Mostrando entradas con la etiqueta alcohol. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta alcohol. Mostrar todas las entradas

sábado, enero 21, 2012

La importancia de cenar en familia


Es el momento más relajado del día, cuando no hay que mirar el reloj y se puede pasar un rato con los niños. Varios estudios científicos demuestran que cenar en familia tiene una incidencia directa sobre el comportamiento de los más pequeños, sus notas y hábitos alimentarios. Eso sí, se deben seguir ciertas pautas. Compartimos mesa con ocho familias españolas.

Cenar en familia,algo aparentemente sencillo, puede hacer más felices a sus hijos, ayudar a que se sientan más seguros, a que sean mejores estudiantes y menos propensos a fumar, beber alcohol o a drogarse. Pero, cuidado, tampoco es mano de santo. Sentarse a la mesa por obligación, con la idea de que se sacrifica para ajustarse al horario de los niños, preocupado por imponer pautas rígidas de conducta y creyendo, además, que debe desarrollar conversaciones constructivas puede ser incluso contraproducente. Disfrutar y relajarse, por más cansado que uno se sienta al final del día de trabajo, son dos factores decisivos para convertir ese encuentro familiar en un estímulo que contribuya al desarrollo de las habilidades sociales, emocionales e interpersonales de su prole. La regularidad es otro factor importante. Lo han comprobado los investigadores de la Facultad de Medicina de la Universidad de Minnesota y lo han corroborado expertos del Centro de Adicciones y Abuso de Sustancias de la Universidad de Columbia, en EE.UU. Según ambos estudios, cenar habitualmente -al menos cinco veces por semana- reduce la propensión a las adicciones. La investigación de Columbia llega a asegurar que de esta manera se reducen en un 42 por ciento las posibilidades de que los adolescentes beban alcohol, en un 59 de que fumen tabaco y en un 66 por ciento de que prueben marihuana. `Cuanto más tiempo de calidad se comparte entre padres e hijos, menos factores de riesgo y más de protección se desarrollan ante conductas negativas y ante patologías como depresión, ansiedad o problemas de comunicación´, explica Guillermo Fouce, doctor en Psicología y profesor de psicología social de la Universidad Carlos III. `Tener una buena relación con los padres, una buena afectividad y contacto es sumamente importante como factor de prevención´.

Curiosamente, frente a la creencia de quienes consideran que cenar en familia es un lujo en estos tiempos gobernados por el estrés y las prisas, lo cierto es que -el dato figura entre las conclusiones del estudio de Columbia- el porcentaje de familias que acaban así la jornada ha subido en los últimos años. Si en 1998 era del 47 por ciento, ahora ya alcanza al 59.

La cena tiene un valor especial con respecto al resto de las comidas, porque es al final del día cuando uno más se relaja y hay más propensión al diálogo. `Pero se debe procurar no hacer de la cena una ocasión para tratar asuntos serios. Eso tiene que surgir´, afirma Esteban Cañamares, psicólogo clínico especializado en la familia. El niño, dicen los expertos, acaba viendo una oportunidad natural para hablar de asuntos importantes para él de su día a día, ya sea porque le han llamado la atención, porque le preocupan dichos asuntos o porque le causan malestar. La televisión, conviene subrayar, es incompatible con este tipo de hábitos, lo mismo que todo aquello que entorpezca las relaciones interpersonales (juguetes, móviles, revistas, auriculares...) y si se pone música de fondo, el consenso es fundamental. `Por regla general es mejor no coger el teléfono durante la cena, a no ser, por supuesto, que se espere una llamada importante, y que nadie se levante hasta que todos hayan acabado´, matiza Cañamares, que recalca también la importancia de la sobremesa, aunque sea breve.

Esas pocas reglas, sin embargo, deben imponerse con suavidad para no crear, en ningún momento, un clima rígido. `Que no parezca que se está en un cuartel, sino en una reunión entre amigos´, deja claro el psicólogo. No se debe olvidar, en todo caso, que el motivo último de dicha reunión es alimentarse. Es decir, no se trata de ser condescendiente si el niño se niega a comer o empieza a jugar con la comida. `Entonces se ha de hablar con claridad y concisión, según la edad y sus características. Por ejemplo, es mejor decir enfáticamente `deja el plato en la mesa´ que `si no te portas bien y sigues molestando, te quedas sin postre´, aconseja Valentín Martínez-Otero, doctor en Psicología y Pedagogía. Está comprobado que en las cenas familiares los niños suelen comer mejor que cuando lo hacen solos o ante la televisión. El estudio de la Universidad de Minnesota asocia las cenas familiares con un menor porcentaje de trastornos alimentarios y mejores notas. Otra investigación similar comprobó que cenar en familia más de cinco veces a la semana, unido a dormir diez horas cada noche y ver la televisión menos de dos horas al día, están directamente relacionados con una menor incidencia de obesidad infantil. `Es importante compartir los momentos a la mesa con nuestros hijos y aprovechar para hacer una correcta educación alimentaria no solo de palabra, sino con el ejemplo´, afirma el nutricionista Juan Revenga. `Les estamos dando mensajes contradictorios si, por ejemplo, les decimos que coman fruta o verdura y nosotros no lo hacemos. Ya decía Einstein que educar con el ejemplo no es una forma más de educar, es la única´.
Priscila Guilayn y Virginia Drake

La importancia de lo insignificante

Comer en familia previene adicciones. Júntarse en la mesa en familia produce hijos sanos
Un estudio del National Center on Addiction and Substance Abuse at Columbia University (CASA, Centro Nacional de Adicciones y Abuso de Sustancias de la Universidad de Columbia) revela que las familias que cenan juntas al menos cinco veces a la semana reducen el riesgo de que sus chicos fumen, beban y se droguen.

lunes, octubre 04, 2010

Saber beber RAY LORIGA EL PAIS SEMANAL Todavía tenemos derecho a beber alcohol en España

Saber beber RAY LORIGA EL PAIS SEMANAL - 14-02-2010
Los borrachos andan rectos, son los sobrios los que se tambalean. El otro día me quedé mirando a un hombre embriagado y volvió a sorprenderme la elegancia de sus pasos, esa línea recta imaginaria que se instala en la cabeza de quien se sabe a punto de caer, esa extraña y conmovedora dignidad de quien sólo desea ya que termine la noche larga sin mayor daño. De los borrachos del cine, mi preferido es Albert Finney en Bajo el volcán, la película de otro borracho ejemplar, John Huston, sobre un tercer aficionado a la bebida, Malcolm Lowry. Podría decirse que hacen falta tres grandes borrachos para construir la pequeña dignidad de uno solo. Jack Lemmon, tan gran actor como es, no daba en cambio la sensación de saber beber en Días de vino y rosas, se le veía siempre agobiado o excesivamente eufórico, sin la sorprendente compostura de un Dean Martin, o un Peter O’Toole. Quedaba claro, en el retrato de Lemmon, que beber no es algo que sepa hacer cualquiera.
Me contó una vez la mujer más elegante que he conocido, Geraldine Chaplin, que su buen amigo Peter O’Toole, obligado a dejar de beber por su médico, se obligó a su vez a dar vueltas sobre sí mismo para recuperar el mareo que le llevaba antaño a una postura forzadamente recta y adecuada. Espero que a la preciosa Geraldine no le importe demasiado que cuente este pequeño secreto. Otra mujer elegante, Dorothy Parker contaba con toda naturalidad cuál era la medida exacta a la hora de beber Dry Martinis: uno no es suficiente y tres son demasiados. Una sensata teoría que aplicaba a su vez a los hombres...
En la sociedad de no se puede y está prohibido seguramente resulte malsonante este elogio de la elegancia de algunos y algunas bebedoras, pero el caso es que hay quien sabe beber y andar derecho y quien no. También hay quien se dedicaba a beber en la cama, como Onetti
, y a escribir prodigiosamente sin molestar demasiado a nadie.
Es curioso que nos vayamos volviendo cada vez más pacatos según nos aproximamos al límite de nuestras libertades, como si una vez que se avanza hubiese que retroceder en la misma medida para conseguir que el balance de la represión vuelva a cuadrar. En la nueva sociedad cualquier prohibición se celebra como una victoria, los justos, al parecer, van ganando terreno.
El Dios laico de la salud se viene mostrando recientemente en todo su cruel esplendor, cargado de vacunas y remedios, como esos viejos farfulleros que vendían por los pueblos elixires milagrosos. Supongo que acabar con un Dios conlleva inventar otros muchos. Dentro de nada no se podrá fumar ya en ningún sitio y tendremos que viajar al Tercer Mundo para satisfacer nuestras insignificantes aficiones. Mejor para ellos, los siempre castigados habitantes del Tercer Mundo, que pueden beneficiarse de un nuevo turismo no sexual y casi inofensivo.
Beber, por ahora, está permitido, siempre que uno no vulnere la lengua natural de cada territorio, aunque a qué negarlo, cada vez está peor visto. Sorprende comprobar desde este futuro perfecto que en las viejas películas blancas, las de Rock Hudson y Doris Day, rara vez se vea a nadie pasado el mediodía sin una copa en la mano. Jimmy Stewart, hombre cabal donde los haya, casi nunca caminaba por un plano sin su scotch. Claro está que Jimmy, en su mejor interpretación, estaba enamorado de la muerte, y hasta vencía su propio vértigo para besar a Kim Novak.
Es evidente que la nueva moral ha impuesto nuevos códigos de apreciación, sin ir más lejos al infame George Bush se le acusaba más de haber bebido que de ser imbécil.
En fin, las cosas son como son y van como van y Holden Caulfield se ha muerto y con él todas sus chicas achispadas y ahora, en este triste y sobrio mundo de ahora, el que quiera andar derecho tendrá que hacerlo porque le obligan y no como antes, porque se lo imaginaba.

miércoles, septiembre 29, 2010

Corre, corre... pero no hacia la nevera. Hábitos para mejorar la salud y prolongar la vida ¿El ejercicio, adelgaza?

Corre, corre... pero no hacia la nevera. El ejercicio físico está cada vez más de moda, para satisfacción de los médicos, pero, ¿sirve para adelgazar? - Los expertos discrepan LOLA GALÁN EL PAÍS - Sociedad - 20-06-2010
La imagen atrae como un imán a los automovilistas que circulan de noche por la autopista. Tras la cristalera, la sala del gimnasio reluce como un ascua, con decenas de hombres y mujeres pedaleando en las bicicletas estáticas, corriendo frenéticos sobre el tapiz mecánico, ejercitándose en máquinas variadas.

Luis Serratosa no puede reprimir una mirada cuando regresa a casa en su coche, ya oscurecido. Serratosa, médico de Sanitas, del Real Madrid, y jefe del Servicio de Rehabilitación y Medicina del Deporte de la Clínica Quirón , piensa siempre lo mismo: "Vivimos en una sociedad absurda que nos empuja a una vida sedentaria. Luego hay que recuperar el tono yendo al gimnasio al final de la jornada ¿Tiene eso algún sentido?"
No es que a él le parezcan mal los gimnasios. Al contrario. "Promocionar la actividad física es importante, porque puede mejorar muchísimo la salud", reconoce. "Si un paciente hace ejercicio se le puede disminuir la medicación, incluso a los que han tenido un infarto. Es buenísimo para personas con diabetes, que es una verdadera epidemia de nuestro tiempo; mejora la densidad ósea, y es muy bueno para las mujeres menopáusicas. Yo creo que la sanidad pública debería fomentar el uso del gimnasio como otro servicio más."
El ejercicio es bueno, sí. Aunque no son los diabéticos ni los infartados los que más lo practican, sino los jóvenes en busca de musculatura, y los no tan jóvenes desesperados por adelgazar. Pero, ¿sirve el ejercicio para perder peso? "
A mí me ha servido para no engordar, aunque tampoco soy propensa", dice Maite, que lleva siete años, más o menos desde que se prejubiló, acudiendo a un gimnasio de Madrid. Maite va dos veces por semana a clases de mantenimiento dirigidas por una profesora. Y no piensa dejarlo. "El ejercicio me permite estar más ágil, incluso mentalmente, pero no diría que sirva para adelgazar. Veo que algunas alumnas más gorditas de mi gimnasio, siguen igual después de mucho tiempo".
No está claro, en efecto, que el ejercicio adelgace. Los científicos buscan pruebas concluyentes de la forma en que afecta la actividad física a nuestro metabolismo, pero lo cierto es que los distintos estudios no siempre coinciden en sus resultados.
Un trabajo realizado por el Pennington Biomedical Research Center, de Baton Rouge (Los Ángeles) demostró que para perder peso el ejercicio debe ser constante y suficiente. La investigación se centró en reducir la ingesta de calorías en un grupo de personas un 25%, mientras otro grupo de participantes en el experimento reducían su ingesta de calorías solo un 12,5% pero aumentaban su ejercicio físico un 12,5%. Todos perdieron peso, pero en el grupo de los que se ejercitaron, tuvieron que aumentar su actividad física hasta una hora diaria. Que es bastante más de lo que venían recomendando los especialistas.
Porque una cosa es innegable; el ejercicio ayuda a quemar calorías. Y en el mundo desarrollado, repleto de tentaciones calóricas y con toneladas de alimentos a nuestro alcance, la tendencia es a ingerir más calorías de la cuenta. La estrategia de lucha contra la báscula sería, pues, quemar ese excedente de calorías. Lo malo es que el ejercicio también aumenta el apetito. Lo más habitual es arrasar la nevera después de una hora machacándose en el gimnasio.
"Es cierto. Tenemos genes ahorradores. Cuando se pierde peso se ponen en marcha mecanismos para recuperarlo", explica Iva Marques, profesora de Nutrición en la Facultad de Ciencias de la Salud y del Deporte, en la Universidad de Zaragoza.
Pero no todo está perdido. "Aunque hacer ejercicio aumenta el apetito", aclara Marques, "cuando el ejercicio es moderado y se hace respirando bien, se pierde grasa, mejoran las endorfinas y las señales de saciedad son más eficaces. Por eso se va a ingerir lo que se necesita. Las personas menos activas tienen peores controles de saciedad. Estos controles se ajustan cuando permanecen activos durante meses. Para que esto ocurra, tenemos que incorporar el ejercicio como una rutina más en nuestra vida". La experiencia diaria demuestra, sin embargo, que no es tan fácil librarse del apetito, ni de la grasa superflua. Por mucho que se acuda al gimnasio. Para lograr resultados significativos, los expertos recomiendan controlar también las comidas. Porque, lo que de verdad ayuda a perder peso "es la actividad física unida a una dieta saludable", opina Pilar Riobó, Jefa Asociada de Endocrinología y Nutrición de la Fundación Jiménez Díaz, de Madrid. "El ejercicio es bueno para todo. Ayuda a quemar calorías, reduce la grasa corporal, evita la diabetes, es bueno para el corazón y ayuda a mantener el peso ideal una vez que se ha adelgazado".
Ya. Pero el camino hasta alcanzar ese peso ideal puede resultar un calvario. Especialmente para las mujeres. El organismo femenino, preparado para la procreación, es más celoso a la hora de conservar sus depósitos de grasa. Aunque, un amplio estudio realizado por investigadores de la Universidad de Harvard, y publicado recientemente en el Journal of the American Medical Association (JAMA), da nuevas esperanzas al sexo femenino.
Riobó lo cita entusiasmada. "Es un estudio muy amplio. Se hizo sobre 34.000 mujeres de edad madura, unos 54 años de media, y se las siguió durante 13 años para ver cómo evolucionaba su peso. Y se comprobó que las que consiguieron mantener el que tenían, o engordaron poquísimo, fueron precisamente las que habían hecho de forma continuada ejercicio moderado durante una hora diaria". La palabra continuado se demostró fundamental. Es inútil flagelarse tres horas un día, y no mover un dedo los tres meses siguientes.
Riobó, como todos los especialistas, señalan que una cuestión vital es practicar aquello que nos gusta. "De nada sirve imponerse actividades que te desagradan. Nadar es bueno, pero no hay que ir a la piscina si no te gusta, porque acabas por dejarlo. Todo ejercicio es útil: baile, gimnasia a dos, porque una voluntad más ayuda a mantener nuestra disciplina, y, muy importante, no se deben sobrecargar nunca las articulaciones. Lo ideal es hacer un ejercicio de intensidad moderada una hora al día". Esta actividad no altera la vida cotidiana. "Puede ser caminar deprisa, pero hacerlo a diario. Este tipo de ejercicio es bueno para la salud pero insuficiente para la pérdida de peso".
Especialmente, a partir de una edad. A medida que nos hacemos mayores se observa una tendencia mayor a ganar peso, al menos en las personas propensas. ¿Por qué? "Es que el gasto energético disminuye a medida que envejecemos. Si a los 25 años se consumen 3.000 calorías al día, a los 50 años, no se consumen más que 2.000", dice Riobó. "Además, gastamos menos porque con los años se tiene menos masa magra que es la metabólicamente activa, y aumenta la masa grasa. Aunque los deportistas, por supuesto, no se ajustan a esa regla".
En el caso de las personas maduras hay que valorar la cuestión de la salud, someterse a un examen médico antes de ir al gimnasio, opinan los expertos.
Pero no todos están de acuerdo en que el ejercicio moderado sea la panacea. Un estudio todavía no oficial, publicado recientemente en The New York Times, llevado a cabo por el profesor Barry Braun, profesor asociado de quinesiología [estudio científico del movimiento humano] de la Universidad de Massachussets, en Amherst, demostraría más bien la eficacia de la actividad normal a la hora de mantener la silueta. En él un grupo de voluntarios pasó un día entero sentado. Incluso para ir al baño, se desplazaban en silla de ruedas. El mismo grupo fue invitado a pasar otro día entero con una actividad normal, permaneciendo simplemente de pie. La diferencia de gasto calórico fue considerable entre ambos grupos. Lo que ha llevado a estos científicos a la conclusión de que bastaría con mantenerse de pie algo más tiempo del habitual, y, sobre todo, huir de las largas tardes sentados en el sofá, para mantener un cuerpo aceptable.
Este ejercicio mínimo tiene además una ventaja: no desata el apetito y evita esas terribles revanchas gastronómicas que se conceden los muy aficionados al gimnasio. Al menos en determinadas franjas de edad. Aunque los resultados en el cuerpo de los cobayas de Massachussets tampoco fueron espectaculares.
Iva Marques cree que hay que empezar por ser modesto en los objetivos. "Lo primero es bajar el sedentarismo. Hacer manualmente las actividades cotidianas, caminar, por ejemplo. Luego, aumentar el tiempo que se dedica a esas actividades". ¿Sirve entonces el ejercicio para perder peso? "Sí. Hay actividades de baja intensidad muy eficaces contra la grasa", responde. No es esa exactamente la experiencia de David Ortega, entrenador personal especializado en pérdida de peso. Sus alumnos, -la mayoría mujeres entre los 28 y los 40 años-, quieren resultados rápidos y visibles. "Yo propongo una dieta estricta y un plan de choque, con entrenamiento fuerte, y cuando han perdido grasas, hay que conseguir que mantengan los buenos hábitos alimentarios y el ejercicio. Creo que hay que educar a la gente en esta práctica. Dos o tres sesiones de una hora semanal son suficientes, para mantener el peso conseguido". Ortega, que tiene 30 años, y trabaja en el Arena Alicante, uno de los gimnasios más grandes de España, cree por encima de todo en las virtudes del ejercicio. "Es fundamental. Es lo único que te ayuda a quemar grasas". ¿Y las dietas? "Pueden ser eficaces también, pero el peso que se pierde con ellas se acaba recuperando".
Iva Marques advierte a los que se sienten angustiados por unos kilos de más. "No hay que obsesionarse con perder peso. En la medida en que la obsesión no es buena porque te esclaviza y te quita felicidad. Lo más saludable es ser feliz. El mejor alimento es estar contento. Hay que hacer algo que te guste. Al final si no te gusta es contraproducente porque esclaviza y te hace infeliz y entonces, el ejercicio deja de ser saludable. Aunque perdieras peso te amargarías, con el riesgo de que se puede caer en alteraciones del comportamiento alimenticio".

Los parámetros que alargan (al parecer) la vida
No es un secreto, a estas alturas, que una vida más sana es, salvo accidentes, una vida más larga. Pero, hasta ahora había pocos estudios que midieran sobre una muestra suficientemente amplia de la población el efecto beneficioso del ejercicio físico sumado a una dieta equilibrada, al consumo moderado de alcohol y a la privación del tabaco.

Un nuevo estudio realizado por cinco especialistas de universidades y centros de investigación médica de Noruega, Reino Unido, Australia y Estados Unidos, en el que se ha analizado el valor combinado de estos cuatro parámetros de conducta arroja importantes resultados.
Los investigadores han llegado a la conclusión de que no respetar ninguno de estos principios saludables equivale a una pérdida de 12 años de vida de promedio. Los resultados de este estudio, realizado sobre una muestra de casi 5.000 británicos de ambos sexos, sometidos a un seguimiento médico a lo largo de 20 años, permiten afirmar con seguridad a los especialistas que cuidarse un poco, estar atentos a lo que ingerimos, y combatir el abrumador sedentarismo de la vida moderna, pueden garantizarnos una vida más larga.
El estudio, que acaba de publicarse en Archives of Internal Medicine, se hizo tomando una muestra a un grupo de gente, similar en términos de edades, distribución por sexo y por clase social, que el censo británico de la época en que se inició el estudio, 1985. No todos los mayores de 18 años seleccionados fueron aceptados (o quisieron participar). De este modo, la muestra se redujo a los 4.886 individuos que respondieron a un cuestionario y se dejaron examinar por una enfermera investigadora, a lo largo de esas dos décadas. En el plazo de 20 años, fallecieron 1.080. El trabajo corrió a cargo del departamento de Nutrición de la Universidad de Oslo, del Consejo de Investigación Médica de la Universidad de Glasgow, del George Institute for International Health de la universidad de Sydney (Australia), del departamento de Medicina preventiva de la Universidad del Sur de California y del Centro Epidemiológico de la Universidad de Southampton.
El estudio permitió establecer que la falta de ejercicio físico tiene un mayor impacto en las enfermedades cardiovasculares, mientras los fumadores están más amenazados por el cáncer. Un consumo elevado de alcohol tenía consecuencias prácticamente en todas las enfermedades. Por supuesto, el estudio tiene sus puntos débiles. El ejercicio que se tomó en cuenta era un mínimo de 120 minutos semanales de actividad física (correr, bailar, nadar o practicar un deporte) en el tiempo libre. Se excluyó la actividad diaria en el trabajo o el caminar a casa.
Y respecto a la dieta, los autores del estudio reconocen que solo preguntaron a los entrevistados por el consumo de fruta y hortalizas sin fijarse en otros alimentos saludables, como cereales enteros, pescado o, por el contrario, el abuso de grasas polinsaturadas.
Reconocen que en 20 años, los británicos objeto de este seguimiento han mejorado sus dietas y la intensidad del ejercicio, además de que muchos han dejado de fumar. No ha ocurrido otro tanto con el alcohol. La ingesta por parte de los hombres se ha mantenido, mientras las mujeres consumen más hoy día que en los años ochenta, cuando se inició el seguimiento de esta muestra de ciudadanos.
Por todo ello, los investigadores, señalan, "fumar, consumir grandes cantidades de alcohol, pocas cantidades de frutas y vegetales y tener poca actividad física, se asocian ya sea tomados separadamente o de forma combinada, con un mayor riesgo de muerte prematura". Y aconsejan: "Modestos, pero viables ajustes en la forma de vida pueden tener un impacto importante tanto a escala individual como social. Desarrollar métodos más eficaces para promover dietas y un estilo de vida más saludable en la población debería ser una prioridad en las políticas de salud pública".

Claves para la salud
- Terapia física. Médicos y nutricionistas recomiendan el ejercicio como la mejor terapia para combatir algunas enfermedades. Aseguran que mejora la vida diaria de los infartados y ayuda a mantener a raya a la diabetes, auténtica plaga de nuestro tiempo.
- Más apetito. Quemar calorías es una forma de evitar el aumento de peso, pero el ejercicio aumenta el apetito, dando paso a una espiral difícil de romper.
- Reserva de grasas en las mujeres. El organismo femenino, adaptado a la procreación, se muestra más celoso a la hora de conservar sus reservas de grasa. Eso explicaría la mayor dificultad de las mujeres para perder peso.
- El peso según la edad. Las dificultades de mantener el peso adecuado aumentan con la edad. Cuando envejecemos disminuyen nuestras necesidades calóricas, lo que no significa que disminuya la ingesta de calorías.
- Consumo de calorías. Gastamos menos calorías porque con los años disminuye la masa magra que es la metabólicamente activa. la doctora Pilar Riobó, jefa asociada de Endocrinología y Nutrición del Hospital Jiménez Díaz, de Madrid, hace el siguiente cálculo: "Si a los 25 años se consumen 3.000 calorías diarias, a los 50 años, solo se consumen 2.000".

jueves, junio 10, 2010

Un estudio alerta de que niños de 13 años beben como adultos. Siete de cada diez adolescentes, sin diferencia de sexos, practican el botellón

PREOCUPACIÓN POR LOS HÁBITOS DE OCIO DE LOS MENORES. Un estudio alerta de que niños de 13 años beben como adultos. Siete de cada diez adolescentes, sin diferencia de sexos, practican el botellón.Expertos avalan que el alcohol a estas edades causa daños irreversibles. 10/06/2010 ANTONIO M. YAGÜE FOTO: AGUSTÍN CATALÁN: Jóvenes en los alrededores del palacio de Vista Alegre.
Se encienden las alarmas por el consumo de alcohol entre los menores. Un estudio de la sociedad científica Socidrogalcohol alertó ayer de que niños de 13 años ingieren las mismas cantidades que los universitarios de 20. El informe también corrobora los daños neuronales irreversibles que sufren por un consumo intenso que se concentra sobre todo entre los jueves y los sábados. La investigación, realizada con una encuesta entre más de 12.000 jóvenes de Galicia, Andalucía, Cataluña, Madrid y la Comunidad Valenciana, revela que la práctica del botellón se inicia a los 13 años y se extiende al 69% de los adolescentes según aumenta la edad, sin diferencias entre chicos y chicas.
"Beben mucho y en poco tiempo", resumió Maite Cortés, profesora de psicología clínica de la Universidad de Valencia, que ha coordinado la investigación en esta autonomía. Un 24% de estos menores consumen cinco bebidas en dos horas o, lo que es lo mismo, sobrepasan con creces los 60 gramos de alcohol considerados "consumo muy intenso" en varones. En las mujeres, este umbral es de 40 gramos. La diferencia radica en que los mayores de 18 años han tardado alrededor de seis años en llegar a estas cantidades de riesgo.
PODA DE NEURONAS El nuevo patrón de beber para emborracharse, extendido entre adultos de países nórdicos los fines de semana, está llevando a los chavales a dejarse las neuronas en el botellón, según Julio Bobes, catedrático de psiquiatría de la Universidad de Oviedo y presidente de Socidrogalcohol.
"El alcohol en esas edades produce una poda de neuronas y tiene consecuencias neurocognitivas graves. Algunas de los 20 millones de neuronas que debe tener una persona al llegar al estado adulto, a los 22 años, no se desarrollan y otras no se sitúan en su sitio", explicó el experto. A su juicio, la situación actual es "muy preocupante", porque no se ve a corto plazo una repercusión que posteriormente se traduce en pérdida de memoria, falta de atención, dificultades para el aprendizaje y fracaso escolar.
Los expertos lamentaron que, sin embargo, el aspecto que más trasciende a la opinión pública es el conflicto social de orden público que ocasiona la práctica del botellón (como las quejas vecinales por ruido y suciedad). Las medidas represivas (más policía y ordenanzas municipales) tampoco resultan efectivas por su aplicación discontinua.
NO A LOS ´BOTELLÓDROMOS´ Cortés dijo que los llamados botellódromos no reducen el consumo de alcohol y, por tanto, no mejoran nada en cuanto a la salud. "Además, crece el riesgo de accidentes de tráfico al forzar a los jóvenes a trasladarse a zonas que no están bien comunicadas por transporte público", apuntó Francisco Pascual, especialista en alcoholismo.
Los expertos pidieron a las autoridades que se cumplan las leyes que impiden la venta de alcohol a los menores, se ponga fin a la publicidad con personajes famosos, se apliquen más medidas preventivas y, sobre todo, se promueva una mayor concienciación social.

miércoles, agosto 26, 2009

El 'botellón' se resiste. Las leyes se muestran incapaces de acabar con una práctica muy arraigada

El 'botellón' se resiste. Las leyes se muestran incapaces de acabar con una práctica muy arraigada. JOAN OLEAQUE - Valencia EL PAÍS - Sociedad - 11-01-2009
Una noche de fin de semana, José Carlos Nicolau, presidente de la Asociación de Vecinos del barrio madrileño de Justicia, vio cómo una botella vacía de vodka aterrizaba en el balcón de su piso. "Lo lanzaron porque sí tras un botellón", dice. Él y otros vecinos se percataron de que en diferentes noches faltaban retrovisores en vehículos aparcados. "Nos enteramos de que los rompen para esnifar cocaína sobre ellos", indica Nicolau, que reflexiona: "El botellón ha cambiado bastante. Hoy se trata de pequeños grupos itinerantes y difusos, compuestos por chavales que buscan sitios cerca de las zonas de fiesta. En Madrid, como en la mayoría de las grandes ciudades, está prohibido beber en la vía pública pero la ley no está preparada en su ejecución para un fenómeno ágil, variable, espontáneo y dinámico".
El fenómeno del botellón no ha desaparecido, sino que se ha adecuado a las nuevas circunstancias. En los últimos años ha habido hasta dos intentos de crear leyes estatales para frenarlo. Pero, como explica el policía Juan Carlos Fulgencio, que ha colaborado con la Universidad de Valencia en la elaboración de un estudio sobre el botellón, "han contado con la oposición explícita de los agentes socioeconómicos quienes, argumentando el derecho a preservar la tradición y la repercusión que supondría restringir el consumo en la vía pública, han logrado que los anteproyectos no se tramitaran".
Para la elaboración del proyecto de investigación Análisis de los determinantes psicosociales que intervienen en la aparición del botellón, Maite Cortés -vicedecana de la facultad de Psicología de Valencia- y sus colaboradores revisaron las normas españolas sobre la materia: Canarias, Cantabria, Castilla y León, Madrid, Comunidad Valenciana, Extremadura y Melilla los prohíben (excepto en fiestas determinadas, como Fallas). Andalucía reguló el fenómeno en 2006; también está regulado en Aragón y Murcia. Y hay regulación de venta y suministro de alcohol en Asturias, Castilla-La Mancha, Castilla y León, Cataluña (prohíbe el consumo en vía pública cuando lo digan las ordenanzas municipales por razones de seguridad), Galicia, La Rioja, Murcia, Navarra y País Vasco.
Para elaborar el estudio, Cortés y sus colaboradores entrevistaron a 4.000 adolescentes y a 2.000 universitarios. Entre los primeros, el 69% reconoce la práctica regular del botellón. De los segundos, casi el 83%. "A más edad, encontramos también cocaína y algo de éxtasis, pero no podemos decir que el botellón empuje al policonsumo", explica Cortés. "Aún vemos reuniones de gran tamaño en zonas universitarias, pero también grupos de cinco personas bebiendo en bancos del parque. También hay jóvenes que se reúnen para consumir alcohol en atracón en pisos de estudiantes. Para los universitarios es importante la motivación económica", dice Cortés, en cuya ciudad, Valencia, se han detectado hasta 43 zonas de botellón. "Es probable, aunque no tenemos datos, que esa motivación gane peso con la crisis", añade.
De media, los adolescentes suelen haberse iniciado en el consumo de alcohol a los 13,4 años. En cuanto a la ingesta de alcohol, se llegan a doblar las cantidades que se consideran de riesgo (60 gramos en chicos y 40 en chicas). El policía Juan Carlos Fulgencio, que ha participado activamente en el proyecto dirigido por Cortés, explica la labor policial una vez que se ha cometido una infracción: "Se debe identificar al infractor y después tomar muestras de alcohol en tres recipientes estériles que se precintarán". Esas muestras, teóricamente, tienen que analizarse, "pero los laboratorios municipales están colapsados", denuncia. El resultado "es un número bajo de sanciones y más pequeño aún de sanciones cobradas".
En los últimos años varias ciudades han creado espacios específicos para el botellón con la intención de disminuir los problemas, pero en opinión de la especialista en Antropología de la Educación Petra María Pérez, "no suelen funcionar porque el botellón lleva añadido un sentido de la transgresión que quienes practican no quieren perder".

miércoles, junio 24, 2009

Uno de cada cuatro jóvenes se emborracha todos los fines de semana: Encuesta de consumo de drogas en la juventud. Las chicas más fuman y beben...

Más alcohol, menos porros y coca. MIGUEL LORENCI . COLPISA. MADRID. . Jueves, 18 de junio de 2009 - 04:00 h.
- Uno de cada cuatro jóvenes se emborracha todos los fines de semana
- La encuesta de consumo de drogas de Sanidad señala que las chicas fuman a diario y beben más que los chicos
Los jóvenes españoles consumen cada vez menos cocaína y cannabis pero se emborrachan más compulsivamente los fines de semana. Así lo constata la encuesta de consumo de drogas entre escolares que Sanidad realiza cada dos años. Un estudio con datos "esperanzadores pero preocupantes" según la titular del departamento, Trinidad Jiménez.
Frente a datos positivos como la creciente percepción del riesgo de consumir drogas legales, la mayor dificultad para acceder a las ilegales, la caída del consumo de cocaína, éxtasis, anfetaminas y heroína, la estabilización del hachís, aumenta sensiblemente el número de jóvenes de entre 14 y 18 años que se emborrachan de viernes a domingo. Uno de cada cuatro lo hace todos los fines de semana.
Alcohol y tabaco son las drogas más consumidas entre escolares, seguidas del cannabis. El 81,2% ha consumido alcohol "alguna vez en la vida", el 44,6% tabaco y el 35,2% cannabis. En el último mes bebieron alcohol el 58,5%, un 32,4% fumó tabaco (el 15% a diario) y un 20,1% cannabis. El consumo de cocaína cae a cotas de finales de los 90, pero la han probado un 5% de los chavales. También un 5% probó otras sustancias psicoactivas, pero menos del 2% las consume actualmente. La encuesta denota que el consumo adolescente es sobre todo ocasional, vinculado casi siempre al ocio y el fin de semana, y que no todos los jóvenes consume drogas. De los 2,3 millones de de españoles entre 14 y 18 años "1,5 millones no había consumido ninguna droga ilegal" destacó Carmen Moya, la delegada del Plan Nacional sobre Drogas. Crece la percepción del riesgo ante el consumo de tabaco, alcohol y cannabis y los adolescentes admiten que cada vez les resulta más difícil conseguir drogas ilegales.
Ellas fuman y beben más
Los chicos consumen más drogas ilegales que las chicas, mientras que ellas fuman más a diario (16,4% frente a 13,3%) y beben más (59,4% de chicas consumió alcohol el último mes, frente al 57,7% de los chicos). Los chavales consumen alcohol de forma más intensa y lo mismo sucede para otras drogas.
El alcohol, que prueban con apenas 13 años, es la droga más consumida por los jóvenes. No son más los que beben, pero lo hacen en menos tiempo y con más intensidad. Aumentan las borracheras, que un 29% de los estudiantes se ha cogido "alguna vez" en el último mes. Entre el 58,5% que declara haber consumido alcohol en el último mes, la mitad (el 49,6%) se ha emborrachado "alguna vez" (44% en 2006). El 99,8% de los menores que bebió alcohol en el último mes lo hizo entre viernes y el domingo. Un 23% consume alcohol todos los fines de semana.
Aunque bajan 12 puntos los episodios de atracones alcohólicos (41,4% frente al 53,4% de 2006) el porcentaje de los bebedores "a la británica" que trasiegan cinco o más copas todos los fines de semana, aumenta casi 6 puntos (23,8% frente al 17,7% en 2006). Los combinados o cubatas, son los reyes del finde y entre semana predomina la cerveza. Los jóvenes beben en bares o discotecas, aunque un 52% compra el alcohol en tiendas y supermercados. El 24,6% de los escolares viajó en vehículos conducidos por conocidos bajo los efectos del alcohol (22% en 2006). Los escolares de 18 años que admiten haber conducido bebidos bajó al 12,5 %, (14,9% en 2006).
El hachís sigue siendo la droga ilegal más común

lunes, enero 05, 2009

Consumir cocaína aumenta la propensión al alcoholismo

Consumir cocaína aumenta la propensión al alcoholismo. Un estudio realizado por varios centros españoles ha registrado que un 67% de los cocainómanos desarrolla dependencia de la bebida
Que la cocaína y el alcohol forman una pareja muy bien avenida se sabía. Ahora un estudio ha puesto las cifras necesarias para determinar hasta qué punto ambas drogas se alimentan mutuamente. El trabajo, publicado en ‘Journal of Clinical Psychiatry’, certifica que el 67% de los consumidores de cocaína participantes en la investigación desarrollaron dependencia del alcohol, cinco veces más que aquellos que bebían pero no esnifaban.
El riesgo de mezclar ambas sustancias es aún mayor en hombres que en mujeres. Los cocainómanos acreditaron un riesgo de alcoholismo 12,3 veces superior que aquellos que no consumían esa droga, mientras entre las cocainómanas el riesgo era 7 veces mayor.
En la investigación han tomado parte el Instituto de Neurociencias de San Joan d’Alacant (CSIC-Universidad Miguel Hernández), el Centro de Salud Ambiental de Retiro (Madrid) y el Hospital Universitario 12 de Octubre (Madrid).
El estudio se hizo con 481 pacientes que habían sido identificados como bebedores de riesgo (aquellos que toman más de cinco cervezas o dos copas de licor al día) en el transcurso de visitas a centros de atención primaria. Se dividieron en dos grupos: los que además de beber esnifaban polvo blanco y los que se limitaban a las copas.
Cuatro años después, dos de cada tres individuos del primer grupo (67%) eran alcohólicos; entre los bebedores, sólo el 13,6% había alcanzado tal condición. Además, se comprobó que “los diagnósticos relacionados con la impulsividad aumentaban el riesgo de dependencia alcohólica en varones mientras que los trastornos afectivos lo hacían en mujeres”.
Estos resultados puede aplicarse sobre todo a “las estrategias preventivas que podrían implantarse en la atención primaria”, explica Jorge Manzanares, del Instituto de Neurociencias San Joan d’Alacant. A su juicio, sería importante que los trabajadores sanitarios “no solo detectaran a los bebedores excesivos”, sino que, si además consumen coca, “se les hagan las recomendaciones necesarias y un seguimiento para evitar el desarrollo de la dependencia”.
Además, dado que la investigación confirma la influencia de la impulsividad y los trastornos afectivos, es importante contar con las herramientas para detectarlos y llevar a cabo terapias farmacológicas y psicológicas adecuadas.
El informe 2007 sobre drogas de Naciones Unidas indicaba que España tiene la mayor tasa de consumo de coca del planeta, con un 3%, seguida de cerca por Estados Unidos (2,8%). En el caso del alcohol, el último sondeo del Ministerio de Sanidad estima que la proporción de bebedores de riesgo ha bajado del 5,5% de 2005 hasta el 3,% del año pasado.
El consumo de polvo de coca se concentra más en varones de entre 15 y 34 años y está ligado al ocio y el esparcimiento. También beben más ellos, aunque las cifras de las mujeres se han ido acercando en los últimos años.

El auge del botellón entre los jóvenes aboca al cierre a las discotecas “light” en Zaragoza

El auge del botellón entre los jóvenes aboca al cierre a las discotecas “light” en Zaragoza. En este tipo de salas, pensadas para adolescentes de entre 14 y 18 años, no se permite el consumo de alcohol y tabaco. I. MUÑOZ. Zaragoza
Las sesiones juveniles que ofrecen las discotecas de l
a capital aragonesa pueden tener sus días contados. La escasa afluencia a este tipo de programación puede poner fecha de caducidad a una oferta con dos décadas de tradición en la ciudad. Los propietarios señalan como culpable al fenómeno del botellón, por lo que reclaman al Ayuntamiento de Zaragoza mayor control y regulación ante la venta de alcohol a menores.
“Es lamentable la cantidad de chavales que hay cada sábado emborrachándose en el Parque Grande”, relata Fernando Izcara, presidente de la Asociación de Discotecas y Salas de Fiesta de Zaragoza. A su juicio, “es una pena que este tipo de actos, donde los jóvenes se divierten sin acceso a la bebida y al tabaco, estén vacíos por culpa de la venta ilegal de alcohol en determinados comercios”. De hecho, desde la asociación se están planteando, además de diferentes formas de protesta, una denuncia colectiva a varios establecimientos que, supuestamente, estarían comerciando con alcohol, la mayoría de ellos regentados por asiáticos.
“Están viciados al alcohol”, reconoce Alberto Angulo, propietario de la sala ‘Green’. “Con 14 años ya están bebiendo, y el problema no es suyo, sino de quien se lo facilita”, explica. Así, cada fin de semana, unos 200 jóvenes acuden a las denominadas sesiones ‘light’, “cuando antes, lo normal era que no hubiera menos de 1.500”, afirma Izcara.
Por ello, las principales salas de la ciudad se están planteando seriamente la anulación de estos espacios de ocio. “Estamos abocados al cierre”, reconocen.
Mientras tanto, la famosa ordenanza antibotellón sigue estancada en los despachos del consistorio. Tras la paralización del pasado año del proyecto presentado por el alcalde de la ciudad, Juan Alberto Belloch, el Partido Popular de Zaragoza lanzó su particular propuesta en octubre. Una iniciativa muy similar a la de los socialistas, por lo que estos se mostraron abiertos al acuerdo.
Sin embargo, nada se ha avanzado desde entonces, y se sigue sin regular esta actividad en la capital aragonesa. En todo caso, el primer teniente de alcalde, Fernando Gimeno, apuntó una posible solución intermedia, que pasaría por la regulación de una serie de espacios concretos donde habitualmente se da esta práctica.
Los padres piden soluciones
La inquietud también está presente entre el colectivo de padres, irritado ante las demoras de la Administración. “El botellón nos preocupa mucho porque es un tema de salud pública en el que se ven afectados los más jóvenes”, explica Ana Abán, presidenta de la Federación de Asociaciones de Padres y Madres de Aragón (Fapar), quien critica la “total impunidad con que algunos comercios venden alcohol”.
Desde la Federación Cristiana de Padres y Madres de Alumnos (Fecapa), Pedro Martínez demanda “soluciones drásticas ya”, así como la planificación de “un ocio alternativo que cuente con la opinión de los chavales”.

martes, septiembre 30, 2008

Paul Newman Has Terminal Lung Cancer. El cáncer vence a Paul Newman.

Adiós a un mito de Hollywood. Los ojos del cine ya no son azules. El cáncer vence a Paul Newman, uno de los grandes monstruos de la interpretación. BARBARA CELIS - Nueva York. EL PAÍS - Cultura - 28-09-2008
Se apagó el azul. La mirada transparente de Paul Newman se rindió el viernes al embiste de un cáncer de pulmón que cerró para siempre los ojos más alabados de Hollywood. Películas como El buscavidas, Marcado por el odio o El juez de la horca están impregnadas del talento de este actor incorruptible al que la fama no consiguió transformar en carne de revista rosa. Tan célebre por su trabajo como por su activismo político, su generosidad filantrópica y su pasión por la velocidad (era piloto de automovilismo), Newman falleció en su granja de Westport (Connecticut) a los 83 años. Con cerca
de un centenar de títulos a sus espaldas, un Oscar al mejor actor, otro honorífico, un premio de la Academia por su labor humanitaria y nueve candidaturas, sabía que la muerte le acechaba y el pasado agosto optó por abandonar el hospital y los tratamientos médicos para disfrutar en la intimidad de sus últimos días.
"Su arte era la actuación. Su pasión, las carreras. Su amor, su familia y amigos. Y su corazón y su alma los dedicó a contribuir a que el mundo fuera un lugar mejor para todos". Éstas eran las palabras con las que ayer anunciaba su muerte la Newman's Own Foundation, creada con el dinero de su multimillonario negocio de condimento
s para ensalada. Lo creó en los años ochenta jugando entre pucheros -amaba la cocina-, y de manera altruista nunca lo explotó para sí, repartiendo con fines benéficos más de 150 millones de euros.
Pero antes que sus aliños, el mundo saboreó en todo su esplendor los ojos de Paul Newman en 1958, cuando la llegada del color a Hollywood permitió que pudieran llenar de azul la pantalla por primera vez en la película, Un largo y cálido verano. Aquel filme, el sexto de su carrera, por el que consiguió el premio al mejor actor en el Festival de Cannes, también supuso el encuentro con la actriz Joanne Woodward, que se convertiría en su segunda esposa. Cincuenta años después, la actriz seguía a su lado el día de su muerte. Newman trabajó con ella en 11 filmes y la dirigió en cuatro, incluida la aclamada Rachel, Rachel. En una industria donde el consumo de parejas parece la norma, Newman también supo ser diferente. "¿Si tengo un filete en casa, para qué me voy a comer una hamburguesa?", bromeó en los años noventa respecto a las "tentaciones".
Y no tuvo pocas. Trabajó con las mejores actrices de su generación, desde Elisabeth Taylor en La gata sobre el tejado de zinc hasta Lauren Bacall en Harper investigador privado. Pero la pareja con la que realmente marcó época no tenía nombre de mujer. El western Dos hombres y un destino convirtió a Paul Newman y Robert Redford en el fenómeno comercial de 1969, algo que volvió a ocurrir en El golpe, otro clásico de los setenta, donde repetían en la piel de personajes marginales como los que Newman buscó siempre para huir de los papeles de galán a los que Hollywood deseaba unirle para explotar su belleza.

Extremadamente autocrítico, compartió método con Marlon Brando y James Dean, estudiantes como él del New York Actors Studio de Lee Strasberg, que inyectó el naturalismo en toda aquella generación de actores. Nacido en Cleveland (Ohio), dio sus primeros pasos en Broadway y la televisión pero su primera película, El cáliz de plata, le frustró tanto que, cuando años después el filme se emitió por televisión, compró una página entera en Los Angeles Times para decir: "Paul Newman les pide disculpas por cada noche de esta semana".
En su búsqueda por huir de los papeles de "guaperas", fue uno de los primeros actores que le compró a la Warner su contrato con el estudio para poder elegir con libertad a principios de los sesenta, coincidiendo también con su huida de Hollywood -se instaló en la costa Este-. "Sólo cuando te alejas de California aprendes a no tomarte en serio", dijo. Alejarse del mundo de las estrellas le acercó a la realidad. Se implicó activamente en la lucha por los derechos civiles y contra la guerra de Vietnam, ganándose enemigos como el presidente republicano Nixon, una enemistad de la que presumió toda su vida.
Achacó al aburrimiento por el cine el descubrimiento de una nueva pasión, las carreras, que conoció a través del filme Winning en 1969. Tardó cinco décadas en conseguir su primer Oscar. Fue en 1986, un honorífico a su carrera. En 1987 le llegaba por la película El color del dinero, en la que Martin Scorsese rescató al jugador de billar Fast Eddie Felson, al que había interpretado en El buscavidas. Como él, también sabía que la vida tiene un componente importante de suerte. En 1978, su hijo Scott, fruto de su primer matrimonio, fallecía por una sobredosis de drogas y alcohol. Para que otros tuvieran más suerte creó un centro de rehabilitación en su nombre.

Report: Paul Newman Has Terminal Lung Cancer

Paul Newman today reacted to a rash of internet and television stories that he has lung cancer by telling the world he is “doing nicely”.The American actor, 83, issued the short statement through his publicist, Jeff Sanderson. No further details were given. Media reports began circulating on Monday that the actor was undergoing out-patient treatment at New York’s Memorial Sloan-Kettering Cancer Center. They have not been confirmed...

martes, febrero 12, 2008

Condenan a dos camareros por emborrachar a un menor hasta la muerte

Condenan a dos camareros por emborrachar a un menor hasta la muerte. * Uno de los camareros le retó a un concurso de chupitos. * Tras 25 rondas, el joven cayó en coma.
Sirvieron casi una treintena de chupitos a un chico alemán de 16 años y no previeron lo que podría pasar: el joven murió y ahora los dos camareros de un bar alemán han sido condenados por lesiones graves en un tribunal estatal de Berlín, debido a su participación en el motivo de la muerte, una colosal borrachera.

El tribunal ha sentenciado a los dos hombres a diez meses de entrenamiento social.
El tribunal sentenció a los dos hombres, de 21 y 18 años, a 10 meses de entrenamiento social. Un tercer camarero fue absuelto, mientras que el juicio por un cuarto, que se enfrenta a cargos más serios de daño físico con consecuencias fatales, aún no ha comenzado.El chico de 16 años se apuntó a un concurso de beber con un camarero. Pero los cuatro hombres detrás de la barra hicieron trampas. Mientras el camarero bebía agua, el chico bebía schnapps, es decir, licores de sabores cuyo contenido de alcohol oscila en torno al 30 por ciento. Después de 25 rondas cayó en coma.

Cinco semanas en coma
El chico estuvo en coma cinco semanas en un hospital de Berlín, antes de morir de problemas circulatorios el pasado marzo. Los trabajadores del bar mostraron su arrepentimiento por sus acciones en el tribunal.

El caso impulsó un debate nacional sobre el abuso de alcohol entre adolescentes y el peligro de las fiestas con barra libre.

Artículos relacionados

martes, octubre 02, 2007

La presencia policial disuade a los jóvenes de hacer botellón en Zaragoza

La presencia policial disuade a los jóvenes de hacer botellón, en Zaragoza. La plaza de los Sitios y el monumento del Yak, en el paseo de la Constitución, estuvieron vigilados toda la noche. Los jóvenes buscaron otros lugares alternativos, como la glorieta del Esperanto.
::La problemática de los jóvenes y el alcohol, en HERALDO.es

LUCÍA VALERO. Zaragoza | Los jóvenes zaragozanos que decidieron hacer botellón en la noche del viernes lo tuvieron más complicado que de costumbre. Aunque siempre hay presencia policial en los lugares habituales donde se lleva a cabo esta práctica, dos de los puntos de Zaragoza más castigados por el botellón estuvieron especialmente vigilados el pasado viernes: la plaza de los Sitios y el monumento a las víctimas del Yakovlev, en el paseo de la Constitución.
La presencia policial se hizo notar este fin de semana para evitar que se repitieran las escenas del sábado pasado, cuando una concentración masiva de jóvenes en la plaza de los Sitios, que celebraban el comienzo del curso universitario, creó una cantidad de deshechos pesada en 800 kilos.
Aunque desde el Ayuntamiento no lo confirman, la noche del viernes estuvo mucho más vigilada de lo normal. Antes de las 22.00, dos furgones de la Uapo (Unidad de Apoyo a la Policía Local) ocuparon la plaza de los Sitios, para evitar así que las pandillas montaran allí su campamento. Dos parejas de agentes daban vueltas alrededor de la plaza cada cierto tiempo para controlar que todo estuviera en orden.
Aún así, algunos se atrevieron, aunque tímidamente, a sentarse en los bancos más alejados del centro de la plaza -donde se encontraban los vehículos policiales- y a abrir unos botellines de cerveza. "Estamos aquí porque viene toda la gente de nuestra edad y porque con lo que bebo en un bar por cinco euros aquí tengo más del doble", explicó Ignacio Bernad, un joven de 18 años que, junto con sus amigos, miraba de reojo por si los agentes se acercaban. "Si no, nos tocará correr", comentó.
Otro de los puntos clave es el paseo de la Constitución, en el monumento en honor de las víctimas del Yakovlev. Pero el viernes tampoco fue un lugar de encuentro para los jóvenes. Una patrulla de la Policía Local se encargó de que nadie ocupara la zona. Dos agentes montaron guardia durante varias horas.
Cerca de allí, en la glorieta del Esperanto -trasera del hotel Boston- se encuentra un tercer lugar conocido por todos como espacio de botellón. Dos bancos de madera colocados uno frente a otro en un pequeño jardín sirven a los jóvenes como mesa. Alrededor de las 23.00 solo había un grupo de chicas y chicos, de entre 18 y 21 años, que disfrutaba entre copas de la compañía de los amigos. Conforme avanzó la noche fueron llegando más grupos, probablemente porque los que ya estaban allí les avisaron de que no había rastro de la Policía por aquella zona.
María Ortín y Ana Robredo, de 20 y 18 años respectivamente, son dos chicas que el viernes salió pronto de casa. "Hemos quedado a las 21.45 para poder comprar la bebida antes de las 22.00", explicó Ana. Pertrechados con vasos, hielos, pajitas y varias botellas de alcohol -una para cada tres- y refrescos para combinar, los diez jóvenes se dirigieron hacia la plaza de los Sitios.
Es su lugar preferido para beber porque la mayoría de sus amigos también van allí. Según cuentan, el sábado pasado no fue una noche de botellón normal. "Había mucha más gente que cualquier otro sábado porque se habían acabado las vacaciones y corrió la voz de que esa noche todo el mundo iría", explicó Ana.
La noche del viernes fue diferente. Tenían pensado estar allí, pero al ver a los agentes decidieron irse al paseo de la Constitución, para acabar finalmente en la trasera del Boston.
"Entiendo que se molesten porque lo dejamos todo hecho un desastre, pero como si viene la Policía nos tenemos que ir corriendo, no da tiempo a nada", explicó María, aunque reconoció que tampoco estaría muy por la labor de hacerlo. Pero no hay que generalizar y entre los jóvenes hay opiniones para todos los gustos. "Siempre que puedo, recojo, al menos lo que yo he ensuciado", comentó su amiga Ana.
Además de porque es más barato hacer botellón, este grupo añade otro motivo. "Nos gusta beber en la calle, se está tranquilo, hablando, sin la música ni el ruido de los bares", argumentaron. Comprenden que según en qué zonas hagan el botellón pueden molestar a los vecinos, pero también plantean posibles soluciones. "En otras ciudades han hecho espacios habilitados para beber, así que aquí podrían colocar una carpa, por ejemplo, en un lugar aislado, donde no molestemos a nadie", comentaron. Otros apuntaron que si los precios en los bares fueran más asequibles no beberían en la calle.

Ordenanza cívica
Frente a las opciones que los jóvenes aportan como alternativas al problema, el Ayuntamiento ha propuesto otras soluciones. El pasado día 26 se celebró una junta en la que se aprobó la creación de un grupo de trabajo para elaborar una ordenanza cívica, que se espera que esté lista en un plazo máximo de dos meses. Entre otras cosas, este documento regularía las sanciones derivadas de varias actividades, entre ellas beber en la calle. Así, estudian multar los efectos del botellón (suciedad, ruido, alteración del orden público, etc.) con cantidades de entre 600 y 2.000 euros, en función de la reincidencia y la gravedad de los hechos.
Esta ordenanza no será tan exhaustiva ni coercitiva como la de Barcelona y está orientada a asegurar la convivencia de los zaragozanos y a proteger los bienes jurídicos (mobiliario, plazas, jardines, etc.). Es decir, los castigos tendrán su origen en los efectos del botellón y no tanto en su celebración. De hecho, no se prohibirá como tal. Sin embargo, sí se actuará si este acto lleva aparejado la alteración del orden público, el ruido, los actos vandálicos o la vulneración de otras ordenanzas como la de la limpieza.
El castigo será bien una sanción económica o la prestación de servicios a la comunidad, como, por ejemplo, la limpieza de las zonas ensuciadas. Esta experiencia ya se ha llevado a cabo en otras ocasiones y los técnicos la consideran más positiva incluso que las multas económicas. También se plantea que a los jóvenes que incumplan la ordenanza, se les obligue a participar en programas en los que se les expliquen los efectos nocivos del consumo de alcohol y drogas.
De momento y a la espera de una solución que respete los intereses de todos los implicados, la imagen de los fines de semana zaragozanos es la misma: Policía rastreando las zonas de botellón, jóvenes que huyen al ver las luces y vecinos molestos por los ruidos de la noche y la suciedad de la mañana.

lunes, julio 16, 2007

Multa a los bodegueros manchegos por animar a conducir tras beber. Tráfico ha aplicado la dura sanción tras la denuncia de una asociación de víctimas

  1. Una fundación deberá pagar 30.000€ por afirmar que el alcoholímetro no detecta dos copas de vino.Tráfico ha aplicado la dura sanción tras la denuncia de una asociación de víctimas de accidentes viarios
MANUEL VILASERÓ BARCELONA
Beber dos copas de vino manchego no tiene ninguna incidencia en el índice de alcoholemia porque el resultado que dará el aparato de los agentes de tráfico es 0,00. Convertir esta obvia falsedad en un eslogan publicitario les costará a los bodegueros de Castilla-La Mancha una multa de 30.000 euros impuesta por la Dirección General de Tráfico (DGT), una de las más altas decretadas por los responsables de la seguridad vial. En el expediente sancionador, al que ha tenido acceso este diario, se afirma que la publicidad constituye una "incitación a situaciones de peligro como son la ingesta de alcohol y la posterior conducción".
Las inserciones publicitarias se produjeron durante los pasados meses de marzo y abril en varios suplementos dominicales de diversos periódicos de ámbito nacional. La denuncia la interpuso la asociación de víctimas del tráfico Stop Accidentes, que al contemplar el anuncio no salía de su asombro. "Nos parecía escandaloso. Era pura apología del alcohol al volante, porque si dices que dos copas de vino dan cero, da igual que tomes 4, 10 o 20", razona su presidenta, Ana María Campo, cuyo hijo falleció atropellado por un conductor ebrio y que al conocer la sanción propuesta por Tráfico se muestra satisfecha.

SUPUESTO EXPERIMENTO
El anuncio fue insertado por la Fundación Castilla-La Mancha Tierra de Viñedos, entidad creada por una ley de la comunidad autónoma pero de carácter privado. La integran los productores y elaboradores de vino de la región y su objetivo es la promoción de las virtudes del vino manchego.
Tras el mencionado eslogan, en letras de menor tamaño, los bodegueros cuentan lo siguiente: "Durante un almuerzo se sirvieron un par de copas de vino, es decir 18 centilitros (9 centilitros por copa), para cada comensal. Personas adultas y sanas. Esta cantidad fue medida con una probeta y ante notario, y se demostró que semejante cantidad de vino resulta irrelevante para el alcoholímetro de la autoridad presente, pues arrojó un resultado de 0,00 gramos de alcohol en sangre en el 100% de los casos".
El expediente empieza por advertir de que esta afirmación es contradictoria incluso con la información publicada por la propia fundación en su página web, donde se relata que el alcoholímetro detectó desde 0,05 hasta 0,08 gramos de alcohol en sangre en varias de las personas analizadas. "El contenido escrito del anuncio no se adecua estrictamente a la verdad y es engañoso", señala el documento oficial.

PRUEBAS DE LA DGT
Pero esto no es lo más grave. Los análisis ante notario dan resultados también contradictorios con todos los estudios científicos publicados sobre esta cuestión. Así, en la página web de la DGT se hace constar que dos copas de vino para un hombre de unos 70 kilos equivalen a unos 0,4 gramos de alcohol por litro de sangre. Con dos y medio ya se estaría superando el límite legal, que está fijado en 0,5.
Tráfico recuerda que otros estudios científicos revelan que el alcohol está implicado en el 30% y el 50% de los accidentes mortales y concluye que la publicidad enjuiciada persigue eliminar la percepción de ese riesgo por parte del conductor, "promover la mezcla de vino y conducción", avalando, por tanto, "una conducta contraria al principio de elemental prudencia y acción preventiva".
La sanción se basa en el artículo 52 de la ley de tráfico de 1990, que prohíbe expresamente la publicidad que ofrezca en su argumentación escrita incitación a la conducción temeraria, a situaciones de peligro o cualquier otra circunstancia que suponga una conducta contraria a los principios de la propia normativa.

miércoles, junio 27, 2007

"La cocaína te hace vivir en un mundo irreal"

"La cocaína te hace vivir en un mundo irreal"
"La coca distorsiona los sentimientos, vives en un mundo irreal, engañas a la gente". Así recuerda Pedro su paso por el mundo de las drogas después de llevar 15 meses "limpio" tras ponerse en manos del Centro de Solidaridad de Zaragoza. Este hombre de 53 años conoció el lado más oscuro de largas noches llenas de alcohol y cocaína, hasta el punto de pensar incluso en el suicidio como solución y de engañar a su familia, asegurando tener, durante tres años, un trabajo inexistente.
Sus primeros contactos con el mundo de los estupefacientes comenzaron a los 18 años, cuando Pedro, en plena movida hippie, se marchó a vivir al extranjero. "Fumaba maría, cannabis y luego probé todos los alucinógenos que se consumían. La coca también, pero poco porque en esa época no era habitual", relata. Se convirtió en un consumidor de fines de semana, aunque también tuvo un largo paréntesis en el que dejó las drogas.
"Me casé con una chica que ni las probaba. Me integré en su círculo de amigos y estuve tres años sin tomar nada", explica. Tras su divorcio, en 1983 regresó a España y montó un bar en Canarias, donde el fantasma de la droga volvió. "Tomaba cocaína y anfetas, pero no a diario", indica. Tras su paso por las islas volvió a Zaragoza, donde también regentó un bar. "Al principio solo eran los fines de semana, pero luego también entre semana. Me volví a casar y mi mujer me advirtió de que me estaba pasando. Yo no lo quería aceptar".
La droga fue un factor fundamental para que su matrimonio se rompiera. A partir de ese momento, dejó el bar y comenzó a "trapichear", siempre en pequeñas cantidades y para hacer frente a su propio consumo. "Lo único que hacía era levantarme al mediodía, preparar las bolsitas y servir a los clientes. Las noches las pasaba bebiendo y consumiendo coca hasta las ocho de la mañana".
Pero los límites de su adicción llegaron cuando empezó a consumir base de cocaína, un proceso por el cual se fuma la droga en estado puro. "Hasta entonces consumía tres o cuatro gramos al día, cuando comencé a fumar llegaba hasta los diez. Estuve hasta tres días sin dormir, fumando sin parar". Llegó un momento en que sus trapicheos no podían costear su adicción (cada gramo cuesta unos 60 euros) y pensó en cómo suicidarse.
Después de que la Policía le detuviese, comenzó un programa de rehabilitación en Proyecto Hombre. "Tengo una relación fantástica, he vuelto a leer, a viajar, ya casi tengo todas mis deudas liquidadas".
Las terapias por alcoholismo han aumentado un 60% en solo un año 27/06/2007
El director de la prisión de Daroca propone que los centros educativos prevengan a los menores frente a la droga

martes, abril 24, 2007

Un estudio revela que los adolescentes aragoneses beben, fuman y consumen marihuana en mayor proporción que la media

Un estudio revela que los adolescentes aragoneses beben, fuman y consumen marihuana en mayor proporción que la media
El trabajo señala, no obstante, que los aragoneses de 14 a 18 años faltan menos a clase que la media española
24/04/2007 EUROPA PRESS El Periódico de Aragón
Un estudio revela que los adolescentes aragoneses beben, fuman y consumen marihuana en mayor proporción que la media. Así, el 54,5% de los aragoneses entre 14 y 18 años encuestados afirman haberse emborrachado en el último mes frente al 44% de la media española; el 37,6 haber fumado diariamente, frente al 28,6% del resto del país, y el 35 por ciento consumir marihuana, mientras que el conjunto del Estado lo hace el 25,6.
El estudio ha sido realizado por tres profesores del Departamento de Análisis Económico de la Universidad de Zaragoza y editado por la Fundación de Economía Aragonesa (FUNDEAR) en colaboración con la Obra Social de Caja Inmaculada (CAI). El investigador principal del estudio, José Julián Escario, presentó los datos en rueda de prensa, junto con otro de los investigadores, José Alberto Molina, quien también es el decano de la Facultad de Económicas de la Universidad de Zaragoza.
Estuvieron también presentes la directora del Servicio de Estudios de la CAI, Marta Candela, y al jefe de Relaciones Institucionales de Ibercaja, Francisco Bergua. Candela agradeció el "excelente trabajo en un tema de gran interés" y precisó que junto a José Julián Escario y José Alberto Molina ha realizado este estudio la profesora Rosa Duarte.
José Julián Escario explicó, por su parte, que los datos del estudio "no sólo reflejan una situación preocupante, sino que también resulta alarmante la evolución de estas conductas en los últimos años" ya que los datos analizados, de 2004, frente a los de 1996 ponen de manifiesto que se ha producido un incremento de estas conductas.
En el caso del consumo de alcohol, en 1996 el 37,1% de los adolescentes entre 14 y 18 años reconocían haberse emborrachado en el último mes, frente al 54,5% de 2004; el 35,6% ser fumador, frente al 37,6, y el 14,1 consumir marihuana, cifra que se ha incrementado un 20,9%, alcanzando el 35% de los aragoneses de 14 a 18 años.

El profesor e investigador señaló, no obstante, que un dato más positivo es que los adolescentes aragoneses faltan menos a clase que la media, elevándose al 40,2% los que reconocen haber faltado a clase en el último mes, frente al 42,5% del conjunto del país.
El trabajo lleva por título "Los amigos en las conductas de riesgo de los adolescentes aragoneses" y su objetivo es analizar el efecto de la presión del grupo de amigos sobre las probabilidades de que un joven decida consumir las citadas drogas o faltar a clase. El trabajo también aborda los factores familiares, económicos y educativos, explicó José Julián Escario.
Para dar respuesta a estas cuestiones se ha utilizado la Encuesta sobre Drogas a la Población Escolar correspondiente al año 2004 realizada por la Delegación del Gobierno para el Plan Nacional de Drogas en la que participaron 25.521 estudiantes españoles y 1.757 aragoneses.
El investigador principal manifestó que la presión del grupo de amigos sobre la probabilidad de consumir una droga o faltar a clase es significativa de forma que "cuando mayor es el porcentaje de amigos que consumen drogas o faltan a clase mayor es la probabilidad de que el adolescente decida falta", subrayó.
Concretamente, el estudio concluye que si la proporción de jóvenes de la clase que participa en una conducta aumenta en diez puntos porcentuales, la probabilidad de que los jóvenes participen en dicha conducta se incrementa por término medio en el 4,8% en el caso del consumo abusivo de alcohol, el 6,2% para las faltas de clase, el 1,7% para el tabaco y el 1,9 para la marihuana.

OTROS FACTORES
José Julián Escario precisó que otros factores que influyen son la renta disponible por parte del joven, ya que cuanta más disponibilidad tenga, más probabilidad tendrá de desarrollar esta conductas. Los resultados también revelan que la existencia de fumadores en el ámbito familiar está asociada con el incremento de la probabilidad de que el adolescente consuma cualquiera de las tres drogas consideradas.
Respecto al nivel educativo de los padres, éste influye pero si aparece la presión del grupo de amigos, deja de ser significativa. Además, vivir en familias desestructuradas también incrementa la probabilidad de desarrollar las cuatro conductas analizadas ya que los progenitores "no pueden atender ni controlar tanto" a sus hijos por "falta de tiempo", manifestó Escario.
Finalmente, el estudio señala que los grupos donde el número de escolares es más reducido son menos frecuentes estas conductas "porque los alumnos no están en el anonimato" y la realización de campañas informativas sobre las consecuencias del consumo de drogas en los centros educativos disminuye la probabilidad de que los jóvenes consuman drogas, se emborrache o fumen, "pero lamentablemente su efecto no es muy importante", comentó Escario.
El investigador aclaró también que muchos encuestados no consideran la marihuana como algo perjudicial, quizá influidos por la defensa que se realiza en algunos sectores para su legalización y por quienes defienden sus efectos beneficiosos ante los efectos secundarios del tratamiento contra el cáncer.

PROPUESTAS
Otro de los investigadores del estudio y decano de la Facultad de Económicas de Zaragoza, José Alberto Molina, resaltó la "originalidad" del estudio, "el primer análisis riguroso de estas características que se hace en España", ya que apenas hay trabajos similares, tampoco en el ámbito internacional, "por la falta de datos o las dificultades del análisis econométrico", dijo.
Molina indicó que están a la espera de conocer los datos de 2006 para agregarlos a este trabajo y comprobar si la tendencia sigue siendo al alza.
El investigador propuso también algunas soluciones, como "seguir con políticas que reduzcan el consumo de tabaco entre adultos" porque "las conductas de riesgo se heredan, no por los genes sino por los comportamientos" y los adolescentes que ven fumar en casa "se sienten con derecho y confianza para hacerlo ellos también".
También abogó porque las Administraciones públicas favorezcan que los adolescentes de familiar separadas o divorciadas puedan seguir conviviendo con el padre que no tiene la tutela puesto que "una relación más directa con los dos progenitores y que éstos consuman menos tabaco hará que las consecuencias sobre los grupos de riesgo sean menores".

lunes, julio 03, 2006

Benedicto XVI, el Papa "Guardián de la ortodoxia". Cardinal Ratzinger drinks bavarian beer.

En sus discursos, Benedicto XVI será el Ratzinger de siempre, el que se niega a transigir. "Para mí, la bondad implica la capacidad de decir 'no', porque una bondad que transige no hace bien al prójimo", afirma el Papa en uno de sus libros.
Ratzinger había de ser forzosamente pesimista, y lo es. De ahí su fijación con el relativismo, que identifica con el "supremo egoísmo de la dictadura del yo" y con el "peligro político de la dictadura de la mayoría". "El relativismo es un valor positivo en la política, pero la mayoría podría decidir un día que conviene exterminar a un grupo humano en nombre del progreso de la historia, una aberración que por desgracia ya hemos conocido. Debe haber, por tanto, límites al relativismo político".
Para Ratzinger, como para toda la jerarquía, los límites a no traspasar son el aborto, la eutanasia, la manipulación genética.

.

Archivo del blog

.