codificados. Este problema familiar se ve más complicado —incluso más que en el caso cristiano— por la cuestión de la sucesión. Contra lo que habría sucedido con Jesús, quien se las apaño para volver al mundo realmente pronto y quien —toma absurdo, Dan Brown— no dejó descendientes conocidos, Mahoma fue general y político y un padre prolífico —en esto no se pareció a Alejandro de Macedonia— pero no dejó instrucciones sobre quién debía sucederle. Las disputas sobre el liderazgo comenzaron casi tan pronto como murió, y el Islam tuvo su primer gran cisma —entre suníes y chiítas— incluso antes de establecerse como sistema. No vamos a tomar partido en el cisma, excepto para apuntar la obviedad de que al menos una de las dos grandes escuelas de interpretación del Islam debe estar bastante equivocada. La identificación temprana del Islam con un califato en la tierra, y las disputas entre contendientes al legado del profeta, lo marcan claramente como un asunto puramente humano.
Se dice por parte de autoridades musulmanas que durante el primer califato de Abu Bakr, inmediatamente después de la muerte de Mahoma, surgieron las dudas sobre si sus palabras serían olvidadas pronto. Tantos soldados musulmanes habían muerto en batalla que el número de los que tenían un ejemplar del Corán guardado seguramente en su equipaje era alarmantemente pequeño. Se decidió entonces juntar cualquier testigo viviente, junto con «trozos de papel, piedras, hojas de palma, pedazos de cuero» en los que hubieran sido escritos refranes del profeta, y dárselos a Zaid ibn Thabit, uno de sus primeros secretarios, para una recopilación autorizada. Hecho esto, los creyentes ya tuvieron algo parecido a una versión oficial.
Si esto es cierto, podríamos datar el Corán en una fecha realmente cercana a la muerte del propio Mahoma. Pero resulta no haber ni certidumbre ni acuerdo sobre la verdad de la historia. Hay quien dice que fue Ali, el cuarto y no el primer califa, y el fundador de la secta chií, quien tuvo la idea. Muchos otros, como la mayoría suní, afirman que fue el califa Uthman, quien reinó entre 644 y 656 quien tomó la decisión última. Tan pronto uno de sus generales le dijo que soldados de diferentes provincias luchaban por sus interpretaciones discrepantes del Corán, Uthman ordenó a Zaid ibn Thabit que juntara todos los textos, los unificara, y los transcribiera en uno. Cuando la tarea hubo sido completa, Uthman ordenó que se enviaran copias a Kufa, Basra, Damasco, y otros lugares, con la copia maestra retenida en Medina. Uthman interpretó así el papel canónico que al estandarizar, purgar y censurar la Biblia cristiana, llevaron a cabo San Ireneo y el obispo Atanasio de Alejandría. La recopilación fue declarada sagrada, y el resto de textos no incluidos declarados apócrifos. Mejorando a Atanasio, Uthman ordenó que cualquier edición rival más temprana fuese destruida.
Aún suponiendo que esta versión de los hechos sea la correcta, lo que significaría que nunca ha existido oportunidad de que los estudiosos determinen o disputen lo que realmente ocurrió durante la vida de Mahoma, el intento de Uthman de abolir las discrepancias fue vano. El idioma árabe escrito tiene dos características que hacen que sea difícil de aprender por un extranjero. Utiliza puntos para distinguir consonantes como b y t, y en su forma original no tenía signo para las vocales cortas, las cuales se representaban con guiones o marcas con forma de coma. Esto permite lecturas muy diferentes incluso de la versión de Uthman. La escritura arábiga no fue mínimamente estandarizada hasta finales del siglo noveno, y entretanto un Corán sin puntos y extravagantemente vocalizado genera interpretaciones radicalmente diferentes de sí mismo, algo que sigue haciendo. Esto podría no ser importante si hablamos de la Iliada, pero recuérdese que se supone que hablamos de la palabra final e inalterable de Dios. Hay una conexión obvia entre la flagrante debilidad de esta reclamación y la supuesta certidumbre expresada de la forma tan fanática con la que se nos presenta. Por poner un ejemplo que no puede ser ignorado; las palabras en árabe escritas en el exterior del Domo de la Roca en Jerusalén dicen algo distinto a lo que en distintas partes del Corán dice que dicen.
La situación se muestra aún más deplorable cuando llegamos al hadith, literatura oral secundaria que supuestamente nos cuenta dichos y acciones de Mahoma, cómo se compiló el Corán y los refranes de los acompañantes del profeta. Cada hadith, para poder ser considerado auténtico, debe haber sido reconocido por una cadena o isnad de testigos supuestamente fiables. Muchos musulmanes permiten que estas anécdotas guíen su vida diaria. No limpian a sus perros, por ejemplo, basándose en que se dice que Mahoma lo hubo ordenado.
Tal y como cabría esperar, las seis colecciones de hadith autorizadas que acumulan el boca a boca de tantas generaciones —A le dijo a B, quien se enteró por C que lo aprendió de D— fueron recopiladas siglos después de los eventos que pretenden describir. Uno de los más famosos de los seis compiladores, Bukhari, murió 238 años tras la muerte de Mahoma. A Bukhari los musulmanes le reconocen inhabitualmente fiable y honesto, y parece haberse labrado esta reputación en que de los trescientos mil dichos que acumuló durante una vida enteramente dedicada al proyecto, averiguó que doscientos mil de ellos no tenían valor y debían ser descartados. Posteriores exclusiones de tradiciones cuestionables y dudosas redujeron el total a diez mil hadith. Eres libre de realmente creer, si así lo eliges, que de toda esa informe masa de sabiduría iletrada y recopilada de testigos dudosos, el pío Bukhari, más de doscientos años después, se las apañó para elegir sólo los dichos más puros y capaces de soportar un examen riguroso.
La posibilidad de que toda esta retórica humana esté libre de errores y pueda ser considerada como final queda definitivamente descartada no sólo por sus innumerables contradicciones e incoherencias sino también por por el famoso episodio del Corán llamado «versos satánicos» a partir del que Salman Rushdie más tarde creó su proyecto literario. En esta ocasión, Mahoma andaba detrás de conciliar a algunos influyentes politeístas de La Meca, y en esas que experimentó una «revelación» que le permitió afirmar como compatible la existencia de otras viejas deidades locales. Más tarde se dio cuenta de que hubiera podido no hacer lo correcto, posiblemente poseído por algún tipo de diablo que por algún motivo habría elegido relajar brevemente su hábito de combatir otros monoteísmos en su propio terreno. Mahoma creía devotamente no sólo en el diablo como tal sino también en pequeños diablos del desierto, llamados djinns. Incluso las esposas de Mahoma notaban en ocasiones que el profeta tenía oportunas «revelaciones» que solían adaptarse a la perfección a sus necesidades a corto plazo, y en ocasiones se burlaban de él por ello. Se nos ha contado —por parte de autoridades a las que no es necesario en absoluto creer— que cuando Mahoma experimentaba estas revelaciones en público, a veces le poseía el dolor y sentía un insoportable ruido en sus oídos. Mares de sudor surgían de su cuerpo, incluso en los días más templados. Algunos críticos cristianos sin corazón han sugerido que Mahoma era epiléptico —omítase el hecho de que los mismos síntomas los hubiera experimentado Pablo en su camino a Damasco—. No sentimos la necesidad de especular al respecto. Es suficiente con parafrasear la inevitable pregunta de David Hume. ¿Qué es más probable, que un hombre sea utilizado por Dios para revelarnos algo, o que ese hombre haya partido de revelaciones existentes y se crea o reclame que mostrárnoslas le haya sido ordenado por Dios? En cuanto al dolor y a los ruidos en la cabeza, uno sólo puede suponer que una comunicación directa con Dios no tiene que ser precisamente una experiencia calmada, bella y lúcida.
El CSIC se desvincula del congreso creacionista de la Expo. La comunidad científica española rechaza en bloque los debates sobre 'diseño inteligente' que tendrán lugar en Zaragoza El arzobispo Ureña saluda a Belloch y Marcelino Iglesias, presidente del Gobierno de Aragón (en primer plano), en 2006. EFE. MANUEL ANSEDE - Madrid - 04/07/2008 21:39
La organización de un simposio creacionista, camuflado como Congreso Internacional sobre Ecología, en el marco de la Expo Zaragoza 2008 ha provocado la repulsa de la comunidad científica española. Las jornadas, organizadas por la Universidad San Jorge en el Pabellón de la Santa Sede, incluyen ponencias sobre el "diseño inteligente del universo", un disfraz contemporáneo del creacionismo clásico, que rechaza la Teoría de la Evolución de Charles Darwin y propugna la creación divina de todos los seres vivos.
El Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), presente en el comité científico del congreso a través de su delegado en Aragón, Mariano Laguna, ha sido el primero en desmarcarse del evento ante su falso contenido sobre ecología. Según fuentes del mayor organismo científico de España, "el CSIC debe aclarar, de manera tajante, que no apoya este congreso y no va a participar en ninguna de sus sesiones".
Belloch, en el comité de honor
Estas mismas fuentes explican que al CSIC "llegó una información incompleta e incorrecta que hablaba de un Congreso Internacional de Ecología, y se tomó la decisión de participar". Lo mismo ocurrió con el alcalde de Zaragoza, el socialista Juan Alberto Belloch, y el vicepresidente del Gobierno de Aragón, José Ángel Biel, miembros del comité de honor del simposio por invitación del arzobispo de Zaragoza, Manuel Ureña. Ninguno de los dos gobernantes ha desvinculado su nombre del acto creacionista.
El director de la Estación Biológica de Doñana, Fernando Hiraldo, también ha mostrado su rechazo a que se intente colar la doctrina creacionista con la careta de un congreso de ecología. "Resulta patético, es como si nosotros organizáramos un congreso de teología", sostiene. "Me parece muy bien que cada uno defienda sus ideas, pero deberían ser honrados y no llamarlo Congreso Internacional de Ecología", añade.
El simposio, que tendrá lugar del 10 al 12 de julio, está encuadrado en las actividades de la Tribuna del Agua, cuyo supuesto fin es "mejorar los sistemas vigentes en materia de agua y desarrollo sostenible". Para Hiraldo, es perjudicial que se utilice el paraguas de la Expo para hablar de creacionismo: "Si yo fuera responsable de la Expo, jamás hubiera dejado que se hiciera".
El director del Museo Nacional de Ciencias Naturales, Alfonso Navas, pide que los responsables de la muestra temática enmienden su error: "La Expo debería rectificar si pretende dar una imagen de seriedad; el creacionismo no es científico, es ridículo que como institución amparen esto".
Aunque no financia el acto, la sociedad estatal Expoagua Zaragoza 2008 ha cedido un espacio, la sala CAI, a la organización del congreso creacionista. El responsable de contenidos de la Expo, David Baringo, rehúsa por el momento retirar su apoyo al simposio. "Nadie nos ha solicitado una cancelación", asegura. Según Baringo, es "legítimo" que el Vaticano organice este acto en la Tribuna del Agua porque es "un foro abierto".
Ecología y religión Por Fernando Valladares, presidente de la Asociación Española de Ecología Terrestre
El análisis de múltiples eventos cotidianos revela cómo la Iglesia y la religión influyen en nuestras vidas, traspasando las libertades y paseándose con impunidad por los difusos limites de la legalidad vigente en nuestro país. Cada vez somos más conscientes de que nuestros ministros están jurando sus cargos sobre la Biblia o que nuestros impuestos pagan los salarios de profesores de religión (católica) cuya selección escapa al Gobierno, y todo ello en un Estado que pretende ser aconfesional como indica nuestra Constitución.
Pocas veces tiene uno la oportunidad de constatar la intromisión de la Iglesia en terrenos profesionales y pocas veces esta intromisión es tan deshonesta y tiene tanta proyección en la sociedad como la programación de un Congreso Internacional de Ecología sin contar con ningún ecólogo ni implicar ninguna sociedad científica nacional o internacional realmente relacionada con la ciencia de la ecología.
Este congreso está planteado por la Santa Sede dentro de las actividades que su pabellón realizará en el marco de la Expo de Zaragoza 2008 y no tiene, en realidad, nada que ver con la ecología. Las conferencias programadas tienen un contenido espiritual y filosófico muy lejos de la idea de ecología como la ciencia que estudia las relaciones entre los seres vivos y el medio ambiente en que viven. De hecho, el congreso parece mas vinculado a la biología evolutiva que a la ecología, pero apoyando ideas contrarias al conocimiento científico como la del diseño inteligente, por lo que se aparta diametralmente de un congreso científico y actual a pesar de lo que sugiere su denominación de congreso internacional.
Parece que la Santa Sede aprovecha como reclamo para esta actividad el creciente interés social que la ecología como ciencia despierta en nuestros días. Desde la Asociación Española de Ecología Terrestre esperamos que esta negligente confusión de contenidos y términos perpetrada por la Santa Sede y apoyada por Acción Social Católica, el Arzobispado de Zaragoza, el CAI y la Universidad de San Jorge, entre otros, no pase desapercibida a una sociedad cada vez más informada y crítica.
Comentario más valorado
Esta batalla del diseño inteligente es, sorprendentemente, la más importante que va a tener que emprender la biología/bioquímica de todo el mundo, no solamente los USA en este siglo. Es sorprendente, pero la verdadera regresión ideológica de la Iglesia Católica y el auge de movimientos fundamentalistas en su seno van a obligar a que lo que era la risión del mundo (por ejemplo, las argumentaciones del Departamento de Educación de Kansas o Alabama) se quiera extrapolar a otras sociedades/latitudes. No soy biólogo ni bioquímico ni nada similar, pero creo que los organismos institucionales de esos campos del país deben de tomar iniciativas claras al respecto. No basta con "no hacerles caso". Esa postura la aprovechan para ir ganando espacios de forma disimulada (y este es un ejemplo claro). Hay que perseguirles hasta el fondo de sus madrigueras (ideológicamente hablando me refiero). Es un caso paradigmático de separación de razón y fe, y esa es una batalla que comenzó con la Ilustración (y antes, si vamos hasta Servet y Galileo) y de la que no nos podemos apear a estas alturas del siglo XXI, nuestro deber colectivo es seguir manteniendo esa separación razón (=asuntos públicos) y fe (cuestiones privadas). Porque empiezan por el D.I. y por supuesto siguen con el aborto, los tratamientos paliativos, la educación mixta, los anticonceptivos .... Cada uno que crea lo que quiera, pero la razón nos explica que no hay duda ninguna de que unas cosas son verdades OBJETIVAS (el planeta Tierra no tiene 6.000 ni 13.000 años, sino 4.500 MILLONES de años) y otras son opinables y SUBJETIVAS (YO decido ser católico, musulmán, budista, cienciólogo, mormón o rastafarian). Al CSIC no le basta con darse de baja, debe de iniciar acciones positivas en contra. Charlas de divulgación, posicionamientos públicos, edición de materiales educativos para las escuelas ... Sin excusas, es una batalla que no pueden ni deben rehuir.- jon -
Los ateos se hacen fuertes. Los no creyentes se organizan para frenar la beligerancia de las religiones y su poder en el Estado - Sus campañas publicitarias reciben generosas donaciones y aumenta la demanda de apostasía. ABEL GRAU EL PAÍS - Sociedad - 24-11-2008
"Probablemente no hay dios, así que deja de preocupa
rte y disfruta de la vida". Este eslogan lucirá en los autobuses de Londres a mediados de enero. Se trata de la primera campaña ateísta en Reino Unido financiada con donaciones de contribuyentes anónimos. Y ha sido un éxito. Preveían recaudar 5.500 libras (6.500 euros) y en tan sólo dos días reunieron 10 veces más. No es algo aislado. Esta semana se ha puesto en marcha una iniciativa similar en Washington. Los ensayos que arremeten contra la religión se convierten en superventas y, en España, aumentan las solicitudes de apostasía. Parece que la hora de los no creyentes ha llegado. ¿Está el ateísmo tomando una nueva conciencia más activa en la sociedad?
No es fácil confesar que uno es ateo, es decir, que niega la existencia de Dios, según señala el biólogo Richard Dawkins, conocido como el rottweiler de Darwin por su férrea defensa de la teoría evolucionista. "La situación de los ateos hoy en día en América es comparable a la de los homosexuales 50 años atrás", escribe Dawkins en el ensayo El espejismo de Dios (Espasa Calpe), que ha vendido 1,5 millones de ejemplares. "Los ateos son mucho más numerosos, sobre todo entre la élite educada, de lo que muchos creen", prosigue. El problema es que, a diferencia de otros grupos religiosos, no están organizados. "Un buen primer paso podría ser generar una masa crítica con aquellos que desean salir a la luz y así animar a otros a hacer lo mismo. Pueden hacer mucho ruido".
Ruido considerable es el que ha conseguido la citada campaña del autobús ateísta británico. La gestiona la British Humanist Association -una organización que promueve acabar con la privilegiada posición de la religión en la ley, la educación y los medios de comunicación- a través de la web www.justgiving.com/atheistbus. Su patrocinador más ilustre es el propio Dawkins. Iniciada el 21 de octubre, se propuso recaudar 5.500 libras (6.500 euros, el coste de un mes de los anuncios en 30 autobuses) y sólo necesitó dos horas para conseguirlos. En dos días, ya tenían 58.900. La cuenta ya va por 143.200 euros.
"Los donantes sienten que no tienen voz, que el Gobierno y la sociedad presta demasiada atención a la religión y a sus líderes, mientras que a los que no son religiosos se les ignora", señala desde la capital británica Hanne Stinson, directora de la British Humanist Association. Al otro lado del Atlántico, la American Humanist Association ya ha organizado una campaña similar para los autobuses de Washington con el lema ¿Por qué creer en un dios? Sé bueno por la propia bondad. Se puso en marcha la semana pasada con una previsión de 200 autobuses (www.whybelieveinagod.org). En España, la Unión de Ateos y Librepensadores estudia unirse a la campaña."Aunque las condiciones en España no son las mismas que en el mundo anglosajón, donde las alternativas de ateos y agnósticos son mucho mas respetadas, y su prestigio social es consecuencia de su permanente presencia en el mundo de las ideas", señala la asociación en su web, ateos.org.
Este nuevo ateísmo también ha irrumpido en las librerías. Una ilustre alineación de científicos e intelectuales ha emprendido la batalla dialéctica a gran escala contra la religión. Sus ensayos se han convertido en superventas. En El espejismo de Dios (10.000 ejemplares vendidos en España), Dawkins expone su hipótesis de que Dios no existe, sostiene que no necesitamos la religión para ser morales y que podemos explicar las raíces de la religión y la moralidad en términos no religiosos. El ensayista Christopher Hitchens argumenta en Dios no es bueno (Debate) que la religión da una explicación errónea del origen del ser humano y del cosmos, que causa una peligrosa represión sexual y que se basa en ilusiones. Ha vendido cerca de 150.000 ejemplares en Reino Unido y 12.000 en España. En EE UU, el filósofo Sam Harris, autor de The end of faith (W.W. Norton) pone de vuelta y media a las grandes confesiones: el judaísmo, el cristianismo y el islam. Las tacha de locuras socialmente aprobadas, cuyos credos son irracionales, arcaicos y mutuamente incompatibles (200.000 vendidos).
En Italia, el matemático Piergiorgio Odifreddi ha escrito ¿Por qué no podemos ser cristianos? (RBA), que ha colocado 200.000 ejemplares en su país. En Francia, Michel Onfray se situó en 2005 entre los más vendidos con Tratado de Ateología (Anagrama), un alegato a favor del pensamiento hedonista y contra la religión. Vendió 209.700 ejemplares. Las cifras parecen indicar que aumenta el interés por la crítica a las religiones. Odifreddi, aun así, es cauto: "Hay una buena parte de la población que valora la razón y la ciencia, pero es una minoría sin mucho acceso a los medios de comunicación".
La razón de este nuevo movimiento está, irónicamente, en los propios fundamentalistas religiosos, según sostienen varios especialistas. "La beligerancia de las religiones lleva a la gente a tocar a rebato", explica el teólogo de la Universidad Carlos III Juan José Tamayo. "Las religiones han despertado de un modo social y culturalmente agresivo, porque reclaman una presencia en el espacio público; quieren intervenir en la vida privada y tener un peso político. En definitiva, quieren que los Estados sean confesionales". Una idea con la que coincide el filósofo Reyes Mate, profesor del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC): "La crítica a la religión resurge cada vez que la religión se quiere convertir en principio moral de la democracia".
Cuando se habla de integrismo se suele pensar en los países musulmanes, pero también se encuentra en el corazón de Occidente. "Pienso en Estados Unidos", sigue el teólogo Tamayo. "En la campaña electoral de 2004, entre John Kerry y George W. Bush, la politización de la religión fue notable: los dos candidatos recordaban constantemente que creían en Dios". Es el caso, por ejemplo, de las escuelas de algunas zonas de Estados Unidos que quieren introducir en las aulas la enseñanza del creacionismo y del diseño inteligente (que equivale a la interpretación literal de la Biblia). Los líderes religiosos occidentales, como el papa Benedicto XVI, o los grupos evangélicos en EE UU, pretenden influir en la política porque "consideran que necesita una legitimación religiosa", señala Tamayo. Además exigen "que la ética se fundamente en un ser trascendente, ya que no reconocen a los políticos como guías morales", e imponen que los textos sagrados, que son míticos y simbólicos, sean considerados como histórica y científicamente válidos.
Esa intervención de la religión en la vida privada es la que pidió el cardenal Antonio María Rouco Varela, presidente de la Conferencia Episcopal Española, en octubre en el sínodo de los obispos de Roma. Criticó el laicismo, es decir, que las personas, la sociedad y, sobre todo, el Estado, sean independientes de cualquier organización o confesión religiosa. Lo dejó claro: "El Estado moderno, en su versión laicista radical, desembocó en el siglo XX en las formas totalitarias del comunismo soviético y del nacional-socialismo". Por eso llama a que la Iglesia participe en la vida privada e incluso en los debates legislativos.
Muchos ciudadanos en España han reaccionado. Las solicitudes de apostasía en los seis primeros meses de 2008 han sido 529, lo que supera a las de todo 2007 (287) y a las de 2006 (47), según la Agencia Española de Protección de Datos. El Ayuntamiento de Rivas, en Madrid, abrió en marzo una oficina para facilitar los trámites de apostasía. En menos de un mes recibió más de 1.100 consultas de toda España. Entre los principales motivos: la reelección de Rouco como presidente de la Conferencia Episcopal. Y no son sólo las apostasías. La práctica religiosa también desciende. Si en 1998 los españoles que se consideraban católicos eran el 83,5%, 10 años después son el 78%, según el barómetro de enero de 2008 del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS).
Las cifras, sin embargo, podrían quedarse cortas. "Ese 78% que dice que es católico, lo es por el bautismo y otros símbolos introducidos en la infancia", señala el teólogo Tamayo. "Esa educación puede que continúe o que se interrumpa y dé lugar a la apostasía o a la indiferencia, que es el fenómeno mayoritario", añade. Los datos se elevan entre los jóvenes. El 46% de los chicos entre 15 y 24 años se consideran agnósticos, ateos o indiferentes, según un informe de la Fundación Santamaría de 2005 (en 1994, eran el 22%). El 39% se define como católico no practicante y tan sólo el 10%, como católico practicante. Las razones del descenso: la "impopular" postura de la Iglesia "en temas como la ley que regula el matrimonio homosexual, el aborto o la sexualidad", según uno de los autores del informe, el sociólogo Juan González-Anleo.
Este nuevo ateísmo lucha contra la religión en la arena dialéctica. "Esa hostilidad que yo y otros ateos expresamos ocasionalmente contra la religión está limitada a las palabras. No voy a poner una bomba a nadie, ni a decapitarlo, ni a lapidarlo, ni a quemarlo en la hoguera ni a crucificarlo ni a estrellar aviones contra sus rascacielos", escribe Dawkins. De hecho, el propio lema del bus ateísta británico se aleja del dogmatismo. El probablemente reconoce que igual que no hay pruebas de la existencia de Dios, tampoco las hay de lo contrario. "No es necesario mantener una relación hosca con la religión", considera el filósofo Jesús Mosterín, miembro del CSIC. "Se puede conservar sin creérsela pero con curiosidad y simpatía, como una tradición folclórica más". Eso sí, aunque dialéctica, es una batalla sin cuartel.
La crítica a la religión es antigua pero, sobre todo desde el siglo XIX, cuenta con una aliada crucial: la ciencia. Así lo ha expuesto el premio Nobel de física estadounidense Steven Weinberg en The New York Review of Books: "Creo que entre la ciencia y la religión existe, si no una incompatibilidad, por lo menos lo que la filósofa Susan Haack ha llamado una tensión, que gradualmente ha ido debilitando la creencia religiosa, especialmente en Occidente, donde la ciencia ha avanzado más". La ciencia, enumera el Nobel, explica mejor el funcionamiento del mundo que la religión y refuta el papel del hombre como protagonista de la creación. Otro de los físicos más prestigiosos del mundo, Stephen Hawking, lo suscribe: Las leyes por las que se rige el universo "no dejan mucho espacio para milagros ni para Dios".
Ciencia y religión no pueden convivir en paz, añade el matemático Odifreddi. "La ciencia acepta verdades basadas en confirmaciones empíricas y deducciones matemáticas y lógicas. La religión, al menos la católica, se refiere a un libro de hace 2.000 años y a pronunciamientos dogmáticos de concilios y del Papa. Es difícil imaginar métodos más opuestos".
Pero ¿podemos vivir sin Dios? La respuesta de los científicos, filósofos y teólogos no es unánime. El Nobel Weinberg confiesa que no es fácil no creer, pero está convencido de que la creencia declina inevitablemente en Occidente. Y añade que aunque las prácticas religiosas se mantengan durante siglos, no está tan seguro de que la creencia perviva. "Hay que distinguir la religión, que es construcción social, de la experiencia religiosa, que es personal", matiza Tamayo. "Las iglesias son instituciones, con un atractivo político y social, que incluso hoy pocas veces implican creencias profundas", añade Odifreddi, "por lo que pueden sobrevivir aunque la fe languidezca". "En el futuro seguiremos creyendo, porque lo llevamos de fábrica", argumenta el físico Jorge Wagensberg. "La psicología del desarrollo, la antropología cognitiva y la neurociencia señalan que evolutivamente estamos programados para creer".
Otros están convencidos de que la ciencia es la respuesta. "¡Todos creemos en algo!", concede el matemático Odifreddi. "La cuestión es qué debemos creer; yo creo que la ciencia puede ofrecer incluso una concepción espiritual del mundo, al mostrar cómo tras el aparente caos del cosmos descansa un orden profundo". Su conclusión es clara: "La ciencia es hoy la religión verdadera, mientras que la vieja religión es sólo superstición. Así que si alguien quiere creer en algo, puede creer en la ciencia y su manera de ver el mundo".
Los mandamientos de Dawkins
En 'El espejismo de Dios', el biólogo Richard Dawkins presenta una lista de principios morales laicos válidos universalmente. La elaboró a partir de una lista encontrada al azar en Internet, para demostrar que son unos valores comunes que no necesitan legitimación religiosa. Estos son algunos. - No hagas a otros lo que no quieras que te hagan. - No pases por alto la maldad ni te acobardes al administrar justicia, pero disponte siempre a perdonar el mal hecho si media el arrepentimiento. - Prueba todas las cosas: revisa tus ideas frente a los hechos y prepárate para descartar incluso las creencias más arraigadas. - Respeta el derecho de los demás a estar en desacuerdo contigo. - Fórmate opiniones independientes basadas en tu razón y en tu experiencia: no permitas ser manejado. - Cuestiónalo todo. - Disfruta de tu vida sexual (en tanto no hagas daño a nadie) y deja a los demás que disfruten de la suya. - No adoctrines a tus hijos. Enséñales cómo pensar por sí mismos y cómo estar en desacuerdo contigo.
ORDENANZA RUIDO AYUNTAMIENTO ZARAGOZA
Sección 3. --Comportamiento de los ciudadanos en la vía publica y en la convivencia diaria. Art. 17. Generalidades.1.La producción de ruidos en la vía pública y en las zonas públicas (pinares, riberas, parques etc.), o en el interior de los edificios, deberá ser mantenida dentro de los límites que exige la convivencia ciudadana y, en todo caso, los establecidos por el título III. 2.Los preceptos de esta sección se refieren a ruidos producidos, especialmente en horas de descanso nocturno, por: 1.Tono excesivamente alto de la voz humana o la actividad directa de las personas. 2.Sonidos y ruidos emitidos por animales domésticos. 3.Aparatos e instrumentos musicales o acústicos. 4.Aparatos electrodomésticos y equipos de aire acondicionado. Art. 18. Actividad humana. -Queda prohibido, siempre que se superen los niveles señalados en el título III de la presente Ordenanza y en especial desde las 22.00 a las 8.00 horas, lo siguiente:1.Cantar, gritar, vociferar a cualquier hora del día o de la noche. 2.Emitir cualquier tipo de ruido y/o vibración que se pueda evitar en el interior de las viviendas, producido por reparaciones materiales o mecánicas de carácter doméstico, cambio de muebles o por otras causas. Art. 19. Animales domésticos. -Los propietarios de animales domésticos son responsables de impedir que los ruidos producidos por los mismos ocasionen molestias al vecindario y de que no se superen los límites establecidos. Art. 20. Otros focos de ruido en el interior de las viviendas.1.Los propietarios o usuarios de aparatos de radio y TV, equipos e instrumentos musicales ubicados en el propio domicilio, deberán ajustar su volumen para que no sobrepasen los niveles establecidos en el título III. 2.Se prohíbe la utilización de electrodomésticos, aparatos de aire acondicionado y otras fuentes de ruido desde las 22.00 a las 8.00 horas, cuando puedan sobrepasar los niveles establecidos en el título III. Art. 41. Límites en el ambiente interior. Ninguna actividad o fuente sonora, excluido el ruido ambiental (tráfico o fuentes naturales), podrá producir en el ambiente interior de las viviendas o locales de una edificación, niveles sonoros medidos en dB(A) superiores a los señalados a continuación:
Uso: Local: Residencial Piezas habitables Día (8.00 a 22.00 h) 40 dB Noche (22.00 a 8.00 h) 27 dB Pasillos, aseos y cocinas Día (8.00 a 22.00 h 45 dB Noche (22.00 a 8.00 h) 30 dBArt. 54. Infracciones.1.Las acciones u omisiones que contravengan lo dispuesto en la presente Ordenanza constituyen infracciones a la misma que se clasifican en leves, graves y muy graves. Son infracciones leves: 1.Superar hasta en 3 dB(A) los límites sonoros establecidos en el título III. 2.Cantar, gritar o vociferar a cualquier hora del día o de la noche, en la vía pública o en el interior de las viviendas, superando los niveles sonoros establecidos en el título III. 3.Producir ruido con puertas y ventanas abiertas superando los niveles establecidos en el título III. 4.Emitir ruidos y/o vibraciones con aparatos de radio y TV, equipos e instrumentos musicales, electrodomésticos, aparatos de aire acondicionado u otra fuente ruido, superando los límites establecidos en el título III. 5.No evitar los ruidos producidos por los animales domésticos si superan los niveles sonoros establecidos en el título III. Son infracciones graves: 6.Superar en más de 3 y menos de 6 dB(A) los límites sonoros establecidos en el título III. Son infracciones muy graves: 7.Superar en 6 dB(A) o más de 6 dB(A) los límites sonoros establecidos en el título III. Art. 55. Sanciones 1.Para la graduación de las respectivas sanciones se valorarán conjuntamente las siguientes circunstancias: 1.La existencia de intencionalidad o reiteración. 2.La reincidencia por comisión en el término de un año de más de una infracción de la misma naturaleza cuando así haya sido declarado por resolución firme. 3.La naturaleza de la infracción, atendiendo en especial a las molestias o daños inferidos a los vecinos.
4.El beneficio económico obtenido de la actividad infractora. 2.Cuantías máximas de las multas por infracción de la presente Ordenanza:Infracciones leves: Multa hasta 25.000 pesetas (150,25 euros).Infracciones graves: Multa hasta 150.000 pesetas (901,52 euros).Infracciones muy graves: Multa hasta 300.000 pesetas (1.803,04 euros). 3.La imposición de sanciones por infracción de la presente Ordenanza se ajustará conforme a la graduación y cuantías establecidas en los párrafos 1 y 2 del presente artículo, respectivamente. Sin perjuicio de lo anterior, en casos de especial gravedad o trascendencia y en los supuestos contenidos en la Ley Orgánica 1/1992, de 21 de febrero, de Seguridad Ciudadana, y conforme a lo dispuesto en su artículo 29.1, el alcalde podrá sancionar, previa audiencia de la Junta Local de Seguridad, con:a) Suspensión de la actividad. b) Imposición de multa de hasta 1.000.000 de pesetas (6010,12 euros).
Una nueva ordenanza limita a tres minutos el sonido de las alarmas